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Posts Tagged ‘Tetuan’

Es conocida la escasa sensibilidad y el poco tino que para cuestiones urbanísticas ha mostrado normalmente el Ayuntamiento de Madrid a lo largo de su historia. Salvo honrosas excepciones la norma a la hora de diseñar la ciudad se ha basado en el desprecio por el pasado en favor de la renovación indiscriminada, dirigida casi siempre por el afán de negocio cuando no por la ignorancia más absoluta. Los desastres urbanísticos son contínuos.
Cuando se olvida el valor histórico de los elementos –edificios, trazado urbano, mobiliario- que componen una ciudad se está dando la espalda a su pasado, la única forma de entender su presente. Los edificios con historia de una ciudad constituyen los documentos sobre los que poder recomponer con detalle la narración de su desarrollo. Solo conociendo su evolución histórica con rigor se puede renovar la ciudad de forma coherente e inteligente, adaptando lo que ya existe a lo necesariamente nuevo y manteniendo el patrimonio en perfecto estado para que nos siga hablando, desde el pasado, del presente y de cómo construir el futuro. Solo así la ciudad es comprensible y aprehensible por el ciudadano que la habita. Solo así el ciudadano puede apropiarse de la ciudad y hacerla suya. La única forma de democratizar la ciudad como espacio y territorio al que pertenecemos y que nos ha de pertenecer.

Hotel Nueva York-Cine Actualidades_Gran Vía_Arquitecto M. Muñoz Casajús

Hotel “Nueva York”, que en su planta baja albergó al “Cine Actualidades” estaba ubicado en la calle de Gran Vía, 48 con Tudescos, 3. Se demolió en los años sesenta del siglo XX para levantar una mole de hormigón y cristal derribada en 2007. “El edificio, en su día propiedad del Banco Atlántico y en la actualidad de R & A Palace Gestión S. L, albergará en un futuro próximo 150 viviendas, trás la decisión de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, que autorizó la demolición del conjunto anterior y la posterior edificación de uno nuevo.”

Palacio Plaza Colon

Palacio de los duques de Medinaceli, construido entre 1866 y 1870 por el arquitecto puertorriqueño Mariano Andrés Avenoza y derribado en 1964.

Algunos ejemplos

Son abundantes los ejemplos contemporáneos que delatan la absoluta falta de sensibilidad e interés histórico de las diferentes composiciones que ha tenido el Ayuntamiento y que han ignorado el más elemental respeto hacia su patrimonio arquitectónico. Cito algunos: El Palacio de Medinaceli en Colón que se demolió para desarmonizar el entorno con polémico complejo; los mercados de Madrid de hierro y vidrio como el de la Cebada o el de los Mostenses; el modélico complejo de Perfumerías Gal en Argüelles; el Hotel Florida obra del arquitecto Antonio Palacios; el palacio del duque de Lerma en la calle de san Bernardo; la incomprensible demolición del barrio de Pozas;  la especulativa devastación del barrio de Ciudad Lineal de Arturo Soria, esencial para entender la historia del urbanismo, no solo en Madrid; la casa del pastor;  la casa de Iván de Vargas arruinada por dejación del Ayuntamiento; el palacio del marqués de Ustáriz;  la corrala moderna de la calle de Fernández de la Hoz de futuro incierto;  el histórico frontón “Beti-Jai”, igualmente de futuro incierto pese haber logrado cierta protección y que se encuentra recogido en la Lista Roja del Patrimonio.

Hay también un largo etcétera de construcciones mas modestas que compusieron el patrimonio histórico de muchos barrios, dando cohesión a su tejido social, que se desintegraron en los años setenta por la miope e interesada intervención de los poderes públicos. Todavía sobrevive algún ejemplo destacable de estas construcciones, si bien su futuro no es halagüeño, ya que la mentalidad apenas ha cambiado.

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El frontón “Beti-Jai”, construido en 1893 por el arquitecto cántabro Joaquín Rucoba. En la actualidad se encuentra completamente abandonado y en un estado de ruina acuciante que podría acabar con su demolición.

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Corrala que estuvo situada entre las calles del Rosario y San Bernabé, con entrada probablemente por la calle del Rosario número 17 o 15. El edificio se derribó a comienzos de los setenta del siglo XX.

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Edificio de principios del siglo XX que ocupó una manzana en el barrio obrero de Tetuán. En 2010 se demolió para constuir un bloque de viviendas que triplicó la altura. (Foto: Enrique F. Rojo)

El caso del palacio de Sueca

Como último ejemplo quiero citar el caso del llamado palacio de Sueca, situado en el número 2 de la plaza del Duque de Alba, en el distrito Centro. Este edificio, que goza de la máxima protección histórico-artística, salta a la actualidad en 2007  ya que el Ayuntamiento de Madrid lo expropió en 1999, siendo alcalde Álvarez del Manzano, con una inquilina, con el fin de darle un uso dotacional. “En sus orígenes, en el siglo XVIII, el inmueble sirvió de escuela para los hijos de los criados del rey Carlos III. En 1791, el arquitecto Antonio de Abajo lo convirtió en una residencia para la duquesa de Sueca, esposa del primer ministro de Carlos IV, Manuel Godoy. En 1837 se convirtió el Colegio de Humanidades de Francisco Serra, y a finales del siglo XIX se transformó en un cuartel de la Guardia Civil”. (Ver El País, 22/01/2007) Luego se transfomó en viviendas donde nació y vivió toda su vida la única inquilina que quedaba, Carmen.

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Palacete abandonado de la Duquesa de Sueca,  propiedad municipal con la máxima protección histórico-artística, situado en la Calle Atocha nº 49, en la plaza del Duque de Alba. En marzo de 2008 fue “okupado”, destapándose las conexiones mercantiles de la propiedad del edificio con la corrupción urbanística. En el verano de 2013 el Ayuntamiento de Madrid, presidido por Ana Botella, ordenó su derribó parcial, motivado por su deterioro, que se ejecutó hasta que la Fiscalía lo paralizase al sospechar que el derribo, respondía su abandono reiterado por parte del Ayuntamiento.(Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

 

Dado que en ningún momento se llegó a realizar ninguna adaptación del edificio para el uso dotacional propuesto (convertirlo en sede de la Concejalía de Medio Ambiente, primero, y en pisos para jóvenes, después, y finalmente nada), el recurso puesto por los propietarios prosperó y en 2008 los jueces dictaminaron, en sentencias firmes, que la expropiación fue ilegal y que el palacio debía volver a sus antiguos dueños, exigiendo la reversión, si bien con la calificación de su primitivo uso como viviendas. Esta circunstancia permitía a la constructora propietaria hacer negocio con la propiedad que decidieron convertir en hotel. (Ver caso del Frontón Madrid ,en la misma zona, cuyo destino es el de transformarse en hotel)

El problema surgió al mantenerse el uso dotacional, lo que impedía a los propietarios convertir el palacio en hotel. Así han pasado ya quince años desde la expropiación, los seis últimos de litigios legales, mientras el edificio se deterioraba por falta de mantenimiento por el abandono negligente e irresponsable del Ayuntamiento, que admite que violó la ley al no preservar un edificio histórico.

Finalmente, fallecida la última inquilina, Carmen, que siempre se negó a abandonar el palacio, en el que sobrevivía sin agua ni electricidad, el Ayuntamiento decide el derribo inminente  pues “estima necesario declarar el estado de ruina física inminente parcial del edificio” y “proceder a la demolición”  urgente.

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Patio del palacio de Sueca completamente abandonado, situado en la Calle Atocha nº 49. En marzo de 2008 fue “okupado”, destapándose las conexiones mercantiles de la propiedad del edificio con la corrupción urbanística. En el verano de 2013 el Ayuntamiento de Madrid, presidido por Ana Botella, ordenó su derribó parcial, motivado por su deterioro, que se ejecutó hasta que la Fiscalía lo paralizase al sospechar que el derribo, respondía su abandono reiterado por parte del Ayuntamiento. (Foto: El País, 12/05/2013)

Conservar el patrimonio histórico urbano

La conservación del patrimonio histórico urbano permite la comprensión de las relaciones sociales complejas que se han producido a lo largo del tiempo y que tienen su reflejo más visible en las tipologías arquitectónicas distintas. Conocer esta diversidad, respetándola, obliga a realizar un esfuerzo que lleve a la armonía entre la pluralidad de formas para que estas que terminen confluyendo. De esta manera acabamos comprendiendo, inevitablemente, el valor y el significado de la diversidad, lo que se puede extrapolar a nivel social a fomentar el respeto y la convivencia fluida entre los ciudadanos.
Sin embargo, parece que la sociedad contemporánea tiende a convertir en viejo e inservible todo elemento incapaz de producir según los términos del economicismo imperante. Dejando de lado la historia.
Los poderes públicos y en este caso el Ayuntamiento de Madrid, en su deseo de modernizar la ciudad pretende superar el pasado enterrándolo. El Ayuntamiento, en su  falta de atención ante los casos de flagrante abuso particular con fines especulativos -fomentando incluso estas conductas-,  permite la ruina, eliminación o transformación arbitraria de edificios históricos, facilitando la desaparición del patrimonio ciudadano y de la memoria visual en favor de intervenciones casi siempre discutibles.

No parece legítimo ni verosimil hacer dejación de responsabilidades escudándose en la falta de recursos o en condicionantes legales, cuando es sabido que en situaciones similares, habiendo recursos suficientes y con plenitud de poderes para intervenir, se ha permitido la ruina, la recalificación de uso y el derribo arbitrario de gran cantidad de edificaciones que se podrían haber conservado. Ante tanto desastre urbanístico solo hay un único responsable.

Informe histórico: El palacio de la Duquesa de Sueca, elaborado por Madrid, Ciudadanía y Patrimonio:

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El cementerio de Chamartín de la Rosa estaba situado donde están los actuales aparcamientos de la estación de Chamartín, del que ocupan solo una parte. Se encontraba enfrente del antiguo edificio de SEAT, en concreto entre las calles Mauricio Legendre y Fernández Silvestre. Uno de los muros que lo delimitaban, el más occidental,  se encontraba exactamente en el lugar donde comienzan los edificios de viviendas que se corresponden con el 36 y el 38 de Mauricio Legendre. Es decir, que éstos se construyeron  mientras existía aún la limitación de la cerca que definía el cementerio. Justo detrás de estos edificios hay  una especie de descampado o solar vallado que continúa hasta el aparcamiento de la estación del tren, junto a las vías,  que se corresponde con el área que perteneció al cementerio. También llegaba a ocupar parte de las vías de la estación y el sector oriental estaba anejo a una parte de la tapia de las cocheras de la EMT, frente a las casas de la colonia San Cristóbal, construidas en 1948. El cementerio tenía forma triangular, con el vértice norte mirando al Paseo de la Castellana, en la calle de Mauricio Legendre el vértice oeste y su esquina este se oponía a la colonia Los Rosales, en la actualidad al otro lado de las vías del tren.

La calle de Fernández. Silvestre limitaba con el cementerio de Chamartín de la Rosa. (Foto: Enrique F. Rojo, 2011)

Ya existía, al menos,  desde 1885 y su desaparición se encuentra ligada a la construcción en 1967 y su posterior ampliación en 1971 de la estación ferroviaria de Chamartín, ya que el trazado de las nuevas vías y la ubicación de las marquesinas pasaban por encima del recinto. También se construirían en su espacio algunos edificios administrativos de la estación y un aparcamiento.

El 4 de noviembre de 1965 el diario ABC publicaba un anuncio del Ayuntamiento de Madrid, fechado el 28 de octubre de ese año,  según el cual se hacía público el futuro desmantelamiento del camposanto:
Por el presente se pone en general conocimiento, en observancia de lo dispuesto en el artículo 65 del Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria de 22 de diciembre de 1960, que el Excmo. Ayuntamiento de Madrid, previo cumplimiento de todos los trámites necesarios, procederá a la total eliminación de los restos mortales sepultados en el cementerio de Chamartín de la Rosa, a fin de que los familiares de los inhumados y personas interesadas puedan adoptar en el plazo de un mes las disposiciones que su derecho les permita”. Firmado por el Secretario General, Juan José Fernández-Villa y Dorbe. Fechado y rubricado en Madrid, el 28 de octubre de 1965. (ABC, Madrid, 4/11/1965, pág. 102)

Secuencia de imágenes del pueblo de Chamartín de la Rosa y alrededores y del camposanto de Chamartín en diferentes fechas. El núcleo de Chamartín está marcado en color en el centro de las fotos y el cementerio en la esquina superior izquierda. Hasta la foto de 1946 el pueblo era ayuntamiento independiente. “En el año 1929, había 42.000 habitantes empadronados; la inmensa mayoría de ellos no vivía en el pueblo mismo, sino en el amplísmo término municipal, que se extendía hacia el barrio de Tetuán de las Victorias y hacia el norte de la actual Ciudad Lineal”, (Wikipedia). En 1948 Chamartín queda anexionado a Madrid. En 1956 el cementerio todavía se conserva en uso y su entorno está plagado de pequeñas construcciones de traza rural, de las cuales prácticamente ya no queda ninguna. En la imagen de 1975 vemos que el cementerio ya no existe. (Imágenes: NomeCalles, Comunidad de Madrid)

El desmantelamiento comenzó con la exhumación y traslado de los restos al cementerio de la Almudena en el referido año de 1965. Sin embargo, parece ser que las fosas que no se vieron afectadas por las nuevas construcciones en su fase primera permanecieron abiertas y abandonadas hasta finales de los años setenta. Aunque el Ayuntamiento cegó las tumbas en 1978, cuentan que quedaron a la vista numerosas lápidas y losas desperdigadas por el solar, que se hicieron desaparecer ya en pleno siglo XXI a raiz de las obras de la nueva estación de Chamartín de la línea 10 de Metro.

En la actualidad, en ese mismo solar que continúa sin urbanizar, se realizan tareas relacionadas con la construcción del tunel Chamartín-Atocha para el tren de Alta Velocidad. En algunas partes se ha rebajado el nivel del terreno y se han realizado fundaciones con pilotes de hormigón en las que se ven las varillas de ferralla que sobresalen, sin que las obras hayan tenido continudad por encima de ese nivel. En este lugar se encuentran desperdigados escombros y material de obra en desuso utilizado en las obras del metropolitano, así como en las del tunel de ferrocarril de Alta Velocidad. (Fotos: Enrique F. Rojo, 2011)

La zona triangular coloreada de la foto de arriba indica la ubicación que tuvo el cementerio. Como se aprecia, gran parte de la superficie se encuentra sin urbanizar y ha servido para la realización de las obras de la nueva estación de Chamartín de la línea 10 de Metro. Todavía sobrevive alguna de las viejas construcciones de época del cementerio. Los edificios a la izquierda de la zona marcada -que se corresponden con el número 36 y el 38 de Mauricio Legendre-  probablemente se construyeron tocando el límite del cementerio que estaba demarcado por una tapia y cuya  parte occidental llegaría hasta la calle Fernández Silvestre , en la que están las construcciones más antiguas que quedan de la antigua zona, y que se pueden ver en la foto de abajo. (Imagen superior: Google Maps, 2010/ Imagen inferior: Enrique F. Rojo, 2011)

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971-02

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971-03

Tres imágenes de la revista Historias para no dormir” en las que aparecen Narciso Ibáñez Serrador, responsable de la publicación, y Carmen Sevilla, en una entrevista cuyas fotos se realizaron en el ya desvencijado y abandonado cementerio de Chamartín de la Rosa. ( Fotos: Revista “Historias para no dormir” , 1971)

Cementerio de Chamartín de la Rosa. Tumbas vacías en 1966. (Foto: Archivo General de la Administración)

Cementerio de Chamartín de la Rosa. Tumbas vacías en 1966. Al fondo se pueden ver los postes  de las futuras marquesinas de la primitiva Estación de Chamartín, que se estrenaría en 1967. En 1976 se inauguraba la Nueva Estación de Chamartín que ocupó parte del cementerio (Foto: Archivo General de la Administración)

Referencias.-

Rojo Escobar, Enrique F./ R. Zapata, Carlos
Chamartín. Álbum de fotos
Temporae Ed.
Madrid, 2015

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Segundo Encuentro Madroñosfera

Después del Primer Encuentro Madroñosfera celebrado el 11 de noviembre en Tetuán Punto Joven, donde  blogueros madrileños pudieron conocerse, comentar sus inquietudes y  poner puntos de vista en común, ha sido convocado un segundo encuentro.

Esta nueva reunión, convocada para el día 16 de diciembre,  servirá para acercar posturas y rematar asuntos que quedaron pendientes. También servirá para que aquellos que entonces no pudieron acercarse, lo hagan ahora. El lugar y la hora del Segundo Encuentro Madroñosfera será el mismo: Tetuán Punto Joven, a las 19 horas.

Dejo un enlace del Blog de Tetuán donde se ve un vídeo realizado por Bea Burgos con las imágenes de cada uno de los blogs que participaron en el primer encuentro: La madroñosfera da sus primeros pasos.

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Segundo Encuentro Madroñosfera

Después del Primer Encuentro Madroñosfera celebrado el 11 de noviembre en Tetuán Punto Joven, donde  blogueros madrileños pudieron conocerse, comentar sus inquietudes y  poner puntos de vista en común, ha sido convocado un segundo encuentro.

Esta nueva reunión, convocada para el día 16 de diciembre,  servirá para acercar posturas y rematar asuntos que quedaron pendientes. También servirá para que aquellos que entonces no pudieron acercarse, lo hagan ahora. El lugar y la hora del Segundo Encuentro Madroñosfera será el mismo: Tetuán Punto Joven, a las 19 horas.

Dejo un enlace del Blog de Tetuán donde se ve un vídeo realizado por Bea Burgos con las imágenes de cada uno de los blogs que participaron en el primer encuentro: La madroñosfera da sus primeros pasos.

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(FOTO: Miguel Díaz, 2010)

Parece que el verano es una buena época para derribar edificios en Madrid, incluso manzanas enteras. Es como si la premeditación de estos actos necesitase de la poca gente que va quedando en la ciudad en el estío para obrar con la impunidad que la falta de testigos otorga. Quedaría así añadida la pérfida alevosía a la innoble premeditación, sustantivos que pueden hacernos pensar en la mala voluntad o en el interés especulativo de la acción.

En este caso la acción sospechosa  es el derribo de una manzana entera en el distrito de Tetuán, en el barrio de Berruguete. La información la han remitido Miguel Díaz y Antonio, amigos del Blog que han quedado perplejos al ver como las casas que hace unos días estaban en pie ahora son un montón de escombros. Miguel ha mandado además una foto que es la que encabeza estas notas.
(Imagen: Google Maps, 2010)

Manzana que existía entre las calles de VillaamilGloxinia y el Paseo de la Dirección.Dice Antonio que ha sido demolida recientemente ya que todavía se realiza el  desescombro. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

La demolición afecta a la manzana que existía entre las calles de VillaamilGloxinia y el serpenteante Paseo de la Dirección.

El conjunto de casas era curioso, pués no solo ocupaba una entera manzana, además formaba una especie de óvalo en armonía de diseño y estructura que definía el curso curvilíneo del Paseo de la Dirección en ese tramo. Las casas tenían una factura verdaderamente rural y se podían caracterizar tipológicamente como viviendas típicas obreras de principios del siglo XX. Sus materiales eran también los típicos: ladrillo, teja y entramado de madera, con techos de escayola y cañizo.

Tenían dos alturas y no se prodigaban en elementos decorativos. Las soluciones para cornisas, guardapolvos y líneas de imposta que en otras construcciones similares de la zona son muy imaginativas, en este caso mostraban gran sobriedad. El bloque estaba compuesto en realidad por un conjunto de casas adosadas que guardaba una total homogeneidad y uniformidad, tanto en la disposición regular de huecos como en la disposición de los elementos decorativos que, como digo y se ve en las fotos, eran escasos. Se observa también que a lo largo del tiempo las casas se modificaron, al menos exteriormente, ya que se puede ver que se realizaron huecos en las fachadas donde originalmente no debió de haberlos. También se transformaron viviendas, o parte de ellas, en locales comerciales, tanto en la calle Gloxinia como en el Paseo de la Dirección, lo que supuso la modificación o desaparición de elementos originales de la construcción.

(FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

Desconozco -nos cuenta Antonio- qué se edificará en su lugar, pero viendo lo que ha pasado y está pasando en Tetuán, apuesto por otro edificio igual a los que han construido en la zona. Supongo que esto es el progreso y la renovación del caserío redunda en la mejora del barrio, pero cada vez quedan menos casas en Tetuán que nos recuerden lo que fue en su día…”   Miguel también  nos deja un resignado “a ver que pasa…“.

Viendo el espacio que ha quedado, lo más “sensato” sería hacer una placita ajardinada con banquitos y una fuente. Incluso el Paseo de la Dirección podría dejar de hacer esa extraña curva, pasando en línea recta por el tramo de Gloxinia, que perdería su nombre en la nueva plaza…
Claro que, habida cuenta de cuál viene siendo el proceder habitual en casos similares, cabrían todas las posibilidades, incluso las menos “sensatas”, como la de construir varios bloques de cuatro alturas, por ejemplo.
Seguiremos informando…

Edificio demolido en la fachada de la calle Gloxinia (Imagen: Google Maps, 2010)

(Imagen: Google Maps, 2010)

POST DATA:

Añado unas fotografías del lugar tomadas en los primeros días del mes de setiembre. Los trabajos sobre el solar avanzan y todo hace presagiar que se va a construir un edificio de varias alturas -las máximas permitidas-. Así que de plazuela o espacio verde, nada de nada.


(FOTOS: Enrique F. Rojo, septiembre 2010)

NOTA:

Acerca de cúal ha sido el resultado de la intervención en la manzana se puede consultar en Aquí Tetuán un artículo que firma Miguel Díaz.

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Calle Embajadores con Rodas_2008-small

Edificio abandonado amenazando ruina. Se derribó en 2011 por orden administrativa, Estaba  situado en la calle de Rodas con la de Embajadores, en el barrio de Lavapiés. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

Aproximación al concepto de “gentrificación”, “elitización“, “aburguesamiento” o “recualificación socioespacial”

Cambio social

Los procesos de cambio social en las distintas áreas urbanas han sido estudiados por algunos autores como procesos unidireccionales mediante los cuales los grupos poblacionales de menor capacidad económica ocupaban los barrios del centro urbano en proceso de decadencia, al tiempo que las clases acomodadas buscaban espacios residenciales de baja densidad en el extrarradio que eludiesen las dificultades de acceso al centro de la ciudad.
Estos modelos de cambio residencial han entendido el proceso de “suburbanización” como la última etapa de la evolución de la ciudad preindustrial a la industrial.

corrala-apuntalada-huerta-del-bayo1Corrala apuntalada en Lavapiés, barrio de Embajadores. (FOTO: BLOG Rehabilitación Sostenible)


Dado que nos encontramos en la siguiente etapa de ciudad postindustrial, la  “gentrificación” supone un desplazamiento de la población residente original en el centro urbano, por parte de las clases medias que retornan  a la ciudad y la “retoman”, constituyendo una de las principales tendencias de reestructuración metropolitana contemporánea desde los años sesenta, que incluye, a la vez, cambios en la composición social del área y de sus residentes, y un cambio en la naturaleza, regímenes de tenencia, valoración y tipología de las viviendas que se ven afectadas.

Agentes “gentrificadores”

La “gentrificación” representa un proceso por el que miembros de la nuevas clases medias emergentes establecen una identidad residencial afín a su identidad social, en un contexto urbano que poco a poco se va convirtiendo en una zona exclusiva del grupo. Este proceso se define además por la presencia de los propios actores que intervienen en su desarrollo. No sólo se debe hablar, por tanto, de los nuevos residentes de las áreas reconvertidas, sino que hay que contemplar al colectivo de promotores, constructores, entidades financieras, ayuntamientos, otras administraciones, y en general, a todos aquellos agentes urbanizadores en sentido amplio, que forman parte del proceso transformador.

Calle Atocha_49_2007_01_SMALLPalacete abandonado de la Duquesa de Sueca, edificio de propiedad municipal que goza de la máxima protección histórico-artística, situado en la Calle Atocha nº 49. En marzo de 2008 fue “okupado”, destapándose las conexiones mercantiles de la propiedad del edificio con la corrupción urbanística. En el verano de 2013 el Ayuntamiento de Madrid, presidido por Ana Botella, ordenó su derribó parcial,  motivado por su deterioro, que se ejecutó hasta que la Fiscalía lo paralizase al sospechar que el derribo, respondía su abandono reiterado por parte del Ayuntamiento.

Uno de los elementos clave del proceso recualificador del espacio urbano es el valor del suelo y de los edificios. Es evidente que cuando el suelo adquiere un valor potencial superior al que pueda poseer en un momento dado, ya sea a causa del mal estado de los inmuebles, por la condición socioeconómica de los inquilinos o, de una manera más global, por las perspectivas de depreciación en las condiciones conocidas, es muy posible que se presenten procesos de “gentrificación” o de renovación socioespacial a partir de la intervención de todos los agentes mencionados, en especial por parte de los propietarios de los inmuebles, muchas veces sociedades que compraron edificios con inquilinos de baja renta con afán especulativo, y cuyo objetivo final es el vaciado de los inmuebles para rehabilitar en viviendas de lujo, cuando no derribar y promover nuevas construcciones.

“Gentrificación” y clases sociales

La nueva clase social “gentrificadora” está constituida por profesionales liberales, cuadros medios, directivos y funcionarios de alta cualificación, cuyas credenciales se apoyan fundamentalmente en el capital intelectual, económico y social, y que reivindican el espacio urbano antes denostado, reclamando su uso por el acceso rápido a las posibilidades culturales y de ocio que ofrece el núcleo de la ciudad y que son consonantes a sus necesidades de consumo.

Los antiguos y los actuales residentes de las zonas afectadas por procesos de “gentrificación”, en el caso de Madrid, han vivido el deterioro del casco histórico. La degradación no sólo ha sido ambiental, también social, pués la marginalidad acaba siempre por aflorar en estos núcleos en los que la principal característica es la pobreza, el envejecimiento y la falta de instrumentos intelectuales de superación para alcanzar un estatus superior o acceder a mejores condiciones laborales.

INDICE ENVEJECIMIENTOÍndice de envejecimiento en los barrios del Centro histórico de Madrid, 1991, 1996  y  1998. (Fuente: Cambio demográfico y transformaciones económicas y sociales en el Centro Urbano de Madrid)

En general, detrás de los procesos de cambio en las áreas centrales se encuentra un conjunto de situaciones cambiantes que afectan los comportamientos demográficos, económicos y sociales de la población. El envejecimiento y la inmigración afectan de manera especial a estas áreas y esta circunstancia se traduce en procesos de expulsión y de segregación social.

ChuecaEn los casos en los que la población original ha ido desplazándose se ha producido su sustitución mayoritariamente  por población extranjera con pocos recursos y en muchos casos ésta ha sido el origen de la expulsión de los primeros. En este sentido, la distribución de la población en los barrios en proceso de recualificación socioespacial se presenta a veces de manera dual, conviviendo grupos sociales de muy distinta condición, situados en polos opuestos de nivel educativo, laboral y económico. Una de las características en este proceso es la desaparición de los grupos de edad avanzada y su sustitución por el grupo de adultos entre 35 y 50 años de edad, junto con la aparición de ciertos “islotes comerciales” de negocios especializados para clientes específicos. Incluso se puede hablar de este fenómeno en el entorno de grupos sociales minoritarios de alto nivel adquisitivo y gran capacidad de consumo como son los colectivos de homosexuales que se concentran en una determinada zona urbana y que reafirman la condición del grupo a partir de la cohesión y de la homogeneización espacial (un ejemplo de este tipo los vemos en el barrio de Chueca).

 

 

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Calle de Bravo Murillo con vuelta a Marqués de Viana (Distrito de Tetuán). El dificio, apuntalado, lindaba con otro que era el que realmente hacía esquina con Marqués de Viana, pero que debido a su estado de ruina, sucumbió una noche con los inquilinos dentro. (FOTOS: Enrique F. Rojo)   NOTA: Este edificio, que estaba pendiente de completar su desalojo,  se demolió a mediados de 2012.

Calle Alamedilla_Calle Alpedrete_62-small

Vista de la calle Alpedrete en el llamado barrio de “las Californias” (Las Adelfas, en el Distrito de Retiro). Este barrio se está demoliendo por completo para construir nuevas residencias, trás la liberación de antiguo suelo industruial y del derribo de las viejas viviendas. (FOTO: Enrique F. Rojo)

Sin embargo, los rasgos propios del aburguesamiento urbano de los barrios populares del centro se ha ido extendiendo conforme la ciudad se agrandaba, ampliándose también el área central. El fenómeno se vive actualmente en barrios como Arganzuela con una población originariamente obrera, que está viendo como se produce nuevo suelo residencial a costa del vaciado industrial y del derribo de las viejas viviendas. También se aprecia de manera notable pero más lenta, quizás por la complejidad de su tejido social y vial, en el barrio de Tetuán, tan cercano a las zonas de negocio y ocio de alto nivel como son el eje de la Castellana y la Plaza de Castilla.

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Calle Argumosa-montaje_smallEn la imagen superior de 2008,  un antiguo edificio de la calle Argumosa frente a la Plaza de Lavapiés (barrio de Embajadores), resistía al abandono, aunque seguía ocupado. La foto de abajo muestra, en 2009, los trabajos de demolición del mismo. (FOTO: Enrique F. Rojo)

Plaza de Lavapies_El Cuartelillo1976Esta foto corresponde a un viejo edificio conocido como el “cuartelillo”, casa cuartel de la Guardia Civil,  que ocupó la esquina de la calle Tribulete con la Plaza de Lavapiés. Son de 1976, fecha en la que se procedió a su demolición. En la actualidad el solar está ocupado por un edificio de viviendas cuyo proyecto respeta estéticamente el estilo de las construcciones más antiguas. (Foto: Archivo fotográfico CAM)

Plaza de Lavapies_Calle Tribulete_Derribo El Cuartelillo1976El “cuartelillo”,  que ocupó la esquina de la calle Tribulete con la Plaza de Lavapiés, en 1976 durante su derribo.

CASA GUARDIA CIVIL LAVAPIES 1914Interior del “cuartelillo, en 1914.

Lavapiés asiste a un proceso de gentrificación. El término es un neologismo que deriva de gentrification, que puede traducirse como ennoblecimiento. Como en otras ciudades, la inmigración y los jóvenes de clase media con profesiones liberales reconquistan los centros históricos olvidados por las administraciones. Los artistas encuentran un sitio barato para montar estudios y viviendas, y los inmigrantes, un lugar ideal para que la casa no sea una losa insoportable a final de mes. El resultado son barrios como el Raval en Barcelona, Lavapiés en Madrid o Kreuzberg en Berlín. Puro mestizaje. Al final, sin embargo, tras convertirse en un lugar de moda y ocio la zona aumenta su valor urbanístico y los más desfavorecidos terminan siendo expulsados de la zona. El paradigma de este desenlace son los barrios de Nueva York de Soho o Williamsburg.

Por ahora, los restaurantes hindúes y las heladerías modernas conviven con las teterías árabes y los bares de copas de afamados cantantes. Héctor, un indigente cubano, duerme en medio de la plaza mientras en la calle Argumosa decenas de jóvenes saborean cócteles en las terrazas. “Cada vez viene más gente modernilla al barrio, pero sigue siendo un sitio donde te tienes que relacionar por fuerza con el vecino. Vivimos pegados”, cuenta David.

Con la llegada de los inmigrantes la zona se ha rejuvenecido enormemente en los últimos años. A las seis de la tarde los niños juegan en las plazas y cualquier esquina sirve de improvisada portería. El Centro Dramático Nacional, el Museo Reina Sofía o la filmoteca convierten la zona en un foco cultural. Una caña, un euro.”

(Texto del BLOG Nómada de Juan Freire, 2006)

figuraIII9Porcentaje de población extranjera en los barrios del centro histórico de Madrid, los años 1991, 1996 y 1998. (Fuente: Cambio demográfico y transformaciones económicas y sociales en el Centro Urbano de Madrid)

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Clases medias y “rent gap”

La clave de los ambivalentes de degradación/rercualificación tanto en términos físicos como sociales parece residir, tal y como señala N. Smith, en la relación existente entre el valor del suelo y el valor de las construcciones que se hallan sobre él. Cuando la depreciación de los inmuebles llega a su punto máximo, la renta capitalizada del solar es menor a la renta potencial del suelo. Es lo que este autor denomina “desajuste de renta” (rent gap). Cuando este desajuste es lo suficientemente grande, es decir cuando la diferencia entre el valor real del suelo y su valor potencial alcanza sus valores máximos, las posibilidades de que se proceda a su rehabilitación o sustitución también son máximas. No obstante hay que reconocer también la existencia de “pioneros” llegados a los barrios cuando la conquista del centro aún no era tan palpable, recuperando viviendas y dando socialmente un aire renovado al casco histórico. Pero lo cierto es que la afluencia a los núcleos centrales de la ciudad lo están protagonizando jóvenes de profesiones liberales, artistas, y una burguesía asalariada compuesta fundamentalmente por ejecutivos y cuadros medios de la administración con sueldos elevados, casi en su mayoría solteros o parejas sin hijos, respondiendo a las ofertas de nuevas tipologías residenciales, en ocasiones asimiladas a cierto afán de exclusividad ofertado por las promotoras inmobiliarias y que se asocia perfectamente al carácter y al perfil socioeconómico de los nuevos moradores. (En Cambio demográfico y transformaciones económicas y sociales en el Centro Urbano de Madrid, VV.AA.)

CUADRO DIRECTIVOSCuadro de profesionales y directivos en los barrios del Centro histórico de Madrid 1991-1996. (Fuente: Cambio demográfico y transformaciones económicas y sociales en el Centro Urbano de Madrid)

La “gentrificación” se asocia pués, al retorno de las clases medias a la ciudad o bien a un interés de moda por recuperar el centro urbano. Esto no supone un desplazamiento masivo, pero si un fenómeno lo suficientemente importante como para constituir una fuente de negocio para los agentes transformadores de los espacios físicos (empresarios del ladrillo). El cambio de preferencias residenciales como al creciente rechazo de las viviendas suburbiales en pueblos del entorno de Madrid , o algo más próximos a la Sierra, puede responder a diferentes motivaciones o a un conjunto de ellas, como pueden ser su saturación, los problemas de transporte que acarrean y el consiguiente gasto económico, las dificultades y carencias culturales y de ocio que limitan un estilo de vida determinado, etc.

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Bar El Bocho en la calle de San Roque nº, Malasaña-Maravillas. (Foto publicada en GentrificatourTriball, 2013)

Hay otros componentes psicológicos que pueden influir en el deseo de habitar el centro urbano. El nivel de formación de los consumidores de áreas gentrificadas, gentrificadores en suma, los sitúa en una posición que les permite valorar el valor estético, histórico y representativo de los inmuebles rehabilitados del centro, dotándoles además de un estatus de elegancia y buen gusto frente a quienes habitan en bloques o en viviendas unifamiliares uniformizadas y de estética generalmente anodina.
Además, se trata de indiscutibles inversiones, especialmente en una sociedad como la española que por encima de todo valora la propiedad inmobiliaria sobre cualquier otro tipo de bien.

Calle Mayor con Milaneses_2008_smallEdificio en la Calle Mayor con Milaneses nº 2, abandonado y apuntalado desde  1986. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Mayor con Milaneses nº 2_2014El mismo dificio en la Calle Mayor con Milaneses nº 2, ahora “ocupado” y con peor aspecto que en 2008 cuando se hizo la foto superior. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2014)

Recualificación socio-espacial: comercios y vecindario

Como afirma Díaz Parra, la presencia del gentrificador se asocia al cambio de los espacios comerciales, ya que el nuevo usuario de estos barrios también incorpora hábitos de consumo de bienes materiales y de ocio específicos. A su vez, la existencia de estos espacios de consumo para las nuevas clases medias cautiva su atención y sirve de reclamo para que se establezcan nuevos comercios, se transformen los tradicionales y acudan nuevos moradores, ampliando las posibilidades recualificadoras de este espacio urbano. “Cuando los comercios primitivos que prestaban servicio a la población de menor renta se ven tentados por ofertas de compra o de alquiler a altos precios, son sustituidos por otros que generan altas plusvalias”. (Díaz Parra, I. Gentrificación y clase social. La producción den gentrificador)

Terciarización y ocio nocturno

En general, el proceso de cambio económico que presentan estos barrios tiende hacia la multifunción, en un sentido que faculta a los agentes económicos y sociales amplias posibilidades de cambio, en especial por lo que se refiere a los usuarios de la actividad. No obstante, la norma es la “terciarización“, de los espacios del centro urbano, que marca todavía una barrera que limita su uso en perjuicio de otros como podrían ser el industrial, el comercio tradicional o el residencial que, como decimos, gana terreno lentamente.
En algunos casos, el centro ha podido llegar a convertirse en un lugar sin vida, que sólo tiene actividad durante el día, en los horarios comerciales o de oficina. Mientras tanto, el comercio tradicional ha perdido terreno, enfrentándose a nuevos conceptos comerciales dominados por las franquicias. Y para los moradores del lugar la falta de equipamientos y de zonas verdes suele ser habitual. En cualquier caso,  es un hecho habitual que los antiguos locales en los bajos de los edificios, ocupados por comercios tradicionales y por talleres industriales de poca envergadura, se hayan transformado en locales de ocio nocturno, lo que atrae al centro oleadas de personas en busca de diversión. Ejemplos conocidos son las zonas del entorno de la Plaza de Santa Ana-Huertas (barrio de Cortes, también conocido como barrio de las Letras); entorno de la Plaza de Lavapiés-Tirso de Molina (Embajadores); entorno de la Plaza Mayor (Sol); entorno calles Plaza de Chueca, Hortaleza, Barquillo y  Fuencarral (Justicia);  entorno Plaza de Isabel II y calle Mayor (Palacio); entorno de la Plaza de la Cebada-La Latina (Palacio); y entorno calle Manuela Malasaña o “barrio Maravillas” (Universidad).

Explica Díaz Parra: “El modelo de espacio gentrificable es un barrio deteriorado, devaluado por su escaso nivel de conservación y a menudo por su degradación social, pero a su vez céntrico o progresivamente céntrico.
En cuanto al vecindario está compuesto por una población envejecida, con bajas rentas, en general en régimen de alquiler, no pudiendo hacer frente a las mejoras en la vivienda, las cuales tampoco son llevadas a cabo por el propietario, especialmente cuando está en ciernes alguna operación especulativa. Esto desencadena la inevitable decadencia y degradación de los inmuebles. A la par, la desvalorización que se produce en el barrio atrae a una población con bajos ingresos, especialmente inmigrantes de paises pobres, jóvenes con recursos limitados, parados e incluso estudiantes poco exigentes, los cuales se suman al colectivo existente de personas mayores con rentas escasas. Precísamente este colectivo de inquilinos de edad avanzada y pocos recursos resulta muy ventajoso para losagentes gentrificadores interesados en la transformación socioespacial del barrio, especialmente por la facilidades que las defunciones pueden aportar y por la vulnerabilidad de estas personas, que pueden ser más fácilmente expulsadas, debido a su escasa capacidad de reacción frente al proceso, en el que se utilizan múltiples argucias, incluyendo el acoso, las amenazas y el hostigamiento.

Mercado San Miguel-2009Mercado de San Miguel en 2009, después de la reforma.  La reforma del mercado -declarado Bien de Interés Cultural- ha costado casi 20 millones de euros (incluida la compra del inmueble), con una subvención de 600.000 euros de la Comunidad de Madrid. Ha pasado de ser un mercado tradicional de barrio a mostrar las excelencias del buen gusto culinario, exclusivo para paladares selectos y bolsillos desahogados… “Cuando los comercios primitivos que prestaban servicio a la población de menor renta se ven tentados por ofertas de compra o de alquiler a altos precios, son sustituidos por otros que generan altas plusvalias”. (Díaz Parra, I. Gentrificación y clase social. La producción del gentrificador)

Efectos de la “gentrificación”: algunos casos de hostigamiento y acoso

El efecto más notorio de la gentrificación es el desplazamiento de los grupos de ingresos bajos (Sargatal, 2000). El desplazamiento puede tener lugar bajo distintas formas pero se produce principalmente en base al coste de la vivienda. La clase media-baja pueden reducir su número en la zona por el envejecimiento de la población, en base a desalojos por las condiciones ruinosas de un edificio o por expiración de un contrato de alquiler y ausencia de una oferta de alquileres en la zona para este grupo social. En los casos en los que los desplazamientos se producen de forma voluntaria, estos lo son generalmente debido a un efecto de rechazo por la situación de degradación del caserío, por el pago de incentivos a cambio de su abandono a inquilinos con contratos blindados, o por la compra-venta de la propiedad. Una vez realizado este desplazamiento se pone en valor el suelo, comúnmente residencial, a través de la rehabilitación del edificio, recualificado habitualmente como residencias de alto nivel, o la construcción de viviendas de nueva planta. A la expulsión progresiva de la población por los métodos mencionados se le une la incapacidad por parte de los desalojados o de jóvenes emancipados, originarios del sector gentrificado, de pagar un alojamiento, como consecuencia de la revalorización y el aumento del precio de la mercancía vivienda”.
El desplazamiento de los inquilinos tradicionales, en muchos casos, se reduce a una transacción económica consistente en el pago por parte del propietario o del promotor de una cantidad variable de dinero a cambio de que el inquilino abandone la propiedad. En otros muchos casos, y en especial en el de aquellos inquilinos de renta antigua, para conseguir el desplazamiento se han generalizado una serie de técnicas de acoso. Acoso inmobiliario definido como conjunto extendido de practicas y acciones, tomadas por parte de la propiedad o de promotores, con el objetivo de forzar el desplazamiento de los inquilinos de un inmueble dado, voluntario haciendo inhabitable el edificio o forzoso consiguiendo el desalojo“. En ocasiones, cuando los inmuebles son de propiedad pública, como por ejemplo de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS), en el caso de Madrid, el acoso y las técnicas de hostigamiento para desplazar a los iquilinos con alquiler social o bajos ingresos lo ejerce el propio Ayuntamiento a instancias del organismo gestor de las viviendas.

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Sobre este tipo de técnicas generalizadas en todas las ciudades medias y grandes que sufren estos procesos versa el volumen colectivo “El cielo esta enladrillado. Entre el mobbing y la violencia inmobiliaria y urbanística.” (VVAA, 2006). “En este libro se diferencia entre acoso físico y arquitectónico, y acoso legal e institucional. En el primero se incluiría el abandono del deber de conservación por parte del propietario, e incluso la realización de actos de sabotaje y obras dirigidas a causar daños en la estructura del edificio, o a hacerlo inhabitable, lo más común; o la utilización de otros recursos como las amenazas o la instalación de vecinos molestos. En el segundo grupo se incluiría la búsqueda de la declaración de ruina del edificio, consecuencia por otro lado del abandono del deber de conservación, subidas desorbitadas del alquiler cuando fuese esto posible, negativa a recoger el alquiler, etc.” (VVAA, 2006). Las referencias al término y al concepto son numerosas.  En 1998 el Ayuntamiento de Cádiz dicto un bando municipal para advertir a la ciudadanía sobre estas prácticas. En el 2003 se presenta la primera querella por mobbing inmobiliario, desestimada y reabierta por la Audiencia de Barcelona (El Periódico de Cataluña, 17 de septiembre del 2003).

En el 2004, en otro caso en Getxo el término “acoso inmobiliario” es contemplado en el auto de apertura de un procedimiento. Actualmente el Código Penal solo contempla el “acoso sexual”, aunque desde hace varios años se habla públicamente del acoso laboral, el escolar y más recientemente del inmobiliario. Por otro lado el Art. 173.1 del Código Penal se ajusta suficientemente a las características del acoso inmobiliario y podría ser utilizado legalmente: “El que inflingiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años. (Diaz Parra, Iban. Movimientos contra la gentrificación y transformaciones en la política local de Sevilla.)

Un caso de acoso muy madrileño

Manoli, Mayte y Lola comparten algo más que rellano de escalera. Desde hace cuatro años, estas tres vecinas del madrileño barrio de Lavapiés tienen la misma sensación de miedo incrustado en el cuerpo cuando se encuentran bajo el teóricamente seguro techo de sus hogares.

mobbing inmobiliarioLa empresa propietaria de los pisos de renta antigua en los que han residido durante más de tres décadas ha intentado desahuciarlas (y ha perdido un juicio por ello), ha hecho caso omiso a las obras de mantenimiento que pide a gritos el edificio, ha buscado una excusa para echar a sus inquilinas más veteranas devolviéndoles los giros con los que le pagan el alquiler… Abrir el buzón a diario es un trago que cada vez cuesta más pasar, porque no saben qué ‘sorpresa’ en forma de carta se van a encontrar esta vez.

El sufrimiento a domicilio que padecen Manoli, Mayte y Lola ha sido diagnosticado a pie de calle como ‘mobbing inmobiliario‘. O lo que es lo mismo: el acoso que sufren los habitantes de viviendas, generalmente en régimen de alquiler, ante la presión de dueños o compañías inmobiliarias que quieren forzarlos a que las abandonen utilizando métodos ‘extralegales’. «A nosotras nos tienen desquiciadas, con los nervios destrozados…», responden las tres al unísono.

Aunque en el plano administrativo carezca prácticamente de identidad propia, su caso no entra en la categoría de anecdótico. Ni es una peculiaridad residencial que monopolice la capital.

El Ayuntamiento de Barcelona, de hecho, se ha mostrado especialmente sensible a este problema identificándolo como tal pese a lo subjetivo de su definición. Durante 2005 atendió 119 reclamaciones de este tipo y hasta mayo de este año ha recibido 82 nuevas quejas.

Radiografía del problema

El director de la Oficina Municipal de Información al Consumidor de la Ciudad Condal, Luis Álvarez, enumera los signos más evidentes para detectar el acoso doméstico: «Negativa a cobrar los alquileres; falta de mantenimiento de los inmuebles para declararlos en ruina; problemas de higiene; dificultades con los suministros; y el asedio puro y duro: amenazas, vecinos ‘okupas’, pisos sobrecargados…».

«La mayoría de los casos de ‘mobbin’g se producen entre arrendatarios de rentas bajas, pero también afecta a los de alquileres altos», continúa Álvarez. «En proporción al resto de reclamaciones puede que su número sea pequeño, pero esto no le resta importancia. Sus efectos son muy graves», añade.

En el Consistorio capitalino han detectado también la «presión de algunos propietarios para acabar con las rentas antiguas». En lo que va de año, la Oficina de Información de la Vivienda de Madrid ha recibido 1.341 consultas sobre contratos de alquiler anteriores a la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 y otras 1.753 en relación con los suscritos con posterioridad a esa fecha. Según reconocen fuentes municipales, algunas de ellas se ajustan al complejo término ‘mobbing’ ‘inmobiliario’.

Sobre la invisibilidad legislativa de este problema se ha encendido recientemente una luz de esperanza. La Audiencia Provincial de Barcelona dictó en julio de 2005 un auto que hace mención explícita a este tipo de acoso y que sienta jurisprudencia al respecto.

En dicho texto, el ‘mobbing inmobiliario‘ se identifica como «(…) la total dejación por parte del propietario de la finca de sus obligaciones como arrendador, con el único propósito de impedirle el ejercicio de los derechos propios de su condición arrendataria de la vivienda, y, de esa forma indirecta, forzarle a abandonar la misma, la cual se halla en una zona de creciente revalorización urbanística, y por la que la querellante satisface un alquiler muy bajo (…)».

Las administraciones recomiendan a las víctimas del hostigamiento residencial que se informen sobre los derechos que pueden esgrimir. Éstas, sin embargo, se quejan de que asesoramiento les sobra, que lo que necesitan son soluciones reales.

La pelota, parece, no tiene tejado en el que posarse. Pero el que da cobijo a residentes como Manoli, Mayte y Lola se les seguirá cayendo encima, cuanto menos metafóricamente, si nadie los ayuda.” (El Mundo, 2006)

Referencias.-

VV.AA.
Rodríguez Rodríguez, Vicente (Dtor.)
Cambio demográfico y transformaciones económicas y sociales en el Centro Urbano de Madrid
Consejo Económico y Social
Comunidad de MADRID
Madrid, 2004

Díaz Parra, I.
Gentrificación y clase social. La producción del gentrificador
Departamento de Geografía Humana
Universidad de Sevilla, 2004

Díaz Parra, I.
MOVIMIENTOS VECINALES CONTRA LA GENTRIFICACIÓN Y TRANSFORMACIONES EN LA POLÍTICA LOCAL DE SEVILLA. LOS CASOS DE EL PUMAREJO Y SAN BERNARDO
Actas del X Coloquio Internacional de Geocrítica, Universidad de Barcelona, 26-30 de mayo de 2008.

García Herrera, Luz Marina
ELITIZACIÓN: PROPUESTA EN ESPAÑOL PARA EL TÉRMINO GENTRIFICACIÓN
Departamento de Geografía.
Universidad de La Laguna (Tenerife).

VV. AA.
El cielo esta enladrillado. Entre el mobbing y la violencia inmobiliaria y urbanística.
Edicions Bellaterra
Barcelona, 2006

Gentrificación (Wikipedia)

Gentrification (Wikipedia inglés)

Puerto Lavapiés, el Madrid castizo y global (El País, 2009)

Antitribal Blog

Leal Maldonado, J.
Segregación social y mercado de vivienda en las grandes ciudades (PDF)
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Leal Maldonado, Jesús
Vivienda y Sociedad
Reis: Revista española de investigaciones sociológicas, ISSN 0210-5233, Nº 8, 1979, pags. 89-102

Leal Maldonado, Jesús

Sociología del espacio: el orden espacial de las relaciones sociales (PDF)

Calvo Mayoral, León
El discurso urbanístico en los años ochenta: análisis político e ideológico de los paradigmas hegemónicos en el urbanismo español y sus condiciones de aparición. (PDF)
(Tesis doctoral dirigida por Jesús Leal Maldonado. Universidad Complutense de Madrid (1995).
Política y sociedad, ISSN 1130-8001, Nº 25, 1997, pags. 21-36)

Pobre barrio rico (Artículo de El País, 30/3/2013)

INQUILINOS DE VIVIENDAS SOCIALES SE QUERELLAN CONTRA EL AYUNTAMIENTO DE MADRID (Diario PÚBLICO.es 29/04/2013)

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Traperos1

Hasta finales de los años setenta todavía se hablaba en Madrid de los traperos, cuando aún el servicio municipal de recogida de basuras no era regular en todos los barrios. En algunas zonas, en los límites de lo que entonces era extrarradio, pasaban los camiones Pegaso particulares que retiraban los cubos de basura. En aquella época no había bolsas como ahora y la inmundicia iba de cada casa a unos cubos negros que los traperos recogían y arrojaban también, a saco, sin clasificar, a la caja del camión. Ya se encargaría alguien posteriormente de elegir de entre la basura. Todavía eran tiempos de mucha miseria. El trapero pasaba a final de mes un “recibillo” por el servicio y todos tan contentos. Era la época de los “aguinaldos”, cuando en vísperas de Navidad desfilaban puerta por puerta serenos, porteros, barrenderos y, por supuesto,  los traperos.  Entregaban una tarjetita de imprenta burda y barata, solicitando la voluntad, que podía ser de diez, veinte, cincuenta o más pesetas, según consignasen en la expeditiva cartulina.

Traperos2
Esta ocupación traperil de los años 70 era ya una actividad residual y testimonio de una época en la que los únicos responsables de la retirada de residuos fueron los traperos, muchos lustros atrás. Se trataba además de una fuente de ingresos para muchas familias, que se lo distribuían de acuerdo al grado de acceso al deshecho, pués sacaban mayor provecho quienes primero hacían la busca, eligiendo lo mejor de la basura, dejando lo peor para la rebusca, cosa de chiquillería.

En este contexto, el dramaturgo anti-sistema intelectualmente malogrado , Alfonso Sastre escribía acerca de los traperos este curioso e interesante texto testimonial:

“La Busca sigue siendo un mundo misteriosamente “adyacente”. Es como si se hallara en una dimensión que lo hiciera inaccesible a la vivencia burguesa. Pués, en general, lo que se hace es apartar la mirada o dejar que resbale, pasiva, al paso próximo y, sin embargo, lejanísimo del carro de la basura…, del cacharreto por trapos…, del trapero portacubos de plástico rojo, azul…, del niño paleando su basurita en el vertedero suburbial…, de la mujer inclinada sobre la carbonilla en el solar calenturiendo del verano…
¡Oh el mundo de los chamarileros…, de las escogedoras…, de los barrenderos…, de los basureros municipales apalancados en las traseras de sus metálicos mastodontes…, de los buscones que completan, con este trabajo madrugador, casi vergonzantemente, sus menguados jornales de peones de la construcción o mozos de mercado…, de los chatarreros…, de los negociantes de la casa de los establos y otros escondidos corrales urbanos! El mundo por estos pagos de la Busca es sucio y huele mal: es el reino del desperdicio y su recuperación. Nosotros nos lo hemos pateado, día a día, durante muchos años, por estas Ventas del espíritu Santo. Por lo que fue el pueblo de Canillas; por la calle de la Persuasión; por el Barrio de san Pascual; por el Tejar de Lucio… Por el viejo Barrio de la Alegría. Y, más allá, por el Barrio de la Humedad y otros santos lugares. No conocemos, sin embargo, la Busca de Tetuán de las Victorias –aunque de pequeños, bien nos llamaba la atención, en nuestro Barrio de Chamberí, la procesión de los traperos por Santa Engracia, hacia la Glorieta de Cuatro Caminos…”

catala41zj8_traperoDice un trapero en el texto de Sastre: “En cuanto a los recorridos, cada uno hace el suyo. Yo, por ejemplo, que vivo hacia López de Hoyos, me hago el Cerro de la Cabaña, la Ciudad Lineal, Colonia de Chamartín, Colonia de la Prensa, Colonia de los Socialistas -unos hotelitos, ¿sabe usted?, que están por la parte de Alfonso XIII, San Pascual, y barrio Ibarrondo.” (FOTO: Catalá Roca)

Alfonso Sastre (Triunfo nº. 466 Año:XXVI Pág. 26 08/05/1971)

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Mi abuela, que llegó a Madrid en los años 40, siempre me ha hablado de los traperos que recogían ropas viejas a cambio de cachivaches (platos, vasos, bandejas) y que iban en sus carros tirados por caballos o burros. No sé si el de la foto de arriba corresponde a un carrero clasificador, ni conozco la fecha de la foto, pero bien pudiera ser una trapera pasando por la Gran Vía. (Del BLOG Proyecto Basurama de México)

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“Cuando han terminado su penosa tarea [los traperos] llevan los despojos a los basureros. Es en ellos en los que los pobres niños de Tetuán han de hacer “la rebusca”. […] La niña rebusca carbón, trapos, huesos, papel, hierros, goma, mineral, cristal, balines, botes, etc. […] Cuando llega a casa empieza a cribar y limpiar la busca que ha recogido y luego va al trapero y la vende le dan por el kilo de papel, cinco céntimos: cada bote, quince céntimos; la goma encarnada, a 1,60 o así; la negra, a dos pesetas, y el cristal a veinticinco céntimos.”

“[…] Los traperos dejan limpio Madrid, cuando Madrid todavía no se ha despertado, y se alejan camino de Tetuán con su “preciosa” carga.

[…] Maribel baila el “claque” en el basurero, no sólo porque ha salido el padre Sol, sino por haber encontrado un pedazo de neumático por el que van a darle lo menos dos pesetas…” (Texto perteneciente al libro Maribel, la trapera de Tetuán ,1944)

(Del BLOG Proyecto Basurama de México)

Referencias.-

BLOG Proyecto Basurama de México

Maribel, la trapera de Tetuán (1944)

Alfonso Sastre (Wikipedia)

Alfonso Sastre (Triunfo nº. 466 )  Año:XXVI

Tetuán de las Victorias, un barrio de Madrid (Urban Idades)

Ciudad Jardín Madrileña (Urban Idades)

Archivo fotográfico de Catalá Roca

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A partir de unos comentarios de un amigo-lector acerca de una casa situada en el barrio de Tetuán (Madrid), en la calle Abel número 17, recupero unas fotos de junio de 2008.
Se tata de un edificio que perteneció a un pintor, Marceliano Santa María , de quien Wikipedia dice: ”Marceliano Santa María (Burgos, 18 de junio de 1866- Madrid, 12 de octubre de 1952) fue un pintor español, famoso especialmente por sus paisajes castellanos, sus cuadros de historia y sus retratos.

marceliano-santamariaEn 1934, Marceliano Santa María es nombrado Director de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. En este año, recibe la Medalla de Honor en la Nacional de Bellas Artes. Durante la Guerra Civil, su salud empeora y tiene que ingeniar soluciones para poder pintar, ya que le era imposible comprar los instrumentos necesarios. Tras la Guerra Civil continuó su actividad con mucha menos intensidad. De esa época se pueden ver retratos de Francisco Franco Bahamonde (al que según cuentan le enseñó a pintar) y recibió la Medalla de Oro Extraordinaria del Círculo de Bellas Artes en 1943. Murió en Madrid el 12 de octubre de 1952.” (Wikipedia)

casa-marceliano-santa-maria-calle-abel_tetuan_2008_detalle-ventanal_smallDetalle de la fachada de la Casa del Pintor Marceliano Santa María, en la calle Abel, 19 c/v. a la calle Zamora, en el distrito de Tetuán. (Foto de E. Fidel, 2008)

La casa en cuestión es citada por nuestro comunicante como “Chalet del Pintor”, situado en la calle Abel, número 17, esquina a la calle Zamora. Del edificio dice: “Hay rumores de que el anterior propietario era Santiago Ramón y Cajal y que en ese hotelito estaba cuando le comunicarón la obtención del Premio Nobel.”
Lo cierto, según se lee en Wikipedia sobre Ramón y Cajal, es que éste recibió el día 10 de diciembre de 1906 el Premio Nobel de Fisiología o Medicina; en 1907 se le ofreció la presidencia de la Junta para la Ampliación de Estudios: y en 1912 se trasladó a una nueva casa en la calle Alfonso XII. De él también se sabe que vivió en la calle Príncipe de Vergara. (Atendiendo a estos últimos datos, si damos credibilidad al “rumor” del que nos habla nuestro colaborador en su nota, la casa de Tetuán la habría dejado Don Santiago en 1912. Para 1934 el pintor Marceliano Santa María ya estaba en Madrid, pués fue nombrado Director de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, según indica la Wikipedia. Tal vez, para entonces, se hiciera con la vivienda y la ocupara). En cualquier caso, el 12 de Octubre de 1952, año en que murió, se encontraba en esta casa. Lo importante,  es que la casa sigue en el mismo sitio. Y que todavía hay quien recuerda su historia, a través de la historia de sus ocupantes en el tiempo.

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Puerta de entrada al jardín de la vivienda (2008).

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Placa conmemorativa colocada en la casa por el Círculo de Bellas Artes de Madrid

ConclusiónPoco sabemos de este pintor burgalés, al que el Círculo de Bellas Artes encargó una placa, que hoy se puede ver en la vivienda del barrio de Tetuán.
Nos queda el testimonio de la placa, el interesante y evocador edificio de ladrillo y una sensación extraña de que la historia y los personajes que la hacen se pierden en silencio y sólo la arquitectura les sobrevive (hasta que alguien decida que el tiempo se acabó y que la casa es vieja y hay que tirarla ….)

Nota: Si alguien más conocedor que yo, sabe más sobre el tema es bienvenido para que nos lo cuente. Apelamos, pués, a la generosidad de nuestros amigos lectores para que nos pongan al día pués, a veces, nos quedamos escasos de información.

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Pasado y presente de un barrio de Madrid

Inmigración obrera

A mediados del siglo XIX Madrid contaba con una incipiente industria en desarrollo que precisaba de mano de obra abundante. Como agregado social al servicio de la producción que es la ciudad, Madrid era capaz de recibir anualmente cerca de 10.000 personas, campesinos en su mayoría, que servían al fin industrial y a la propia expansión urbana, cuya mano de obra era absorbida con facilidad.

El proceso de expansión de Madrid se producía, por tanto, al aumentar la población por medio de los fenómenos de concentración urbana asociados al aumento de la actividad productiva.

Venían de todos los campos españoles, pero especialmente de ambas Castillas, Extremadura y Andalucía, donde el régimen latifundista semifeudal era la norma que regía aquella sociedad. La situación de los campesinos en la España de entonces era dramática y el jornalero del campo quedaba desamparado al capricho de terratenientes y caciques. La pobreza y el hambre presidía sus casas. La emigración se convertía en la única salida.

En Madrid, de 1845 a 1875 la población pasó de 200.000 a 400.000 habitantes.

En 1930 había ya cerca de un millón de madrileños. La población inmigrante se iba asentando en el centro de la ciudad, habitando las ya conocidas casas de vecindad, corralas, buhardillas y sotabancos. También lo hacía en el extrarradio de la ciudad, formando suburbios compuestos por casas bajas autoconstruidas de pésima calidad y de características marcadamente rurales.

Casa de dos plantas típica de principios del XX, en la calle Hierbabuena con Algodonales, Tetuan. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

La vivienda en el Madrid del año 1900 era de media en más de un 70% considerable como “muy barata” o “modesta”. Es decir, elaborada con materiales económcos y con una tipología unifamiliar rural o semirrural, o bien casas de vecindad, y se concentraba en las barriadas del extrarradio o en aquellas del centro urbano consideradas como populares y con mayor densidad.

Así, en Latina el 90% de las viviendas eran “baratas” o “muy baratas”, y en Universidad un 65% tenían estas características. En el polo opuesto se encontraban barrios como Centro con solo un 10% de viviendas “baratas” o “muy baratas”, y Congreso con un 12%.

Los arrabales de Madrid soportaban el peso de los suburbios alrededor de todo su cinturón periférico. La escasez y la carestía de los alojamientos en el centro urbano empujaban a esta población hacia estas zonas baratas sin infraestructuras. Se emplazaban en los márgenes de los caminos y pronto se formaron barriadas compuestas por un desordenado tejido de casas y calles estrechas. La foto es de una vivienda baja en la calle Pedro Barreda. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Avelino Montero Ríos, Tetuán de las Victorias. Casas baratas para obreros. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Proyecto de casa barata en La ventilla de 1929. Las dimensiones de la vivienda no exceden los 30 metros cuadrados. Teniendo en cuenta que se trata de viviendas familiares, es de imaginar el hacinamiento que se vivía en su interior.

Calle Marqués de Viana, en los alrrededores de Bravo Murillo. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

El arrabal de Tetuán y el de Cuatro Caminos

Explican Díez Baldeón y López Marsá en su libro Historia de Tetuán, que el actual distrito de Tetuán crecio a partir de dos asentamientos simultáneos e independientes: el de los alrrededores de Cuatro Caminos, desde donde se extendía el ensanche hacia el noroeste, y el de la Dehesa de Amaniel, en torno a la carretera “mala” de Francia (actual calle de Bravo Murillo) y próxima al pueblo de Chamartín de la Rosa, del que dependia administrativamente. Respecto a este asunto de los asentamientos Fernando Chueca Goitia explica en su Sociología de Madrid cómo al principio las clases populares se fueron asentando en Chamberí, si bien más adelante la burguesía y las clases de mayor poder económico se fueron haciendo con el barrio y desplazaron a los más débiles económicamente hacia Cuatro Caminos y hacia Tetuán.

Calle de Bravo Murillo (llamada de O’Donnel) hacia el año 1900.

Carretera “Mala de Francia” en 1933. Esta parte de la actual Bravo Murillo pertenece al norte del barrio de Tetuán en los tiempos en que aún era parte de Chamartín de la Rosa. Habitaban esta zona los obreros más pobres -clases menesterosas para la burguesía- y eran numerosos los traperos que vivían y almacenaban o arrojaban por aquí el producto de su recogida.

Impresionante testimonio (Foto: “Alfonso”). Tomada en 1930, muestra a grupos de pobres rebuscando en las montañas de basura procedentes de Madrid que eran arrojadas por los traperos en Tetuán de las Victorias. Sin embargo, según aprecia Andrés Molina, lector del blog, es probable que la foto se tomará en la tapia del cementerio de la Almudena, adivinándose la plaza de toros de las Ventas al fondo a la izquierda.

De obreros, la mayor parte de la construcción, peones, algunos artesanos, pequeños comerciantes y traperos, se fue nutriendo el barrio, que con el pasar de los años ocupó todo lo largo de la calle O’Donnell (actual Bravo Murillo) y se extendió hacia el norte y el oeste con mayor profusión, quedando más contenido al sur en Cuatro Caminos y al este con la Castellana. Y así, lentamente, conforme la actividad constructiva aumentaba, las infraestructuras fueron apareciendo.

El barrio se fue nutriendo de obreros, la mayor parte de la construcción, peones, algunos artesanos, pequeños comerciantes y traperos

Se pasó del lodazal en que se convertían la Glorieta de Cuatro Caminos y la calle Bravo Murillo los días de lluvia en 1920, a su empedrado y adecentamiento hasta los límites de Tetuán, en el término municipal de Madrid. Antes de 1930, ya se había instalado el alcantarillado, las bocas de riego, el suministro de agua, gas a baja presión, electricidad y una línea telefónica en 1932, convirtiéndose el barrio en uno más de los que conformaban el municipio madrileño.

Calle San Raimundo con calle Topete. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Cicerón, junto a las escaleras que bajan a R. Fdez. Villaverde. En la foto aparece por casualidad el novelista Antonio Ferres, que acertó a pasar por ahí en el momento de hacer la instantánea. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

La mayoría de las construcciones que se realizan en los primeros asentamientos, que datan de mediados del siglo XIX, son de factura tosca y marcado carácter rural. Destacan algunas construcciones de más de dos plantas y ático, algo más lujosas, pero por lo general son de una sola planta y en algunos casos con corral o jardín. La foto se encuentra entre las calles Gloxinia, Villaamil y Paseo de la dirección, siguiendo sus fachadas la forma circular de esta última calle.  El edificio se derribó en 2010. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Tenerife con Juan Pantoja ( 2008 ). Según asegura un lector del BLOG, “esa casa era un edificio de una planta y mi abuelo Don Patrocinio González levanto dos pisos mas. Esta casa está enfrente de la corrala de la calle Tenerife, número 11 ( Sale también en la foto ). Este edificio sale en la última película de Almodovar junto con otros edificios y parques de la zona”. (VER COMENTARIOS) (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Edificio de la calle Tenerife con Juan Pantoja, construido en 1921 por la Constructora Benéfica.

Este grupo de 20 casas baratas levantado en la calle Tenerife (barriada de Cuatro Caminos) se inauguró el 17  de marzo de 1922 y su construcción estuvo a cargo de la Constructora Benéfica con arreglo a la Ley de Casas Baratas de 1922 y a través de un legado que con tal objeto dejó en su testamento la marquesa de la Coquilla. Las casas originariamente eran de doble planta, en dos hileras cerradas por los extremos laterales que formaban un patio interior, y estaban dotadas de agua corriente y luz eléctrica, reuniendo cuantas condiciones higiénicas exigía el reglamento al objeto de la aplicación de la mencionada ley. Tanto las viviendas, como las dos escuelas construidas como anexos de la pequeña barriada fueron proyectadas y dirigidas por el arquitecto Ignacio Aldama y Elorz. Estos últimos edificios fueron derribados a principios del siglo XXI. (Información recogida de La Construcción Moderna nº 6,  30 de Marzo de 1922). (Foto: Enrique F. Rojo, 2010)

Patio interior del edificio de la calle Tenerife, que permite el acceso a las viviendas. (FOTOS: Enrique F. Rojo, 2010)

El mismo edificio de la calle Tenerife, en una foto de 1929.

La mayoría de las construcciones que se realizan en los primeros asentamientos, que datan de mediados del siglo XIX, son de factura tosca y marcado carácter rural.

Sin embargo, antes de que todo esto ocurriese, la barriada se encontraba en una lamentable situación de abandono, tanto el asentamiento de Cuatro caminos como el de Tetuán. El número de habitantes era cada vez mayor y las viviendas eran esacasas y pequeñas. Este antihigiénico hacinamiento, sumado a la escasa salubridad de las calles, el bajo nivel económico de los vecinos y su escasa formación, se traducía en un foco de constantes enfermedades y en un alto índice de mortalidad. Las enfermedades más habituales tenían que ver con el sistema respiratorio o el digestivo. Así, la tuberculosis y las diarreas de diversa índole se cebaban con estas gentes que convivían entre aguas putrefactas, calles sucias y sin empedrar y olores nauseabundos.

CINE TETUÁN. Estaba situado en Bravo Murillo 238. Fue inaugurado en en 1931 y  cerró en 1987. Su demolición dió lugar a edificios de viviendas.

Fotografía de Tetuán desde la calle de Bravo Murillo (a la derecha), mirando hacia el norte (1929).

El periódico Ya, del 19 de diciembre de 1949, publicaba: “El suburbio de Madrid es un hedor, una mezcla de hojalata, de solares con sórdidas chozas. Sus habitantes son obreros, gente pobre. Es una ciudad sin techo, un sumidero de miseria, hasta una vara de suciedad en el suelo, ratas, tifus, tuberculosis, promiscuidad. Y más que medicinas necesitan los habitantes del suburbio pan, leche, alimentos…” El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid Trás la Guerra Civil y como consecuencia del estado de destrucción en que había quedado Madrid por los abundantes bombardeos a la ciudad sitiada, en 1939 el nuevo Gobierno crea la Dirección General de Regiones Devastadas y dependiente de ésta la Oficina Técnica de la Junta de Reconstrucción de Madrid.

Será esta Oficina la que elabore el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, que se realiza en 1941, dirigido por Pedro Bidagor. Este Plan contemplaba la ejecución y desarrollo del Paseo de la Castellana como gran eje representativo de Madrid, remarcando simbólicamente su capitalidad a partir de la creación de ésta gran vía de entrada a la ciudad con un carácter triunfal. El proyecto, por su amplitud, afectaba al barrio de Tetuán en su parte oriental, puesto que el proyectado engrandecimiento capitalino con la creación de barrios residenciales para clase media en torno al Paseo de la Castellana, chocaba con la consolidada barriada obrera, todavía dependiente de Chamartín.

“Chabolas y chozas en el límite de La Ventilla con Valdeacederas en los años setenta, al final de la calle de Pinos Alta, con el Barrio del Pilar de fondo”.

En relación a este pie de foto, Amando nos hace el siguiente apunte:”Juraría que las chabolas que aparecen no están exactamente al final de la calle Pinos Alta sino al final de las Isabel Serrano, Sorgo y Alberdi. El Barrio del Pilar son los edificios de la derecha, no los del fondo y no corresponde exactamente con el límite de la ventilla sino de Valdeacederas con el Barrio del Pilar. En la foto aérea de 1993, de la Avenida de Asturias se puede ver aún en la esquina inferior izquierda. Fueron derribadas y ahora, en ese lugar, está la ampliación del Parque Rodríguez Sahagún”. (Ver Comentarios)

Pués bien, después de darle muchas vueltas a las fotos y de mirarlas y volverlas a mirar, creo que Amando está en lo cierto. Según esta avezada ubicación de la fotografía  que nos ha hecho, a la izquierda de las casuchas lo que se ve es el Paseo de la Dirección  y el trocito de edificio de la esquina superior izquierda podría ser del que hace esquina en la calle de los Jaramagos con el Paseo de la Dirección. A la derecha, en efecto, se aprecian los nuevos edificios del Barrio del Pilar y al fondo las nuevas construcciones en altura de la vieja barriada de Valdezarza (actual distrito de Moncloa-Aravaca). Además, es posible que la fecha de la imagen sea también algo posterior a la citada, quizá de los años 80. Para que tenga sentido la apreciación del lector del Blog, mantendremos el erroneo pie de foto como testimonio de la ya corregida equivocación.

Edificio situado en la calle Pinos Alta, de principios del siglo XX. (Foto: Enrique F. Rojo, 2009)

Taberna Manchega situada en el número 23 de la calle Pinos Alta. La foto es de 1945. “En la foto de la ” Vinícola ” reconozco a vecinos de esé tiempo , el “vaquero ” es familia mia , en fin que ha sido una visita a mi infancia y juventud y que todo lo que se dice es poco sobre la miseria de todo orden que reinaba en ese barrio , lo positivo era la union existente entre los vecinos que muchos casos nos considerabamos hermanos” (Antonio Fontanet).  “La persona que está en el centro de la imagen con las manos en los bolsillos en la foto de la ” Vinícola ” es mi habuelo Alfonso ,ya fallecido entonces tenia 30 años , al lado está su amigo Ramón tambien fallecido.” (Sara). (Ver Comentarios)

Suburbio de Cuatro Caminos, 1945. En esta foto se pueden ver el suburbio de Cuatro Caminos y también los de Valdeacederas y Ventilla. La calle en primer término es la Avenida del General Perón, en donde destacan las dos torres de viviendas de reciente construcción. Si observamos con detenimiento, en la esquina superior izquierda, por encima del grupo de viviendas al otro lado de Bravo Murillo, se observan las arcadas del acueducto de Amaniel ( 1857 ), a su paso por la actual avenida de Pablo Iglesias.

Otra perspectiva del Suburbio de Cuatro Caminos, 1945. En el tercio superior izquierdo vemos el Paseo de la Castellana y a su derecha el bloque de edificios “Corea”.

NOTA: Es posible que las fotos, fechadas en 1945, sean posteriores. Rafael Fernández Rabadán, lector del blog, apunta que tomando como referencia las dos trorres es muy probable que las imágenes sean de 1953-54 en adelante, pues es la fecha en que se levantaron ambos edificios.

Perspectiva aérea de La Ventilla en Vía Límite, años 50. Las casas de tipología rural tenían cada una su patio trasero, en donde normalmente se situaban gallineros y cochiqueras para el consumo doméstico.

Dos estampas familiares de finales de los años 40 en la barriada de La Ventilla, en los alrrededores de la actual Avenida de Asturias.

En el límite norte del actual distrito de Tetuán se encontraban las barriadas de La Ventilla y de Valdeacederas, que en los años 40 estaban ocupadas por la población más pobre de la zona, donde abundaban las traperías y las chabolas, sin saneamiento urbano. Por este motivo y dados los planes que estaban en estudio, la Dirección General de Arquitectura se encargó de la ejecución de un grupo de viviendas baratas.

En Valdeacederas se contruyó la primera, entre las calles Pinos Alta, Capitán Blanco Argibay (antes Valdeacederas) y la calle de Pinos Baja. En la barriada de La Ventilla las casas se levantaron entre Mártires de La Ventilla, San Benito y calle del Cañaveral (antes de Menéndez Pelayo). A lo largo del tiempo, la construcción de viviendas económicas para realojar a la población que quedaba desplazada por la ordenación urbana del nuevo ensanche y la ampliación del paseo de la Castellana se continuó, ya en 1948, de la mano de la Comisaría de Ordenación Urbana de Madrid, surgida con el fin de gestionar las expropiaciones, la urbanización y la construcción de nuevas viviendas.

Calle de los Vizcainos, perpendicular a Pinos Alta. En la actualidad , la mayoría estas casitas bajas, de menos de 30 metros cuadrados, han sido ya demolidas y en su lugar se han construido viviendas de protección, donde se ha realojado a sus antiguos moradores. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Marcelina esquina con Albandiego, en el límite de Valdeacederas con La Ventilla. Este antiguo edificio de viviendas, ya desalojado, convive con las nuevas construcciones a la espera de su demolición. El edificio se demolería en 2010. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Calle Marcelina, esquina con José. “Casa Goyo”, un testimonio de una casa de comidas del viejo barrio de Tetuán. Esta construcción se sustituirá por nuevas viviendas. El edificio se demolería en 2010. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Edificio en la calle Cedros con General Aranda, en La Ventilla. Su demolición es inminente. (Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

Dos casitas obreras en la calle Hierbabuena, en el actual distrito de Tetuán. La foto es de 2007.

Poblados de “casas baratas”

Entre las calles Bravo Murillo y la calle de La Coruña, en 1941 se levantó con carácter temporal el poblado de González Villamil. El grupo, destinado a solventar los problemas de vivienda de los más desfavorecidos de la zona trás la guerra, la mayoría de ellos albañiles y con muy bajos jornales, se planificó con 242 casas bajas agrupadas en 18 pabellones cerrados en torno a un patio, en los que cocinas y servicios eran comunes.

Las condiciones de habitabilidad eran misérrimas, principalmente debido a las mínimas dimensiones de las viviendas y al hacinamiento de personas que se generaba en las mismas. El poblado permaneció en pie hasta 1963, conviviendo mientras tanto con las nuevas construcciones que se levantaban en la vecina Castellana y en el Paseo de General Perón destinadas a la clase media.

Edificios situados en la calle Ceuta. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2010)

En agosto de 1942 la Dirección General de Arquitectura presentaba el primer proyecto de poblado satélite, siguiendo las propuestas del Plan Bidagor (Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, 1941-1946). Se trataba del Poblado del Cerro Palomeras, localizado entre el Arroyo Olivar, la Avenida de Palomeras y la Avenida de la Albufera, en el distrito de Vallecas. El proyecto se basaba en un anteproyecto de Pedro Muguruza, director de la Dirección General de Arquitectura y responsable de los Servicios Técnicos de Falange.

Este Poblado se pensó para un total de 15.000 habitantes, distribuidos en 5 núcleos de 660 viviendas, los cuales incluían servicios de administración y religiosos. Del conjunto, las tres cuartas partes serían viviendas de carácter semirrural, con patio y corral. Sin embargo, Cerro Palomeras no llegó a construirse, pero sirvió de modelo para posteriores poblados: “Tercio y Terol” (Barrio de San Isidro)  y “La Ventilla”. Ambos se articularon alrededor de una plaza con iglesia y abrevadero, y se componían de grupos de casas de una o dos plantas (alguna de tres), en las que no faltaban el patio y el corral. Según los diseños, las dimensiones rondaban los 50 m2 y, en algunos casos llegaban a 100m2.  (La vivienda social en Madrid 1939-59,pág. 14)

Las nuevas viviendas construidas en 1954 en La Ventilla tenían, por tanto, una tipología rural de vivienda unifamiliar, de una o dos plantas y pequeño jardín trasero, adosadas y alineadas en calles que confluían en una plaza con soportales. Los edificios que conformaban la plaza tenían tres plantas, disponiéndose en la baja los locales comerciales y locales de servicios administrativos, imitando a la plaza de cualquier pueblo castellano. Este barrio se derribó en 2004, dando paso a nuevas construcciones adosadas que guardan a propósito cierta similitud con las antiguas, si bien los destinatarios y sus condiciones socioeconómicas nada tienen que ver.

Casas construidas en 1954 en La Ventilla, en la calle Vía Límite. Su tipología era rural, con Plaza interior y su calidad mínima , como correspondía al tipo de construcción económica que se práctico después de la guerra para dotar de vivienda a los trabajadores que carecían de ella.

Una vez derribado el antiguo grupo de viviendas, en 2005 se crearon nuevas construcciones adosadas, que a propósito guardan cierta similitud con las antiguas, si bien los destinatarios y sus condiciones socioeconómicas nada tienen que ver con las del pasado.

En los años 60 el aspecto del barrio de Tetuán, desde Cuatro Caminos a La Ventilla, era prácticamente igual que antes del inicio de la Guerra Civil. El procertaje de viviendas edificadas desde ese periodo era apenas de un 25 por 100 del total de construcciones, lo que significa que en el conjunto del barrio dominaba la construcción del periodo suburbial, cuando todavía no regía norma urbanística alguna y las viviendas surgían de forma anárquica.

Suburbio de La Ventilla, años 50. En el tercio superior de la foto se ve el depósito del Canal de Isabel II, en Plaza de castilla y el Paseo de la Castellana. A la derecha, La Ventilla. Se distingue bastante bien el grupo de viviendas de Vía Limite.

El crecimiento de Madrid a finales de los años 40 obligó a ampliar la superficie del término municipal de la capital, lo que supuso que en 1948 Tetuán, que hasta entonces pertenecía a Chamartín, se anexionase a Madrid. Posteriormente, en 1955, se realizó una división administrativa en la que Tetuán adquiría el estatus de distrito compuesto por los barrios de Cuatro Caminos, Bellas Vistas, Amaniel, Huerta del Obispo, La Almenara, Castillejos, Los Pinos, La Ventilla, Patolas y el pueblo de Fuencarral. Finalmete los barrios quedaron agrupados en Bellas Vistas, Almenara, Cuatro Caminos, Peña Grande y Fuencarral.

La integración de Tetuán a Madrid significó también que hubiera que reestructurar el callejero, pués muchas de las calles -casi todas relacionadas con episodios o personajes destacados de la guerra de Marruecos- se repetían, al existir las mismas también en la capital. Así, por ejemplo, hubo que cambiar las calles de O’Donnell que adoptó en nombre de Bravo Murillo, Prim por Tablada, Serrano por Araucaria, etcétera.

Calle Mártires de La Ventilla. Edificio de viviendas desalojado, a la espera del derribo. En septiembre de 2010 este edificio, así como otros colindantes ya han sido derribados. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

Glorieta de los Cuatro Caminos

Situada entre las calles de Bravo Murillo, Santa Engracia, Artistas y Paseos de Raimundo Fernández Villaverde y de Pablo Sarasate.

Este lugar, que hasta no hace muchos años era un descampado que tomaba su nombre por cruzarse en él el Camino de Francia, en los trozos actuales de la calle de Bravo Murillo, el Camino de Aceiteros y el Paseo de Santa Engracia. Hoy es una plaza amplia y bien trazada, con nuevas edificaciones, habiendo desaparecido el viejo fielato y la bajada de Aceiteros, que comunicaba con los merenderos del Partidor de las Aguas, siendo toda esa parte terraplenada y sostenida por la anchurosa vía en que la Sociedad del Metropolitano levanta su edificio Titánic, grave error, a mi juicio, ya que lleva la hacinación de viviendas, donde debe procurarse la formación de casas independientes con jadín para que cada familia tenga la suya, y aproveche mejor las ventajas naturales de aquellos parajes próximos al campo. El Ayuntamiento ha dado a esta plaza el nombre de Glorieta de Ruiz Jiménez (…) Pero como en todos los casos análogos de estos absurdos cambios de de denominación, el acuerdo municipal solo consigue iniciar una confusión en el vecindario (…). ” ( Las Calles de Madrid. Pedro de Répide, 1922)

Antiguamente era un descampado que tomaba su nombre por cruzarse en él el camino de Francia, en los trozos actuales de la calle de Bravo Murillo, la calle Artistas, el Camino de Aceiteros y el Paseo de Santa Engracia.

La Glorieta de Cuatro Caminos era un descampado que fue cruce de caminos

La Glorieta de Cuatro Caminos se llena de animación y tráfico a todas horas, no solo por la gran cantidad de población que ha llegado a tener la barriada que preside, sino porque al hallarse junto a ella el ferrocarril, harto menguado, que va a los pueblos de Fuencarral y de Colmenar, y los tranvías de la Ciudad Lineal y de la Dehesa de la Villa, recibe en los días de fiesta gran afluencia de gente del interior de la capital, que llega a solazarse en el campo o en los merenderos que quedan en aquellas cercanías, o cuando es época de ello, acude a la vecina plaza de toros de Tetuán”. ( Las Calles de Madrid. Pedro de Répide, 1922)

Por su importancia local, por su movimiento y hasta por sus grupos de ociosos, esta plaza es una de las sucursales que la Puerta del Sol tiene ya en Madrid, y es la sucesora de ella en la posesión de la fuente central, primeramente colocada en la calle Ancha de San Bernardo, frente a las Salesas Nuevas, al ser traidas las aguas del Lozoya el 24 de Junio de 1858. Las piedras de esa fuente, que conocieron en su segundo emplazamiento.

Los sucesos de la Noche de San Daniely otros sangrientos episodios de nuestra historia en el siglo XIX, han vuelto a verlos análogos al ocurrir en Cuatro Caminos los trágicos acontecimientos de la huelga revolucionaria el 13 de Agosto de 1917″. (Las calles de Madrid. Pedro de Répide, 1922)

Huelga revolucionaria de 13 de agosto de 1917

La carestía de los productos básicos y los bajos salarios durante los primeros años del siglo XX crearon un descontento generalizado en la clase trabajadora que desencadenó una serie de huelgas y manifestaciones, cuyo punto más caliente se alcanzó en agosto de 1917. En Madrid el escenario principal de las manifestaciones fue la Glorieta de Cuatro Caminos, donde se juntaban panaderos, albañiles, tipógrafos y otros obreros, que levantaron barricadas, saboteando cuanto podían y apedreando a los tranvías que pasaban y a los comercios que no se unían a las protestas.

El escenario principal de las manifestaciones fue la Glorieta de Cuatro Caminos

Se mandó al ejército a disolver a los manifestantes, el cual se repartió en lugares estratégicos armado con ametralladoras. También actuaron escuadrones de caballería para despejar la zona y cesar los alborotos. Se ordenó cerrar las tabernas, al parecer numerosísimas en la zona, pués servian a los manifestantes de refugio y para reponer fuerzas. En los enfrentamientos, a la cabeza de los cuales había mujeres y niños, hubo numeros muertos y heridos.

La revuelta se extendió también por otras poblaciones obreras como la adyacente Tetuán de las Victorias, la Prosperidad, la Guindalera, Ciudad Lineal y Chamartín. En todas ellas se produjeron disturbios, hubo tiroteos y se realizaron numerosas detenciones. (Historia de Tetuán, pág. 214-15).

Tetuán de las Victorias a principio de los años 30. Se puede ver el apretado caserío a lo largo de la Carretera de Francia, y a mitad de camino la plaza de toros, junto a la calle Marqués de Viana.

Plaza de Toros de Tetuán

Estaba emplazado el coso en el espacio que actualmente ocupa la manzana señalada con el número 297 de la calle de Bravo Murillo, entre las calles de Marqués de Viana y Conde de Vallellano. Se comenzó a construir en 1870, dando servicio como plaza de toros o como pista para demostraciones ecuestres. Dejó de usarse como tal y pasó a funcionar como parador, para volver a desempeñar su función original a finales del siglo XIX. Trás varios cambios de titularidad, en 1924 se reformó el edificio de dos plantas que estaba adosado al coso a cargo del arquitecto José Rameno Soriano.

A causa de la guerra civil, el edificio quedó maltrecho y medio en ruinas

En la planta baja se dispusieron despacho de billetes, oficinas y enfermería. En la planta primera, dormitorios, cocina, capilla y un cuarto para el empresario. El estilo de este edificio, que servía de fachada principal a la plaza de toros, era el neomudejar en ladrillo, muy en la línea de las construcciones  de la época y en consonancia con la mayoría de las plazas de toros españolas. Los días de corrida, el barrio presentaba gran animación y la gente se amontonaba en torno a la plaza para ver la entrada y salida de los diestros. Además de corridas, también se celebraban novilladas y becerradas dedicadas al público infantil, e incluso espectáculos flamencos, funciones de teatro y alguna que otra velada de boxeo.

A causa de la guerra civil, el edificio quedó maltrecho y medio en ruinas. A pesar de haber estado incluido en los planes de reconstrucción, esta no se llegó a realizar y el edificio finalmente fue demolido.

Plaza de Toros de Tetuán, 1935.

Los inicios de la remodelación. Años 70.

En los años setenta, funesto periodo para la arquitectura madrileña, en el que se cometieron la mayor parte de los atropellos urbanísticos y de las destrucciones del patrimonio arquitectónico, se elaboró un plan de remodelación del distrito de Tetuán, cuyo objetivo era crear un barrio nuevo partiendo de cero, es decir, derribándolo todo y construyendo de nuevo.

En este caso, según las autoras de “Historia de Tetuán”, el Plan se olvidaba de la mejora de las condiciones de vida de los habitantes del barrio en favor de las maniobras especulativas y de la vieja idea de que el eje representativo de la Castellana extendiese su influencia en los laterales. Es evidente que la terciarización de la zona de la Castellana y sus aledaños, y la presión de la cada vez mayor población acomodada que se iba asentando en las nuevas áreas residenciales, estaban en el origen de este Plan.

En los años setenta se elaboró un plan de remodelación del distrito de Tetuán

El suelo liberado con la demolición del barrio se habría revalorizado enormemente y las sociedades inmobiliarias habrían hecho un gran negocio. Y no solo promotoras e inmobiliarias, habida cuenta de que frente a las maniobras especulativas, como es sabido, son numerosos los participantes. La población desplazada, para quienes el Plan no fijaba un reacomodo, habría tenido que buscarse otro lugar para vivir, accesible a sus medios, mientras los nuevos inquilinos del nuevo barrio, de mayor estatus socio-económico, darían al Distrito el “empaque” y la “categoría” que se pretendía. Por este motivo, se estimularon los procesos de reclasificación del suelo y la remodelación del distrito con firme voluntad especulativa y el ánimo del lucro rápido. Afortunadamente el Plan no llegó a ejecutarse.

(FOTOS: Enrique F. Rojo)

El Plan General de Madrid de 1982

Este Plan de Remodelación de 1982, se propuso para el distrito de Tetuán una actuación bien distinta: actuar en la rehabilitación y remodelación del patrimonio arquitectónico, pero preservando su trama física. De acuerdo a este objetivo se acometieron obras de apertura de nuevas vías y la modificación del trazado de  otras con el propósito de conectar zonas próximas y  de crear una red viaria, necesaria dentro de la trama existente, pero sin que su estructura sufriese alteraciones graves. En este contexto se realizó la construcción del Polideportivo el “Triángulo de oro”, la Plaza de la Remonta y las viviendas que la rodean, en el solar del antiguo cuartel de caballería del mismo nombre.

Las intervenciones se han encaminado a eliminar los focos de marginalidad e infravivienda

Más adelante, las sucesivas intervenciones municipales, junto con la Comunidad madrileña, en el núcleo más antiguo del distrito se han encaminado a eliminar los focos de marginalidad e infravivienda, localizados preferentemente en Valdeacederas y La Ventilla, donde el trazado viario era deficiente así como muy escasas las infraestructuras. En 1986 se eliminó el asentamiento de casas prefabricadas denominado “El Cubillo”, en Valdeacederas, visible durante mucho tiempo desde la propia Plaza de Castilla,  y se dotó al barrio de nuevas viviendas de realojo.

Asentamiento de realojo provisional, junto a la Plaza de castilla, en algún momento de los años 70. Se trataba de casas prefabricadas de chapa  levantadas con carácter provisional para cobijar a la población de la Ventilla y Valdeacederas que carecía de una vivienda adecuada. El asentamiento se mantuvo durante cerca de veinte años y fue desmantelado en los 90.

Los actuales Planes

Los nuevos planes en ejecución o ya finalizados incluyenrecientes actuaciones como la apertura de la Avenida de Asturias que conecta por Sinesio Delgado la Plaza de Castilla con el Barrio del Pilar, con la edificación a ambos lados de viviendas sociales y la eliminación de la infravivienda de las calles perpendiculares a Pinos Alta; la remodelación de la Vía Límite, con derribo de la antigua barrida de Ventilla y la creación de nuevas viviendas.  La remodelación de la calle Marqués de Viana, enlaza con los planes de saneamiento y erradicación de infravivienda en el Paseo de la Dirección, en los márgenes de la Huerta del Obispo, hasta la calle Ofelia Nieto, área que hasta el momento muestra un aspecto de marginalidad muy acusado, en donde se entremezclan viviendas bajas de aspecto rural con edificios de viviendas de varias plantas de más de 50 años y en muy mal estado de conservación.

Remodelación del Paseo de la Dirección

El proyecto de urbanización del Paseo de la Dirección incluye la creación de seis miradores que se asoman al parque Agustín Rodríguez Sahagún y en los que el agua será protagonista para subrayar la presencia del llamado Canal Bajo, una a infraestructura hidráulica perteneciente a la primera traída de agua del Canal de Isabel II.

Los miradores servirán también como zona estancial. Se construirán sobre plataformas sostenidas a base de muros aterrazados, sobre las cuales se crearán láminas de agua que romperán en cascadas, creando espacios muy singulares.

Además del propio paseo, el proyecto aprobado hoy incluye la adecuación de todas las calles transversales: Carmen Portones, Marques de Viana, Crisantemo, Aligustre, Cosmos, Alberdi, Capitán Blanco Argibay, Reyes de Aizquibel, Cantueso, Soto Yoldy, Isabel Serrano, Pando, Las Torres, Travesía de Pando y Sorgo. En la mayoría de ellas se realizará un tratamiento de coexistencia tráfico-peatón, con aceras al mismo nivel que la calzada y separadas mediante bolardos. Además, en la confluencia de la calle del doctor Blanco Argibay se creará una rotonda de 45 metros de diámetro que contará con una lámina de agua. A lo largo de todo el trazado del paseo de la Dirección, en la zona exterior que linda con el parque, discurrirá un carril-bici de dos metros de anchura incluido en el Plan Director Ciclista“.

ZONAS VERDES

El proyecto contempla también la creación de 35.010 metros cuadrados de zonas verdes, que contarán también con láminas de agua provistas de surtidores. Se plantarán especies autóctonas de sombra y aromáticas con escasas necesidades de riego, y otras con floraciones de colores diversos. En total, serán 1.515 árboles entre coníferas y frondosas y 11.753 arbustos. También se renovará el alumbrado, el mobiliario urbano y las instalaciones de juegos infantiles y para mayores. Los nuevos paseos y plazas ocuparán una superficie de 18.853 metros cuadrados. La urbanización se extenderá hacia el interior del distrito, lo que supone incrementar la superficie de actuación en 22.690 metros cuadrados. Este aumento permitirá una mejor integración de las nuevas obras en el entorno e incluirá el remate de los bordes de los parques adyacentes, que en la actualidad finalizan en espacios libres sin urbanizar. El proyecto reserva espacio para seis aparcamientos que se ubicarán a lo largo del trazado del paseo de la Dirección”.

EL CANAL BAJO

La actuación en el ámbito está condicionada por la existencia del Canal Bajo, construido entre 1854 y 1907, y calificado con nivel 1 de protección histórico artística. Se trata de una infraestructura correspondiente a la primera traída de aguas del Canal de Isabel II, que la nueva ordenación respeta dejando fuera del ámbito las partes que emergen del terreno. Las soterradas bajo el nuevo viario no se verán afectadas. En todo su trazado, una nueva tubería de conducción de agua sustituirá a sus funciones actuales. En las zonas en que el canal es visible, su presencia quedará potenciada mediante la construcción de láminas de agua, como la que se realizará en la vaguada de Marqués de Viana.

Las obras cuentan con un presupuesto de 176.500.392 euros. Serán ejecutadas, bajo supervisión municipal, por la empresa adjudicataria del concurso público. Esta empresa se va a encargar de las obras de urbanización, de las expropiaciones y de la construcción de edificios para el realojo. Para desarrollar todo el proceso, cuenta con un plazo de seis años.

El Ayuntamiento, por su parte, compensará los gastos de las citadas actuaciones con la entrega de la edificabilidad correspondiente a esta inversión dentro del ámbito. Una edificabilidad que no se incrementa respecto a lo establecido en el Plan General de Ordenación Urbana y que suma un total de 197.250 metros cuadrados. De ellos, son del Ayuntamiento 120.842, de los cuales 100.042 serán destinados a vivienda protegida.” (Texto procedente de la WEB de la Cooperativa Área Norte)

Estas actuaciones  constituyen grosso modo el proceso de transformación de un barrio que con el tiempo ha ido creciendo en todos los puntos cardinales y que todavía hoy mantiene su vocación obrera y de núcleo de asentamiento para la inmigración, si bien presentando unas contradicciones sociales notables y en aumento. Su evolución y transformación continúa y habrá que esperar a que las próximas intervenciones urbanísticas y los intereses políticos en la zona acaben por redefinir al distrito y a sus diferentes áreas socioeconómicas y funcionales.

Vista aérea de la zona de La Ventilla en 1993. Ya había comenzado la rehabilitación y se iban construyendo las nuevas viviendas en los solares que quedaben después de derribar las casitas que poblaban el barrio. La Avenida de Asturias todavía no existía, si bien ya se intuía su trazado, como se aprecia en la foto. Aún quedaban muchas casas que demoler. En la foto de abajo, imagen actual de Google, se ve el trazado de la Avenida de Asturias flanqueado por las  nuevas viviendas protegidas que acogen a mucha de la población que habitaba antes en las casas bajas. Por último, maqueta de 1995 en la que se muestra el proyecto de remodelación de La Ventilla.

Barrio de Valdeacederas-La Ventilla, en Madrid. Este sector fue durante años el principal arrabal del norte de la ciudad, que presentaba una trma urbana escasa y primaria compuesta por casitas autoconstruidas de aspecto rural y edificios de promoción pública de escasa calidad. En los años ochenta del siglo XX el IVIMA se planteó la realización de una serie de unidades de realojo para mejorar los trazados y eliminar la infravivienda. Estas se han ido levantando desde el año 1985 hasta la actualidad en una intervención que todavía dura. Como resultado del plan surgió una nueva calle, la Avenida de Asturias, que comunica la Plaza de Castilla con el Barrio del Pilar.

Vista aérea de parte de la zona de infravivienda del Paseo de la Dirección. Pintado de naranja, el Paseo de la Dirección, y marcado de amarillo parte del área de infraviviendas.

Propuesta de calificación de viviendas de VPP para el “Plan Parcial de APR 06 .02” del Paseo de la Dirección en el distrito de Tetuán. (Ayuntamiento de Madrid, 2007)

Infraviviendas en el Paseo de la Dirección que desaparecerán con la remodelación. (FOTO: Google Maps, 2009)

Referencias.-

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Historia de Tetuán
Ayuntamiento de Madrid
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Sambricio, Carlos
Madrid: Ciudad-Región Tomo I: De la ciudad ilustrada a la primera mitad del siglo XX
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Madrid, Atlas histórico
Fundación Caja Madrid/ Lunwerg editores
Madrid, 2001

Chueca Goitia, Fernando
Sociología de Madrid
Ed. Cátedra
Madrid, 1954

López Díaz, Jesús
La vivienda social en Madrid, 1939-1959.
UNED, Espacio, tiempo y forma, 2002.

VV.AA.
Arquitectura de Madrid Introducción
Fundación COAM
Madrid, 2003

De Répide, Pedro
Las calles de Madrid
Ediciones La Librería
Madrid, 1999

González López, Javier
Madrid y su extrarradio: El distrito de Tetuán en el primer tercio del siglo XX pdf
Universidad Complutense de Madrid

Remodelación de La Ventilla (Madrid Diario)

Remodelación Valdeacederas (Madrid Diario)

Tetuán de las Victorias (Fuenterrebollo)  

FOTOS de Tetuán de R. Ricote (Panoramio).

Información estadística del Distrito de Tetuán y sus barrios. pdf

El SEMSI en Tetuán. pdf

Mapa del distrito y barrios de Tetuán. Aytto.  de Madrid.pdf

Remodelación del Paseo de la Dirección (Cooperativa Área Norte).

Plan Parcial de Reforma Interior del Paseo de la Dirección, 2005 (Parte 1ª)pdf

Plan Parcial Reforma del Paseo de la Dirección, 2006 (Parte 2ª) pdf

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