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Archive for the ‘cementerios’ Category

Tienes fotos antiguas de Chamartín

Seguimos insistiendo desde este BLOG en la idea de no dejar escapar las imágenes de nuestra memoria. No queremos perder el recuerdo del pasado, y las fotografías que retienen el testimonio de lo vivido son el mejor instrumento para no olvidar. Se trata de algo que va más allá de la nostalgia. Y buscamos a sus protagonistas.

Si tienes fotografías de CHAMARTÍN  y/o  de Chamartín de la Rosa y quieres colaborar en un proyecto editorial para recuperar su memoria visual y humana, evocando el pasado del distrito, ponte en contacto con el BLOG.
Tu participación aparecerá reflejada en los pies de foto y en los agradecimientos del libro.

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Parroquia de San Matias 1880

Hortaleza, suena a “fortaleza”, pero su pasado no parece estar ligado a estirpes guerreras. No hay restos medievales, aunque sí el testimonio de antiguos palacetes y quintas de recreo que dieron importancia a la villa y que en más de medio siglo se han desvanecido con su anexión, en 1949, al municipio de Madrid.

La villa de Hortaleza

En 1850 Pascual Madoz situaba la villa de Hortaleza en un alto y en terreno irregular con valles y barrancos, con clima benévolo por los aires serranos que ahí se respiraban y, en general, como buena tierra para la vida y el esparcimiento. Entonces Hortaleza tenía 137 casas de mediana construcción, distribuidas en 12 calles y una plaza. Contaba con 77 vecinos y 373 almas.
Las casas principales pertenecían a la aristocracia. Había Ayuntamiento con cárcel, taberna, carnicería y escuela de niños para 35 alumnos y otra escuela de niñas para 18 alumnas. Una fuente pública y tres más en casas particulares abastecían de agua a los vecinos.
La villa limitaba al norte con Alcobendas, al este con Barajas, al sur con Canillejas y al oeste con Chamartín. Había dehesas con prados y montes, como el de la Moraleja, recorridos por los arroyos de Valdebebas y Abroñigal, tributarios del Jarama y del Manzanares respectivamente. Se cultivaban toda clase de hortalizas y cereales, y se criaba abundante ganado lanar y caprino.

casco urbano de hortaleza 1870

Casco urbano de la villa de Hortaleza 1870.

Palacio de Buenavista

Hortaleza fue lugar de Quintas. De las más notables fue el Palacio de Buenavista, de los marqueses de Santa Cruz, en tierras limitadas por el Camino Viejo de Madrid o camino de Hortaleza (López de Hoyos), el Camino Nuevo (Mar caspio) y el Arroyo de Rejas. La finca estuvo rodeada de jardines y árboles, con un imponente palacete neoclásico y, según dicen, la frecuentó Fernando VII. Tras las vicisitudes surgidas en 1808 por la presencia de las tropas francesas la propiedad quedó abandonada.
El edificio tenía fachadas de ladrillo y mampostería con zócalos de granito. La huerta-jardín tenía dos fuentes de piedra y un alargado estanque con un dios Baco en el centro. A los lados había cipreses formando una plazuela con escalinata y un templete. Había varias norias para mover el agua hasta las huertas, un pozo de nieves, bodega y un molino de aceite.
En 1840 Isidoro Urzáiz compró la finca, que luego vendería a la marquesa de Branciforte para construir en 1882 el Convento de Nuestra Señora de Loreto (Ursulinas), de estilo neomudéjar. En 1936 el Auxilio Social instaló en la finca el Hogar Clara Eugenia para niñas huérfanas. Actualmente pertenece a la Comunidad de Madrid.

Silo Huerta Salud_2013

Silo poliédrico de hormigón de la Huerta de la Salud construido en 1928. En la actualidad, 2014, rehabilitado por el Ayuntamiento de Madrid como dotación cultural, se encuentra sin uso. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

La Huerta de la Salud

La Huerta del Cristo de la Salud, de los duques de Frías, ya aparecía en 1752 en el Catastro de Ensenada. La finca ocupaba los límites de las actuales calles Alcobendas, Mar de Aral, Mar de las Antillas y Mar Negro.
El acceso principal se hacía a través de una puerta monumental de granito. En el dintel aparecía una inscripción de 1749 con un verso del poeta Ovidio: “Gaudia sunt nostro plusquam regalía ruri, urbe homines regnant vivere rure daturi” (aunque los hombres reinan en las ciudades, nuestras mayores alegrías las da la vida del campo).
En 1894 la Huerta de la Salud cambió de manos y se reformó. Se añadieron graneros, establos y un silo. De todo ello quedó constancia en una placa colocada junto a la antigua inscripción. En la actualidad solo se conservan la puerta –modificada- y el silo poliédrico construido en 1928.

San Matias 2013

Parroquia de san Matías, de 1879, en una imagen actual retocada. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

Parroquia de San Matías

La iglesia de San Matías, parroquia desde el siglo XVIII, satisfacía las necesidades espirituales de la villa. El proyecto, del arquitecto Enrique María Repullés, aprovechó los cimientos ya construidos de un proyecto anterior y fue inaugurada el 31 de Mayo de 1879. Es de planta rectangular, levantada en ladrillo, de estilo neomudéjar, con una única torre con campanario que se eleva por encima del presbiterio.
Próximo a la iglesia, se encuentran el cementerio y el Convento de los Padres Paules, creado en 1896 y reedificado en 1934, que ocupa los terrenos de la antigua Quinta del conde de Torrepilares.

ERMITA DE LA SOLEDAD

Ermita de Nª Señora de la Soledad de Hortaleza. Detrás la tapia del viejo cementerio de la Villa. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

*Artículo publicado en el nº 242 de Enero de 2014 de la Revista Plácet.

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Casa en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Casa en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Barrio de La Estrella

El barrio de La Estrella , también llamada la Villeta por las gentes del lugar, se sitúa al Este del pueblo de Mosqueruela en el Maestrazgo turolense, a unos treinta kilómetros de distancia, en un valle cerrado, colgado a  850 metros sobre el nivel del mar. Limita con Villafranca del Cid, Benasal y Vistabella, en Castellón, a la margen izquierda del río Monleón (Montleó) en un terreno escabroso y pobre, entre breñas, de escasa tierra y suelo pedregoso que nada deja producir y retiene mal el agua, y rodeado de peñascos.

Casa del cura en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Casa del cura en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

El río Monleón o río Seco se mantiene sin agua casi todo el año y solo aflora en los periodos de lluvia cuando estas son abundantes, ya que de haber sequía en la época húmeda, pueden pasar varios años sin que fluya ninguna agua sobre su lecho. El suelo calizo hace que esta se suma en su interior a través de la roca, dejando poco flujo en la superficie. Solo cuando las lluvias son muy copiosas la piedra se colmata y el río aumenta su caudal.

Edificios abandonados en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Edificios abandonados en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

La noche de la gran tormenta

La noche del 9 de octubre de 1883 fue una noche aciaga de triste recuerdo para la comarca. Una gran tormenta descagaba con furia sobre Mosqueruela  y el caserío de La Estrella. Con tanta intensidad llovió, que el río, casi siempre sin agua, se elevó más de seis metros sobre su cauce, llevándose el puente de troncos de chopo que permitía pasar a la margen derecha. Aunque las viviendas se encontraban en un primer momento a salvo de la crecida por estar bastante elevadas con respecto al río, nadie imaginaba que un peligro aún mayor amenazaba desde lo alto de las peñas.

Sobre las ocho o nueve de la noche una fuerte tromba de agua caía entre “el peldaño” y “el canto de las peñas” generándose una riada que fue arrastrando cuanto encontraba a su paso. Por las abruptas laderas avanzaba el torrente desbocado  que sorprendería a los vecinos de La Estrella esa fatídica noche. El agua, que llevaba consigo árboles, rocas y barro, golpeó con fuerza  las primeras 17 casas que encontró en su camino, que quedaron completamente destrozadas, arrastrando a sus moradores, enseres y muebles. Las restantes 28 casas quedaron también afectadas.

Inscripción recordando a las víctimas del desastre de La Estrella, en la fachada de un eificio de la aldea.

Inscripción recordando a las víctimas del desastre de La Estrella, en la fachada de un eificio de la aldea. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Expedición de rescate

La noticia del desastre llegó a Mosqueruela de mano de unos jóvenes vecinos que a toda prisa emprendieron el camino a la población, distante a más de cinco horas y que debieron de hacer en menos de cuatro. Conocido el hecho por el alcalde, se preparó una expedición compuesta por gran número de vecinos  que portaron al día siguiente a La Estrella, ropas, alimentos y cuantos recursos pensaron que podrían ser útiles para aliviar el sufrimiento a las victimas.

Durante los trabajos de desescombro para localizar los cadáveres, que realizaron más de cien braceros, se hallaron los cuerpos de un padre y sus cinco hijos. La esposa y madre, respectivamente, se encontraban en la casa de un hermano del finado cuya mujer estaba dando a luz en el momento de la catástrofe. Perecieron madre y recién nacido, así como las dos mujeres y otras dos más que también ayudaban en el parto. De la familia solo se salvó el marido de la parturienta, Antonio Meseguer, que ante el próximo nacimiento y encontrándose enferma la mujer, había acudido a Villafranca a dar aviso al médico. Cuando regresó, al día siguiente, pues el temporal impidió que lo hiciese la misma noche, se encontró  el espantoso panorama. Su casa había desaparecido y con ella toda su familia. Según parece uno de los cadaveres, el de la mujer que daba a luz, fue encontrado asiendo el cordón umbilical del bebé recién nacido.

Casas abandonadas en el barrio de la Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Casas abandonadas en el barrio de La Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

El día 20 de octubre se daba por finalizada la búsqueda de los desaparecidos. Fueron hallados 21 cadáveres. Faltaban cinco vecinos a los que también se dio por muertos y que se supuso fueron arrastrados por las aguas. Nunca se los encontró. En total murieron 26 personas, de estas, cuatro fueron niños y siete niñas. Fueron todos enterrados en el cementerio del barrio de La Estrella. (Texto elaborado con información de la Memoria de la inundación de La Estrella el 9 de octubre de 1883, por Juan Antonio García Ibáñez, Secretario del Ayuntamiento de Mosqueruela en aquella fecha, y de la noticia sobre la catástrofe publicada por el periódico de Madrid El Liberal, 17/10/1883.)

Cementerio de La Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Cementerio de La Estrella. (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

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El cementerio de Chamartín de la Rosa estaba situado donde están los actuales aparcamientos de la estación de Chamartín, del que ocupan solo una parte. Se encontraba enfrente del antiguo edificio de SEAT, en concreto entre las calles Mauricio Legendre y Fernández Silvestre. Uno de los muros que lo delimitaban, el más occidental,  se encontraba exactamente en el lugar donde comienzan los edificios de viviendas que se corresponden con el 36 y el 38 de Mauricio Legendre. Es decir, que éstos se construyeron  mientras existía aún la limitación de la cerca que definía el cementerio. Justo detrás de estos edificios hay  una especie de descampado o solar vallado que continúa hasta el aparcamiento de la estación del tren, junto a las vías,  que se corresponde con el área que perteneció al cementerio. También llegaba a ocupar parte de las vías de la estación y el sector oriental estaba anejo a una parte de la tapia de las cocheras de la EMT, frente a las casas de la colonia San Cristóbal, construidas en 1948. El cementerio tenía forma triangular, con el vértice norte mirando al Paseo de la Castellana, en la calle de Mauricio Legendre el vértice oeste y su esquina este se oponía a la colonia Los Rosales, en la actualidad al otro lado de las vías del tren.

La calle de Fernández. Silvestre limitaba con el cementerio de Chamartín de la Rosa. (Foto: Enrique F. Rojo, 2011)

Ya existía, al menos,  desde 1885 y su desaparición se encuentra ligada a la construcción en 1967 y su posterior ampliación en 1971 de la estación ferroviaria de Chamartín, ya que el trazado de las nuevas vías y la ubicación de las marquesinas pasaban por encima del recinto. También se construirían en su espacio algunos edificios administrativos de la estación y un aparcamiento.

El 4 de noviembre de 1965 el diario ABC publicaba un anuncio del Ayuntamiento de Madrid, fechado el 28 de octubre de ese año,  según el cual se hacía público el futuro desmantelamiento del camposanto:
Por el presente se pone en general conocimiento, en observancia de lo dispuesto en el artículo 65 del Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria de 22 de diciembre de 1960, que el Excmo. Ayuntamiento de Madrid, previo cumplimiento de todos los trámites necesarios, procederá a la total eliminación de los restos mortales sepultados en el cementerio de Chamartín de la Rosa, a fin de que los familiares de los inhumados y personas interesadas puedan adoptar en el plazo de un mes las disposiciones que su derecho les permita”. Firmado por el Secretario General, Juan José Fernández-Villa y Dorbe. Fechado y rubricado en Madrid, el 28 de octubre de 1965. (ABC, Madrid, 4/11/1965, pág. 102)

Secuencia de imágenes del pueblo de Chamartín de la Rosa y alrededores y del camposanto de Chamartín en diferentes fechas. El núcleo de Chamartín está marcado en color en el centro de las fotos y el cementerio en la esquina superior izquierda. Hasta la foto de 1946 el pueblo era ayuntamiento independiente. “En el año 1929, había 42.000 habitantes empadronados; la inmensa mayoría de ellos no vivía en el pueblo mismo, sino en el amplísmo término municipal, que se extendía hacia el barrio de Tetuán de las Victorias y hacia el norte de la actual Ciudad Lineal”, (Wikipedia). En 1948 Chamartín queda anexionado a Madrid. En 1956 el cementerio todavía se conserva en uso y su entorno está plagado de pequeñas construcciones de traza rural, de las cuales prácticamente ya no queda ninguna. En la imagen de 1975 vemos que el cementerio ya no existe. (Imágenes: NomeCalles, Comunidad de Madrid)

El desmantelamiento comenzó con la exhumación y traslado de los restos al cementerio de la Almudena en el referido año de 1965. Sin embargo, parece ser que las fosas que no se vieron afectadas por las nuevas construcciones en su fase primera permanecieron abiertas y abandonadas hasta finales de los años setenta. Aunque el Ayuntamiento cegó las tumbas en 1978, cuentan que quedaron a la vista numerosas lápidas y losas desperdigadas por el solar, que se hicieron desaparecer ya en pleno siglo XXI a raiz de las obras de la nueva estación de Chamartín de la línea 10 de Metro.

En la actualidad, en ese mismo solar que continúa sin urbanizar, se realizan tareas relacionadas con la construcción del tunel Chamartín-Atocha para el tren de Alta Velocidad. En algunas partes se ha rebajado el nivel del terreno y se han realizado fundaciones con pilotes de hormigón en las que se ven las varillas de ferralla que sobresalen, sin que las obras hayan tenido continudad por encima de ese nivel. En este lugar se encuentran desperdigados escombros y material de obra en desuso utilizado en las obras del metropolitano, así como en las del tunel de ferrocarril de Alta Velocidad. (Fotos: Enrique F. Rojo, 2011)

La zona triangular coloreada de la foto de arriba indica la ubicación que tuvo el cementerio. Como se aprecia, gran parte de la superficie se encuentra sin urbanizar y ha servido para la realización de las obras de la nueva estación de Chamartín de la línea 10 de Metro. Todavía sobrevive alguna de las viejas construcciones de época del cementerio. Los edificios a la izquierda de la zona marcada -que se corresponden con el número 36 y el 38 de Mauricio Legendre-  probablemente se construyeron tocando el límite del cementerio que estaba demarcado por una tapia y cuya  parte occidental llegaría hasta la calle Fernández Silvestre , en la que están las construcciones más antiguas que quedan de la antigua zona, y que se pueden ver en la foto de abajo. (Imagen superior: Google Maps, 2010/ Imagen inferior: Enrique F. Rojo, 2011)

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971-02

Cementerio Chamartín de la Rosa 1971-03

Tres imágenes de la revista Historias para no dormir” en las que aparecen Narciso Ibáñez Serrador, responsable de la publicación, y Carmen Sevilla, en una entrevista cuyas fotos se realizaron en el ya desvencijado y abandonado cementerio de Chamartín de la Rosa. ( Fotos: Revista “Historias para no dormir” , 1971)

Cementerio de Chamartín de la Rosa. Tumbas vacías en 1966. (Foto: Archivo General de la Administración)

Cementerio de Chamartín de la Rosa. Tumbas vacías en 1966. Al fondo se pueden ver los postes  de las futuras marquesinas de la primitiva Estación de Chamartín, que se estrenaría en 1967. En 1976 se inauguraba la Nueva Estación de Chamartín que ocupó parte del cementerio (Foto: Archivo General de la Administración)

Referencias.-

Rojo Escobar, Enrique F./ R. Zapata, Carlos
Chamartín. Álbum de fotos
Temporae Ed.
Madrid, 2015

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