Paseo de la Castellana y alrededores: Después del Hipódromo

Después del Hipódromo

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Google Maps – ©2013 Google

Vemos aquí, encabezando el artículo, una fotografía del año 1940 que nos muestra un tramo del Paseo de la Castellana, el comprendido más o menos, entre las calles María de Molina, por el sur, y Joaquín Costa, por el norte. Por el oeste el límite sería la calle de Modesto Lafuente y al este la calle de Serrano. En este pequeño espacio, en este momento del tiempo, podemos ver inmortalizados ciertos lugares de interés apenas cambiados. La imagen sugiere no sólo lo que se ve, sino también aquellas construcciones que estuvieron antes y que fueron sustituidas por lo que ahora conocemos, pués la zona ha experimentado algunos cambios importantes. De manera que se hace obligatorio comparar el antes y el después por medio de las fotografías. Tomamos para ello como imagen actual las fotografías aéreas que nos brinda Google Maps y las compararemos con otras fotos antiguas.

CASTELLANAPaseo de la Castellana a la altura de los Nuevos Ministerios.

(Uploaded on  July 26, 2008 by Enrique F. Rojo)

Lo más destacable es la ausencia del Hipódromo, ocupado por los Nuevos Ministerios, y la prolongación del Paseo de la Castellana que antes finalizaba en el espacio deportivo. Junto al conjunto ministerial se habrían de construir nuevos edificios de viviendas y a lo largo de la Castellana se desarrollaría una extensa zona comercial y de negocios que llegaría hasta la Plaza de Castilla.

Prolongación de la Castellana

En el nuevo espacio de la prolongación de la Castellana todas las fincas y terrenos que se encontraban más allá del Hipódromo fueron enajenadas para llevar a cabo los proyectos urbanístico-especulativos que darían una nueva fisonomía a esta representativa arteria. Desde el primer proyecto del ingeniero Juan Núñez Granés, que ya contemplaba en 1916 la eliminación del hipódromo y la corrección del trazado del Paseo para su reorientación sur-norte, la voluntad de intervención administrativa para la prolongación  fue siempre una constante. En 1929  el Ayuntamiento de Madrid convocó un concurso internacional de Ordenación de la ciudad que ganó la «extraña pareja» compuesta por Secundino Zuazo y el alemán Herman Jansen. Más adelante, ya en la II República, en 1932, Indalecio Prieto creó el Gabinete Técnico de Accesos y Extrarradio, que habría de encargarse de desarrollar el Plan Zuazo-Jansen. Un año después se aprobó el proyecto de prolongación de la Castellana y la construcción de los Nuevos Ministerios,  cuyo inicio se vió interrumpido por la  irrupción de la Guerra Civil que paralizó cualquier tipo de trabajo y la prolongación quedó suspendida de ejecución en su primera fase.

Paseo de la Castellana con Raimundo Fernandez Villaverde_1960Paseo de la Castellana en el cruce con Raimundo Fernández Villaverde, en 1960. El solar que aparece en el centro de la imagen en la actualidad está ocupado por la estación de Nuevos Ministerios, un aparcamiento, edificios de oficinas y locales comerciales y «El Corte Inglés» de la Castellana. Junto a éste se ve el colegio de religiosas del Patrocinio de San José, ocupado actualmente por edificios de oficinas. En ese lugar estuvo la «Torre Windsor«, que ahora está siendo sustituida por otro edificio trás su demolición por incendio.

Trás la guerra, se creó la Oficina Técnica de la Junta de Reconstrucción de Madrid, dependiente de la Dirección General de Regiones Devastadas, dirigida por Pedro Bidagor, que en 1941 y siguiendo las directrices del suspendido Plan Zuazo-Jansen, elaboró un Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, que a pesar de no llevarse a cabo, impulsó de nuevo los proyectos inacabados. La Comisaria General de Ordenación Urbana retomaría las actuaciones en 1947. El nuevo Paseo se inauguró en 1952 con el nombre de Avenida del Generalisimo y con final en la Plaza de Castilla.

Proyecto de prolongación del Paseo de la Castellana publicado en 1929 por el Ayuntamiento de Madrid en su memoria «Información sobre la ciudad».

Los Nuevos Ministerios y alrededores

El edificio que figura con el número 1 en la imagen aérea de Google es el antiguo Palacio Nacional de las Artes y las Industrias, de Fernando de la Torriente y Emilio Boix Merino, construido entre los años 1881 y 1887. Actualmente es sede del Museo de Ciencias Naturales y de la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales.

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Palacio de las Artes y la Industria (1881-1886), en la actualidad Museo de Ciancias Naturales y E. S. I. Agrónomos.

«Al carecer Madrid de un edificio adecuado para la celebración de exposiciones, se aprovechó la Exposición Nacional de la Industria y de las Artes (1881) para convocar un concurso público en vistas a construir un gran palacio que en el futuro albergara dichos eventos, y que se situaría en el extremo norte del Paseo de la Castellana, sobre un terreno elevado conocido como los Altos del Hipódromo.

El concurso fue ganado por el arquitecto Fernando de la Torriente, quien presentó un original proyecto basado en un edificio compuesto por un cuerpo central transversal -con cúpula sobre tambor de ocho gajos- flanqueado por dos cuerpos de planta cuadrangular estructurados entorno a sendos patios. En su construcción se utilizó hierro y vidrio a gran escala, haciendo de este palacio uno de los pioneros de su género».

Las obras empezaron en 1881 y fueron concluidas en 1887 por el arquitecto Emilio Boix quien se hizo cargo del proyecto al fallecer de la Torriente. Con la llegada del siglo XX el edificio se utilizó como sede del Museo de Ciencias Naturales, y como Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. (MADRID HISTÓRICO)

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2. Esquema de los Nuevos edificios públicos en los terrenos del Hipódromo (Zuazo Ugalde, Secundino, 1933)

El número 2 corresponde a los Nuevos Ministerios. Esta construcción es el resultado del proyecto Zuazo-Jansen, presentado en 1929 en el «Concurso Internacional de Ordenación de Madrid» y de del «Proyecto de prolongación de la Castellana«, de 1930, junto con el de «Enlaces y accesos a la Capital«, de 1931. Todas las ideas planteadas en estos proyectos por Secundino Zuazo se ven más o menos realizados en la ejecución de los «Nuevos Ministerios«, que ocuparían los terrenos del antiguo Hipódromo, extendiendo hacia el norte el eje de la Castellana.

La Guerra Civil truncaría el desarrollo de las obras. El arquitecto Zuazo después de salir de Madrid para evitar represalias, sería depurado por el nuevo régimen y el proyecto lo acabaría un equipo de técnicos adscritos a la nueva ideología, que variarían las líneas originales.

Nuevos Ministerios_1949

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2. Imágenes de los Nuevos Ministerios en 1949, en los terrenos que ocupara el Hipódromo de la Castellana y un boceto de los años 30 de mano de Secundino Zuazo. Bajo la galería porticada de los Nuevos Ministerios se desarrolla una estación subteránea de metro y ferrocarril, cuyo diseño se debe al ingeniero Eduardo Torroja que proyectó las gigantéscas bóvedas que la componen.

3. Escuela de Sordos, Mudos y Ciegos, proyectado por Velázquez Bosco en 1894.

El edificio marcado con el número 3 en la vista actual de Google corresponde al CESEDEN, cuyo origen data de 1883, cuyos cimientos comenzados a construir para la Institución Libre de Enseñanza fueron interrumpidos y reanudados por Velázquez Bosco para una Escuela de Sordos, Mudos y Ciegos. Este último proyecto de 1894 finalizo después de diversos contratiempos legales en 1898. Trás la Guerra Civil se destinó para Escuela Superior del Ejército, perteneciendo en la actualidad al Ministerio de Defensa.

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En esta fotografía aérea de 1950 se pueden apreciar algunos de los edificios reseñados en el texto. Arriba a la izquierda, hacia el este, el Palacio de las Artes y la Industria.

El número 4 es la Residencia de Estudiantes, actual Residencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)y sala de exposiciones. Proyecto de los arquitectos Antonio Flórez Urdapilleta, en los primeros pabellones 1,2 y 3, y de Francisco Javier de Luque, en el pabellón 4, el último construido, entre 1913-1915
Los pabellones, tres de ellos dedicados a residencia, tienen capacidad para alojar 100 estudiantes, desarrollando una arquitectura que consigue sacar, a pesar de los pobres elementos empleados para su construcción (ladrillo cocido) el mejor y más bello resultado. Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.
Después de la guerra, en 1940 el nuevo régimen no da solución de continuidad a las orientaciones ideológicas, pedagógicas y arquitectónicas de este conjunto, remodelando según otros criterios. Se construye la iglesia del Espíritu Santo sobre las ruinas del antiguo auditorio, destruido en la guerra civil. Se construye también el Archivo Histórico Nacional, obra de Martínez Chumillas; el edificio de Laboratorio de Geología y el Instituto de Optica, obra de Miguel Fisac; posteriormente se amplía el conjunto del C.S.I.C. con el edificio Torres Quevedo y el Patronato Juan de la Cierva, proyectos ambos de Fernández Vallespín. La tradición racionalista de la primera época queda así rota con estas nuevas edificaciones.

Residencia de Estudiantes_1930

4. La Residencia de Estudiantes, en los Altos del Hipódromo, en los años 30 del siglo XX.

4. Pabellón «Transatlántico» de la Residencia de Estudiantes (1914), en los Altos del Hipódromo.

Marcado con el número 5, los edificios de Bachillerato del Instituto Escuela, de 1930-1933 (actual Instituto Ramiro de Maeztu), de los arquitectos Carlos Arniches Moltó y Martín Domínguez Esteban. Y el Pabellón de Párvulos del Instituto Escuela de 1933-1935, proyectado por los arquitectos Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban y el ingeniero Eduardo Torroja.

5. El edificio se eleva sobre pilotes, como proponía Le Corbusier, pero no en razón de la moda sino con un sentido práctico: para dar clases en verano y/o estar bajo techo en los recreos durante los días de frío y lluvia.

El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y fue concebido de forma simétrica , dando sentido a una plaza de acceso a la que da frente y ordena con su presencia, y que se configura también con la ayuda de una escalinata que conecta con la meseta superior. La distribución de la planta está bien resuelta con la separación de la zona docente de la de los servicios de apoyo: sala de reuniones, biblioteca, comedor, etc.
La fachada principal es de corte clasicista, sugiriendo el pórtico de columnas que impone el recurso estético enmarcando unos huecos rectangulares en las dos alas laterales con arcos de medio punto. Las otras dos fachadas son de un notable esquematismo, que se corresponden con el uso del edificio. Por ejemplo, la fachada de oriente, que se corresponde con una zona de aulas, está totalmente desprovista de elementos decorativos. Dos franjas de ventanales recorren la fachada, pero sin dar la sensación de la ventana corrida racionalista, por el ritmo de machones de la estructura a haces con la fachada.

Instituto Escuela 1936_015. Aula de estudio en el Pabellón de Primaria. La foto es del año 1936.

El edificio del colegio de primaria tiene una ordenación en planta que responde a unas exigencias de adaptación urbana y a los condicionantes pedagógicos de los promotores basados en un higienismo que proponía el contacto directo de los niños con la naturaleza, donde pudieran jugar e incluso plantar flores. Con estos principios, el pabellón de párvulos se resolvió por medio de la agrupación en línea de seis aulas que se abren, con una gran puerta vidriera de cinco metros de longitud, hacia un huerto o jardín –en la actualidad desaparecido- , independiente para cada una, consiguiendo así la integración del aula con la naturaleza. Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja– con bancos corridos para el descanso a la sombra. La estructura es de hormigón y el cerramiento de ladrillo visto.
Actualmente, dentro del conjunto de reformas que se han efectuado en el edificio, el ajardinamiento se ha eliminado, permaneciendo sólo los árboles que, para cada aula es de una especie distinta –madroño, olivo, encina, etc-. El área de tierra se ha cubierto de hormigón prensado y se ha dispuesto un arenero para cada dos aulas para que jueguen los niños. Los ventanales se han modificado y se han mantenido las marquesinas del patio, que siguen cumpliendo con su función original.

6. Vista aérea desde los altos del Hipódromo. A la izquierda el Palacio de las Artes y la Industria y algo más adelante, el hipódromo. La Colonia «Parque Residencia», recién construida, se puede ver en frente de la pista, recién construidas las viviendas, en 1932.

El número 6 es la Colonia «Parque Residencia», proyectada por Rafael Bergamín y por Luís Blanco Soler, entre 1931-1934. Está delimitada por las calles Paseo de la Castellana, Joaquín Costa , Vitruvio, Carbonero y Sol, Jorge Manrique y Belalcázar. Al amparo de la Ley de casas baratas, los arquitectos Rafael Bergamín y Luís Blanco Soler y el ingeniero Javier Gómez de la Serna, crearon la Cooperativa de casas económicas Residencia en los Altos del Hipódromo, propiedad de Gregorio Iturbe. Los inquilinos, de profesiones liberales estaban abiertos al nuevo lenguaje del racionalismo y requerían casas unifamiliares con el máximo confort. Las limitaciones de altura y el área construida daban a la zona cierto aire rural dentro de la ciudad. El referente arquitectónico inmediato se encuentra en la vanguardia centreuropea, especialmente holandesa. La apariencia exterior destaca por la ausencia de adornos innecesarios, otorgándosele preferencia a los aspectos prácticos en el interior y a las instalaciones. Entre los moradores de la colonia estaban el arquitecto Fernando García Mercadal , Fernando Salvador y el propio Rafael Bergamín.

6. Colonia «Parque Residencia» en 1933. En estas fechas el Hipódromo ya se había desmantelado. Si se observa la fotografía. aún se adivina el perímetro del recinto deportivo.

6. Colonia «Parque Residencia». El barrio lo constituyen viviendas aisladas y agrupaciones de dos y hasta de siete casas. Todas ellas son de dos o tres plantas y tienen su propia parcela ajardinada creando una pequeña “ciudad jardín” inmersa en el tejido urbano de Madrid y tangente a uno de sus ejes principales, el Paseo de Castellana.

Vista aérea de la zona (Google Maps)

Las características innovadoras de la propuesta así como la situación privilegiada de la barriada, contribuyeron a que esta colonia no sólo fuera proyectada por arquitectos sino elegida por ellos como lugar de residencia, junto con otros profesionales e intelectuales relevantes del momento. Además de los propios autores del proyecto, allí vivieron, entre otros, Fernando García Mercadal, Fernando Salvador, Esteban de la Mora, Javier Gómez de la Serna (hermano de Ramón) y Fernando Cánovas del Castillo.Las casas se construyeron aisladas o agrupadas en hileras, cada una con tres plantas: en el semisótano servicios; en planta baja vestíbulo, comedor y sala de estar; en segunda planta dormitorios y baños.

Nuevos Ministerios_1950Los Nuevos Ministerios y el Paseo de la Castellana, en 1950. Abajo, a la izquierda de la foto y justo en frente de los Nuevos Ministerios, la Colonia «Parque Residencia».

Plano Madrid_1929Plano de Madrid, 1929.

Referencias.-

Sambricio, Carlos
Herman Jansen y el concurso de Madrid de 1929 (UPM, 1995)

Azorín, F. y Gea, I.
La Castellana, escenario de poder
Ed. La Librería
Madrid, 1990
VV.AA.
Arquitectura de Madrid: Ensanches
Fundación COAM
Madrid, 2003
Hipódromo de la Castellana de Madrid (1878-1933)
BLOG URBAN IDADE (2009)

Hipódromo de la Castellana de Madrid (1878-1933)

El antiguo Hipódromo de la Castellana

El antiguo Hipódromo de la Castellana de Madrid se inauguró el 31 de enero de 1878  haciéndolo coincidir con los fastos de la boda real  entre el Rey Alfonso XII y doña María de las Mercedes de Orleans y Borbón.

Su situación era la de los actuales Nuevos Ministerios, cuya superficie coincide con el espacio dejado por las desaparecidas instalaciones hípicas. Disponía de dos tribunas para los espectadores más selectos, frente a las que se encontraba la explanada dedicada al público en general.  La cuerda del óvalo central medía 1.400 metros y el director de las obras fue el ingeniero Francisco Boguerín.

Fue lugar de encuentro de la alta burguesía, la aristocracia y la sociedad madrileña más encopetada que deseaba darse postín. Que mejor que un día en «las carreras» para relacionarse y mostrarse en sociedad. Cuentan  Publio López Mondejar y Pilar Portero que  «el Hipódromo de principios de siglo no reducía su actividad a carreras de caballos o a competiciones hípicas, aunque ese supusiera su principal uso. En ese perfecto césped rapado al uno, la alta burguesía y la aristocracia paseaban su estirado palmito y repasaban sus preocupaciones.»

Así, -prosiguen-  «el duque de Alba, presidente de la Sociedad Madrid Polo Club organizaba allí gimkanas y partidos de polo siguiendo las costumbres de las clases pudientes británicas. Jóvenes casaderas, apuestos pretendientes y padres interesados en la confluencia de intereses mediante el matrimonio, se citaban en el hipódromo. Las tertulias, vetadas para las féminas, ampliaban su radio de acción durante el estío extendiéndose a lugares más frescos

Hipódromo Castellana-1905

Foto de 1905 del  Hipódromo de la Castellana. Al fondo se puede ver el antiguo Palacio Nacional de las Artes y las Industrias, con la cúpula destacando en el centro. «Con la Restauración, se decidió construir un gran hipódromo en la ciudad que aglutinara todas estas carreras. Situado al final del Paseo de la Castellana, fue construido en 1877 por el ingeniero Francisco Boquerín, siendo inaugurado el 31 de enero de 1878. El Hipódromo de la Castellana se convirtió en uno de los lugares favoritos de la alta sociedad madrileña, y era frecuentado por la familia real, la cual, tenía una tribuna propia en su interior. (MADRID HISTÓRICO)

 

 Hipódromo de la Castellana y una de las tribunas para personalidades.

El recinto también se utilizó, como era habitual en la época,  para otro tipo de actividades más populares, además de las propiamente caballísticas.  Allí se celebraron competiciones de football y exhibiciones aéreas, éstas últimas de  gran peligro para el público asistente. (El Mundo, 7/5/1999)

Se cerró el Hipódromo en 1933, procediéndose a su derribo para la ampliación del Ensanche por el norte de la Castellana que se topaba con él. Alguna prensa responsabilizó de  su derribo a «la iracundia ministerial«, que creaba un grandísimo mal, arrasando con los desvelos y los intereses allí acumulados trás honrado trabajo.

De todos modos, el «hipismo» madrileño (esta denominación cambiaría su significado corriendo el último tercio del siglo XX, como bien se colegirá), no debía estar de luto, pués en menos de una década abriría sus puertas el nuevo Hipódromo de la Zarzuela, en las inmediaciones de El Pardo.


Carreras en el Hipódromo de la Castellana en unas fotos de 1914, aproximádamente. La fotografía de abajo es de una carrera en el Hipódromo, aproximádamente de 1929.

Vista aérea de Madrid en los años veinte. Se aprecia el parque de El retiro y a su izquierda, el Prado, Recoletos y el Paseo de la Castellana, que serpenteando hacia el norte finalizaba justo delante del Hipódromo. Más arriba, a la izquierda,  se puede ver el depósito del Canal de Isabel II situado en Santa Engracia. Por estas fechas, se abriría la Avenida de Reina Victoria a partir de la Glorieta de Cuatro Caminos, y en su final se construiría el estadio de fútbol Metropolitano, que todavía no aparece en la foto, lo que induce a pensar que ésta es anterior a 1923, año de la inauguración del «Stadium Metropolitano».

Público presenciando unas carreras en el hipódromo en 1929. La vista de fondo de la fotografía corresponde al sector orientado hacia el Oeste.

Fotografía que muestra a la Infanta Mª Teresa de Borbón y a sus acompañantes en el Hipódromo de la Castellana, en 1910.

Recorte de una información del diario ABC en 1933, dando detalles del desmantelamiento del Hipódromo de la Castellana.

Referencias.-

Un hipódromo en la Castellana (El País, 5/12/2014)

Imágenes del hipódromo de la Castellana (ABC)

Antonio Flórez Urdapilleta, arquitecto de colegios

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«Pabellones Gemelos» de la Residencia de Estudiantes, de 1913. (FOTO: Enrique Fidel Rojo)

El esquema funcionalista que plantea Antonio Flórez Urdapilleta en sus construcciones escolares, le lleva a proyectar los edificios de manera que las aulas reciban la luz solar procedente del norte y las galerías la luz del sur. Los materiales de construcción fueron los típicos en las construcciones económicas: ladrillo para los muros, madera y teja para las cubiertas, hierro para los dinteles y piedra de granito para los zócalos y repisas de las ventanas.
Con la excepción de la nave conocida como el «transatlántico» (laboratorios) de la Residencia de Estudiantes, en los colegíos proyectados por Flórez Urdapilleta desaparecen casi por completo las referencias historicistas neomudéjares, descargándose las construcciones de elementos superfluos y dando paso al concepto racionalista en arquitectura, el cual analiza las necesidades de “dentro para fuera” y nunca al revés.

Pabellón «Transatlántico» de la Residencia de Estudiantes (1914), en los Altos del Hipódromo.

Grupo Escolar Menéndez Pelayo (1923-1929) FOTO: Enrique Fidel

grupo-escolar-menendez-pelayo_1930_smallFoto de 1930 del Grupo Escolar Menéndez Pelayo, (1923-1929)

Detalle de las ventanas del Grupo Escolar Jaime Vera (1923-1929) , anteriormente General Zumalacárregui. (FOTO: Enrique Fidel Rojo)

grupo-jaime-vera_1929_smallGrupo Jaime Vera, en 1929. Detalle de una de las galerías utilizada como aula de educación física.


Antonio Flórez Urdapilleta está vinculado a las construcciones escolares desde los años 20 hasta la Guerra Civil pués, no en vano, dirigió el Departamento de Construcciones Escolares del Ministerio de Instrucción Pública de la II República Española, el cual ejecutaba sus trabajos en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid dentro del plan estatal que diseñó la construcción de seis grupos escolares de nueva planta: Menéndez Pelayo, Joaquín Costa, Concepción Arenal, Pérez Galdós y Pardo Bazán, de similares características entre ellos.  La aplicación de un conjunto de principios de clara racionalidad constructiva,  con dinteles de hierro calado visto, grandes ventanales que proporcionan una extraordinaria luminosidad a las aulas, elegantes pilastras de ladrillo que sugieren solidez en el edificio, sencillez en los volúmenes y un gran sentido higienista y funcional, marcaron una forma nueva de ver la arquitectura escolar en España.

De los edificios proyectados por Antonio Flórez se conservan los ya citados grupos escolares y los Pabellones Gemelos y el Pabellón de Laboratorios o Transatlántico (1913) , de la Residencia de Estudiantes, en la calle Pinar, en la llamada por Juan Ramón Jiménez «Colina de los Chopos«.

«Pabellones Gemelos» de la Residencia de Estudiantes (1913). (FOTO: Enrique F. Rojo)

Afirma el arquitecto Enrique Domínguez Uceta que  «en Antonio Flórez primó lo conceptual sobre lo formal. Sus escuelas son idóneas en su funcionamiento, pero excesivamente planas en su resolución formal. Su intención es renovadora, pero sus formas tienen una base clásica en el manejo de volúmenes y en la incorporación de elementos de la arquitectura tradicional que resta rotundidad a sus propuestas y divide a los críticos. Más reformador que vanguardista, no cabe duda de que su obra se sometió a las condiciones de la realidad, ya que recayó en sus manos la responsabilidad de levantar cientos de escuelas en todo el país a través de la Oficina Técnica de Construcciones Escolares«.

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Aula del Grupo Escolar Cervantes, que se inauguró el 15 de enero de 1918, aunque las condiciones de funcionamiento básico no se produjeron hasta 1921. «Este grupo escolar, enclavado en Cuatro Caminos, tenía los fines generales de las Escuelas Graduadas de la época y los especiales de:

1.- Servir de práctica para el ensayo de nuevos procedimientos pedagógicos.

2.- Llevar la acción educativa de la escuela a las familias de los niños alumnos.

3.- Práctica de los cursos de perfeccionamiento de maestros, del Museo Pedagógico, de la Junta de Ampliación de Estudios y de la Cátedra de Pedagogía Superior.

4.- Hacer extensiva esta experiencia a otras escuelas públicas. Fruto de ello se crean escuelas , que dirigidas por antiguis maestros del Cervantes, funcionan con los mismos principios (Colegio Príncipe de Asturias, Colegio Pablo Iglesias, Colegio Nicolás Salmerón y Colegio Alfredo Calderón)». (Acción Educativa)

Grupo Escolar Cervantes (FOTO: Enrique Fidel Rojo)

El empleo de estructura metálica -en los edificios escolares– permite grandes espacios interiores sin soportes intermedios y perforar las fachadas con grandes huecos acristalados; las aulas reciben luz unilateral, la mejor, tanto para los pedagogos como para los arquitectos racionalistas, y se persigue que las clases tengan el mayor contacto con el exterior». (Aida Anguiano de Miguel)

Las galerías, desde las que se accede, generalmente, a tres aulas, son muy amplias para facilitar la salida de las clases, pero también para ser utilizadas como gimnasio o lugar de juegos cuando el tiempo no permite realizar estas actividades al aire libre». (Aida Anguiano de Miguel)

«El tipo de escuela de Flórez es funcional en cuanto la amplitud espacial incide en una menor agresividad de los niños y jóvenes, como han constatado pedagogos y psicólogos. Asimismo, la mayor superficie de cubicación hace más higiénicos los espacios, ya que el aire viciado se desplaza hacia el techo donde puede ventilarse abriendo los cristales de la parte superior de las ventanas; los campos de juegos estaban ajardinados y se habían plantado árboles de hoja caduca para que el sol bañara este espacio así como las galerías en invierno y los árboles proporcionaran sombra en los meses de calor». (Aida Anguiano de Miguel)

Antonio Flórez Urdapilleta, formado en la Institución Libre de Enseñanza, eligió su oficio motivado por su padre, que también fue arquitecto, y durante el ejercicio de su profesión como arquitecto y de su actividad docente enseñando la materia, se mantuvo próximo al ideario de la ILE. «Desde 1915 fue arquitecto conservador del Teatro Real de Madrid. En 1919 fue nombrado consejero de Instrucción Pública y un año más tarde arquitecto jefe de la recién creada Oficina Técnica de Construcciones Escolares del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, donde realizó una extraordinaria y fecunda labor en el ámbito de la arquitectura escolar que se vio truncada por la guerra civil». «En 1937 es destituido de todos sus cargos por el gobierno de la República. Al finalizar la guerra civil es separado de su cargo de arquitecto jefe de Construcciones Escolares por el gobierno del general Franco. Desde entonces toda su actividad profesional queda reducida a la docencia en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid».

Grupo Escolar Menéndez Pelayo, arriba  y Colegio Jaime Vera , abajo.
(FOTOS: Enrique Fidel Rojo)


Referencias._

Biografía Antonio Flórez Urdapilleta
Residencia-CSIC

Aida Anguiano de Miguel
Iconografías en la arquitectura madrileña

Enrique Domínguez Unceta
LA MIRADA DEL ARQUITECTO (El Mundo)
La utopía escolar de Antonio Flórez

Salvador Guerrero
Arquitectura y arquitectos
en la Residencia de Estudiantes

Pabellón de Párvulos Giner: un derribo anunciado

Hace exactamente un año hice en el BLOG una referencia a una de las obras más emblemáticas de Bernardo Giner de los Ríos: el pabellón de párvulos de la Institución Libre de Enseñanza ( 1917 ), situado en la calle Martínez Campos nº 17 de Madrid y levantado junto al pabellón McPherson de Joaquín Kramer Arnaiz ( 1908 ). El edificio con elementos de la arquitectura tradicional española e influencias mudéjares, se mantienía en pie, a pesar de la falta de mantenimiento, aunque bajo la amenaza de derribo, ya que  la Fundación Francisco Giner de los Ríos pretendía ampliar sus instalaciones con la demolición de los antiguos pabellones contiguos.

El llamamiento a los patronos de la Fundación Francisco Giner de los Ríos por parte de voces interesadas en que este legado histórico y cultural se preservase no se hicieron esperar. Pero parece que de nada ha servido.

Esta semana, Laura Alfonseca Giner de los Ríos, nieta del arquitecto, enviaba al BLOG la siguiente nota que reproduzco:

«Me imagino que ya estarás enterado que el patronato depredador de la mal llamada fundación Francisco Giner de los Ríos (¡pobre Don Francisco, ha de estar revolcandose en su tumba!) ha derribado el Pabellón de Párvulos o pabellón Giner y ha arrasado con una acacia de 150 años más el resto del jardin, el frontón, el aulario y no dejo ni “media hierbita” . Entra en la página para que veas que desolación.
Todo esto con la bendición de el Ministerio de Cultura, de Patrimonio histórico, Ayuntamiento, Comunidad, etc. etc.
¡Que verguenza!
Saludos
Laura Alfonseca Giner de los Ríos»

Bueno, pués una vez más parece que el pez grande se come al chico, a pesar de los denodados intentos por evitar que así fuera. Desde aquí nuestra más airada protesta por la barbaridad cometida.

Foto publicada por el diario ABC en Julio de 2008 durante el comienzo de las obras de derrribo.

La Institución Libre de Enseñanza y el Racionalismo en Madrid

Conjunto académico de la Institución Libre de Enseñanza
1930-1935

Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban

En 1908 la Institución Libre de Enseñanza adquirió unos terrenos en la “Colina de los chopos” para levantar edificios destinados a la enseñanza y la investigación. En la actualidad, trás numerosa modificaciones, el conjunto construido alberga las sedes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC), la parroquia del Espíritu Santo y el Colegio e Instituto “Ramiro de Maeztu”.
Los edificios de la Residencia de Estudiantes  fueron construidos entre 1913 y 1915 quedando patentes las ideas sobre arquitectura de Antonio Florez UrdapilletaFrancisco Javier de Luque con las obras  levantadas en la “Colina de los chopos”: los cuatro pabellones y el Auditorio de la Residencia de Estudiantes. En una calle perpendicular a  Serrano, entre 1933-1935, situaron al norte los edificios escolares de Párvulos, Primaria y Bachillerato, y al sur la zona universitaria, con la Fundación Rockefeller (hoy CSIC) y el Auditorio de la Residencia de Estudiantes (tras su destrucción en la guerra civil, M. Fisac levantó en el solar la actual iglesia del Espíritu Santo). Los materiales utilizados responden a una intencionalidad funcionalista y a una sencillez cercana al racionalismo que conjugan con el respeto a la tradición local, que se refleja en el uso masivo del ladrillo.

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Edificio de Bachillerato del Instituto Escuela (actual Instituto Ramiro de Maeztu)
1930-1933
Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban
El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y ha sido concebido de forma simétrica -rasgo predominantemente academicista-, dando sentido a una plaza de acceso a la que da frente y ordena con su presencia, y que se configura también con la ayuda de una escalinata que conecta con la meseta superior. La distribución de la planta está bien resuelta con la separación de la zona docente de la de los servicios de apoyo: sala de reuniones, biblioteca, comedor, etc.
La fachada principal es de corte clasicista, sugiriendo el pórtico de columnas que impone el recurso estético enmarcando unos huecos rectangulares en las dos alas laterales con arcos de medio punto. Las otras dos fachadas son de un notable esquematismo, que se corresponden con el uso del edificio. Por ejemplo, la fachada de oriente, que se corresponde con una zona de aulas, está totalmente desprovista de elementos decorativos. Dos franjas de ventanales recorren la fachada, pero sin dar la sensación de la ventana corrida racionalista, por el ritmo de machones de la estructura a haces con la fachada.
El edificio se eleva sobre pilotes, como proponía Le Corbusier, pero no en razón de la moda sino con un sentido práctico: para dar clases en verano y/o estar bajo techo en los recreos durante los días de frío y lluvia.

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El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y ha sido concebido de forma simétrica.

Planta del edificio de Bachillerato

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Sección de Preparatoria del Instituto Escuela de Madrid, año 1934.

Alumnos del Instituto « Ramiro de Maeztu « realizando un examen en el año 1956.

Pabellón de Párvulos del Instituto Escuela
1933-1935

Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban y Eduardo Torroja (ingeniero)

La ordenación en planta del edificio del colegio de primaria responde a unas exigencias de adaptación urbana y a los condicionantes pedagógicos de los promotores basados en un higienismo que proponía el contacto directo de los niños con la naturaleza, donde pudieran jugar e incluso plantar flores. Con estos principios, el pabellón de párvulos se resolvió por medio de la agrupación en línea de seis aulas que se abren, con una gran puerta vidriera de cinco metros de longitud, hacia un huerto o jardín –en la actualidad desaparecido- , independiente para cada una, consiguiendo así la integración del aula con la naturaleza. Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja– con bancos corridos para el descanso a la sombra. La estructura es de hormigón y el cerramiento de ladrillo visto.
Actualmente, dentro del conjunto de reformas que se han efectuado en el edificio, el ajardinamiento se ha eliminado, permaneciendo sólo los árboles que, para cada aula es de una especie distinta –madroño, olivo, encina, etc-. El área de tierra se ha cubierto de hormigón prensado y se ha dispuesto un arenero para cada dos aulas para que jueguen los niños. Los ventanales se han modificado y se han mantenido las marquesinas del patio, que siguen cumpliendo con su función original.

Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja– con bancos corridos para el descanso a la sombra.

Capilla del Espíritu Santo
(Adaptación del antiguo Auditorio)
1942-1943
Arquitecto: Miguel Fisac Serna

Al terminar la guerra civil y hacerse cargo el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de las instalaciones de la Residencia de Estudiantes y el Instituto Nacional Ramiro Maeztu del Instituto-Escuela, la primera obra que se emprende es la construcción de la capilla sobre las ruinas del Auditorio de la Residencia de Estudiantes, obra de los arquitectos ya citados Carlos Arniches y Martín Domínguez, y que fue uno de los puntos de mayor importancia cultural de Madrid de los años treinta. A esta capilla el nuevo régimen le da un valor simbólico, de acuerdo a sus concepciones culturales y religiosas.
El proyecto del arquitecto Miguel Fisac miembro del Opus Dei en aquel momento, aprovecha parte de los muros del Auditorio. El nuevo edificio es de concepción racionalista y sus fachadas en ladrillo visto tienen un cuidado diseño y ejecución, no obstante y como concesión inevitable a las circunstancias históricas del momento se ornamenta y compone con elementos tradicionales de la arquitectura española. Posteriormente se construye también, obra asimismo del arquitecto Miguel Fisac Serna, el Pabellón Central del Consejo, el Instituto de Edafología y el Instituto de Óptica. Una plaza interior configura la ordenación de estos edificios y el Archivo Histórico Nacional, de Manuel Martínez Chumillas, que se incorpora también al conjunto.

A esta capilla el nuevo régimen le da un valor simbólico, de acuerdo a sus concepciones culturales y religiosas.

Residencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(Residencia de Estudiantes)
1913-1915

Arquitectos: Antonio Flórez Urdapilleta, de los pabellones 1,2 y 3, y Francisco Javier de Luque, del pabellón 4.
Los pabellones, tres de ellos dedicados a residencia, tienen capacidad para alojar 100 estudiantes, desarrollando una arquitectura que consigue sacar, a pesar de los pobres elementos empleados para su construcción (ladrillo cocido) el mejor y más bello resultado. Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.
Después de la guerra, en 1940 el nuevo régimen no da solución de continuidad a las orientaciones ideológicas, pedagógicas y arquitectónicas de este conjunto, remodelando según otros criterios. Se construye la iglesia del Espíritu Santo sobre las ruinas del antiguo auditorio, destruido en la guerra civil. Se construye también el Archivo Histórico Nacional, obra de Martínez Chumillas; el edificio de Laboratorio de Geología y el Instituto de Optica, obra de Miguel Fisac; posteriormente se amplía el conjunto del C.S.I.C. con el edificio Torres Quevedo y el Patronato Juan de la Cierva, proyectos ambos de Fernández Vallespín. La tradición racionalista de la primera época queda así rota con estas nuevas edificaciones.

Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.

Plano de los edificios
1 y 2. PABELLÓN DE FLÓREZ para la RESIDENCIA DE ESTUDIANTES
3. FUNDACION ROCKEFELLER, de DE LACASA Y SÁNCHEZ ARCAS
4 y 5. PABELLONES DE BACHILLERATO DEL INSTITUTO ESCUELA, de ARNICHES Y DOMÍNGUEZ, actualmente “IES Ramiro de Maeztu”
6 y 7. PABELLONES DE EDUCACION PRIMARIA DEL INSTITUTO ESCUELA, de ARNICHES Y DOMÍNGUEZ, actualmente “CP Ramiro de Maeztu”
8. PABELLÓN CENTRAL DEL CONSEJO, de FISAC
9. INSTITUTO DE EDAFOLOGÍA, de FISAC
10. IGLESIA Y CLAUSTRO DEL ESPÍRITU SANTO, de FISAC, antes AUDITORIO Y BIBLIOTECA DEL INSTITUTO
11. INSTITUTO DE ÓPTICA, DE FISAC
12. ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, de MANUEL MARTÍNEZ CHUMILLAS
13. POLIDEPORTIVO MAGARIÑOS, de ANTONIO VÁZQUEZ DE CASTRO y JOSÉ LUIS IÑIGUEZ

Referencias.-
El Madrid del 27
Arquitectura y Vanguardia: 1918-1936
(Págs. 80-85
Pág. 221)
San Antonio Gómez, Carlos de
Comunidad de Madrid
Madrid, 1998

La construcción de la ‘Colina de los Chopos’ en Madrid. (De Antonio Flórez a Miguel Fisac)
Capitel, Antón
Arquitectura, 241: 18-21. Madrid, 1983.

CSIC, una síntesis de tradición y futuro
Muñoz Ruiz, Emilio.
Madrid, 1990

En torno a la historia del CSIC

Sánchez Ron, José Manuel (comp.)
[Arbor, 631-632]. Madrid, 1998.

Cincel, martillo y piedra. Historia de la ciencia en España (siglos XIX y XX)
Sánchez Ron, José Manuel
Madrid, 1999

Enlaces.-

FUNDACIÓN RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

WEB DE LA RESIDENCIA

WIKIPEDIA RESIDENCIA


WIKIPEDIA INSTITUCION LIBRE DE ENSEÑANZA

CSIC

CSIC Arquitectura

Reportaje arquitectura

ARQUITECTURA, RESIDENCIA Y EXILIO
Carlos Sambricio