Librería médica Nicolás Moya. Calle de Carretas, 29 (Madrid)

La Librería Nicolás Moya es un establecimiento fundado, por Nicolás Moya, en 1862. Está situado en la calle Carretas, 29, muy cerca de la Puerta del Sol y de la Plaza Jacinto Benavente. En aquellos años estaban surgiendo, por ejemplo, las barriadas de la Prosperidad o la Guindalera, barrios paradigmáticos de la nueva periferia madrileña, surgida a partir del Ensanche de Carlos María de Castro de 1860.

«Pequeñeces importantes».

Vamos a hacer antítesis de términos con significados en apariencia opuestos pero que pueden ser complementarios .
Según la RAE, pequeñeces son : «cosas de poco momento y de leve importancia«, pero llegan a ser  importantes  si son : «convenientes o interesantes, o de mucha entidad o consecuencia«.

A partir de esta entrada veremos algunas pequeñeces importantes. Espacios urbanos, construcciones, edificaciones, comercios, bares, que tuvieron interés en la vida de la ciudad. En su momento, de exigua importancia, insuficiente para destacar,  pero, con el tiempo interesantes y,  más allá, consideradas de gran valor. La mayoría ya no existen y algunos sobreviven adaptados a los nuevos tiempos. Su valor lo testimonian las imágenes actuales y otras anteriores de cuando aquellas pequeñeces eran actuales.
La fotografía aporta el valor testimonial de la importancia de aquellos lugares aparentemente pequeños que ahora podemos calificar definitivamente como importantes.

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29_1980
Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29 (1982).

Librería médica Nicolás Moya

La Librería Nicolás Moya es un emblemático establecimiento fundado, por Nicolás Moya, en 1862. Está situado en la calle Carretas, 29, muy cerca de la Puerta del Sol y de la Plaza Jacinto Benavente. Por situarnos temporalmente, en aquellos años estaban surgiendo, por ejemplo, barriadas como la Prosperidad o la Guindalera, barrios paradigmáticos de la nueva periferia madrileña, en una ciudad que disparaba su crecimiento, surgida a partir del Ensanche de Carlos María de Castro de 1860.

Originariamente la librería se especializaría en la venta de libros de Medicina, aunque con el paso de los años fue ampliando las áreas científicas o profesionales, como la Veterinaria, ganadería y agricultura, o la náutica.

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29_2015
Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29  en Madrid. (Foto: El mochilero gráfico, 2015)

Inaugurada en octubre de 1862 por el señor Nicolás Moya, abrió con la intención de vender solo libros médicos.  Pero Nicolás Moya quiso ampliar el espectro y añadió volúmenes de otras ciencias que se alimentaban en las tertulias de eruditos que acudían a su trastienda. Uno de sus más asiduos visitantes fue el Premio Nobel de Medicina, Santiago Ramón y Cajal Fue precisamente Nicolás Moya quien editó y publicó toda su obra.

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Librería Nicolás Moya, en el número 29 de la calle de Carretas. En el escaparate anuncian la liquidación de sus fondos por «cese de actividad». (Foto: ULY MARTIN, El País, 2019)

NOTA (21/01/2019): La librería Moya, ante la imposibilidad de seguir vendiendo libros por falta de clientes, ha anunciado la «liquidación total por cese de actividad».

Referencias.-

Esta es la historia de la librería más antigua de Madrid (Revista GQ, 11 /mayo/2015)

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29 (El mochilero gráfico, 18 abril, 2015)

Librería Nicolás Moya, páginas de ciencia centenaria (Expansión, 7 de marzo de 2018)

VV. AA.
Establecimientos tradicionales madrileños. Cuaderno III
Cámara de Comercio e Industria de Madrid
Madrid, 1982

Rojo Escobar, Enrique F.
La prosperidad. 1862-2012
Temporae Ediciones
Madrid, 2012

La librería Nicolás Moya echa el cierre (El País, 21/Enero/2019)

 

Cuando el negocio lo hace el ayuntamiento

Especulación inmobiliaria en Madrid: un caso de hemeroteca


Cuando el que especula es un inversosr particular o un empresario sólo cabe hacer las reflexiones morales  en consonancia al calibre de la operación y poco más. Cuando el especulador es un ayuntamiento o una corporación pública, parece que las dudas acerca de su legitimidad ética son más que evidentes. Ahora bien, si aprovechando las circunstancias -expropiación forzosa- se engaña a los expropiados y luego se pone a la venta al mejor postor el bien enajenado, obteniendo pingües beneficios, sólo se puede hablar de corrupción, estafa en toda regla y de bajeza moral demostrada por parte de quien ejecuta la maniobra.

Lo que sigue es un caso real que ocurrió en 1992 con el Ayuntamiento de Madrid como protagonista durante el periodo del alcaldía de José María Álvarez del Manzano, del PP

El Ayuntamiento de Madrid expropió en 1986 un solar situado en Ciudad JardínProsperidad (distrito de Chamartín), para dotar de equipamientos sociales al barrio.

Bloques de viviendas producto de una maniobra especulativa del Ayuntamiento de Madrid en 1992

El solar de «los caballitos«, así llamado porque desde hace muchísimos años estaba allí instalado un tiovivo, era propiedad de la Comunidad de Propietarios de la Colonia Primo de Rivera. Estos vecinos ofrecieron la parcela al Ayuntamiento a cambio de que éste dotara de equipamientos al barrio. No hubo acuerdo en cuanto al justiprecio, fijado en 11 millones de pesetas, de las de entonces y, finalmente, cuando ocupaba el socialista Juan Barranco la alcaldía, se expropió la parcela por este precio.

El 9 de junio de 1992 ese mismo Ayuntamiento, pero ya gobernado por José María Álvarez del Manzano, del PP, decidió ponerlo a la venta, a pesar de haber sido destinado a dotaciones. La parcela, como vimos, costó 11 millones de pesetas (66.200 €). El precio inicial de su salida a subasta fue de 900 millones (5.421.000 €).

El solar estaba situado en la esquina formada por las calles de Ramón y Cajal y de Víctor de la Serna. Tiene 4.000 metros cuadrados y fue siempre un pequeño descampado provisto de un tiovivo en el que varias asociaciones de vecinos soñaban instalar un centro de especialidades médicas.

Finalmente, el Ayuntamiento de Madrid vendió la parcela por 1.181 millones de pesetas (7.115.000 €) a José María Gallego Sánchez, promotor inmobiliario. El precio multiplicó por cien el valor por el cual el Ayuntamiento consiguió el solar, en 1986, mediante expropiación forzosa: 11.207.800 pesetas, exactamente. El beneficio que se embolsó el Ayuntamiento de Alvarez del Manzano fue de 1.169.792.200 millones de pesetas. Se desconoce realmente adónde fue a parar el dinero obtenido, aunque en su momento el Ayuntamiento de Madrid emitió una nota de contenido vago en la que afirmaba de manera genárica que con la venta el Ayuntamiento había obtenido fondos que se utilizarían para financiar las «actuaciones realmente sociales» hoy en ejecución: realojamiento de familias procedentes de bolsas de deterioro urbano, financiación de suelo urbanizado para cooperativas y reparación de antiguas colonias donde el promotor había dejado de hacerse cargo de la conservación.

En la actualidad, en lugar de la dotación social demandada, hay un bloque de viviendas de lujo.

VER Otro caso de hemeroteca de
especulación del Ayuntamiento de Madrid

Referencias.-

La parcela expropiada por 11 millones se vendió ayer por 1.181 (El País, 11/06/1992)