Antigua finca «Hortalaya» (Madrid)

La finca «Hortalaya», situada en  el paseo de la Habana nº 147  de Madrid, con una superficie de cerca de 3 ha, proyectada en 1930 en un entorno semirrural, se mantuvo íntegra  a lo largo de 90 años. Hasta 2020 la arquitectura del proyecto se conservó con leves reformas. El jardín sobrevivió el paso del tiempo mientras los árboles seguían creciendo en silencio en un entorno cada vez más poblado. Un nuevo complejo de viviendas cierra el último capítulo de la historia de este singular espacio, ahora integrado en el área central de la ciudad.

La Hortalaya_google 2008
Finca La Hortalaya (Foto: Google Maps, 2008)

Finca «Hortalaya»

Ya en el siglo XXI quisieron los dueños de la vieja finca «Hortalaya», situada en  el paseo de la Habana nº 147  de Madrid, vender y su deseo fraguó en una promoción que ha eliminado casi cualquier referencia de la antigua Hortalaya, en favor de un atractivo señuelo para nuevos capitales. En una zona que ya nació el pasado siglo XX con ínfulas elitistas y que en este cuarto de siglo XXI sigue viviendo en ellas, el nuevo grupo de viviendas  solamente ha mantenido algunos añosos árboles, que han quedado integrados en el complejo residencial, último rastro de la primitiva propiedad.

Planta Hortalaya-1930
Planta la finca La Hortalaya, según el proyecto de 1930. Se describen la casa principal, casa del guarda, huerto, estanque y áreas recreativas.

Arquitecto: Casto Fernández-Shaw

La finca «Hortalaya», de cerca de 3 ha de superficie, encargada por los Sres. de Oñate al arquitecto Casto Fernández-Shaw en 1930, se proyectó como un jardín con huerto: «Con acceso desde todas las calles que lo permitiesen». Con una casa principal que estaba en el centro de la calle de la parcela y en el mismo eje que la puerta de acceso de la carretera del Hipódromo a Chamartín de la Rosa, que era la vía principal, el actual paseo de la Habana.

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Cercado de la finca Hortalaya, (1930).
Planta de la casa principal de la finca La Hortalaya, según el proyecto de 1930.
Planta de la casa principal de la finca La Hortalaya, según el proyecto de 1930.

La casa principal

El hotel o casa principal se proyectó en dos plantas y sótano. Atravesando un pórtico, orientado al este (sitio el más protegido de los vientos en Chamartín), se accedía a la planta baja desde un hall, de donde arrancaba la escalera que conducía a la primera planta. A la izquierda, y orientados al mediodía, estaban las piezas de estar, despacho y cuarto de jugar; al norte estaban situados el comedor, cocina y servicios anejos. Un lavadero, un cuarto de plancha y cuartos de aseo completaban esta planta.

Proyecto hotel Hortalaya-planta baja_1930

Proyecto hotel Hortalaya-planta primera_1930

La planta primera estaba destinada al dormitorio de los señores, con capacidad suficiente para la estancia de quince personas con todas las comodidades imaginables o inimaginables en la época, según quien fuera.
El estilo adoptado en todas las construcciones de la finca, fue el de los «cottages» ingleses, y los materiales fueron el ladrillo cerámico al descubierto en las fachadas, cubierta de pizarra, estructura de hierro, carpintería de pino melis, e instalaciones completas de saneamiento, luz eléctrica, calefacción por agua caliente, etc. El presupuesto de esta casa se calculó en 130.000 pesetas.

Hortalaya detalle antiguo hotelito_Google maps 2019
La Hortalaya, antigua casa principal u hotelito. (Foto: Google maps, 2019)

La casa del guarda

La casa del guarda estaba instalada en una esquina de la finca, como punto estratégico para la vigilancia. El palomar, el gallinero, el lavadero, la pérgola, la fuente, etc., así como la cerca, estaban hechas con materiales de primera calidad: piedra, ladrillo y cemento.

Casa del guarda de la Hortalaya. (foto: Archivo Moreno-1930)
Casa del guarda de la Hortalaya. (Foto: Archivo Moreno-1930)

Proyectada en un principio tan sólo para casa del guarda y garage, se dedicó una habitación de la planta baja para servir a los propietarios, mientras se hacía la casa principal. Queriendo estos, no obstante, pasar temporadas en la finca antes de que se finalizase la construcción de la casa principal, se habilitó la casa del guarda para ello, llegando a dormir en ella un matrimonio, siete hijos, un ama y los guardas. Las dimensiones del edificio lo permitían. En el dormitorio de la planta baja había literas. En el comedor se instaló una cama turca para el hijo mayor. En la planta primera estaban las camas restantes. En el «hall» había una chimenea de leña. El garage tenía un pozo para lavar el coche.

La casa del guarda fue al principio un chalet de fin de semana para los amos.

Hortalaya_Casa del guarda_planta baja_1930.pdf
Proyecto casa principal de la casa del guarda en «La Hortalaya». Planta baja, 1930.
Proyecto casa principal de la casa del guarda en "La Hortalaya". Planta primera, 1930.
Proyecto casa principal de la casa del guarda en «La Hortalaya». Planta primera, 1930.

El jardín y el huerto

Dos paseos de cinco metros de ancho hacían de camino a los vehículos y a las personas en el interior de la finca. En ese orden, para el concepto de modernidad de la época. Había también una pista de «lawn-tennis», es decir, de tenis en hierba, de dimensiones reglamentarias, situado al mediodía de la casa, asegurando así el sol para la finca, que no tendría la sombra de árbol alguno. Próximo estaba el estanque-piscina, pues sirvía del mismo modo para el riego del huerto y para tomar un baño en verano.

La Hortalaya_jardín y casa del guarda-1930
Fuente ornamental en el centro del jardín de la Hortalaya. (1930)

El agua para abastecer la finca estaba asegurado por una toma o «traida» del canal de Santillana y por la que producía un pozo de gran profundidad excavado en la propiedad. De este modo, los árboles frutales y otros ornamentales prometían llegar pronto a plena madurez sin tener que padecer por las sequías del estío .

La nueva Hortalaya

Se trata de un conjunto de edificios de nueva construcción, proyectados por el arquitecto Alberto Martín de Lucio, para el grupo Ibosa , en el solar más codiciado de Chamartín, en pleno barrio de Nueva España, con viviendas exclusivas de 3 y 4 dormitorios, plantas bajas con jardín y áticos, aparcamiento privado y trasteros. La promoción de viviendas, al estilo de las viviendas «playeras» de lujo, se define por sus promotores como un oasis dentro de Madrid.  Según muestra la página de la promoción, los cuartos principales cuentan con grandes ventanales, balcones amplios y vistas a las zonas comunes , al jardín privado y a la piscina y sin medianeras con otros edificios, gran defecto de las propiedades comunes eliminado en esta construcción .
Por lo demás, las zonas comunes interiores de la comunidad cuentan con más de 4.500 m2, con piscina, gimnasio y zonas ajardinadas que incluyen algunos de los árboles originarios de la finca que se ha intentado conservar, la mayoría coníferas .

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Labores de explanación de la antigua finca Hortalaya. (Foto: Enrique F. Rojo,2020)
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Promoción paseo de la Habana 147. (Foto: Enrique F. Rojo,2022)

Referencias.-

Un nombre, un teléfono y una web: los pisos de lujo tras el último gran solar de Madrid. Paseo de la Habana, 147.  (Cotizalia.  El Confidencial.)

Así es Paseo de la Habana 147: pisos de hasta cuatro millones de euros con jardín y piscina en el centro de Madrid. (El economista. es, 16/11/20)

Venta de Hortalaya. Observatorio del patrimonio. (Madrid Ciudadanía y Patrimonio.)

Quintas de la Villa de Hortaleza (Madrid)

Hortaleza, suena a “fortaleza”, pero su pasado no parece estar ligado a estirpes guerreras. No hay restos medievales, aunque sí el testimonio de antiguos palacetes y quintas de recreo que dieron importancia a la villa y que en más de medio siglo se han desvanecido al anexionarse, en 1949, al municipio de Madrid.

Parroquia de San Matias 1880

Hortaleza, suena a “fortaleza”, pero su pasado no parece estar ligado a estirpes guerreras. No hay restos medievales, aunque sí el testimonio de antiguos palacetes y quintas de recreo que dieron importancia a la villa y que en más de medio siglo se han desvanecido con su anexión, en 1949, al municipio de Madrid.

La villa de Hortaleza

En 1850 Pascual Madoz situaba la villa de Hortaleza en un alto y en terreno irregular con valles y barrancos, con clima benévolo por los aires serranos que ahí se respiraban y, en general, como buena tierra para la vida y el esparcimiento. Entonces Hortaleza tenía 137 casas de mediana construcción, distribuidas en 12 calles y una plaza. Contaba con 77 vecinos y 373 almas.
Las casas principales pertenecían a la aristocracia. Había Ayuntamiento con cárcel, taberna, carnicería y escuela de niños para 35 alumnos y otra escuela de niñas para 18 alumnas. Una fuente pública y tres más en casas particulares abastecían de agua a los vecinos.
La villa limitaba al norte con Alcobendas, al este con Barajas, al sur con Canillejas y al oeste con Chamartín. Había dehesas con prados y montes, como el de la Moraleja, recorridos por los arroyos de Valdebebas y Abroñigal, tributarios del Jarama y del Manzanares respectivamente. Se cultivaban toda clase de hortalizas y cereales, y se criaba abundante ganado lanar y caprino.

casco urbano de hortaleza 1870
Casco urbano de la villa de Hortaleza 1870.

Palacio de Buenavista

Hortaleza fue lugar de Quintas. De las más notables fue el Palacio de Buenavista, de los marqueses de Santa Cruz, en tierras limitadas por el Camino Viejo de Madrid o camino de Hortaleza (López de Hoyos), el Camino Nuevo (Mar caspio) y el Arroyo de Rejas. La finca estuvo rodeada de jardines y árboles, con un imponente palacete neoclásico y, según dicen, la frecuentó Fernando VII. Tras las vicisitudes surgidas en 1808 por la presencia de las tropas francesas la propiedad quedó abandonada.
El edificio tenía fachadas de ladrillo y mampostería con zócalos de granito. La huerta-jardín tenía dos fuentes de piedra y un alargado estanque con un dios Baco en el centro. A los lados había cipreses formando una plazuela con escalinata y un templete. Había varias norias para mover el agua hasta las huertas, un pozo de nieves, bodega y un molino de aceite.
En 1840 Isidoro Urzáiz compró la finca, que luego vendería a la marquesa de Branciforte para construir en 1882 el Convento de Nuestra Señora de Loreto (Ursulinas), de estilo neomudéjar. En 1936 el Auxilio Social instaló en la finca el Hogar Clara Eugenia para niñas huérfanas. Actualmente pertenece a la Comunidad de Madrid.

Silo Huerta Salud_2013
Silo poliédrico de hormigón de la Huerta de la Salud construido en 1928. En la actualidad, 2014, rehabilitado por el Ayuntamiento de Madrid como dotación cultural, se encuentra sin uso. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

La Huerta de la Salud

La Huerta del Cristo de la Salud, de los duques de Frías, ya aparecía en 1752 en el Catastro de Ensenada. La finca ocupaba los límites de las actuales calles Alcobendas, Mar de Aral, Mar de las Antillas y Mar Negro.
El acceso principal se hacía a través de una puerta monumental de granito. En el dintel aparecía una inscripción de 1749 con un verso del poeta Ovidio: “Gaudia sunt nostro plusquam regalía ruri, urbe homines regnant vivere rure daturi” (aunque los hombres reinan en las ciudades, nuestras mayores alegrías las da la vida del campo).
En 1894 la Huerta de la Salud cambió de manos y se reformó. Se añadieron graneros, establos y un silo. De todo ello quedó constancia en una placa colocada junto a la antigua inscripción. En la actualidad solo se conservan la puerta –modificada- y el silo poliédrico construido en 1928.

San Matias 2013
Parroquia de san Matías, de 1879, en una imagen actual retocada. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

Parroquia de San Matías

La iglesia de San Matías, parroquia desde el siglo XVIII, satisfacía las necesidades espirituales de la villa. El proyecto, del arquitecto Enrique María Repullés, aprovechó los cimientos ya construidos de un proyecto anterior y fue inaugurada el 31 de Mayo de 1879. Es de planta rectangular, levantada en ladrillo, de estilo neomudéjar, con una única torre con campanario que se eleva por encima del presbiterio.
Próximo a la iglesia, se encuentran el cementerio y el Convento de los Padres Paules, creado en 1896 y reedificado en 1934, que ocupa los terrenos de la antigua Quinta del conde de Torrepilares.

ERMITA DE LA SOLEDAD
Ermita de Nª Señora de la Soledad de Hortaleza. Detrás la tapia del viejo cementerio de la Villa. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

*Artículo publicado en el nº 242 de Enero de 2014 de la Revista Plácet.