Lewis Mumford («Metropolis», LIFE, 1938)

En 1938 la revista gráfica LIFE publicaba un reportaje de ocho páginas titulado Metropolis. Lewis Mumdford´s book scraps today’s city, plans a new and saner U.S.
Se trata de un resumen comentado del libro del sociólogo y urbanista Lewis Mumford The Culture of Cities, «La cultura de las ciudades», publicado por vez primera por la editorial Harcourt el 14 de abril de 1938.

Lewis Mamford libro
En 1938 la revista gráfica LIFE publicaba un reportaje de ocho páginas titulado Metropolis. Lewis Mumdford´s book scraps today’s city, plans a new and saner U.S.
S
e trata de un resumen comentado del libro del sociólogo y urbanista  Lewis Mumford The Culture of Cities, «La cultura de las ciudades«, publicado por vez primera por la editorial Harcourt el 14 de abril de 1938, donde el autor repasa la evolución de la ciudad.

LEWIS MUMFORDMr
Lewis Mumford

Lewis Mumford (1895-1990)

En 1938 Lewis Mumford era un intelectual norteamericano que rozaba la cincuentena. Sus reflexiones filosóficas ligadas a la sociologia y al urbanismo le habían granjeado una posición de prestigio en el Olimpo internacional de los pensadores. Como crítico de arquitectura y urbanismo ya había escrito numerosos libros y artículos; La historia de las utopías, de 1922 y Sticks and Stones, de 1924 le dieron fama inmediata en la generación coetánea de los arquitectos europeos revolucionarios (Gropius, Mendelsohn, etc).

La cultura de las ciudades (1938)

LIFE 23051938
Revista LIFE. Número del 23 de mayo de 1938 donde se publico el reportaje «Metropolis» sobre Mumford.

El libro de Mumford, La cultura de las ciudades, analiza los orígenes de la ciudad y la civilización moderna indicando lo que consideraba errores y proponiendo alternativas. Este planteamiento lo retomaría, mucho más desarrollado, en su obra posterior, de 1961,  La ciudad y la historia. En este otro libro, considerado su trabajo más importante, se expone desde una interpretación global el origen y la naturaleza histórica de la ciudad, explicando los procesos urbanos y el desarrollo de la urbanización.
Mumford no aceptaba que el destino de la ciudad fuera el caos urbano que se vivía, la expansión descontrolada de los suburbios y la desintegración social, sino -según esboza en el libro- que éste se debía a un orden (debía ser objeto de un orden…)  que integrase las instalaciones (construcciones) técnicas -arquitectónicas e industriales- con las necesidades biológicas y las normas sociales.

Manhattan tenements 1900-small
El precio de la densidad en la construcción: hacinamiento y suciedad; a pesar de la buena voluntad de los moradores que hacían la colada, como se ve en la foto. La altísima densidad de las viviendas a principios del siglo XX generó importantes problemas de salud pública. Nueva York, 1900. (Foto: Archivo Shorpy)

En el primer tercio del siglo XX en Norteamérica había una necesidad urgente acumulada de construir casas baratas para alojar a las corrientes migratorias que acudían sin parar a las ciudades. Esta necesidad se resolvió con la participación de los inversores privados y de la administración pública a través de programas de subvenciones, en una combinación que supuso, hasta 1938 -fecha de la publicación del artículo de LIFE– el mayor «boom» urbanístico conocido.

Naerden
Plano antiguo de la ciudad fortificada de Naarden, en Holanda. «Nadie gana a los holandeses en la construcción de ciudades«, afirmaba Lewis Mumford. Esta urbe del siglo XVI representa para Mumford el paradigma de la ciudad ordenada con zonas verdes, en contraposición con el abigarramiento caótico de la ciudad industrial moderna de principios del XX.

En el año 1938 en Estados Unidos la Metropolitan Life Insurance invertía 35 millones de dolares para la construcción de casas baratas para alojar a 50.000 personas en Bronx y en New York City. Ese mismo año la U.S. Housing Administration aportaba 255 millones de dólares para subvencionar los realojos. Suma que se añadía a las desorbitadas partidas que formaban parte de los presupuestos para realojar a los más de diez millones de personas que vivían en infraviviendas en los suburbios.
El auge inmobiliario que cambió el aspecto de las ciudades al inicio del siglo XX modicó la arquitectura pero también la base social. El auge del pasado dejó como herencia el horror urbano del presente.

LIFE 23-05-1938-LM_19BIS
1938, la revista gráfica LIFE publicaba un reportaje titulado «Metropolis», sobre el libro del sociólogo y urbanista Lewis Mumdford La cultura de las ciudades. La imagen muestra una página del reportaje. Mumford califica las realizaciones urbanísticas  históricas  y las fotos de arriba ilustran ejemplos de lo que éste consideraba como malas (BAD) prácticas.  Arriba del todo: viviendas unifamiliares del barrio periférico de Jamaica en Long Island en Nueva York, en 1938. Para el autor, se trata de polígonos residenciales que derrochan recursos excesivos en viales de comunicación y que carecen de espacios de esparcimiento. En medio: un barrio de Inglaterra, Preston, una ciudad situada en el condado de Lancashire en Manchester, dedicada a la manufactura de textil del algodón. La estructura urbana monótona se alineaba con el objeto del trabajo obrero que eran las fábricas colindantes. Era tanta la opresión,  que como broma se decía en la época: «Drink is the quickest way of getting out of Manchester«. La foto de abajo: Manhattan, Nueva York. Decía Mumford en el libro, que a pesar del fragor de la actividad y de las luces nocturnas de Manhattan que dibujaban una imagen esplendorosa, la urbe alojaba a una población que habitaba a duras penas, en condiciones de salubridad y bienestar deplorables, comparables a las de las zonas rurales más depauperadas de EE.UU. (Foto: LIFE, 1938)

La evolución de la ciudad

Para Mumford la evolución de la ciudad del siglo XVI (Amberes, como modelo…) y de la ciudad racionalista posterior, derivó en los siguientes siglos en la urbe industrializada rodeada de suburbios en los siglos XIX y XX, siempre escasa de alojamientos, con barrios hacinados, mal construidos y con pésimos servicios. La superciudad (megalópolis)  dejaba de lado a las periferias superpobladas.

Amberes Plaza
Grabado antiguo de la Plaza Mayor o Plaza del Mercado (Grote Markt) de Amberes, Bélgica.

Dice Mumford en el libro, que el esporádico resplandor de las celebraciones en la plaza del mercado de Amberes en el siglo XVI había degenerado en la deslumbrante metralleta de ocio y espectáculo de Broadway en Manhattan; y  los suburbios del siglo XIX se habían sustituido simplemente por suburbios del siglo XX.

Manhattan 1933 small
Vista aérea oblicua de la isla de Manhattan (Nueva York) en 1933. (Foto: Archivo Shorpy)

Lewis Mumford pone de ejemplo en su libro Metropolis el crecimento incontrolado de la isla de Manhattan en Nueva York que desde 1910 inició un ascenso enorme que se detuvo y descendió a partir de la década de los años 30 del siglo XX, en parte porque la población se disgregó ocupando nuevas zonas del extrarradio y también por los controles de inmigración y de natalidad que redujeron la tendencia.

1927 aerial photo centred on Spode's pottery factory, Stoke
Foto aérea de la fábrica de cerámicas Spode en Stoke-on-Trent (Inglaterra), en 1927. Los hornos de la factoría se alternaban con las viviendas de los obreros, conviviendo con los residuos de la combustión que contaminaban el ambiente. Se trata de una forma de urbanización deficiente e insalubre habitual en el ciudades industriales de finales del siglo XIX y principios  del XX. Para Mumford es un ejemplo de lo que se debe considerar una mala planificación.
New Hall Lane Mill Complex, Preston
Otro ejemplo de diseño deficiente de la ciudad. Complejos textiles de New Hall Lane en Preston (Inglaterra). Fábricas y depósitos de gas junto con los grupos interminables de casas obreras. Solamente fabricas y casas, sin espacios para solazarse y distancias infinitas para acceder a los servicios.

En Manhattan, el aumento en la construcción de rascacielos incrementó la densidad poblacional, los problemas de tráfico y la sobrevaloración de las viviendas. La mayor y más atractiva oferta se producía en las nuevas periferias. Estos modelos podían ser del todo inadecuados, hasta de lo más interesante, como las PWA Harlem Houses, que ejemplizaron cómo hacer un tipo de viviendas, que sin estar en el campo, gozaban de los beneficios del entorno rural.

Radburn N J 1928.jpg
Radburn, New Jersey (EE.UU.), 1928. Un ejemplo interesante de planificación urbana eficiente. En plena expansión de la cultura del automovil, en esta pequeña urbe se proyecta la separación radical del espacio peatonal respecto al rodado, agrupando al primero en un tranquilo conjunto de callejones en los que se encuentran las manzanas de viviendas, formando una unidad completa con parque, piscina y escuela, y con zona verde en torno a los bloques.

Concluye Mumford su libro afirmando que las ciudades históricamente propiciadas por el feudalismo, las monarquías y el capitalismo se han concebido, no como espacios para vivir de acuerdo a planes racionales, sino como recursos temporales. La culminación de esta tendencia es la metrópolis sobredimensionada , la superciudad, que ha de acabar muriendo por cansancio o demolida por su insalubridad y liberada del hacinamiento.

Referencias.-

Lewis Mumford (Wikipedia)

Lewis Mumford and the Ecological Region: The Politics of Planning
Escrito por Mark Luccarelli

The Culture of Cities
Escrito por Lewis Mumford

Lewis Mumford, el último humanista (El Diario,21/05/2015)

A Brief Biography of Lewis Mumford (1895-1990)/ Eugene Halton

Lewis Mumford: «La ciudad en la historia» («Urbanismo, Territorio y Paisaje», Blog de José Fariña)

Hanley Canal Quarter Masterplan, Stoke-on-Trent (ERZ Proyects)

El ojo social de Riis

Jacob August Riis nacido en Dinamarca en 1849 y emigrado a Estados Unidos con 21 años, fue pionero de la fotografía y está considerado como un precursor de las técnicas modernas.

Jacob August Riis nacido en Dinamarca en 1849 y emigrado a Estados Unidos con 21 años,  fue pionero de la fotografía y está considerado como un precursor de las técnicas modernas.  La fotografía que encabeza esta entrada, oficialmente » 59 Mulberry Street«, pero más conocida como «nido de rateros«,  la logró Riis al hacer posar ante la cámara a vecinos y habituales de este  suburbio  de Nueva York, popular por ser lugar frecuentado por vagos, maleantes y gentes de mal vivir.

En realidad la intención de Riis, como fotoperiodista, fue buscar una imagen sensacionalista que alertase a la sociedad americana de las injusticias laborales y sociales que pedían reformas urgentes. Esta fotografía apareció en el libro de Riis, de 1890, «How the other half lives» (Cómo vive la otra mitad), en el que la intensidad documental de su fotoperiodismo se unía a la conseguida técnica de reproducción de las imágenes de «trama de medios tonos».  Probablemente la foto debió de colorearla a mano algún ayudante de Riis con la intención de conseguir un impacto mayor entre los lectores. En la actualidad la foto se expone en el Museo de la ciudad de Nueva York.

Adolescentes pijos y ricos en Manhattan (Nueva York, USA)

Manhattan friday night_2007

Afortunadamente la edad tadavía no me ha robado la capacidad de sorprenderme, y no es que sea muy mayor. Me ocurre con asuntos de lo más variado. Me asombro incluso con simplezas previsibles, de las que aún después de vistas sigo ingenuamente dudando de su realidad.

En verdad, hay situaciones que ya sabemos, por haberlas leido, oido o visto en los medios de prensa o en la mucha literatura que hay de todo y acerca de todo, pero cuando somos testigos de lo sabido la reacción muchas veces es imprevisible y se tiñe de incredulidad, aunque lo tengamos delante. Y así sucede realmente, que dudamos de lo que estamos viendo delante de nuestros ojos, aunque sea una nimiedad previsible.
A mí me sorprende el fenómeno juvenil del botellón, por ejemplo. No porque no me parezca algo lógico. No deja de ser una respuesta normal en una sociedad como la nuestra, la española, la occidental-meridional, que siempre ha rendido culto a Baco y al placer del relajo nocturno. Somos, los españoles en general, disciplinados y poco originales a la hora de gastar o malgastar el tiempo libre. Tal vez sea una cuestión de posibles, toda vez que los ricos siempre disponen de mayores recursos imaginativos para el despilfarro, tanto en la dimensión temporal, la cuarta, como en la material, si es que existe.

Lo cierto, es que las lides de algunos infantes y otros ya sin tanta reverencia, por hacer prevalecer la borrachera infame al aire libre como un derecho natural o adquirido, es igual, me hiere internamente. No alcanzo a comprender las razones de tanta tontería. Finalmente, unos lo hacen por exceso y otros por defecto. La insensatez no se puede justificar en ninguno de los casos.

Lo que fielmente nos retrata a todos, ricos y pobres, feos y guapos, es el comportamiento, que es común, a pesar de nuestra capacidad de gasto. Lo veo aquí, debajo de mi casa, en el parque, en la plaza, en el extrarradio y en el centro de la ciudad.

Lo que me llamó la atención y me sorprendió, conociendo ya que lo que veía no era nada raro, fue lo que ahora es objeto de este comentario. La imagen, la foto,  que ilustra todo lo dicho: Una limousine para jovenzuelos que quieren pasar el «finde» cómodos y borrachos. Y que, luego, el chofer los lleve a casa sanos y salvos. Ya vomitarán al día siguiente en sus retretes de lujo. La foto está tomada en un barrio elegante de Manhattan, en el entorno de Broadway, y los protagonistas… No hay más que verlos.

El problema real, lo que me asusta,  son los papás. En este caso daddy and mummy.  ¿Qué les parecerá la idea? Bueno, pués parece, a todas luces, que están contentos, ya que la pasta no creo que la ganen sus retoños en la High School o en la University, haciendo labores sociales. El dinerito para el cumpleaños etílico o el quinceaños o dieciochoaños o lo que sea en el lujoso automóvil lo habrán puesto los padres. Penoso.

Los precios son interesantes. Por menos de mil dólares se puede alquilar un lujoso coche extralargo (Cadillac, Rolls Royce, Hummer, Lincoln, Mercedes) con chofer y neveras llenas de bebidas y refrescos con burbujas durante diez horas.

Oferta una web dedicada a estos menesteres los automóviles para celebraciones: «¡Quinceañera celebre su Quince años con estilo llegando en una limusina privada! Cuando usted reserva una limosina con nosotros, hacemos todo lo posible para hacer su día aún más especial. Nuestros chóferes son amistosos y profesionales, le llevaran con seguridad y estilo hacia lugares para tomar fotos y hacia su recepción. Todas nuestras limusinas se equipan con LCD TV’s y DVDs. Muchas de nuestras limusinas vienen equipadas de la iluminación óptica de  fibra y  luz laser. Proveemos agua, soda y hielo en todos nuestros servicios. Reserve su H2 Jet Hummer o la Cadillac Escalade Puerta Jet para su día especial«.

Espero que la imagen de la limousine neoyorquina no se repita en Madrid, aunque algún ejemplo parangonable ya conocí, por lo que tampoco sería de extrañar que se pusiera de moda entre los pijos ricos. Espero que la inteligencia de los padres venza a la de los hijos, al menos mientras estos sean parvos púberes con escasas nociones de la realidad o con limitadas representaciones del mundo, que es lo mismo. Aunque, a veces la tortilla se vire a favor de los hijos, mucho más inteligentes que sus progenitores. Ese es otro tema.

Espero que esto de las salidas nocturnas en limousine sólo sea una estupidez de niños estúpidos auspiciada por padres estúpidos y que esta estupidez sea sólo estupidez de paso y que no se asiente. Aunque no sé, como digo…, pijos y ricos hay cada vez más, al margen de las crisis.

NOTA: La foto que ilustra este comentario se tomó en Manhattan (Nueva York) en Junio de 2007, en los alrededores de la avenida de Broadway en Upper West Side. (Foto: Enrique Fidel Rojo, 2007)

«Hotel Lincoln Square», un SRO de Manhattan (Nueva York)

MANHATTAN HOTEL LINCOLN 05

Traigo al blog  un edificio neoyorquino. En apariencia uno más. Y lo es, en efecto. Sin embargo, su historia sirve de muestra de una especie ya extinguida en la práctica. Ejemplifica un fenómeno socio-urbano nacido a finales de la década de los sesenta en algunas de las grandes ciudades de los Estados Unidos como San Francisco, Seattle, Chicago o Nueva York.

En el último tercio del siglo XX en los Estados Unidos,  las clases medias iniciaron un proceso de abandono del centro urbano como área residencial hacia las periferias, lo que produjo que  muchos edificios quedasen vacíos. Muchos de estos edificios más tarde se readaptarían como Habitaciones de Ocupación Individual (SRO).  La mayoría se edificó entre finales del siglo XIX y principios del XX y exhiben el estilo arquitectónico típico del momento.

La reocupación de estas viviendas del centro urbano se entendió como una opción viable de dotar de techo a la población sin recursos, especialmente a los pobres y homeless que deambulaban por las calles de Manhattan. También tenían cabida estudiantes o trabajadores de paso, inquilinos solteros y viudas con pocos medios económicos, y también otros habitantes de la ciudad  que  no precisaban de espacios amplios, ni de comodidades o de grandes infraestructuras para vivir. Esta circunstancia hizo de estos edificios  una fórmula de acceso  a alquileres económicos, especialmente en áreas donde todavía la gentrificación y el alto precio del suelo no dificultaban  su acceso.

2466829865_50f21481bcHotel Sant George, en Los Angeles, edificio construido en 1905 y renovado en 2004 como SRO por The Skid Row Housing Trust. (FOTO de  8perf by Flickr)

Los alquileres se podían pagar integramente  o bien con ayudas de  organizaciones benéficas y/o programas federales o estatales que podían hacerse cargo de una parte , incentivando a los propietarios de los edificios para que acogieran al mayor número posible de inquilinos sin recursos y personas sin hogar. En algunos casos hubo edificios dedicados a SRO que se reformaron por completo gracias a las rebajas tributarias que les otorgó el Estado a condición de que acogieran en sus instalaciones a inquilinos de  rentas bajas y también a grupos sociales desfavorecidos específicos, como  sintecho, enfermos mentales, alcohólicos o enfermos de SIDA, etc.

Dependiendo de la sensibilidad de los propietarios del edificio y de su estado, los SRO podían pasar de ser auténticos depósitos de mugre a parecerse mínimamente a un hotel. Algunos tenían el aspecto de residencias y otros eran auténticos heteles-celda, en los que las habitaciones originales se reducían al máximo con láminas de acero o de «pladur» que ni siquiera llegaban a la altura del techo. Para evitar que los inquilinos se colaran a las otras habitaciones por el espacio entre las divisiones y el techo era habitual colocar mallas metálicas, lo que daba aún un aspecto más carcelario. (Fuente: Wikipedia)

DSCF1308

El antiguo Hotel Lincoln Square de Manhattan (Nueva York) situado en pleno Upper West Side en la calle 75, ahora Apartamentos Lincoln, fue conocido como un SRO (Single Room Occupancy) o Habitaciones de Ocupación Individual. Por lo general sus cuartos estaban ocupados por uno o dos inquilinos que compartían uno o dos cuartos unidos, con o sin cuarto de baño, pudiendo compartir baños comunes con otros inquilinos del edificio. Aunque lo habitual en este tipo de arriendos es que se compartiesen cocina y cuartos de baño, si bien algunos también  poseían  una mini cocina sin separación alguna del dormitorio, pués todo era uno. La fórmula de este establecimiento fue su funcionamiento como  hotel  -de ahí su nombre, que vemos en el letrero que todavía exhibe-, si bien  en origen los SRO se alquilaban con carácter de residencias de larga duración como si de apartamentos se tratase. (De hecho, en la mayoría de los directorios telefónicos de NY-Manhattan  el edificio continúa figurando como Hotel Lincoln Sq.)   La política de los actuales propietarios del edificio, que lo compraron con inquilinos,  se basa en su «acoso y derribo», con la intención de renovar por completo el inmueble y reconvertirlo en  apartamentos de lujo. En esta zona el precio del suelo es elevado y el inquilinato escaso, razón por la que  sus ocupantes, de escasa capacidad económica, dificultan los planes especulativos que originaron su compra a los anteriores arrendatarios.

FOTO: Enrique F.-2007

AMSTERDAM AVENUE Y ANTIGUO HOTEL LINCOLN SQUAREEn muchos casos estos edificios se construyeron en los alrededores de los distritos de negocios de Nueva York, o en  áreas residenciales céntricas, como es el caso de este hotel, muy cerca del Lincoln Center. La foto está tomadas en el cruce de la Avenida Amsterdam  con calle 74 ,  en el centro el antiguo SRO, Hotel Lincoln Square.

(Foto: Enrique F.- 2007)

 

UPPER WEST SIDE Y SAN REMO APARTAMENTS

Panorama del Upper West Side de Manhattan mirando hacia el Este, en dirección a Central Park. La foto está tomada desde una de las habitaciones de los Apartamentos Lincoln (Antiguo SRO Lincoln Square). Se aprecian las azoteas de las «row houses» de las calles 75th y 74th, casas adosadas en línea, de finales de 1800, edificadas para las clases trabajadoras de la época y también llamadas «brownstones«, por el color habitual de la piedra utilizada en su edificación, generalmente arenisca. Al fondo se ve el edificio de San Remo Apartaments, de 1930. El San Remo se construyó en piedra caliza y ladrillo siguiendo un estilo ecléctico «art-decó-neo-clásico» que incorpora numerosos elementos decorativos, especialmete en las dos torres que se yerguen sobre la base principal y que se coronan con sendos pináculos.
Este edificio de apartamentos de lujo en el entorno de Central Park forma parte de un grupo de cuatro de semejante factura que se construyeron en los años treinta del siglo XX siguiendo la moda imperante. En el han vivido personajes famosos como Diane Keaton o Dustin Hoffman, o como Rita Hyworth, que ocupó uno de sus 125 apartamentos hasta su muerte en 1987. En la actualidad viven en el edificio el actor Steve Martin, el director de cine Steven Spielberg y el cantante de U2 Bono, entre otras celebridades del mundo del espectáculo.
En lo alto, a la derecha, se adivina el edificio Dakota, mundialmente conocido por ser la última morada de John Lennon. En la actualidad su mujer Yoko Ono sigue viviendo allí.     (FOTO: Enrique F.- 2007)

SRO en la actualidad

Debido a que el valor del suelo se ha incrementado notablemente, en la actualidad resulta rentable la rehabilitación de estos edificios, lo que se traduce en que, una vez reformados, a los inquilinos que todavía habitaban en ellos se les obliga a hacer frente a los nuevos alquileres, siempre infinítamente más altos. Esto, definitivamente, es como una orden de desalojo, lo que explica el visible aumento de «sin techo» en las calles de las ciudades Norteamericanas y en concreto en Nueva York, desde principios de los años 80.

La transformación de estos edificios ha supuesto un largo proceso de reconversión vía «gentrificación» o recualificación socioespacial, en el que  los propietarios de los inmuebles han usado todos los medios posibles, principalmente el hostigamiento y el acoso a los inquilinos para que los abandonasen. A veces, la Administración ha impedido estas situaciones presionando a su vez a los propietarios e impidiendo demoliciones o cambios de actividad a partir de una legislación restrictiva que regulase las transformaciones. Y en otros casos se ha llegado a acuerdos económicos entre propietarios e inquilinos, facilitando el vaciado del inmueble para su posterior readaptación en apartamentos de lujo, cada vez más reclamados por las nuevas clases medias urbanas que persiguen el centro de Manhattan como zona residencial emergente trás la «conquista» de los barrios periféricos.  En cualquier caso, para su reconversión se obliga a los propietarios a la obtención de un certificado de «No Hostigamiento».

2408667190_1319995175Antiguo «Spring Apartment Hotel«, en Seattle, edificio construido en 1923   y que funcionó como SRO hasta 1992, fecha en que fue reconvertido en Hotel Vintage Park. (FOTO: machupichu, 2008 by Flickr)

________________________________________________________________________________

¿Qué es en edificio SRO?

Una unidad en un edificio SRO, por sus siglas en inglés (Single Room Occupancy), consta de uno o dos cuartos que no
tienen cocina o baño dentro del apartamento. También se los denomina “Clase B”. Hay cinco
clases de edificios identificados como SRO.
Clase “A” – Casas De Una Familia
Son cuartos alquilados en edificios construídos como casas de una familia
y  convertidos más tarde en casa de huéspedes.
Clase “B” – Hotel
Estos fueron hoteles construídos como edificios de cuartos individuales con
clasificación de hotel. Son utilizados como residencias permanentes a largo
plazo con unidades de cocina y baño compartidas.
Sección 248 SRO –
Estos son edificios clase “A” convertidos a SRO ya que la puerta de entrada
del apartamento ha sido cerrada y cada unidad individual comparte la cocina y
el baño.
Clase “A” SRO –
Estas son unidades individuales en un apartamento clase “A” donde los
residentes comparten la cocina y el baño.
SRO Ilegal –
Un SRO convertido ilegalmente es una conversión a unidades tipo B que no
están reflejadas en el Certificado de Ocupación y por lo tanto no están
aprobadas por el Departamento de Edificios. También puede incluír una o más
unidades tipo B en un edificio clase A.

______________________________________________________________________________

Referencias.-

Single Room Occupancy – SRO (Wikipedia)

Merrifield, Andy. Dialectical Urbanism: Social Struggles in the Capitalist City. New York: Monthly Review Press, 2002.
(Chapter 6, scrutinizes what has been happening to Single-Room-Occupancy (SRO) tenants as many neighbourhoods in the city become gentrified as the city reinvents itself as a post-industrial, financial services and tourist-destination metropolitan centre.)

Albúm de fotografías de SRO Lauren Cesalzmann (Flickr)

Single-Room-Occupancy Housing May Be Demolished, Court Rules (The New York Times, 1989)

Urban Gentrification (Wikipedia)

Pisa, Haring y la TV

HARING PISA-2009_SMALLFOTO: Enrique Fidel, 2009

En una visita a Pisa, ciudad que tiene peor fama de lo que se merece, cerca de la Piazza Emanuelle II, sorprende el colorista mural del artista neoyorquino Keith Haring (1958-1990) en una de las fachadas laterales del convento de San Antonio Abad, titulado «Tuttomondo». El trabajo lo realizó el dibujante en 1989, un año antes de morir y se considera su última obra pública. Por eso el Ayuntamiento de Pisa lo cuida con especial atención. Haring pasó de ser un grafitero que ensuciaba las descuidadas paredes del metro de Nueva York,  a figurar como uno de los más originales artistas del arte urbano contemporáneo. Su prematura desaparición lo ha mitificado y en Pisa luce con esplendor la obra suburbial de este artista de megalópolis,  plasmada en la pared de un edificio religioso de una ciudad antigua y recoleta cuyo arte urbano románico, gótico o renacentista aparece de improviso en cualquier esquina.

haring4Al parecer, Haring quiso reflejar en su mural la paz y la solidaridad humana desde su particular forma de ver el mundo. La obra está compuesta por treinta figuras dispuestas a lo largo de 180 m² de pared. Entre los personajes aparecen el hombre tijera que simboliza la solidaridad entre los hombres/mujeres contra el mal/los malos, la maternidad, un personaje paloma símbolo de la paz, el hombre junto con un delfín, símbolizando la unión del humano con la Naturaleza. Si nos fijamos, hay otros elementos de más difícil identificación. De ellos el más notable, para mí, es el personaje con cabeza de televisión.

De este sujeto no sabría decir yo si Haring lo definiría en su momento como un aventajado entre la muchedumbre que nos vendría a traer profecías de bien acerca del revolucionario medio, o por el contrario como un diabólico ser portador de malos augurios, como más bien podría decirse que se viene demostrando que es la televisión de los últimos tiempos.

Me inclino más por lo segundo. Y segúramente Haring debió de pensar en la fuerza envilecedora de la tele, capaz de embrutecer como efecto perverso, por encima de su potencial enriquecedor y formativo.

Moira Orfei

Como remate, la fotografía contiene una pequeña trampa. Se ha insertado en la pantalla el rostro de la circense estrella italiana Moira Orfei, mito de los cincuenta-sesenta almidonado y amojamado, idolatrada por el colectivo gay, cuyo circo recorre las plazas de Italia mostrando las virtudes del «mayor espectáculo del mundo«, tan marginal ya, al menos en su concepción más primitiva.  Se trata de una especie de Manolita Chen a la italiana, sin querer desmerecer ni a una ni a otra por la comparación.

El caso es que la tele de hoy, tanto la española como la italiana, de la que participamos activamente con los subproductos que nos ofrece Telecinco,»made in Italy», por poner un ejemplo,  (ver audiencias), escupe contenidos con un rostro semejante al de esta vedet: casposos,  trasnochados, y feos.  Y además, casualmente, son productoras con predominio de miembros del colectivo gay las que desarrollan con especial dedicación este tipo de programas. Así que la tele de hoy se ha colado en el mural de Haring. La peor televisión, desde luego. Seguramente él ya se lo imaginó y por eso dejó el espacio en blanco para que alguien llenara la pantalla del televisor con la imagen más indicada en cada momento. El momento de ahora podría ser esta mujer. También podríamos haber puesto el «rostro» de Belén Esteban, otro icono circense.
Si alguien no sabe quién es, mejor. Es otra que trabaja en el circo, simplemente.

Moira Orfei-02 manolita chen

Carteles de anuncio del Circo de Moira Orfei y del Teatro Circo de Manolita Chen.

____________________________________________________________

Compartir en Bitacoras.com Comparte este articulo en Twitter Agregar a tus favoritos de del.icio.us Comparte este articulo en meneame