Viaje por el Madrid de la guerra civil (Celia en la revolución)

Celia en la revolución copia

En 1936, en Segovia, un abuelo arroja el periódico de mala manera al suelo. Balbucea no se sabe qué delante de sus nietas que asisten a la escena  asustadas. Las niñas inquietas preguntan qué pasa. El abuelo, casi sin aliento, responde: «¡Se ha sublevado la guarnición de África!».

En estos términos tan dramáticos arranca la novela Celia en la revolución, de Elena Fortún, una de las grandes novelas  de la guerra civil española, en palabras de Andrés Trapiello.

Esta «es la novela que hubiera querido escribir Pío Baroja y no pudo: le faltó conocimiento de primera mano para hacerlo; y la que habría querido escribir Max Aub y no supo, al estar preso él, como tantos otros, de prejuicios  y razones históricas…». Así define Trapiello la novela de Fortún en la introducción que hace en la edición de Celia en la revolución de Renacimiento.

Félix de Azua se refirió al libro como un documento sobre la guerra civil  conmovedor «porque asistimos al horror desde los ojos de una niña y sabemos que todo lo que cuenta es verdad».

Este libro es , con una narración sencilla y directa, poética y desgarradora  la novela, escrita recién acabada la guerra,  un relato autobiográfico de Elena Fortún.

Viaje con Celia por el Madrid de la guerra civil.

A partir de este libro que editó en 2016  la editorial Renacimento, encargada de hacer valer el legado de Elena Fortún, con el brillo presente de Marisol Dorao, y en el que su autora cuenta la verdad de la guerra, aparece la investigación de otra autora que busca la verdad.

María Jesús Fraga, que recuerda cuando era pequeña y su madre le leía las aventuras de Celia, el personaje de las novelas de Fortún, ha trabajado durante años para llegar a la realización de un mapa que sigue el itinerario de la protagonista de esta postrera novela.

Mapa digital

El mapa digital a partir de Celia en la revolución recupera un Madrid en guerra visto desde los ojos de la Celia adolescente.
Con la Cartografía digital del Madrid iniciamos un viaje al Madrid de los años 30 que describe la novela Celia en la revolución. El proyecto aúna la historia de la ciudad, las vivencias de la joven protagonista y las de la propia Elena Fortún, de la que la biblioteca de la Comunidad de Madrid conserva una inestimable colección personal, en su mayor parte digitalizada y accesible en la Biblioteca Digital de Madrid.

La cartografía Celia en la revolución realizada por María Jesús Fraga propone, a través de la obra de Elena Fortún, transformar el texto de Celia en la revolución en un mapa interactivo, reubicando los lugares que aparecen en la novela.

Plano Celia 1936

Referencias.-

Revisitamos Celia en la revolución: cartografía digital de Madrid (1936-1939) en la novela de Elena Fortún
El portal del lector. Bibliotecas de la Comunidad de Madrid

Morales, Clara
Elena Fortún en la revolución
Infolibre, 25/09/2020

Mascarell, Purificació
La urbe moderna en la narrativa de Elena Fortún:
espacio y significado
Anales de Literatura Española. Núm. 35, 2021, pp. 141-157

Fortún, Elena
Celia en la revolución
Editorial Renacimiento
Sevilla, 2016

Colegio «Ateneo Politécnico» de Madrid (1927-1977)

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«Ateneo Politécnico», colegio de barrio

El «Ateneo Politécnico» era un colegio de barrio. Estaba en el barrio madrileño de la Prosperidad. Se fundó en 1927 y su responsable fue Juan Marciano Barbero Matos, profesor de Geografía e Historia de Enseñanza Media de Instituto Nacional. El Ateneo  ocupaba la manzana de las calles Suero de Quiñones,  Luis Vives, Vinaroz y  Pechuán.

Pasado medio siglo el proyecto de su escuela se convirtió en quimera y la ilusión quedó enterrada. En 1977, su desalojo y derribo supuso el final de un símbolo para la Prosperidad. Su nombre todavía resuena en el barrio.

El colegio, que abrió en 1927 en un bajo de la actual plaza del Sagrado Corazón (entonces Plaza Moret),  se instaló en 1931 en una antigua finca de finales del siglo XIX  «Villa Elena», que perteneció a los Duques de Sevilla, con amplio terreno y un hotelito de ladrillo y estilo neomudéjar situado en un extremo, de dos alturas, semisótano, mirador, numerosos balcones y una buhardilla en el remate de las cubiertas. También había añadidas algunas construcciones  auxiliares y posteriormente, en la década de los sesenta, se construyó un módulo nuevo en forma de ele y tres alturas cuyo diseño era estrictamente escolar con entrada por la calle de Vinaroz 11.

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Fachada posterior de «Villa Elena» , hotel en que se estableció el Colegio Ateneo Politécnico en 1931. Había Sección masculina, con entrada por Suero de Quiñones, 14 ; y Sección femenina, con entrada por Suero de Quiñones, 8. A la derecha, la «casa grande» de la plaza Moret, actual plaza del Sagrado Corazón de Jesús. (Foto cedida por J.M. Beneyto, c. 1976)

Juan Marciano Barbero Matos, el fundador

Juan Marciano Barbero Matos  nacido en Medina del Campo en el año 1897 era licenciado en Filosofía y Letras y fue profesor de Geografía e Historia de instituto, puesto del que solicitó excedencia. Fue excedente voluntario desde 1946 hasta, al menos, 1956.

Hasta 1927 trabajó de Oficial de Correos en Valladolid, fecha en la que abrió el colegio del barrio de la Prosperidad. Con el tiempo también fue profesor del Colegio de Huérfanos de Correos y catedrático de Geografía e Historia del Instituto Lope de Vega de Madrid. En ese mismo 1927 ingresó en la Sociedad Geográfica Nacional.

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Situación del Colegio Ateneo Politécnico montado sobre una imagen aérea actual. (Mapa, Google Maps, 2020)

Su caracter aperturista, favorable a la innovación o a la transigencia ideológica, política, religiosa, tal como define el diccionario de la RAE al aperturismo, motivó que después de la sublevación militar de 1936 fuera sancionado por el nuevo gobierno, impidiéndole impartir su magisterio en ningún centro público. Tal separación se hacía cuando las autoridades recelaban de la posible influencia ideológica que el maestro pudiera ejercer sobre los alumnos o bien a causa de su metodología educativa. La inhabilitación podia ser parcial, temporal o total. Para el profesor Juan Marciano Barbero Matos la sanción, según se desprende de su trayectoria, parece que fue temporal, a pesar de haberse significado a favor de las clases populares. Es probable que por causa de esta separación obligada J. Marciano Barbero se dedicara con especial empeño a su escuela.

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Ateneo Politécnico, en 1976. (Foto cedida por J.M. Beneyto)

En una nota publicada en agosto de 1936, ya iniciada la guerra civil, J. Marciano Barbero Matos dirigía una carta al director general de Primera Enseñanza, en la que le decía que tras la sorpresa de la sedición militar ofrecía el colegio para instalar en él una guardería infantil para hijos de milicianos, de la que él se haría cargo para que pudieran desde ese momento inscribirse los niños hijos de milicianos de uno y otro sexo. ( Ver El Liberal, 6 de agosto de 1936. Pág. 14)

Cancha del Estudiantes

El Colegio «Ateneo Politécnico» contaba a finales de los años 40 con dos canchas de baloncesto con dimensiones profesionales reglamentarias. En el periodo de 1948-49 el colegio prestó sus instalaciones  a un equipo de  Segunda Regional de Madrid de la Federación Castellana para que entrenase y jugara sus partidos locales. El equipo, procedente del Instituto «Ramiro de Maeztu«, a falta de un campo reglamentario para jugar la liga se inscribió con el nombre de «Estudiantes» y allí jugó su primera temporada con ese nombre. (VER  Segunda Regional de Madrid. 4º.)

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Alumnos en el patio del Ateneo Politécnico en 1967. (Foto cedida por Francisco Montesinos)

«Ateneo Politécnico», centro cultural

A partir de 1970 el colegio ya no tenía una actividad regular y cerró en septiembre de 1974, reconvirtiéndose en un centro cultural, dirigido por uno de los hijos de Marciano, Alejandro Barbero, de 54 años, que acogía las actividades programadas por la Asociación cultural «Centro Cultural Nuevo Ateneo» creada exprofeso ante la ausencia de oferta cultural en la Prosperidad.

En el local había una guardería a cargo de tres psicólogas y una puericultora. Además de la biblioteca y de la hemeroteca, también se crearon la galería de arte «El Saco», dos laboratorios de fotografía y un estudio de pintura, así como la adaptación de las canchas de baloncesto existentes para el desarrollo de otras actividades deportivas.  En el colegio también ensayaban grupos de teatro y bandas de música. Además, se crearon un centro de minusválidos y otro de ancianos, inexistentes hasta el momento en el barrio.

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Acta Fundacional del «Centro Cultural Nuevo Ateneo», cuyas actividades se realizaron en el colegio Ateneo Politécnico hasta su desalojo en 1977. (Documento cedido por J.M. Beneyto)
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«4º Encuentro Internacional de Teatro de Grupos», organizado por los grupos que ensayaban en el Ateneo, en la plaza de la Prosperidad (Foto cedida por J.M. Beneyto, c. 1976)

En 1976 moría Marciano Barbero a los 79 años de edad. En ese momento, el centro ya pertenecía a los herederos, a los hijos del matrimonio fundador Marciano  y su mujer Laura Rodríguez, también maestra, profesora del Ateneo e impulsora del proyecto.

A pesar de que el colegio había sido declarado de interés social en 1957, lo que obligaba a seguir impartiendo enseñanza durante treinta años, al menos hasta 1988, en 1975 los hijos de los dueños acordaron su venta y posterior derribo. Todos menos uno: Alejandro Barbero.

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Plaza de la Prosperidad. Entrevista a los vecinos con motivo de las manifestaciones contra el derribo del Ateneo. (Foto cedida por J.M. Beneyto, c. 1976)

Venta del «Ateneo Politécnico»

Alejandro Barbero,  había emprendido acciones legales ante los tribunales contra la postura de sus hermanos de vender y demoler el colegio sin su consentimiento y falsificando su firma. En un intento de acercar posturas, planteó en última instancia retirar las denuncias, a cambio de que  la inmobiliaria Fedeloz que se hizo con la propiedad se comprometiera a construir sobre el solar raso un complejo cultural para el barrio de la Prosperidad y, a su vez, que el Ayuntamiento se ofreciera a comprar el complejo nuevo que pedía.

Sin embargo el  proceso de derribo del Ateneo Politécnico  fue avalado por los tribunales que decidieron la procedencia de la demolición. (El País, 4 de marzo de 1977)

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Recogida de firmas contra el derribo del Ateneo Politécnico en la plaza de la Prosperidad. (Foto cedida por J.M. Beneyto, c. 1976)

Protestas populares

A lo largo de 1976 la Asociación de Vecinos de Chamartín se manifestó en  la plaza de la Prosperidad (plaza del mercado) reclamando la continuidad del Ateneo Politécnico. Consideraban que era la única oferta cultural del barrio y que ante la falta de alternativas no era légitimo privar a los vecinos del único espacio que cumplía esas funciones. Las protestas fueron continuas y se completaron con la recogida de firmas y un encierro en el colegio, al que siguió una huelga de hambre contra la especulacón y el derribo del Ateneo.
La prensa se hizo eco del problema y tituló :»VECINOS DE CHAMARTIN, CONTRA LA DEMOLICIÓN DEL POLITÉCNICO» (ABC. Viernes 18 DE Noviembre de 1976. Pag. 29.)

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Pintada en una tapia de la Prosperidad contra el derribo del Ateneo. «El Ateneo nunca morirá. ¡Jamás! Viva el Ateneo». (Foto cedida por J.M. Beneyto, c. 1976)

Desalojo y derribo

El 13 de  noviembre de 1976  Alejandro Barbero se enfrentó a las las excavadoras para evitar que destruyeran una parte de los archivos, ficheros y material docente acumulados en el centro desde 1927. Operarios de la empresa encargada de la demolción, derribos Aurelio Prudencio,  ayudaron a Barbero a rescatar la cuarta parte de los 20.000 kilos de material didáctico que permanecía en el sótano del  Ateneo Politécnico. Láminas, mapas, cuadros sinópticos y genealógicos, fueron recogidos y depositados en el jardín del colegio mientras las obras de demolición quedaban interrumpidas.

El desalojo fue violento. A las 4.30 del 15 de enero de 1977, trece coches de la Policía Armada y algunos más de la Policía Municipal desplegaron a sus números que actuaron contundentemente contra los más de quinientos vecinos que se manifestaban para impedir el desalojo del colegio.

Mientras tanto, otros efectivos accedieron al local y desalojaron a las 150 personas que permanecian en el interior en huelga de hambre. El director Alejandro Barbero fue detenido y acusado de insultar a la autoridad y de incitar a la violencia. (Diario 16, 17 de enero de 1977)

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Plaza del Colegio Ateneo politécnico, situada en la confluencia de las calles García Luna con Vinaroz, a escasos metros de donde estuvo el colegio. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019 )
Plaza Ateneo Politécnico
Plaza del Ateneo Politécnico. Monolito en recuerdo del fundador del colegio, J. Marciano Barbero Matos. La plaza se encuentra en una manzana próxima al emplazamiento original del colegio. (Foto: Enrique F. Rojo, 2010)

Referencias.-

J. Marciano Barbero Matos
Análisis Gramatical. Biblioteca del Ateneo Politécnico. Madrid, 1931.

J. Marciano Barbero Matos
Gramatica española Síntesis.  Madrid, 1939

El director del Ateneo Politécnico salvó su archivo de la demolición (El País, 4 mar 1977)

(1948-49) EN CAMPO PRESTADO (Movistarestudiantes.com/1948-1960/)

Barrio de la Prosperidad (Madrid), en Wikipedia.

Rojo Escobar, Enrique F.

La Prosperidad, 1862-2012

Temporae Ediciones

Madrid, 2012

Casa Emilio, la Prosperidad “Pequeñeces…” (IV)

“Pequeñeces importantes” (IV)

“Pequeñeces importantes”. Según la RAE, pequeñeces son: “cosas de poco momento y de leve importancia“, pero si llegan a ser importantes son: “convenientes o interesantes, o de mucha entidad o consecuencia“. Es decir, merecen la pena.

Casa Emilio, López de Hoyos, en la Prosperidad (Foto: Enrique F. Rojo, 2019)
Casa Emilio, López de Hoyos, en la Prosperidad (Foto: Enrique F. Rojo, 2019)

Casa Emilio, “Pequeñeces…” (IV)

Casa Emilio, casa fundada en 1947. En López de Hoyos nº 98. Tiene fama de cañas bien tiradas. Dos generaciones dando nombre a la Prosperidad, en el distrito de Chamartín. Aunque austeros y de trato serio, son «encantadores» a decir de los vecinos. Y a decir de mi amigo Juan Diego, que sube regularmente a la Prospe a «cañear», arrastrando a la familia y amigos.

Los responsables del local han conseguido que acudan al barrio gente de otros barrios de la capital para disfrutar de sus boquerones en vinagre, estupendos vermuts, mejillones en conserva, anchoas, patatas fritas, y de la cerveza fresca y rica que sirven.

Para los del barrio de siempre, Casa Emilio está  en frente del cine Moderno, que luego cambió de nombre y se llamó cine López de Hoyos; y luego dejo de ser cine y fue  posteriormente cambiado de nombre para ser un salon de bodas, bautizos y otros banquetes, y finalmente y hasta el momento un inmenso gimnasio. Es lo que se ha visto desde las puertas de Casa Emilio, mirando por encima de López de Hoyos desde 1947. Y algunas cosas más, que se callan porque ya no toca. Toda una institución de Chamartín en el barrio de la Prosperidad. Y de Madrid.

Cervezas Casa Emilio
Cervezas Casa Emilio. La foto es de Carlos Rodríguez Zapata, publicada en el libro de 2015 «Chamartín. Album de fotos». (Temporae Ediciones).

Referencias.-

«Recuerdos del barrio de la Prosperidad»  Recuerdos de la Prosperidad  (Blog «Urban Idade»)

Pequeñeces  (Blog Urban Idade)

Crónica urgente «Presentación Chamartín. Album de fotos» (Blog Urban idade)

Paseo de la Habana, 198 de Madrid. Damas Apostólicas del Sagrado Corazón (cap. III)

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Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019)

Paseo de la Habana, 198

El noviciado de las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón, edificio de 1929 protegido y derribado parcialmente el 20 de junio de 2017 por negligencias administrativas ,»resurge de sus cenizas» completamente nuevo. Al menos es lo que se ve desde el portón de acceso a la finca del Paseo de la Habana, 198. En origen, había una doble puerta de forja que en los últimos tiempos se cegó a la vista colocando una cortina de material plástico verde que impedía ver el edificio y los jardines. Y lo que en su interior se hacía con las máquinas: excavadoras y piquetas.

Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019) Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019
Después de la demolición parcial del convento y de su paralización administrativa, los escombros quedaron amontonados. Cuando se llegó a un acuerdo entre las administraciones (Ayuntamiento de Madrid y Comunidad Autónoma) se recogieron los restos y se dejaron las fachadas afectadas del edificio a la intemperie, sin las cubiertas que lo protegían. El resultado fue el riesgo de ruina total.

Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019) Infografía Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019)

Invierno de 2019

Ha pasado el húmedo otoño de 2018 y ahora, en este seco invierno de 2019, los paneles que se han colocado en las áreas que permitían atisbar la propiedad desde la calle, nos anuncian a modo de icono el futuro del conjunto.
No hay datos. No hay nombres. No hay cifras. Hasta ahora todo parece ser extraoficial. Aunque su exposición evidencia que se trata del proyecto de la propiedad. Aunque sea solamente una infografía y no exista en este momento más información pública, podemos pensar que el proyecto existe y que tiene el visto bueno de las administraciones.
Infografía Paseo de la Habana, 198. (Foto: Enrique F. Rojo, 2019)  Patios del antiguo noviciado en la Infografía del proyecto «Paseo de la Habana, 198» .(Foto: Enrique F. Rojo, 2019)

Lo que se puede ver en la infografía del proyecto expuesto en el Paseo de la Habana 198, revela que la intervención en el nuevo edificio supone la adaptación de los restos a un nuevo edificio que mantiene parte de las fachadas añadiendo algún nuevo elemento. Tanto la planta como la altura se mantiene idéntica a la la del edificio original.

Respecto a los jardines todavía no hay noticias oficiales que den por cerrado un acuerdo del Ayuntamiento de Madrid con la propiedad. Los propietarios pretendían construir en toda la superficie posible y el Ayuntamiento, atendiendo a las peticiones de los vecinos y de  diferentes colectivos ciudadanos estableció entre las prioridades del futuro de la finca el mantenimiento del espacio verde ajardinado anejo al convento.

Paseo de la Habana, 198. (Foto: Google Maps, 2016)
Paseo de la Habana, 198. (Foto: Google Maps, 2016)

Respetar los jardines en beneficio del bien común ciudadano podría costarle al Ayuntamiento 40 millones de euros que irían a parar a los bolsillos de los dueños de la propiedad.

Estos desmanes o desórdenes económicos que comunmente se repiten responden al desatino constante que las diferentes administraciones municipales dejan en herencia en forma de resoluciones o acuerdos pactados informalmente, luego formalizados y casi nunca fiscalizados por los equipos municipales que se incorporan en las nuevas legislaturas.

De momento, el espacio del noviciado de las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón y su entorno no desaparece.

Damas Apostólicas del Sagrado Corazón (Foto: Carlos R. Z, 2015)
Damas Apostólicas del Sagrado Corazón (Foto: Carlos R. Z, 2015)

Derribos en la Prosperidad (Madrid). La desaparición del barrio primitivo.

Edificio en la calle de Canillas número 75. Era una vivienda obrera de la primera o segunda década del siglo XX. (Foto: Enrique F. Rojo Escobar, 2007)
Edificio en la calle de Canillas número 75, en la Prosperidad. Era una vivienda obrera de la primera o principios de la segunda década del siglo XX. El revoco de las dos últimas alturas, seguramente anunciaba la desaparición del ladrillo visto y de sus aparejos, que caracterizó la entrada en el nuevo periodo arquitectónico de la mitad del siglo. Dada la fecha de construcción del edificio, la desaparición de estos elementos neomudéjares típicos podría deberse también a intervenciones posteriores, en los años 80, que eliminarían o cubrirían con revoco los resaltes de ladrillo originales. La construcción se derribó entre septiembre y noviembre de 2018. (Foto: Enrique F. Rojo Escobar, 2007)

La desaparición del barrio primitivo de la Prosperidad

La calle de Canillas era un camino, igual que López de Hoyos fue el camino de Hortaleza. Ambos caminos, conducían del centro de Madrid a los pueblos de Canillas y Hortaleza. La periferia de Madrid se componía en origen de pequeños pueblos que la abastecían esencialmente de bienes de consumo agropecuarios. A lo largo de estos caminos principales fueron apareciendo de manera espontánea nuevos caseríos, que acabaron por convertirse en barrios de la gran urbe.

De la primitiva barriada de la Prosperidad, nacida en 1862, ya no queda nada. Todavía permanece alguna construcción que podría datar de finales del siglo XIX, en las calles de Pérez Ayuso, 5; Canillas, 75; Anastasio Aroca, 20; Santa Hortensia, 12; Antonio Zapata, 7 López de Hoyos 113; López de Hoyos, 143 -que no es una corrala, aunque se la conoce como tal-. Las fechas de construcción de estos edificios es dudosa, si bien, por su tipología se evidencia que son centenarios.

Solar en la calle de Canillas número 75, la Prosperidad. (Foto: Enrique F. Rojo Escobar, 2018)
Solar en la calle de Canillas número 75, la Prosperidad. (Foto: Enrique F. Rojo Escobar, 15/11/2018)

Derribo del edificio de la calle de Canillas número 75

El edificio de la calle de Canillas número 75 era a todas luces popular y más que centenario. Y representativo del estilo, de la sociedad y de la época en que se levantó.

Su derribo evidencia el cambio de los tiempos. El cambio de mentalidades. Evidencia también el desprecio por la memoria de los barrios y de la ciudad. Con su desaparición se esfuma parte de la historia visual del barrio:  la mas accesible y comprensible, que muestra la arquitectura «in situ» y permite entender y hacer inferencias del pasado al presente.

En el lugar del solar que ya ocupa el desaparecido bloque se edificará un nuevo edificio, con semejantes intenciones mercantiles que el anterior. El promotor venderá al precio más rentable; como, sin duda,  haría el primer constructor. La nueva casa será como todas las nuevas casas del barrio. Un nuevo bloque, que formará parte del barrio, sin que casi nadie se de cuenta de la substitución. Así, con este disimulo, se producen los cambios.

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Solar en Canillas número 75, la Prosperidad. (Foto: Enrique F. Rojo Escobar, 15/11/2018)

La Prosperidad, al no ser un barrio nuevo, se renueva a la fuerza. Tristemente, a costa de perder su identidad. Cada día quedan menos edificios que recuerden su pasado de más de 150 años de barrio. Por desgracia, el ritmo y el estilo edificatorio evidencian la pérdida absoluta de cualquier característica particular. El Edificio en la calle de Canillas número 75 es la última pérdida. Indefectiblemente,  cada vez quedarán menos construcciones antiguas y nadie se acordará de ellas.

Referencias.-

Barrio de la Prosperidad,  Madrid (Wikipedia)

Recuerdos del barrio de la Prosperidad/  Recuerdos del barrio de la Prosperidad (Blog-Urban Idade, 2011)

Mercado de abastos de la Prosperidad/ 
Mercado de Abastos de la Prosperidad (Blog Urban Idade, 2015)

La Prosperidad/ (Studio La Cube Blog Urban Idade, 2018)

«La Prosperidad 1862-2012. Un libro sobre la historia de un barrio de la periferia temprana de Madrid» Madrid es periferia, 2012 (Blog de Elvira Navarro, 2012)

Rojo Escobar, F. Enrique
La Prosperidad, 1862-2012.
Temporae Ediciones/ Madrid, 2012.