Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Art Decó’ Category

Viviendas del Cabanyal en Valencia (Foto: Enrique F. Rojo, 2018)

Bloque de viviendas del Cabanyal de los años 50 del siglo XX. (Foto: Enrique F. Rojo, 2018)

El Cabañal (Cabanyal), de Valencia, es un barrio viejo que resiste. A pesar de que históricamente ha sido un “escollo” para conseguir un acceso rápido a la playa, las políticas municipales no han tenido tiempo ni empuje para eliminar el popular caserío. Todavía mantiene su fisonomía de casitas bajas y fachadas singulares, pero su estado de conservación es mediocre y, por áreas, está bastante deteriorado. La foto de arriba sirve de ejemplo: muestra una zona en la que los derribos del último plan de demoliciones han dejado desamparado un bloque de viviendas de los años 50 del siglo XX que ya ocupó en su momento el lugar de antiguas casas de pescadores. Los edificios de los alrededores conservan su origen rústico mediterráneo y muestran también cierta desolación.

Cabanyal

Viviendas del Cabanyal en Valencia (Foto: Enrique F. Rojo, 2018)

El Cabañal ha resistido y después de que se derogaran los proyectos de demolición hay nueva vida y el barrio vive su renacimiento en forma de rehabilitaciones con nuevos propietarios, muchos advenedizos, que de manera mayoritaria destinan el uso renovado de las construcciones al ocio y al turismo.

Ahora, el peligro está presente con los proyectos especulativos que parece que surgen sin pausa bajo las piedras del barrio demolido; si bien diferentes a los de la anterior etapa de derribos,   pero con la temible sombra de la elitización o “gentrificación” en las zonas no derribadas, algo que el actual plan del Ayuntamiento de Valencia afirma que pretende evitar trabajando para que la zona siga siendo un “barrio normal“, ajeno al hambre voraz de los que buscan lucrarse urgentemente con el ladrillo nuevo o con sus restos.

Referencias.-

El Cabanyal de Valencia (Blog Urban Idade, 28/01/2010)

Cabañal-Cañamelar  (WIKIPEDIA )

Tras la especulación en El Cabanyal, los zombis. (David García, Yorokobu, 2014)

Se acabó la destrucción: empieza la rehabilitación del Cabanyal
(La Vanguardia Comunidad Valenciana, 6/4/2017)

El Cabanyal, un barrio en auge (El País, 6/ 4/2017)

Ballester Monzó, Eduardo Javier
La sombra de la gentrificación en el barrio del Cabanyal.
Amenazas y oportunidades.

Escuela Técnica Superior de Arquitectura
Universitat Politècnica de València
Valencia, septiembre de 2016

 

Anuncios

Read Full Post »

“Pequeñeces importantes”.

Vamos a hacer antítesis de términos con significados en apariencia opuestos pero que pueden ser complementarios .
Según la RAE, pequeñeces son : “cosas de poco momento y de leve importancia“, pero llegan a ser  importantes  si son : “convenientes o interesantes, o de mucha entidad o consecuencia“.

A partir de esta entrada veremos algunas pequeñeces importantes. Espacios urbanos, construcciones, edificaciones, comercios, bares, que tuvieron interés en la vida de la ciudad. En su momento, de exigua importancia, insuficiente para destacar,  pero, con el tiempo interesantes y,  más allá, consideradas de gran valor. La mayoría ya no existen y algunos sobreviven adaptados a los nuevos tiempos. Su valor lo testimonian las imágenes actuales y otras anteriores de cuando aquellas pequeñeces eran actuales.
La fotografía aporta el valor testimonial de la importancia de aquellos lugares aparentemente pequeños que ahora podemos calificar como importantes.

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29_1980

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29 (1982).

Librería médica Nicolás Moya

La Librería Nicolás Moya es un establecimiento fundado, por Nicolás Moya, en 1862. Está situado en la calle Carretas, 29, muy cerca de la Puerta del Sol y de la Plaza Jacinto Benavente. En aquellos años estaban surgiendo, por ejemplo, las barriadas de la Prosperidad o la Guindalera, barrios paradigmáticos de la nueva periferia madrileña, surgida a partir del Ensanche de Carlos María de Castro de 1860.

Originariamente la librería se especializaría en la venta de libros de Medicina, aunque con el paso de los años fue ampliando las áreas científicas o profesionales, como la Veterinaria, ganadería y agricultura, o la náutica.

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29_2015

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29  en Madrid. (Foto: El mochilero gráfico, 2015)

Inaugurada en octubre de 1862 por el señor Nicolás Moya, abrió con la intención de vender solo libros médicos.  Pero Nicolás Moya quiso ampliar el espectro y añadió volúmenes de otras ciencias que se alimentaban en las tertulias de eruditos que acudían a su trastienda. Uno de sus más asiduos visitantes fue el Premio Nobel de Medicina, Santiago Ramón y Cajal Fue precisamente Nicolás Moya quien editó y publicó toda su obra.

Referencias.-

Esta es la historia de la librería más antigua de Madrid (Revista GQ, 11 /mayo/2015)

Librería médica Nicolás Moya. Calle Carretas, 29 (El mochilero gráfico, 18 abril, 2015)

Librería Nicolás Moya, páginas de ciencia centenaria (Expansión, 7 de marzo de 2018)

VV. AA.
Establecimientos tradicionales madrileños. Cuaderno III
Cámara de Comercio e Industria de Madrid
Madrid, 1982

Rojo Escobar, Enrique F.
La prosperidad. 1862-2012
Temporae Ediciones
Madrid, 2012

Read Full Post »

Cine Callao (1935)

Construido en 1935, el cine Callao de Ferrol fue un moderno cinematógrafo, polivalente, que podía albergar representaciones teatrales y espectáculos diversos. Constaba de sótano, plantas baja y primera dedicadas a cine, y terraza que se utilizaba para proyecciones y para bailes y festivales al aire libre cuando el inestable verano ferrolano lo permitía.

Cine Callao

Cine Callao de Ferrol, alzado. El cine tenía capacidad para 1.000 espectadores repartidos en “21 filas de 24 butacas cada una, 13 palcos, anfiteatro y grada”.

Ferrol-Cine CallaoEl Cine Callao de Ferrol, edificio de gran singularidad, especialmente dentro de la producción del arquitecto municipal Rodolfo Ucha Piñeiro, posiblemente se inspirase en los diseños racionalistas del madrileño Luis Gutiérrez Soto, que ya había proyectado varios cines en la capital española (Callao, Europa y Barceló).

Su aspecto, de deliberado carácter Art Déco, constituyó uno de los edificios más efectistas de la ciudad cumpliendo su función de servir de reclamo para el espectáculo que siempre albergaban sus paredes. Para ello, la torre-faro a modo de alminar o minarete, destacaba en el skyline y llamaba al pagano disfrute del séptimo arte. Este reclamo simbolizaba también la torre del faro que proyecta una luz, en este caso la del proyector, que abría la ciudad al resto del mundo con sus películas, las cuales transladaban el mundo en imágenes a los espectadores.

El Cine Callao representó -en palabras del profesor  de historia del arte Bernardo Castelo Álvarez – “el emblema más genuino del cosmopolitismo de Ferrol del momento, al integrarse dentro de la corriente general de construcción de grandes cinematógrafos que, tanto en España como en los restantes paises europeos y, muy especialmente, en Norteamérica se erigían en las ciudades para acoger, pero también para simbolizar, al gran espectáculo popular contemporáneo que era el cine“.

Por desgracia, el edificio fue víctima de la ambición especulativa y del interés inmobiliario, alimentado por la ignorancia y por el desdén hacia la historia mostrado por las autoridades locales, que no solo nada hicieron por impedir su demolición, sino que más bien lo facilitaron. Se derribó en 1976 para construir oficinas y una sucursal bancaria, en un edificio de dudoso gusto, infame aunque muy de su época, que rompió por completo con la armonía de la calle y de la ciudad.

Cine Callao Ferrol_Mano alzada

Cine Callao, dibujo a mano alzada de Rodolfo Ucha Piñeiro (1935).

Planos planta cine callao-1935

Planos planta del Cine Callao de Ferrol (1935).

Guardar

 

Plaza de Callao_Ferrol_Google Maps

Plaza de Callao, en Ferrol. Este edificio ocupa el lugar donde estuvo el cine Callao, derribado en 1976. (Foto: Google Maps©2017 Google)

Read Full Post »

,

Madrid, Hospital obrero

Hospital de Jornaleros, 1930.

Fundación Hospital de San Francisco de Paula

El 22 de febrero de 1912 se creó la “Fundación Hospital de San Francisco de Paula” para asistencia sanitaria gratuita a jornaleros pobres y enfermos, residentes en Madrid o en sus arrabales.
El hospital se inauguró en 1916, aunque hasta el 17 de noviembre de 1917 no obtuvo la autorización gubernativa para entrar en funcionamiento. Su fundadora Dña. Dolores Romero y Arano, viuda de Curiel, cedió la administración a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y más adelante a las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul. El precio de la obra fue de cuatro millones de pesetas a los que se hubo de sumar otros cinco millones más para su mantenimiento, todos ellos aportados en donación por la filantrópica fundadora, Dolores Romero y Arano.

Hospital Obrero-postal-1930BN

Hospital de Jornaleros, vista oriental.

Hospital de jornaleros de Maudes, el edificio

En 1908 el arquitecto Antonio Palacios Ramilo recibía el encargo de la construcción del edificio que se emplazaría en Cuatro Caminos, uno de los suburbios más poblados de Madrid. Junto a él participaría el también arquitecto Joaquín Otamendi Machimbarrena, ambos ligados profesionalmente a otros importantes proyectos comunes realizados en la capital. En 1916, acabada la obra fue Premio del Ayuntamiento.

El Hospital de Jornaleros, de 13.891 m² de superficie, es un interesante ejemplo de arquitectura preindustrial de estilo ecléctico, con elementos historicistas medievalistas y modernistas de secesión vienesa.
A diferencia de lo habitual para este tipo de instituciones, que era el uso del ladrillo recocho como material principal, su construcción se realizó enteramente en granito de Colmenar con gran profusión en el uso de azulejos cerámicos tanto en el interior como en las fachadas donde se intercala superpuesta a la piedra.

Fachada norte principal RFV_alzado nave_1990 CAM_01

Hospital de Jornaleros. Alzado fachada principal norte, 1990.

El hospital, que ocupa una manzana entera del Plan Castro del Ensanche, se organiza según un esquema típico en este tipo de edificios en la época: cuatro naves en cruz, con un patio central octogonal y una galería que la rodea, en lugar de la capilla habitual. En este caso, la iglesia se situó en un extremo con entrada por la fachada principal que da al norte en el antiguo paseo de Ronda, hoy Raimundo Fernández Villaverde.
El proyecto contemplaba grandes ventanales para las salas por donde entraba la luz sin obstáculos y se favorecía la ventilación, al tiempo que su diseño en cruz minimizaba los desplazamientos por el edificio.

PLANTA SÓTANO-ACCESO_1990 CAM_SMALL

Planta sótano, nuevo acceso principal, 2000.

Las salas y pabellones

Aparte de la iglesia, el hospital estaba dotado, con entrada por la fachada sur, de un pabellón médico de tres alturas para los servicios de consulta pública, las dependencias administrativas, despachos, habitaciones particulares del director facultativo, laboratorios, almacenes, cocina y depósitos varios que se repartían por las diferentes plantas.
Las salas de enfermería, parte fundamental del edificio, se situaban en los pabellones que formaban las aspas y que desembocaban en el gran patio central. En estos cuatro amplios pabellones con capacidad para 200 camas distribuidas en dos plantas, se internaba a los enfermos y en sus extremos se situaron los comedores, los servicios higiénicos y almacenes.

Plano Planta baja-1990 CAM_SMALL

Planta baja, mirando al sur, dibujo de 2000.

 

En las fachadas este y oeste se situaron dos pabellones independientes. El primero de ellos, de una sola planta y sótano, rodeado de un patio, estaba dedicado a los enfermos infecciosos en régimen de aislamiento con capacidad para 12 camas. Albergaba también el depósito de cadáveres, la sala de autopsias y una pequeña sala para velatorios. El acceso al edificio central se podía realizar por un largo corredor subterráneo, lo que confería discrecionalidad en el traslado de los cadáveres. Al mismo tiempo, disponía de un acceso por la calle Alenza que igualmente obraba en este sentido.

El otro pabellón, de una planta y simétrico al anterior, estaba dedicado a sala de operaciones, enfermería y consulta pública, con una entrada por la calle de Treviño, con sala de espera, cuartos de baño y sala de consulta.

La Guerra Civil

Durante la Guerra Civil fue hospital de sangre, de manera que la mayor parte de los internos eran heridos de guerra, es decir, soldados heridos en el frente.
Nada más comenzar la guerra, en el verano de 1936, el hospital atendió a los heridos en los enfrentamientos, tanto sublevados como soldados y milicianos que defendían el gobierno republicano.

Hospital de Maudes-Consulta odontología 1939-AGA_SMALL

Hospital de Maudes. Consulta de odontología, 1936.

En julio de 1937 el Socorro Rojo Internacional (S.R.I.) se incautó del hospital ayudado por el Quinto Regimiento de las Milicias Populares, fuerzas de milicianos que defendían el gobierno constitucional, muchos de ellos vecinos de la barriada de Cuatro Caminos.
Según parece, después de la incautación, la propietaria del hospital, Dña. Dolores Romero y Arano, accedió a entregar el centro para el nuevo uso. Sin perder su original filosofía fundacional, el antiguo hospital de jornaleros pasó a formar parte de la red de “hospitales de sangre” creada como engranaje del sistema sanitario del gobierno republicano especialmente dedicada a los heridos de la guerra civil. El antiguo hospital obrero se refundó como Hospital de Milicias del S. R. I.

Hospital de Urgencias de Madrid (1939-1964)

Nada más acabada la guerra civil el ejército planteó la necesidad de establecer en el centro de Madrid un hospital militar de urgencia especializado en atender a los heridos, afectados y enfermos en la guerra con secuelas en el periodo de posguerra.
El 7 de abril de 1939 –el último parte de la guerra civil española lo firmó el general Francisco Franco el 1 de abril de 1939-, después de entrar en Madrid el ejército sublevado, se ocupó el hospital de Maudes, en ese momento denominado Hospital nº 5 de Especialidades, incorporándose nuevos equipos quirúrgicos. Se amplió su capacidad a 300 camas, reservándose 50 para oficiales, y se modificó el nombre por el de Hospital Militar de Urgencias.

Hospital de Maudes_sala enfermeria duranye la guerra civil_AGA_SMALL

Hospital de Maudes. Sala de enfermería durante la Guerra Civil.

Edificio abandonado

Durante el periodo de guerra el edificio mantuvo su carácter original sin perder su funcionalidad. Es de suponer que durante la utilización de las instalaciones por las milicias populares estuvo en pleno funcionamiento pues en la ocupación por las fuerzas rebeles se testimonia que el centro estaba en perfecto estado. Más aún, durante los bombardeos del frente en el sector occidental de Madrid, a pesar de que algunos edificios de la avenida de Reina Victoria sufrieron algún tipo de daño, el hospital parece ser que resulto indemne.

Hospital Maudes interior antes recuperacion_1990 CAM_SMALL

Galería del hospital abandonada. Desde 1964 el edificio quedó abandonado, vacío, sin protección y expuesto al expolio.

Durante los años 40, 50 y 60 del siglo pasado se realizan diferentes obras de mantenimiento, al tiempo que se decide mantener el nombre del hospital como Hospital Militar de Especialidades. No obstante, los gastos parece que siempre se observaron con cierto recato, ya que formalmente el edificio no era del Ejército y en algún momento habría que devolverlo a su Fundación propietaria.

En diciembre de 1964 el Ejército devolvió el Hospital a la Fundación. En Maudes solo permanecieron algunas de las hermanas de las Hijas de la Caridad, que desde entonces estuvieron atendiendo el local hasta 1968.
Desde esa fecha hasta la compra por la Comunidad de Madrid el edificio quedó abandonado, vacío, sin protección y expuesto al expolio, como así ocurrió.

Hospital de Maudes antes recuperaion_1990 CAM-SMALL

Hospital de Jornaleros, gran patio central  antes de su rehabilitación, 1984.

La restauración y la rehabilitación

En 1964 el patronato de la Fundación obtuvo del Ejército una indemnización millonaria, a la vez que en 1979 obtuvo la protección como bien cultural y arquitectónico (BIC) catalogándose como “edificio o conjunto arquitectónico a conservar”.

La Comunidad Autónoma de Madrid compró el edificio el día 3 de julio de 1984. Se modificaron los estatutos de la Fundación, cambiando sus fines, la dedicación del edificio para otras actividades y su enajenación.

Hospital de Maudes antes restauración_SMALL

Hospital de Jornaleros antes de su reuperación. Antiguo acceso por la calle Maudes, 1984.

Previamente se habían vivido en torno al futuro del edificio un conjunto de manifestaciones por parte de asociaciones vecinales como “El Organillo” o “Cuatro Caminos-Tetuán”, en una campaña cuyo lema “Salvad Mudes”, seguramente evitó que la construcción desapareciera por gracia de los intereses especulativos.

Excavacion y cimentacion nuevos sotanos_1990 CAM-SMALL

Hospital de Jornaleros. Excavación y cimentación en los nuevos sótanos.

hospital de maudes_ recuperación forjados_1990 CAM_SMALL

Hospital de Jornaleros. Construcción de los forjados en los nuevos sótanos.

En 1984 se aprobó la rehabilitación del edificio por un total de 439.200.000 pesetas (2.639.645 €). El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Fernando de Castro y Andrés Perea, quienes realizaron una recuperación conservadora del edificio readaptándolo a los nuevos usos administrativos.
En el nivel estructural se actuó según el criterio de mera reparación, restaurando los elementos deteriorados y añadiendo algunos que originalmente se remataron de manera inconclusa por lo ajustado del presupuesto.

HOSPITAL DE MAUDES 2015-02_SMALL

Antiguo pabellón de aislamiento con fachada a la calle de Alenza. La fuente estaba originalmente en el primitivo acceso de Maudes (Foto: Enrique F. Rojo, 2015).

HOSPITAL DE MAUDES 2015-01_SMALL

Hospital de Jornaleros. Gran patio central (Foto: Enrique F. Rojo, 2015)

HOSPITAL DE MAUDES 2015-03BN_SMALL

Hospital de Jornaleros, escalera interior (Foto: Enrique F. Rojo, 2015)

En la rehabilitación se resolvieron necesidades requeridas por la nueva función pública del edificio, facilitándose elementos como la accesibilidad o la del ambiente. Para ello, la entrada original de la calle de Maudes se modificó, eliminando el primer tramo de la escalera original y sustituyéndolo por una puerta acristalada. De este modo el acceso se realiza actualmente al nivel de la calle por una nueva planta inferior en cuyo centro se sitúa un lucernario en el lugar donde antes había una fuente.
Entre las necesidades del nuevo uso estaba la de adecuar espacios para archivos y almacenes, lo que se consiguió excavando nuevos espacios debajo de las alas y del patio.
En total esas excavaciones supusieron 1.700  de nueva superficie construida que se añadieron a los 11.687  m² que ya tenía el edificio sin contar con la iglesia y sus dependencias.

Hospital de Maudes Fachada interior y mosaico

Hospital de Maudes. Fachada interior con friso de azulejos del ceramista Daniel Zuloaga.

Detalle azulejos 001SMALL

Hospital de Jornaleros. Detalle de azulejos sevillanos en el interior del edificio.

Detalle azulejos 002SMALL

Hospital de Jornaleros. Detalle de azulejos sevillanos en el interior del edificio.

Detalle azulejos 003SMALL

Hospital de Jornaleros. Detalle de azulejos sevillanos en el interior del edificio.

El 23 de septiembre de 1986 se inaugura el edificio restaurado como Consejería de Política Territorial de la Comunidad Autónoma de Madrid, posteriormente dedicado a alojar dependencias para la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras.

  Desde el año 1997 el conjunto está incluido en el catálogo de edificios protegidos con el grado de protección especial Norma zonal 1, grado 5 en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM).

HOSPITAL DE MAUDES 2016-01_SMALL

Antiguo Hospital de Jornaleros, ahora Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. (Foto: Enrique F. Rojo, 2016)

 

Referencias.-

Ciudad Jiménez, Agustina
El hospital de Maudes
La adaptación de un edificio a través de la historia:
De hospital de jornaleros a monumento histórico-artístico
Secretaría General Técnica
Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes
2001, Comunidad de Madrid

VV.AA.
Un monumento recuperado
La rehabilitación del Hospital de Jornaleros de Maudes
Consejería de Política Territorial
1990, Comunidad Autónoma de Madrid

Revista La Ilustración Artística nº 1.801, página 439 (Barcelona 3 de julio de 1916)
Hemeroteca Digital BNE

La Construcción Moderna nº16, páginas 125-26 (Madrid 30 de agosto de 1912)
Hemeroteca Digital BNE

Wikipedia, artículo Hospital de Maudes

Antonio Palacios, el arquitecto que imaginó el centro de Madrid (El País, 25/05/2016)

El hospital de Maudes cumple 100 años (Rafael Fraguas, El País 27/05/2016)

Arquitectura de Madrid
Artículo Hospital de Jornaleros San Francisco de Paula
Fundación Arquitectura COAM

Read Full Post »

Antiguo Cine Moderno en López de Hoyos

Antiguo Salón Moderno, luego cine López de Hoyos. Cuando cerró se convirtió en un salón de bodas y banquetes. Hoy es un gimnasio. (Foto: Blog Eloy Peña Rico)

El Salón

El antiguo Salón Moderno, López de Hoyos nº 71, se inauguró en 1924 a partir de un proyecto de 1921 del arquitecto Luis Mosteiro Canas. Contaba con 9 filas de 26 butacas de preferencia y 22 filas de 28 butacas de general, separadas por barandas de fundición, además de 5 palcos.
En 1933 el precio de la primera sesión, a las cuatro y media, era de 50 céntimos, y de una peseta las sesiones vespertina y de noche. Además de la función de cinematógrafo, el Salón Moderno también se utilizaba para la celebración de actos públicos de asociaciones vecinales y benéficas, y como sala de baile, especialmente en Carnavales. Como el baile de máscaras que tuvo lugar el 17 de febrero de 1934, con orquesta desde las 10 de la noche hasta la madrugada, al precio de 2 pesetas los caballeros. Las señoras entraban gratis.

Antes del cine: un almacén de maderas

Maderas Parrondo

Maderas y carbones Parrondo (c. 1920).

En el solar que ocupa el edificio hubo anteriormente un almacén de maderas y carbones construido seguramente a finales del siglo XIX o inicios del XX, y que debió de surtir de material a las nuevas construcciones de la incipiente barriada de la Prosperidad y de leña y carbón a los vecinos que ya habitaban el suburbio. Casualmente, se encontraba justo en frente de la recién construida residencia religiosa del Sagrado Corazón y de Villa Casilda, primera vivienda de un conjunto de hotelitos que se agruparon creando una singular y elegante manzana, cuyo vestigio es precisamente esta casa, la única que no se ha derribado.

Cine López de Hoyos

En torno a 1953 el cine Moderno desaparece y un año después abre con el nuevo nombre de cine López de Hoyos, con un total de 1291 localidades, funcionando como cine de barrio de sesión continua desde las 5 de la tarde.

General Zabala 1920

Villa Casilda”, en frente al primitivo almacén de maderas, construida entre 1893 y 1894.

En 1987, debido a la grave crisis que afectó a las salas de exhibiciones cinematográficas en toda España, el cine causó baja en el Registro de Empresas Cinematográficas, aunque hacía ya algunos años que había cerrado y el local se encontraba sin actividad.

Cambio de actividad

Hasta 1990, aproximadamente, no volvió a utilizarse el recinto, esta vez como salón de bodas y bautizos por parte del grupo Lady Ana. Se realizarían obras de reforma para adaptar el cine a su nuevo uso, eliminando mobiliario, suelos y tabicados ya inservibles. Se mantuvieron algunos elementos, como la fachada, marquesina y la escalera principal de mármol, protegidos por ley dada la singularidad y el interés del edificio.

Cine López de Hoyos, 2007

Antiguo Salón Moderno, luego cine López de Hoyos. Cesó en su actividad como cine a finales de los ochenta del XX y pasó a dedicarse durante más de una década a ofrecer banquetes de bodas, comuniones y bautizos. Trás permanecer cerrado algún tiempo, en los primeros años del siglo XXI vio renacer su espíritu de gran nave con una nueva propuesta ligada a las nuevas modas sociales. Holiday Gym se llama ahora. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2007

En 2001, tras el cierre del salón de bodas, se realizó una nueva reforma para convertir el antiguo cine en un mega-gimnasio de la cadena Holiday Gym, actividad que todavía se sigue realizando.

Como curiosidad, el salón de bodas cerró el local de López de Hoyos 71, aunque mantuvo otro más pequeño en la calle Mantuano nº 4, que también acabaría cerrando. En ambos locales se puede ver grabada en la fachada un gran logotipo de la empresa en elegante y artificiosa tipografía con las letras L y A encerradas en una especie de escudo, lo que a veces causa entre aquellos que desconocen la historia del edificio cierta perplejidad.

Cerillas como recordatorio de una boda en Lady Ana, c. 1993.

Cerillas como  recordatorio de una boda  en Lady Ana, c. 1993.

Referencias.-

F. Rojo, Enrique
La Prosperidad, 1862-2012
Temporae Ed.
Madrid, 2012

VV.AA.
Arquitectura de Madrid
Fundación COAM
Madrid, 2003

Una manzana singular de la Prosperidad
(Blog Urban Idade)

Read Full Post »

Calle Recadero_Lopez de Hoyos_Dic_2008_SML

(Foto: Enrique F. Rojo, 2008)

El lugar

En 1860 se firmaba el Anteproyecto del Ensanche de Madrid , elaborado por Carlos María de Castro, que suponía el aumento del espacio urbano de la capital. La vieja tapia de Felipe IV se superaba con las Rondas como nuevo límite.

Sin embargo, más allá del Ensanche, surgirían tímidos asentamientos que con el tiempo se irían consolidando formando periferias más o menos homogéneas. Entre estas barriadas se encontraba el suburbio de la Prosperidad, en el límite oriental del Ensanche, y  junto a ésta el caserío de El Carmen, que a pesar de haber surgido de forma paralela, evolucionó un tanto al margen, si bien como parte de la Prosperidad.

Calle Recaredo_Google_2014_SML

El edificio derribado en su frente a la calle de Recaredo, 7. (Imagen: Maps © Google, 2014)

Plano Facundo Cañada 1902_Calle Recadero_Lopez de Hoyos

Detalle del plano de Madrid de Facundo Cañada (1902). Indicado con una flecha verde, el lugar que ocupaba el edificio derribado y la travesía, continuación de Nielfa.

El edificio

El edificio derribado tenía su portal en la  calle Atonio Pérez nº 2 con fachada en chaflán a la calle Recaredo, 7, junto a la calle de Nielfa. La casa, construida en un solar de 242 m², era de planta irregular, tenía tres alturas y cuatro patios de luces; y en el centro de ambas fachadas destacaban sendos torreones que conformaban la tercera altura, que además permitían el acceso a la azotea.

Formalmente, caben destacar los elementos decorativos de inspiración Art Decó, observables en los remates geométricos de los torreones y en la forja de los balcones. En realidad se trataba de un pequeño edificio de 558  m² de superficie con cinco viviendas en la primera planta y tres en la segunda, de tamaño mínimo, entre 33 y 63 m². Los locales comerciales, cinco en total no pasaban de 50 m². Las fachadas que daban a las calles estaba revocadas, excepto la orientada al norte, con un enfoscado simple, que a pesar de tener aspecto de medianera nunca estuvo junto a otro edificio.

La Prosperidad_Plano González e Iribas_1906-SML

Plano de la Prosperidad, de González e Iribas (1906). Con una flecha de color rojo se indica el lugar que ocupaba la casa en la calle Recaredo.

Junto a la falsa medianera había un pequeño espacio solado con adoquines y con árboles, que da la impresión de haber sido lo que quedaba del proyecto antiguo de continuación de la calle de Nielfa. De hecho, viendo fotografías aéreas anteriores a 1960, se observa el marcado camino que por allí pasaba para dirigirse a la entonces inexistente calle de San Julio y a las ya muy pobladas San Torcaz, Duque de Sevilla o Felipe Campos.

La fecha de construcción se puede aproximar en torno a la década de los 20 del siglo pasado. Aunque los datos del Catastro la situan en 1940, resulta del todo improbable ya que en imágenes aéreas de 1927 se ve ya construido el lugar en la misma disposición que ocupaba la casa demolida. También se observa en los planos de Cañada (1902) e Iribas (1906) que el solar estaba ocupado por una construcción de igual planta, si bien es posible que fuese una vivienda de una o dos plantas básica y se sustituyese por el ahora derribado edificio.

Recaredo 1-9_09051015_02-SML

Solar dejado tras el derribo del edificio de viviendas de la calle calle Atonio Pérez nº 2 con Recaredo. (Foto: Enrique F. Rojo, 2015)

Un derribo más

Este derribo se suma a la imparable tendencia que supone la sustitución de los edificios residenciales más viejos  de Madrid desde la década de los 60 del siglo XX hasta nuestros días.
La renovación del parque arquitectónico está modificando especialmente la fisonomía de los antiguos barrios de la periferia de Madrid con más historia,  hasta el punto de hacerlos irreconocibles, logrando que pierdan sus rasgos de identidad y sus particularidades más notables, mimetizándolos unos con otros en un proceso de homogeneización y empobrecedora uniformidad.

Recaredo 1-9_09051015_SML

Solar dejado tras el derribo del edificio de viviendas de la calle calle Atonio Pérez nº 2 con Recaredo. Se ha cerrado con una valla metálica el solar, incluyendo el espacio de acera ajardinado, donde se han talado los árboles que había (Foto: Enrique F. Rojo, 2015)

Glorieta de Lopez de Hoyos 1946

Imagen de la Glorieta de López de Hoyos en 1946, durante la construcción de los bloques de viviendas de “Banesto”. A la derecha del edificio alto, recién construido, se adivinan detrás de un grupo de casas, por encima de la casa horizontal, los torreones de las calle de Recaredo y Antonio Pérez  del edificio derribado. (Foto: Colección Izquierdo-Mariblanca)

Referencias.-

Madrid Art Decò (Blog)

La Prosperidad, 1862-2012
Rojo F., Enrique
Temporae Ed. Madrid, 2013

Plano de Madrid de “Facundo Cañada López” de 1900. Unidad SIG (CCHS-CSIC)

“Guía práctica de Madrid” con la nueva división municipal de distritos (1906)
González e Iribas, Alvaro

Read Full Post »

fronton-recoletos01Frontón Recoletos, construido en 1935 en la calle Villanueva de Madrid, constituyó en su día uno de los diseños más sobresalientes del ingeniero Eduardo Torroja y fue llevado a la práctica en colaboración con el arquitecto Secundino Zuazo.

Del mantenimiento del patrimonio arquitectónico de las ciudades se ocupan las instituciones creadas para el caso y los arquitectos que elaboran el peritaje técnico que sirve de base para la protección y cuidado de las obras a proteger. Muchas veces, demasiadas veces, ocurre que aquellos bajo cuyo amparo se encuentran los edificios y construcciones a preservar, hacen la vista gorda o se entregan a la maquinación sospechosa y mediante ardides y tretas nada honorables consiguen que creaciones de gran valor estético, técnico e histórico desaparezcan y se pierdan en el olvido. Tal es el caso de los dos ejemplos que propongo. Se trata de dos frontones de juego de pelota, de cuando la pelota era en España un juego que generaba gran interés. De la existencia del primero sólo quedan breves reseñas periodísticas, algunas fotografías y la memoria del proyecto. Del segundo, si nadie lo remedia, pronto habrá que decir lo mismo
Frontón Recoletos
El Frontón Recoletos, construido en 1935 en la calle Villanueva de Madrid, constituyó en su día uno de los diseños más sobresalientes del ingeniero Eduardo Torroja y fue llevado a la práctica en colaboración con el arquitecto Secundino Zuazo.
Durante la guerra, el edificio sufrió varios impactos directos que abrieron agujeros en la cubierta, asimismo el efecto de las fuertes vibraciones de los bombardeos provocaron deslizamientos que ocasionaron el pandeo y agrietamiento de la misma. Al no poder ser reparados los daños en aquellos momentos se produjo la ruina con un hundimiento parcial. En 1942 Torroja presentó un estudio, publicado por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, sobre las causas técnicas del hundimiento y de las obras que serían necesarias para poner nuevamente en servicio el edificio, sin embargo el mal estado de la obra impidió su realización antes de producirse el hundimiento total. En 1973 se llevó a cabo la demolición total del edificio del frontón y en la actualidad se levanta un bloque de viviendas en su lugar.

(Texto obtenido de Wikipedia: Frontón Recoletos).

fronton-recoletos02

Detalle de la construcción de la cubierta del frontón (1935)

fronton-recoletos03

Vista exterior del edificio recién construido.

Dos imágenes del Frontón Recoletos en  1935, construido por Eduardo Torroja y Secundino Zuazo.


video-recoletos_tve_1973VIDEO: Beti Jai,  El último frontón de Madrid, amenazado de ruina.


Fronton Recoletos DemolicionVIDEO: Demolición Frontón Recoletos, 1973.

Frontón Beti-Jai

De construcción anterioral Recoletos, el Frontón Beti-Jai (o lo que queda de él) en el momento actual es una auténtica ruina. Se encuentra en la calle Marqués de Riscal número 7, en pleno barrio de Chamberí y ocupa una superficie de 14.000 m². Fue construido en 1893 por el arquitecto Joaquín Rucoba (1844-1919), autor del Teatro Arriaga de Bilbao y de la plaza de toros de Málaga. Se trata del último frontón de estilo neomudéjar que queda en pie.

Todavía son visibles , aunque muy maltratados, la planta de su cancha, la traza de sus graderíos, algunas tribunas y muchos de los forjados decorados, los cuatro pisos de balconadas ceñidas por barandillas de laboriosa fundición y numerosas tipologías ornamentales de gran originalidad como columnas de hierro, nervaduras roblonadas, engarzadas mediante atornillamientos, etc. Permaneció en uso hasta 1919, en que el fútbol comenzó a desplazar el juego de pelota entre las aficiones del público madrileño, que contaba con otros 18 frontones más donde se realizaban apuestas. Durante la Guerra Civil fue comisaría policial, y en la posguerra, paraje donde ensayaban las bandas de cornetas de Falange. Luego, una de sus alas fue utilizada muchos años como taller de reparaciones de la firma francesa Citroën.

En la actualidad pertenece a la sociedad inmobiliaria Aguirene. Su anterior propietaria fue la sociedad Frontón Jai-Alai, SL, que lo adquirió mediante el pago de de 2,3 millones de euros (385 millones de pesetas) a PSA Citroën, que tenía instalado enuna de sus alas un taller. Esta sociedad donostiarra, propietaria de varios frontones en el País Vasco, tenía la intención de rehabilitar el frontón y consiguió hacerse con el Beti-Jai por un precio relativamente bajo, dada la protección del inmueble, que sólo permitía un uso deportivo. Finalmente esta empresa fue absorvida por Aguirene y el panorama ha dado un giro.

Frontón “Beti Jai”, en 1900

 

Entre los proyectos que hasta 2006 se han barajado para la recuperación del edificio el más notable ha sido su transformación en hotel (de lujo, por supuesto) previa descatalogación de su nivel de protección. Fracasado, de momento, este proyecto, el Frontón Beti-Jai de Madrid mantiene su catalogación como Bien de Interés Cultural y sigue pendiente de algún plan para su rehabilitación. El futuro del edificio depende en estos momentos de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid sin que éste organismo actue de momento.

NOTA (08/03/2018): El la primavera de 2017 el Beti Jai finalizaba la recuperación de su fachada principal y la rehabilitación del edificio continuaba su curso.

El histórico frontón madrileño recupera su fachada principal y continua su rehabilitación. El proyecto contemplaba reconstruir la estructura de una manera fiel a lo fue el frontón en su inauguración.

La restauración de los elementos originales del frontón y la recuperación de otros eliminados con el paso del tiempo han sido los dos pilares de esta etapa, pero aún quedan muchos aspectos que apuntalar.

 

Otros frontones de Madrid

Todavía existió uno más llamado “Jai-Alai“, construido en 1891 en el número 60 de la Calle Alfonso XII, junto a lo que hoy es la “Cuesta de Claudio Moyano”, frente al Retiro. En 1910 fue derribado al perder el uso para el que fue construido, pués en sus últimos años se dedicó a garage de automóviles. En el lugar del solar dejado trás su derribo se construirían viviendas, algo que en Madrid parece que nunca sobra.

A este frontón le siguió otro del mismo nombre “Fiesta Alegre” en Alfonso XI nº 6, construido en 1892, el “Euskal Jai”, de 1893,  el frontón “San Francisco el Grande“,  de 1893, todos ellos  derribados. Y todavía existe el edificio de un antiguo recinto llamado Frontón Central, en la Plaza del Carmen, construido sobre el viejo solar del Convento del Carmen Calzado, en el año 1899 y actualmente (2010) cerrado, cuyos últimos usos fueron como teatro, cine y sala multicine.

Estado en 2007 del Frontón Beti-Jai, construido en 1893

Imagen del frontón Jai-Alai al poco de su construcción en 1891. Inicialmente, el edificio tenía la cancha y las gradas al descubierto, por lo que resulta curioso el especto que tiene sin la bóveda que más tarde, en 1895, se construiría.

 

Frontón “Jai-Alai”, construido en 1891, en el número 60 de la Calle Alfonso XII, junto a lo que hoy es la “Cuesta de Moyano”, frente al Retiro. La cubierta se colocó en 1895, y después de utilizarse como garage, en 1910 de derribó. Detrás del frontón se puede ver el “Museo de Arte Reina Sofía”, antiguo Hospital General de San Carlos, construido bajo la dirección de José de Hermosilla y posteriormente de Francesco Sabatini, a finales del siglo XVIII, y que se salvó de la demolición al declararse su protección en 1980.
A la derecha, la calle Alfonso XII, la Cuesta de Claudio Moyano, el Jardín Botánico; y al fondo a la derecha los Jerónimos.


El Ayuntamiento autoriza la construcción de un hotel en un viejo frontón protegido

El antiguo frontón Madrid, en la calle del Doctor Cortezo, entre las plazas de Tirso de Molina y Jacinto Benavente, será reconvertido en hotel. La Comisión de Urbanismo aprobó ayer el cambio de uso del inmueble, incluido en el Catálogo de Elementos Protegidos con el máximo nivel de protección (estructural). Matilde Fernández, portavoz del PSOE, denunció que se pierde con ello una de las pocas dotaciones de uso deportivo que hay en Centro, y recordó que el Ayuntamiento podía expropiarlo. Pero Ignacio del Río, edil de Urbanismo, argumentó que eso habría costado demasiado: 900 millones de pesetas.” (Azucena Criado, EL PAÍS – Madrid – 13-02-2002)

Frontón Madrid, tal como se encuentra en el año 2007. (FOTO: Enrique F.)

doctor-cortezo-10.jpg

Frontón Madrid, inaugurado en 1929, en la Calle del Doctor Cortezo, 10 (Madrid)

El Frontón Madrid, inaugurado en 1929, se convertirá en unos meses en un hotel de lujo y en un estacionamiento subterráneo. Termina así la lenta agonía de un edificio histórico, situado a escasos metros de la Puerta del Sol. Cerrado hace veintisiete años en su cancha se disputaron trofeos como el de San Isidro,  que reunió a los mejores pelotaris. Fue el único frontón del mundo con el raro privilegio de contar con partidos de mujeres, las raquetistas. Esas misma mujeres ganaron a finales de los setenta una demanda por despido improcedente y tuvieron que se readmitidas después de que su empresa, el Frontón Madrid, donde tantos partidos habían jugado, las echara porque eran demasiado mayores y no podían jugar”. (RTVE-WEB-Deportes)

fronton-madrid_rtve

Frontón Madrid hacia 1978. El recinto albergaba el juego de pelota con apuestas e incluía la participación de “pelotaris” mujeres o raquetistas, en el único frontón del mundo que ofrecía estos partidos. El cartel de reclamo del local decía lo siguiente: Diviértase, juegue y gane, cobrando en el acto las apuestas y quinielas del Frontón Madrid. Raquetistas y palistas en la pelota vasca. El espectáculo deportivo más español con la emoción del riesgo en las apuestas. Todos los días a las cinco de la tarde y sábados tarde y noche.”

Ver  VIDEO “El ocaso de las pelotaris”  (RTVE-1978)


Referencias.-

Wikipedia: Frontón Recoletos

Diagonal WEB : Frontón Beti-Jai (2006)
¿POR QUÉ NO NOS HACEMOS CON EL “BETI JAI”?

Operación ” Salvar el Beti Jai de Madrid” -Diario de Navarra.es (2006)

SALVEMOS EL FRONTON “BETI-JAI”

FOTOGRAFIAS Frontón Beti-Jai (Jaigor.net)

Frontón Madrid: el día de su inauguración

FRONTON MADRID. . El “Beti-Jai” de las chicas (El País, 7/02/2011)

La reforma del Beti-Jai tropieza con la Justicia (El Mundo, 5 febrero, 2018)

 

Read Full Post »