George N. Barnard («Calle de Whitehall», Atlanta)

Calle Whitehall, Atlanta, GA, 1864.  (Foto: George N. Barnard/ Library of Congress)

La fotografía que vemos es de la Calle Whitehall  en Atlanta (Georgia) y es una de las imágenes que el fotógrafo George N. Barnard  realizó en 1864 como fotógrafo oficial de la Oficina de Ingenieros durante la campaña del General Sherman en la Guerra Civil estadounidense, entre noviembre y septiembre de 1864, y  que custodia la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Vemos una empinada calle con una serie de primitivos edificios de madera, ladrillo y teja. Todos muestran rótulos que anuncian las ofertas de cada local. La mayoría ofrecen tabaco. Pero hay una más llamativa que el resto. Es la casa central,  con dos ochos pintados en sus laterales, en la que hay una persona sentada delante de una ventana con algo entre las manos, sombrero y un  rifle al lado. Esta casa anuncia porcelanas. Más abajo se lee: «Auctions and Negro Sales», es decir «subastas y venta de negros». En los Estados Unidos en 1860, existían casi cuatro millones de esclavos en una población total de 12 millones de personas en los 15 estados en los que la esclavitud era legal.

De los inicios de la vida de George N. Barnard como fotógrafo se sabe poco. Comenzó haciendo daguerrotipos en un estudio de Nueva York en la segunda década del siglo XIX, para después independizarse y abrir el suyo propio. Pronto cerró su estudio y se unió al  de Edward Anthony haciendo fotografías estereoscópicas, muy de moda entre las clases medias de la época. Más adelante se transfirió al estudio de Mathew Brady, especializado en retratos de estudio y fotografías de grupos en el exterior, lo que llevó a George N. Barnard a realizar fotos de las tropas del ejército destacadas en Washington al comienzo de la guerra civil. Sus fotografías principales son las que tomó en torno a los años sesenta del siglo XIX  en algunos de los escenarios de la guerra como Nashville, Chattanooga Valley, Atlanta y Savannah.

En 1869 George N. Barnard abrió un estudio en Chicago (Illinois), pero un incendio en 1871 destruyó el local y gran parte de su tabajo desapareció en él. En colaboración con George Eastman trabajó en la elaboración de nuevas emulsiones y gelatinas,  y más adelante,  en 1884 abrió un nuevo estudio en Painesville, Ohio. Murió en Nueva York en 1902.

Enmienda decimotercera de la Constitución de los EE. UU.,  que define la abolición de la esclavitud,  aprobada por el Congreso el 31 de enero de 1865 y ratificada el 6 de diciembre de 1865, según la cual  «Deja de existir en los Estados Unidos y territorios bajo su jurisdicción cualquier tipo de esclavitud considerada como servidumbre involuntaria, a excepción de la derivada  del cumplimiento de penas producto de la comisión de delitos resueltos y condenados en consecuencia como tales». (America’s Historical Documents 13th: «Amendment to the U.S. Constitution: Abolition of Slavery«)

Fuente pública de 1876 (Madrid)

La fuente pública de la foto está en una esquina del barrio de Salamanca de Madrid. Es de 1876, es decir del periodo en que el barrio se construía integrado en el proyecto de Ensanche de Carlos María de Castro. La fuente de hierro y el vaso de granito se han conservado, y se ve como se ha procurado integrar la fuente en el nuevo solado de la acera sin estridencias innecesarias.

El agua es un bien escaso y se derrocha. El agua es un bien público y se paga a precio de saldo, a sabiendas de que su gestión resulta cara y de que su distribución no es siempre equitativa. Por eso se derrocha. Pero en época de crisis el agua pública resulta cara en exceso. Por eso se privatiza. Para que la pague directamente quien la use. Y para que de lo público se cree riqueza privada.
Las aguas públicas cuando manan libremente y no se cobran acaban siendo un bien cuestionable que estimula su explotación rentable. Por eso se envasa y se vende en bares y supermercados. Por eso se convierte en un bien objeto de negocio. Por eso se eliminan las fuentes públicas en la ciudad.
En Madrid, de las 4.000 fuentes públicas que había en los ochenta del siglo XX, en 2012 sólo quedan 1.843. De estas, solo funcionan dos tercios, unas 1.200. Muchas se han condenado y no prestan servicio. Algunas estaban en zonas en las que se realizaban actividades deportivas o que tenían mucha afluencia de gente y, aún así, se eliminaron. En general, puede ser que se hiciera valer la directiva municipal de racionalización de suministro de agua potable. Esta situación acaba siendo desconcertante para el ciudadano madrileño que, acostumbrado al acceso libre a las abundantes fuentes de agua potable repartidas por la ciudad, ahora se sorprende por lo difícil que resulta hallar un surtidor que funcione. También es cierto que era normal ver como la fuente pública se utilizaba como lavadero de coches, especialmente de vehículos de servicio público urbano. O cómo el deficiente servicio de mantenimiento de las fuentes propiciaba el derroche del preciado líquido que escapaba hacia las alcantarillas sin control.

La fuente pública de la foto está en una esquina del barrio de Salamanca de Madrid. Es de 1876, es decir del periodo en que el barrio se construía integrado en el proyecto de Ensanche de Carlos María de Castro. La fuente de hierro y el vaso de granito se han conservado, y se ve como se ha procurado integrar la fuente en el nuevo solado de la acera sin estridencias innecesarias.

Sin duda esta fuente pública es un testimonio impresionante de la historia del barrio y de la historia de Madrid. Descubrirla es todo una sorpresa. En especial si se piensa en los antecedentes. Entonces surge la pregunta de cuántas como esta y anteriores a esta han desaparecido sin el más mínimo atisbo de remordimientos y sin que nadie se diera cuenta.

ADENDA (23/06/ 12)._

Al hilo de lo referido en esta entrada de verano he recibido algunas notas que añaden información a lo comentado.
La fuente se encuentra en la calle Maldonado esquina a Claudio Coello. A través de Vicente Patón, Igor me remite un mensaje de Alberto, con un añadido de Jesús,  que nos refiere que el tipo de fuente de la foto, que antaño era muy común, en realidad está incompleta. Y es verdad que al ver el centro, de donde sale el caño, se adivina que falta algo.  Para estar completa se echa de menos una cabeza de león que iba atornillada con dos vástagos por detrás. Se puede ver en la foto que añado. A medida que se abandonaron y se condenaron, fueron robándolas, hasta que también eliminaron el resto. Como decía, el expolio institucional ha sido más que flagrante y a escondidas.

«Café de Coleman » de William Christenberry

El café de Coleman. En sucesivas visitas al mismo lugar el artista Christenberry fue haciendo fotos que registraban el progresivo deterioro de la construcción, hasta el año 1982 en que era un puro esqueleto de maderos y había perdido por completo su identidad, haciendo las veces de marquesina rústica para la parada del autobús.

Nacido en Tuscaloosa (Alabama) en 1936, William Christenberry ha cultivado la pintura, la escultura y la fotografía. Sus temas son recurrentes y retratan el  Sur rural de los Estados Unidos haciendo hincapie en las construcciones rurales abandonadas. La primera fotografía de esta serie del Café de Coleman en Greensboro (Alabama) la hizo Christenberry con una Kodak Brownie en 1967. El edificio de madera se encontraba totalmente destartalado, aunque todavía exhibía los anuncios de reclamo de bebidas y probablemente aún funcionase como café en medio de una ruta por el interior de Alabama.

En sucesivas visitas al mismo lugar Christenberry fue haciendo nuevas fotos que registraban el progresivo deterioro de la construcción, hasta el año 1982 en que era un puro esqueleto de maderos y había perdido por completo su identidad, haciendo las veces de marquesina rústica para la parada del autobús.

Esta serie llama la atención por su estética prematuramentre decolorada debido a las emulsiones de la película Kodak Ektachrome que ven desvanecerse los pigmentos con el paso del tiempo. La serie «Coleman’s Café« se pudo ver completa en una exposición monográfica en el Smithsonian American Art Museum ( Washington, D.C.) en 2007.

«Coleman’s Café» (1967)

«Coleman’s Café» (1971)

«Coleman’s Café» (1977)

«Coleman’s Café» (1978)

1980«Coleman’s Café» (1980)

1982«Coleman’s Café» (1982)