España no recicla

Una tendencia desmedida, irracional e interesada a envasar todos los productos que antes se vendían de manera individual o a granel, usando contenedores de varios usos, ahora se empaquetan en envases de usar y tirar. Frente a la situación actual, de despilfarro irracional y abuso inconsecuente de recursos, y conocido el éxito de los sistemas implantados en otros países (Dinamarca, Canadá, Estonia, Noruega, Finlandia , Alemania y Suecia) y en algunas regiones de España, el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) o Sistema de Retorno de Envases, se presenta como la única alternativa

En un reciente viaje  a Finlandia  una de las cosas que observé y que me sorprendió grátamente fue lo implantado que está el sistema de reciclaje de envases.
En Finlandia, un país que es la mitad de España en tamaño, con menos de seis millones de habitantes , se reciclan los envases de manera sistemática y eficiente.

Todo se envasa

Una tendencia desmedida, irracional e interesada  a envasar todos los productos que antes se vendían de manera individual o a granel,  usando contenedores de varios usos,  ahora se empaquetan en envases de usar y tirar. Además, el aumento del consumo de agua embotellada, refrescos, zumos y cervezas,  envasados en botellas o latas,  hacen que más de  la mitad de las bolsas amarillas de nuestras basuras contengan envases de bebidas.

Actualmente el consumo de plásticos y metales (aluminio, latón) para la fabricación de envases es el doble que hace veinte años, en una carrera ascendente iniciada a principio de los años 80. Esto nos hace cada vez más dependientes de las importaciones de materias primas de otros países y provoca un gran gasto económico y energético absurdo, además de perjudicar  al medio ambiente de una forma exagerada. Además, los españoles  depositamos erróneamente o por falta de sensibilidad,  en casi una cuarta parte,  los residuos que mandamos a  los contenedores de reciclaje amarillos, donde sólo se deben depositar los envases de plástico, latas y ‘briks’.

Envases de agua mineral de 33 cl  y  500 ml.  La producción española de agua mineral embotellada supera los 5.600 millones de litros al año.  El mercado español del agua mineral está controlado por 10 grandes grupos. A la cabeza está Danone que explota las  marcas Font Vella y Lanjarón, con una quinta parte del negocio. A continuación, con un 10%, figuran San Benedetto con Fuente Primavera, Fuencisla y Font Natura,  y el Grupo Leche Pascual  con aguas Pascual Nature, Bezoya y Cardó. Otros grupos importantes son  Vichy Catalán  con agua Vichy Catalán, Malavella, Mondariz, Font d’Oro, Font del Regás, Les Crues y Fuente Estrella; siguen  Nestlé Waters  con Aquarel y Nestlé Pure Life, y los grupos Dann, Solán de Cabras y el grupo Fuensanta. (Foto: E. Fidel Rojo, 2012)

Frente a la situación actual, de despilfarro irracional y abuso inconsecuente de recursos, y conocido el éxito de los sistemas implantados en otros países (Dinamarca, Canadá, Estonia, Noruega, Finlandia , Alemania y Suecia)  y en algunas regiones de España, el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) o Sistema de Retorno de Envases, se presenta como la única alternativa.

Los países escandinavos tienen cifras de recuperación entre el 80 y el 95%. En Alemania se ha alcanzado el 98.5% de éxito. Así lo plantea la organización RETORNA, que desarrolla una campaña destinada a sensibilizar e informar tanto a la sociedad como a las administraciones públicas.

En España se llevan al vertedero o a la incineración más de 30 millones de envases de bebidas cada día. (VER VIDEO)

España no recicla

Los españoles generamos por persona  al año 547 kilos de basura de los que solo se reciclan 82 kilos (15 %).  Más de la mitad acaba en los vertederos, normalmente incinerados. Según los datos de Eurostat, la oficina estadística comunitaria, España está por debajo de la media de la Unión Europea en cuanto a reciclaje de basuras pese a que genera más que el promedio del conjunto.

De los 27 estados miembros,  el europeo medio genera 513 kilos de basura al año, contando los desperdicios de los hogares, las empresas pequeñas y las dependencias públicas. La inmensa mayoría de esos residuos recibe algún tipo de tratamiento, pero en el 40% de los casos acaba en un vertedero. En España ese dato se eleva hasta el 52%. Muy por debajo queda lo que se recicla.

En España se venden diariamente 51 millones de envases de bebidas de un solo uso:  latas, botellas de plástico y vidrio y briks. Sólo un tercio se recicla; el resto termina en vertederos, incineradoras y ensuciando  los espacios públicos (parques, playas, etc).

Lata de cerveza finlandesa. En la parte superior del envase se lee en finés y en sueco Pantti / Pant 0,15 €) : «Depósito 0,15 €» (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

Filosofía del método: un sistema lógico

Depósito significa que cada envase posee un precio, un incentivo para que ese envase vuelva a la cadena de producción para su reciclado y que el precio del envase añadido al producto no se considere como un impuesto sino como un adelanto.
Devolución significa que esa cantidad que el consumidor ha adelantado se le reembolsará en su totalidad cuando el envase se entregue de nuevo a un comercio a través de los dispositivos de recuperación que se instalen.
Retorno significa que el envase vuelve a la cadena de producción, como una materia prima en condiciones de convertirse en un nuevo producto, cerrándose el ciclo y eliminando la basura.

El Sistema de Retorno es un sistema de gestión de residuos, de envases en este caso, que asocia un valor a cada envase para que éste sea devuelto por el consumidor para su reciclaje.

Supermercado en la población de Petäjävesi (Jyväskylä, Finlandia). Todos los centros de distribución alimentaria y bebidas disponen de máquinas receptoras de envases cuyo reembolso se proporciona en el establecimiento (Foto: Enrique F. Rojo, 2012)

 

El sistema funciona así

Los productores (embotelladores, importadores o distribuidores) pagan el depósito al operador del sistema por cada envase que ponen a circular en el mercado.

Lo comercios (hiper y supermercados, tiendas medianas y pequeñas, gasolineras, etc.) compran los productos y sus envases a los productores. Pagan el precio del producto más un depósito por cada envase. Luego cobran a los consumidores el depósito por el envase cuando estos lo compran. El importe del depósito se devuelve cuando el cliente retorna el envase al comercio a través de las máquinas  de reciclaje.

Los consumidores compran el producto envasado y pagan el depósito por cada envase al comercio. Cuando han consumido el producto, si entregan el envase vacío en cualquier comercio, se les devuelve íntegramente el depósito pagado. Si el consumidor no quiere devolver el envase, la cantidad queda en el circuito y ayuda a financiar el sistema.

El operador del sistema devuelve a los comercios lo que estos han pagado a los consumidores según recibe los datos de devoluciones. Realiza la compensación entre los agentes que intervienen en ciclo. Además se encarga de gestionar la logística de los envases, la correcta recuperación de los materiales y controlar el flujo económico entre los diferentes agentes que intervienen.

La Administración Pública se encarga de controlar la transparencia de las estadísticas y datos de la gestión del operador y audita las cuentas de todo el sistema. De esta forma se maximiza la eficacia –recogida de casi el 100% de los envases- y la eficiencia –máximo reciclado al menor coste- del sistema.

¿Y en España?

En España, de momento, la aplicación del SDDR se limita a  casos puntuales en puntos fijos o mediante unidades móviles en algunas Comunidades, sin que se haya desarrollado una verdadera implantación del sistema. Parece que todavía resulta más rentable fabricar nuevos envases que reciclar los ya existentes para convertirlos en materia prima y reiniciar el proceso. Por lo tanto el futuro del reciclaje en España continúa siendo todavía una asignatura pendiente.

En Finlandia, origen del asunto de esta entrada del blog, la antención principal del sistema, muy arraigado, se aplica especialmente a los envases plásticos y a las latas de aluminio. A parte queda el vidrio. A modo de ejemplo, las latas de cerveza de 33 cl., que todos conocemos,  tienen un incremento en tienda, sin contemplar los impuestos exclusivos e importantes al alcohol por motivos de salud pública, de 15 céntimos de Euro, que se recuperan entregando los envases en los puntos de recepción. Las botellas plásticas de Coca-Cola o similares cotizan a 40 céntimos de Euro, que ya fueron aplicados al adquirir el brebaje y que, simplemente por el montante, invitan a ejercer el responsable acto de la devolución del envase para su reciclaje.

En Canadá el sistema de recuperación de envases de bebidas (SDDR) funciona desde 1998. Las primeras provincias que se incorporaron al programa fueron Alberta, Saskatchewan, Manitoba, y más recientemente British Columbia. También se ha añadido al proyecto Ontario y Quebec.

Conocidos los datos y sabiendo las incontestables ventajas y beneficios medioambientales y económicos que reporta el reciclaje de envases , habría también que disponer de datos de cuáles son las empresas que se oponen en España a este sistema y qué intereses prevalecen para que este tipo de actuaciones se ignoren o se prorroguen con el beneplácito de las administraciones.
Es evidente que reciclar o recircular la basura para nuevos usos o se sostiene subvencionada por el Estado o ha de ser por fuerza rentable si no hay ayudas. Fundamentalmente porque son siempre empresas privadas las que se dedican a esta actividad.

Existen estudios que avalan la viabilidad de este tipo de iniciativas, que además de los aspectos contemplados generarían puestos de trabajo y reactivarían sectores económicos ahora poco productivos. En cualquier caso, sería interesante conocer los pros y los contras del sistema, ya que donde se crea empleo hay un sector donde puede desaparecer y que seguramente se podría readaptar. Y los números no siempre cuadran. En cualquier caso, quedémonos con el dato: los españoles generamos por persona  al año 547 kilos de basura de los que solo reciclamos un 15 %. Consigamos llegar como primer objetivo al 50%. Así ganaríamos todos.

Referencias.-

A devolver el casco en la tienda (El País, 19/09/2013)

Retorna.org

«El 70% de los residuos que se producen en España se entierran sin más». (Público.es. 18/11/2013)

12 opiniones en “España no recicla”

  1. Un artículo muy interesante y que da mucho para pensar. En España hay mucha gente con voluntad de reciclar, pero a veces es difícil separar las basuras porque las instrucciones son poco claras.
    Por cierto, hay una errata: en Finlandia el sistema no está muy «erradicado», sino al contrario, muy «arraigado».

  2. En Finlandia en conjunto se reciclan menos envases que en España, según Eurostat, la organización europea que compila las estadísticas ambientales. El sistema SDDR sólo se aplica a algunos envases , por lo que aunque recupera muchos de los envases incluidos su peso relativo es pequeño. Lo mismo ocurre en Noruega, donde sólo se recogen con SDDR poco más del 1% delosenvases, y en Alemania, menos del 3%.

    1. A verdon Miguel La balle.
      Con todo respecto, a otro perro con ese hueso, sembrando confusion.
      Certificado y dato objetivo, en Alemania diga usted lo que diga, de los envases adscritos a sistema de depósito SDDR se recupera la friolera de 98.5%.

      1. Las estadísticas europea son públicas, las puede ver cualquiera.
        Que el sistema sddr alemán recicla menos del 3% del conjunto de envases lo ha dicho su propio director general , B. Sieberger en una conferencia de no hace mucho, aquí se puede ver:

        Haz clic para acceder a Bernd_Ulrich_Sieberger_The_experience_of_the_German_deposit_system.pdf

        Y que de los envases incluidos en el sddr se recicla el 98,5% nos gustaría saber cual es la fuente oficial, porque nos consta que no da datos.

  3. En España la Administración Pública y los siniestros intereses de las poderosas empresas amigas ponen todas las trabas al reciclaje aunque lo camuflen con campañas ciudadanas que carecen de base protocolaria de eficiencia.

    Sólo hay que comprobar cómo en numerosos Ayuntamientos de grandes y pequeñas ciudades(en los pueblos es que apenas ni existe la posibilidad de reciclar) nos tienen engañados a los ciudadanos y en muchos casos cuando pasan los camiones de recogida vierten todos los distintos tipos de residuos ¡¡ mezclados en el mismo camión! ¡¡¡una tomadura de pelo, se ríen de nosotros!.

    Además son infinidad los españoles que no les da la gana reciclar con esa actitud tan española de ¡¡por mis huevos!! o ya pago el IBI pues que recicle el ayuntamiento.

    Como los controles sobre las basuras depositadas son inexistentes o anecdóticos, al contrario que en Alemania que son rigurosos, punibles y habituales, gran parte de la ciudadanía española pasa olímpicamente de concienciarse que el reciclaje es un deber.

    De hecho, el sistema SDDR que con tanto éxito funciona en todos los países donde se ha implantado, en España ya ha despertado feroces críticas y disparatadas declaraciones. Seguimos siendo different al mundo desarrollado, vamos por librey no respetando ni las normas ni el medio ambiente y así nos va.

    La crisis en España va para décadas, la hemos trabajado a pulso dándolo todo por hace rinsostenible este país en el que todos se creen con infinitos derechos pero sin ningún deber.

  4. Creo que deberías ver cómo, dónde y cuánto se recicla para comprender que el esfuerzo de los ciudadanos no es inútil. Visita las plantas de recogida selectiva, comprueba las técnicas de separación automatizada, repasa las cuentas auditadas de los sistemas integrados de gestión, y el progreso en los resultados de reciclado. Las modernas plantas de fragmentación de envases metálicos, etc.
    Por otra parte puedes comprobar que lo que se plantea como un éxito en otros países no es tal. Los sddr se pusieron en marcha para proteger a las industrias locales de la importación de bebidas de otros países, y la iniciativa en España tiene por fin llenar el país de máquinas de recuperación que tendremos que pagar todos los españoles. El ingreso más importante de los sddr es el dinero que no se le devuelve a los ciudadanos. Visita la página web de la agencia federal de medio ambiente de Alemania y verás que el sddr no ha cumplido prácticamente ninguno de sus objetivos.

  5. Entrada diferente pero necesaria, Enrique. Para reciclar más primero tendríamos que «reciclar» nuestras cabezas, que son obstinadas a la hora de cambiar hábitos, sobre todo sin son dañinos. En mi edificio, el contenedor amarillo lo sacan solo lunes, miércoles y viernes porque, en palabras del presidente de la comunidad, «para qué más», así que los envases, en días pares, si tenemos la necesidad, tenemos que ir «a escondidas» a dejarlos en el contenedor de los vecinos…

  6. Una de las ventajas del sistema en Finlandia es que te «pagan» por reciclar. Si vas por la calle y ves una lata la puedes coger y llevarla más tarde cuando bajes a la tienda. Aquí ya no hay una cuestión altruista, sino que además te ganas unos euros por algo que no cuesta trabajo.
    Incluso los niños mientras están jugando se pueden dedicar a buscar latas y botellas por el barrio y luego con ese dinero comprar caramelos.

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