Cerrado por vacaciones

Un año más, Urban Idade echa el cierre durante unos días y se va de vacaciones. Durante este periodo, que será corto, no se despachará género alguno ni atenderemos a las sugerencias o comentarios de nuestros distinguidos lectores. Por ello, rogamos paciencia si en algún momento quedase sin publicar alguna nota. A la vuelta, con diligencia y brevedad pondremos al día todo aquel asunto que quedara pendiente. Gracias por la confianza y buen verano.

Desilusión óptica

Si cogiéramos  las fotos de dos edificios, uno viejo y otro nuevo, este último con algunos elementos comunes al primero,  como el ritmo de los huecos y algún detalle decorativo en la cornisa, y los montásemos uno sobre el otro, podría quedar algo parecido a la fotografía de arriba.

Viendo las fotografías por separado parece claro cual es el edificio viejo y cual el nuevo y, aunque ambos encajen a la perfección, el montaje resulta  visualmente extraño.  En efecto, la sensación es de que se ha forzado la disposición de las dos casas para conseguir el nuevo edificio, a pesar de las notables diferencias que muestran ambos. Y es que, todavía «canta más» por haber colocado la construcción antigua sobre la nueva. Se trata, evidentemente,  de una trampa, pués a nadie se le ocurriría semejente tropelía alterando el orden natural de las cosas.

En todo caso, volviendo a la realidad, es posible que en algún momento nos topemos con algo parecido a esto que estamos viendo, lo que nos hará dudar del verdadero sentido de la cordura . El resultado de apilar casas diferentes unas sobre otras, aunque poco acertado, en el mundo real  guarda la lógica cronológica de las diferentes edades que se superponen formando estratos,  y se convierte en una triste desilusión óptica que se puede ver en la calle García de Paredes, 9  de Madrid.

Arquitecturas perdidas IX: Hotel Florida (1924-64)

El Hotel Florida se encontraba en la Plaza de Callao, frente al Cine Callao, de Luís Gutiérrez Soto. Fue proyectado y construido por el arquitecto Antonio Palacios, secundado por los ingenieros Torán y Harguindey. El edificio, cuya fachada se recubrió de marmol blanco,  tenía diez pisos y doscientas habitaciones lujósamente amuebladas y decoradas  y se construyó de acuerdo a las exigencias de las modernas corrientes para edificios del género, no faltando detalle alguno en cuanto a comodidad y «confort». En todas las habitaciones había baño privado, W.C., teléfono urbano e interurbano y calefacción central. Se inauguró el 1 de febrero de 1924 con la asistencia de conocidas personalidades del momento, autoridades y algunos diplomáticos y periodistas que recogieron la noticia de la apertura de tan soberbio edificio.

Vista del Hotel Florida, probablemente en 1929, desde una terraza del Palacio de la Prensa del arquitecto Pedro Muguruza Otaño.


Los directores propietarios del Hotel Florida, es decir aquellos que encargaron la construcción del edificio, fueron Doña Justa Aedo, Don Francisco Aedo y Don Manuel Morán,  industriales con amplia experiencia en la dirección y explotación de estos  establecimientos turísticos, a decir por los cronistas,  cuyo trabajo desarrollaron en los Estados Unidos y en diversas repúblicas americanas .

El Hotel Florida alojó a numerosos corresponsales extranjeros venidos a  Madrid durante la Guerra Civil Española, desde cuyas dependencias redactaron y enviaron sus crónicas a los diferentes periódicos para los que trabajaban. Entre los corresponsales que se alojaron en el Florida se encontraban «Mijaíl Koltsov, del Pravda; Geoffrey Cox, del News Chronicle; Henry Buckley, de The Daily Telegraph; el polaco Ksawery Pruszynski, de la revista Wiadomosci Lireackie,  Herbert L. Matthews, de The New York Times, y  O. D. Gallagher,  enviado del Daily Express«.  También se alojarían en él el escritor Ernest Hemingway Martha Gelhorn, corresponsal de la revista Collier’s.   (Wikipedia)

Hotel Florida, en la Plaza de Callao, en 1924.

En esta foto de 1950 sw ve parte de la Gran Vía y el  «Hotel Florida»  junto al edificio de «La Adriática».

Aspecto de la Gran Vía en las proximidades de la calle de Alcalá en los primeros años 20.


John Dos Passos pasó también por el Florida y en su crónica para la revista Esquire «Habitación y baño en el Hotel Florida«, publicado  en enero de 1938, describe la situación de guerra que se vivía en aquel momento: «Mi cuarto está en el séptimo u octavo piso. El hotel está en una colina. Desde la ventana puedo ver toda la parte antigua de Madrid por encima de los tejados que se apiñan cubiertos de tejas del color del hollín manchadas de amarillo claro y rojo, bajo el azul metálico que brilla antes del amanecer. Esta ciudad compacta se extiende a lo lejos hasta donde alcanza la vista, con sus calles estrechas, chimeneas sin humo, torres con cúpulas brillantes y afilados chapiteles de pizarra propios de la Castilla del siglo XVII.»

© Instituto Cervantes (España),  2006-2010. Reservados todos los derechos.

El hotel, fue testigo de los bombardeos en el asedio a la ciudad y su fachada recibió numerosos impactos de la artillería que intentaba entrar en Madrid. John Dos Passos describía así el ambiente en su crónica de 1938 para Esquire: «Por todas partes se abren de repente las puertas de los balcones que rodean la fuente cristalina. Hombres y mujeres a medio vestir huyen precipitadamente de las habitaciones del frente, arrastrando maletas y colchones hacia las habitaciones traseras. Un camarero con el cabello ondulado sale una y otra vez de varias puertas distintas, siempre rodeando con el brazo a diferentes chicas que ríen o lloriquean. Gran exhibición de peinados y lencería. Abajo, los corresponsales se mueven por allí adormilados». (LEER MÁS)

Comedor del Hotel Florida en una imagen de 1924. En este lugar se celebrarón numerosos homenajes, el primero de ellos, el que se hizo al periodista asturiano Eduardo Palacios Valdés a los pocos días de la inauguración del hotel.

En esta fotografía aérea del Madrid de principios de los cincuenta se puede ver la Gran Vía y la Plaza del Callao con el Hotel Florida medianero con el edificio «La Adriática», de 1928 y proyectado por Luís Sainz de los Terreros. También se aprecia el estrecho edificio esquinero de los antiguos almacenes «Galerías Preciados», de Luís Gutiérrez Soto, levantado entre la mitad de los cuarenta y la mitad de los cincuenta.

Imagen de la plaza del Callao en 1955.  A la izquierda vemos el  «Hotel Florida». Ya había sido construido el edificio de «Galerias Preciados», de Gutiérrez Soto.

El edificio fue derribado en 1964  y en su solar se construyó un edificio moderno para la cadena de grandes almacenes Galerías Preciados. En la actualidad este edificio comercial pertenece a El Corte Inglés.


Referencias.-

La Esfera (16 de febrero de 1924, número 528)

La Construcción Moderna (29 de febrero de 1924,  número 4,  pág. 4)

La Voz (1 de febrero de 1924)

Florida, el hotel de la Guerra Civil (ABC, 2010)

Esquire ( Room and Bath at the Hotel Florida, John Dos Passos., 1938)

Colier’s (Only the Shells Whine, Martha Gellhorn, 17-7-1937)

Antonio Palacios, constructor de Madrid
Catálogo Exposición Círculo de Bellas Artes Noviembre 2001-enero 2002
Ediciones La Librería- Madrid, 2001