Derribo en el distrito de Tetuán (Madrid)

Se ha realizado una demolición en el distrito de Tetuán que afecta a la manzana que existía entre las calles de Villaamil-Gloxinia y el serpenteante Paseo de la Dirección.

(FOTO: Miguel Díaz, 2010)

Parece que el verano es una buena época para derribar edificios en Madrid, incluso manzanas enteras. Es como si la premeditación de estos actos necesitase de la poca gente que va quedando en la ciudad en el estío para obrar con la impunidad que la falta de testigos otorga. Quedaría así añadida la pérfida alevosía a la innoble premeditación, sustantivos que pueden hacernos pensar en la mala voluntad o en el interés especulativo de la acción.

En este caso la acción sospechosa  es el derribo de una manzana entera en el distrito de Tetuán, en el barrio de Berruguete. La información la han remitido Miguel Díaz y Antonio, amigos del Blog que han quedado perplejos al ver como las casas que hace unos días estaban en pie ahora son un montón de escombros. Miguel ha mandado además una foto que es la que encabeza estas notas.
(Imagen: Google Maps, 2010)

Manzana que existía entre las calles de VillaamilGloxinia y el Paseo de la Dirección.Dice Antonio que ha sido demolida recientemente ya que todavía se realiza el  desescombro. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

La demolición afecta a la manzana que existía entre las calles de VillaamilGloxinia y el serpenteante Paseo de la Dirección.

El conjunto de casas era curioso, pués no solo ocupaba una entera manzana, además formaba una especie de óvalo en armonía de diseño y estructura que definía el curso curvilíneo del Paseo de la Dirección en ese tramo. Las casas tenían una factura verdaderamente rural y se podían caracterizar tipológicamente como viviendas típicas obreras de principios del siglo XX. Sus materiales eran también los típicos: ladrillo, teja y entramado de madera, con techos de escayola y cañizo.

Tenían dos alturas y no se prodigaban en elementos decorativos. Las soluciones para cornisas, guardapolvos y líneas de imposta que en otras construcciones similares de la zona son muy imaginativas, en este caso mostraban gran sobriedad. El bloque estaba compuesto en realidad por un conjunto de casas adosadas que guardaba una total homogeneidad y uniformidad, tanto en la disposición regular de huecos como en la disposición de los elementos decorativos que, como digo y se ve en las fotos, eran escasos. Se observa también que a lo largo del tiempo las casas se modificaron, al menos exteriormente, ya que se puede ver que se realizaron huecos en las fachadas donde originalmente no debió de haberlos. También se transformaron viviendas, o parte de ellas, en locales comerciales, tanto en la calle Gloxinia como en el Paseo de la Dirección, lo que supuso la modificación o desaparición de elementos originales de la construcción.

(FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

«Desconozco -nos cuenta Antonio- qué se edificará en su lugar, pero viendo lo que ha pasado y está pasando en Tetuán, apuesto por otro edificio igual a los que han construido en la zona. Supongo que esto es el progreso y la renovación del caserío redunda en la mejora del barrio, pero cada vez quedan menos casas en Tetuán que nos recuerden lo que fue en su día…»   Miguel también  nos deja un resignado «a ver que pasa…«.

Viendo el espacio que ha quedado, lo más «sensato» sería hacer una placita ajardinada con banquitos y una fuente. Incluso el Paseo de la Dirección podría dejar de hacer esa extraña curva, pasando en línea recta por el tramo de Gloxinia, que perdería su nombre en la nueva plaza…
Claro que, habida cuenta de cuál viene siendo el proceder habitual en casos similares, cabrían todas las posibilidades, incluso las menos «sensatas», como la de construir varios bloques de cuatro alturas, por ejemplo.
Seguiremos informando…

Edificio demolido en la fachada de la calle Gloxinia (Imagen: Google Maps, 2010)

(Imagen: Google Maps, 2010)

POST DATA:

Añado unas fotografías del lugar tomadas en los primeros días del mes de setiembre. Los trabajos sobre el solar avanzan y todo hace presagiar que se va a construir un edificio de varias alturas -las máximas permitidas-. Así que de plazuela o espacio verde, nada de nada.


(FOTOS: Enrique F. Rojo, septiembre 2010)

NOTA:

Acerca de cúal ha sido el resultado de la intervención en la manzana se puede consultar en Aquí Tetuán un artículo que firma Miguel Díaz.

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Parque Lineal del Manzanares

Ahora que que hay menos movimiento de coches y también menos ruido en la ciudad, parece que apetece más pasear y descubrir sitios nuevos. A pesar del calor,  hace unos días cogí la bicicleta y aparecí sin proponérmelo en un parque semiurbano en la periferia sur de Madrid. Ya lo había visto muchas veces a lo lejos, desde el coche, pero nunca se me había ocurrido ir ex profeso. El parque se llama Parque Lineal del Manzanares y forma parte de la primera fase de un espacio todavía mayor, aunque aun en estado  de proyecto. Depende del Ayuntamiento de Madrid y está formado por 97,3 hectáreas de suelo regenerado.  El proyecto es obra del estudio de arquitectos Ricardo Bofill y se inauguró en 2003.

La Atalaya, montaña de escombros recorrida por senderos que ascienden a su cumbre  y coronada por la Dama del Manzanares. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2010)

El parque se encuentra en el tramo que va del Nudo Sur de la M-30 hasta el Nudo Supersur de la M-40, y se reparte entre los distritos de Usera y Puente de Vallecas, lindando con el barrio de San Fermín. Antes, por los alrededores de  este lugar estuvo el poblado chabolista de Torregrosa, según parece especialmente siniestro y patético.

Quienes lo conocieron cuentan que Torregrosa  era un importante punto de venta de droga al que acudían «yonquis» de todo tipo para comprar sus destructivas dosis de placer. Formó parte del cinturón  de asentamientos marginales del sur-sureste como fueron La Celsa, La Rosilla, El Salobral, Las Barranquillas y algún otro, cuyos moradores dedicaban sus vidas a tareas de economía marginal y a veces también ilegal. Por suerte todo aquello desapareció, sus habitantes fueron realojados en viviendas de dignidad estándar, y el suelo que quedó libre se ha utilizado para reconstruir y ampliar los barrios y también para dotar de espacios verdes allá donde era una necesidad impuesta por su escasez en relación a la densidad poblacional. Según la Web Parque Lineal, el parque ha satisfecho la demanda vecinal de áreas verdes de proximidad reclamada desde hacía tiempo, aunque llama la atención por los frecuentes episodios de vandalismo  –incendios, especialmente en verano, pintadas y graffitis, carreras de motos-,  que superan el servicio de vigilancia con que cuenta el parque . Según esta Web, serían necesarias campañas de sensibilización y concienciación ambiental en el parque con  escolares y especialmente con  adolescentes, para hacerles comprender el valor ecológico del área que se está creando.

«Las Aves del Parque Lineal del Manzanares». Este cartel nos informa de las aves que podemos encontrarnos en la ribera del río. Algunas de ellas son migratorias, por lo que verlas dependera de la época del año en que vayamos.

En la Fase 2, parece que está previsto el desmantelamiento de la depuradora de La China,que se encuentra al lado del parque y que lo desluce un poco. También lo está la «Caja Mágica«, espacio gigantesco para el tenis  de Dominique Perrault , que formaba parte del proyecto del alcalde Ruiz Gallardón para las Olimpiadas de 2012 primero y luego de 2016. En este caso, la enorme estructura rectangular destaca por su tamaño y desconcierta un poco ya que su aspecto de nave industrial no induce a pensar de lo que en realidad alberga la construcción.  A pesar de que se trata de una instalación deportiva de primer orden, el vecindario recela de su presencia, quizá por no tener costumbre ni aspiración de que el barrio pueda ser centro de atención colectivo por la celebración de actos de relieve, y con certeza  celebra más la presencia de un megacentro comercial y/o  de ocio,  de esos que con tanta profusión se dan por la periferia madrileña y tan buena acogida tienen.

El parque tiene  forma alargada, ya que se desarrolla a ambos márgenes del río Manzanares que pasa por ahí  exangüe y breve, como un suspiro. Por tanto, los caminos y senderos que llevan a los diferentes lugares se sirven de varios puentes, que destacan por ser  de diseño vanguardista en acero y madera. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2010)

Gracias a que hay bastantes árboles que dan sombra  y a que el agua está presente en todo momento, el recorrido en una mañana  calurosa de verano puede resultar de lo más agradable. Podemos pasear por el  paseo de los Sentidos y subir a La Atalaya: una montaña de escombros modelada y coronada por la Dama del Manzanares, desde donde se  pueden otear el barrio de San Fermín, el centro de Madrid a lo lejos y se adivina la trayectoria del Manzanares entrando en el parque que, desde aquí se contempla en toda su extensión. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2010)

  • Dirección
    CALLE MEZQUITA, (Entre la Calle Embajadores, Calle Mezquita, Camino de Perales y M-30)
    28041 MADRID
    Distrito: USERA
    Barrio: SAN FERMIN

Referencias.-

Asociación Cultural del Grupo de Investigadores del Parque Lineal (ACGIPL)
FOTOS del Parque Lineal del Manzanares

Un autobús en Las Tablas (Madrid)

Llegaron al PAU de Las Tablas en 2008 y desde entonces viven donde pueden. Unos en los descampados que aún quedan en el polígono, otros en los solares que han quedado vacíos donde antes se construía algún edificio. Lo más llamativo del fenómeno lo constituye un destartalado autobús y una una caravana desvencijada en que viven dos familias.
A las 8.45 del 21 de marzo de 2011 ha llegado la policia con un gupo de operarios del Ayuntamiento para demoler el lugar que ha sido su casa durante tres años, donde vivían 14 miembros de dos familias rumanas en Las Tablas, en el norte de Madrid.

Llegaron al PAU de Las Tablas en 2008 y desde entonces viven  donde pueden. Unos en los descampados que aún quedan en el polígono, otros en los solares que han quedado vacíos donde antes se construía algún edificio. Lo más llamativo del fenómeno lo constituye un destartalado autobús y  una una caravana desvencijada en  que viven dos familias.

Son dos familias rumanas con niños que, según parece vivieron antes en una chabola en el poblado de Valdemingómez, donde un incendio la quemó por dos veces.
La razón de que la zona sea un destino recurrente de inmigración pobre procedente de Rumanía es la cercanía de un centro de acogida con casas prefabricadas que se encuentra por el descampado.
El solar junto al que está aparcado el autobús, hace unos días que se ha vallado para que no entre nadie más. Nada más cercar el perímetro, aparecieron tramos abiertos. Dos días después volvió a cerrarse con presencia de policía municipal.

Quieren levantar en este lugar un centro de tratamiento de toxicómanos y parece que a los vecinos de Las Tablas no les gusta la idea.
Mientras tanto, los habitantes del autobús viven hacinados en tan mínimo espacio y entre la porquería que ellos mismos generan. Ahora que han vallado el solar de al lado, todo queda mucho más cercano y con el calor del verano vivir así es ya peligroso para la salud. (EUROPA PRESS)

Están en el PAU de Las Tablas. Mientras se construye lo que queda de las cerca de 15.000 viviendas planificadas, algunos viven con lo mínimo. Sus techos de cartón, contrachapado, o lo que encuentren, les cobijaron del frío y de la lluvia en invierno. Ahora sabemos quiénes son. Viven ahí, junto a las nuevas casas. Son unos vecinos más, aunque nadie los conozca. Es la paradoja de los nuevos habitantes del nuevo barrio. Vivir en un lugar con nombre pero sin identidad, donde nadie se conoce, donde la miseria surge frente a la sacrificada opulencia de los nuevos moradores de un lugar que fue campo abierto, tan abierto como ahora. Las Tablas, un lugar nuevo y extenso, tanto que no resiste la invasión apresurada de los nuevos habitantes a los que aplasta con su ansia de ser barrio. Y el nuevo barrio se queja y sus nuevos vecinos sobreviven de su limosna. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

 

Actualización 21 de marzo de 2011:

Derribo de las últimas chabolas y retirada del autobús

Las dos familias de origen rumano, compuestas por 14 personas entre adultos y niños, fueron  desalojadas el día 21 de marzo de 2011 del autobús y la caravana donde vivían en Las Tablas . (FOTO: El País)

«Hoy a las ocho de la mañana vienen. Llegan para demoler el lugar que ha sido su casa desde hace tres años. No son hogares estándar, uno es un autobús, y el otro una caravana, pero han sido creados con trabajo y amor. En el autobús vive Fran Stan, su esposa Grazieria y ocho de sus hijos. Al lado, en la caravana, está la hija mayor, Persida, que vive con su esposo Ciprián y sus dos hijos, que pronto, en un par de meses, serán tres.
La familia, de origen rumano, lleva desde 2008 en el camino de Fuencarral a Hortaleza, en Las Tablas, al norte de la capital. Se instalaron allí cuando el jefe de Stan, que tenía un negocio de vehículos que él vigilaba, les dio un autobús. Entonces, salieron de la Cañada Real, donde, según Stan, «la vida era muy conflictiva». «Estamos muy bien aquí, ¿qué vamos hacer?», se lamentaba ayer en un castellano perfecto delante del viejo autobús. Todos los niños de la familia que están en edad escolar van al colegio de al lado. Ayer disfrutaron del día casi veraniego correteando y alternando el rumano y el castellano para comunicarse.

La policía les visitó el sábado para decirles que los desalojarían hoy. A finales de 2010 el Ayuntamiento mandó una orden administrativa que requería la salida voluntaria de varias familias rumanas que vivían en chabolas por la zona. Todos se marcharon menos la familia de Stan. «No tenían los papeles para echarnos, así que nos quedamos», explica el padre.

Ahora, el Consistorio tiene los papeles necesarios. El Ayuntamiento les mandó una carta el pasado 10 de marzo en la que hacía referencia a una sentencia del Juzgado número 19 de Madrid y les requería a que procedieran «de forma inmediata al desalojo de personas y enseres». En caso de no salir voluntariamente, se procedería «a la ejecución forzosa por parte de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad».

Dos voluntarios de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, al sur de Madrid, cargaban su coche ayer con las pertenencias de la familia. Victoria, una voluntaria, explicaba que la familia tiene preparada una pequeña chabola «en el campo». Nadie quiere decir dónde está para que las autoridades no los sepan. Solo confirma que «está muy lejos de aquí». Según Victoria, a 50 minutos en transporte publico. Por eso, ella teme que la distancia haga casi imposible que los niños puedan seguir yendo a su colegio. «Va a ser una pena enorme si pierden está oportunidad», dice.

Stan y su mujer llegaron a España desde Rumanía en 2001. En octubre de 2011 hará 10 años que se empadronaron y, según ellos, tendrán «derecho a pedir una casa». Hasta entonces, necesitarán ayuda de los servicios sociales para conseguir un techo digno, pero no creen que puedan ayudarles a buscar la estabilidad que necesitan.

En Las Tablas la familia tiene agua y luz. Pero no de forma convencional. Un empalme casero les conecta al alumbrado público, y el agua corriente la sacan de una toma de agua en la calle. La llevan en cubos al lavabo y la ducha que tiene instalados en el autobús.

A unos 150 metros, en el bajo de un bloque de pisos nuevos está el bar El Rincón de las Tablas. El dueño, José Manuel Martín, lleva cuatro años aquí y afirma que la familia del autobús «no causa problemas».

Un coche de la policía pasa y Stan lo señala: «Mira, los agentes que nos dijeron que nos tenemos que ir». Pero no cree que sea su responsabilidad. «La culpa la tienen los del juzgado que ni se ha pasado a ver la realidad».

Stan lo tiene claro: «No nos queremos ir. Mis hijos están bien aquí. No quieren perder su cole». Pero parece que la «ejecución forzosa» del desalojo está ya en marcha y que cuando usted lea este artículo las dos pequeñas casas, el autobús y la caravana, habrán sido demolidos». (DAVID R. NELSON – Madrid. EL PAÍS – 21-03-2011)

Con dos empujones de la pala de la excavadora, la caravana quedó aplastada. (Foto: El País)

«A las 8.45 han llegado para demoler el lugar que ha sido su casa durante tres años, un autobús y una caravana en la que vivían 14 miembros de dos familias rumanas en una calle de Las Tablas, en el norte de Madrid. Son unos cinco agentes de la Policía Municipal de Madrid, una grúa, una excavadora, el Samur y responsables de Urbanismo del Ayuntamiento. Tres horas después, los dos vehículos han sido reducidos a chatarra por las palas de la excavadora.
El Ayuntamiento ha confirmado que ha ordenado la destrucción de ambas infraviviendas porque se trata de un «asentimiento ilegal». Al desguace de sus viviendas han asistido los padres y los niños pequeños, ya que los mayores están escolarizados en un centro escolar de la zona y ya se habían ido a clase cuando ha comenzado el desalojo. Para facilitar la operación de derribo, loa agentes han cortado el camino de Fuencarral a Hotaleza. En el autobús vivían Fran Stan, su esposa Grazieria y ocho de sus hijos. Al lado, en la caravana, la hija mayor, Persida, con su esposo Ciprián y sus dos hijos, que pronto, en un par de meses, serán tres.

La familia, de origen rumano, llevaba asentada desde 2008 en el camino de Fuencarral a Hortaleza. Se instalaron allí cuando el jefe de Stan, que tenía un negocio de vehículos que él vigilaba, les dio el autobús que convirtió en su vivienda y que ya no existe. Entonces, salieron de la Cañada Real, donde, según Stan, «la vida era muy conflictiva».

En Las Tablas, lograron agua y luz. Un empalme casero les conecta al alumbrado público, y el agua corriente la sacaban de una toma de agua en la calle. Hasta que la policía les visitó el sábado para decirles que los desalojarían hoy. «Estamos muy bien aquí, ¿qué vamos hacer?», se lamentaba ayer en un castellano perfecto delante del viejo autobús.

A finales de 2010 el Ayuntamiento mandó una orden administrativa que requería la salida voluntaria de varias familias rumanas que vivían en chabolas por la zona. Todos se marcharon menos la familia de Stan. «No tenían los papeles para echarnos, así que nos quedamos», explica el padre.

Pero el Consistorio ya tiene los papeles necesarios. El Ayuntamiento les mandó una carta el pasado 10 de marzo en la que hacía referencia a una sentencia del Juzgado número 19 de Madrid y les requería a que procedieran «de forma inmediata al desalojo de personas y enseres». En caso de no salir voluntariamente, se procedería «a la ejecución forzosa por parte de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad», como finalmente ha sucedido.

El Samur Social ha llevado ya a las familias a unos campamentos donde van a alojarse esta noche, una a San Roque y otra Valdelatas, donde al parecer podrán quedarse unos meses. Stan y su mujer llegaron a España desde Rumanía en 2001. En octubre de 2011 hará 10 años que se empadronaron y, según ellos, tendrán «derecho a pedir una casa».» (DAVID R. NELSON – Madrid
ELPAIS.com – España – 21-03-2011
)

Más información:
Hogares destinados al desguace (El País, 22/3/2011)

Palacete derribado en la Castellana

Hace algunas semanas , se ha derribado un palacete superviviente de los muchos que jalonaron el Paseo de la Castellana de Madrid. Ocupaba el número 94, en la esquina de la calle de Jorge Manrique frente a los Nuevos Ministerios.

El palacete, que era de gusto afrancesado aunque de factura más bien sobria, tenía entrada a la vivienda a través de dos columnas por medio de una breve escalinata. Poseía dos plantas, sótano, cochera, balcón y huecos con antepechos balaustrados y se remataba con un torreón cúbico con ventanas y óculos en oposición.

Hace algunas semanas , se ha derribado un palacete superviviente de los muchos que jalonaron el Paseo de la Castellana de Madrid. Ocupaba el número 94, en la esquina de la calle de Jorge Manrique frente a los Nuevos Ministerios. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

El palacete, que era de gusto afrancesado aunque de factura más bien sobria, tenía  entrada a la vivienda a través de dos columnas por medio de una breve escalinata. Poseía dos plantas, sótano, cochera, balcón y huecos con antepechos balaustrados y se remataba con un torreón cúbico con ventanas y óculos en oposición. Por delante de la casa, un muro marcaba el límite de la propiedad y apenas dejaba ver el descuidado jardín que la rodeaba casi por completo. Originalmente el palacete, que debió de construirse a finales de los años veinte del siglo XX, era medianero con otra construcción, que junto a otras formaban una no muy larga hilera  a lo largo de la Castellana en dirección a Cibeles. En el transcurso del último tercio del siglo XX estos pequeños palacetes se fueron demoliendo para dar paso a modernos edificios de viviendas o de oficinas. La permanencia de éste constituía una rara excepción.

(FOTO: Enrique F. Rojo, 2008)

A pesar de su deficiente estado de conservación, la casa –según explica El País–  estuvo habitada hasta hace apenas unos meses. «Sus propietarios, la familia Rivas Martínez, anunció su decisión de construir otro edificio sobre su solar en la edición del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, BOCM, de 3 de mayo de 2006. Al menos desde 1997, año del Plan General de Ordenación Urbana, el palacete recién demolido carecía de protección urbanística municipal. Fuentes técnicas independientes señalan que durante el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano, el edificio fue descatalogado y, desde entonces, era susceptible de ser demolido«. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2009)

En la misma zona se encuentra actualmente la Colonia Parque Residencia, proyectada por los arquitectos Rafael Bergamín y Luís Blanco Soler entre los años 1931 y 1934  por lo que, curiosamente, el palacete, que ya habia sido construido junto con otros palacetes enejos  y  las modernas casas de la Colonia eran coetáneos, a pesar de lo distante de sus tipologías y concepto arquitectónico.

Imagen aérea de la zona en donde estaba el edificio. Remarcado en en círculo amarillo se distingue asomándose al Paseo de la Castellana. (La imagen es de Google Maps, 2009)

Imagen del lugar en el que sencontraba en el edificio. La  foto fue tomada en Septiembre de 2010. Como se aprecia, el muro perimetral, verjas,  puerta y seto se conservan tal como estaban.(FOTO: Enrique F.-2010)

Imagen del solar. (FOTO: Enrique F.-2010)

Entre los moradores de la Colonia estaban el arquitecto Fernando García Mercadal , Fernando Salvador y el propio Rafael Bergamín. También vivieron aquí Santiago Esteban de la Mora, el ingeniero Javier Gómez de la Serna (hermano de Ramón) y Fernando Cánovas del Castillo. Todos ellos, sin duda, conocieron el palacete que acaba de ser demolido, último vestigio de los orígenes actuales de este último tramo de la gran avenida madrileña.

Fotografía del año 1950 que muestra el aspecto de la ampliación  del Paseo de la Castellana donde se encontraba el palacete derribado. En el centro a la izquierda aparece la Colonia Parque Residencia y algo más a la izquierda en la línea de la castellana se ve un grupo de edificios en hilera, de los cuales el primero es el que centra nuestra atención. Los otros debieron de abatirse a partir de la década de los setenta, periodo pródigo en operaciones urbanísticas especulativas en la capital.

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La Charca de la Rana (La Guindalera)

Hotel Puerta de America

La Charca de la Rana es un descampado en Madrid. Y su emplazamiento sorprende, ya que  encontrar un terreno sin urbanizar resulta dificil de imaginar en este Madrid hambriento de ladrillo y cemento, especialmente en este lugar. Pero lo cierto es que ahí está. Se encuentra exactamente en el Parque de las Avenidas, en el barrio de La Guindalera, Distrito Salamanca, junto a la Avenida de América, y el solar queda dividido en dos por la Avenida de Camilo José Cela, de reciente apertura.

El caso es que en este lugar insólito, vecinos del barrio, agrupados en una modesta asociación que denominan La Charca de la Rana, organizan breves encuentros reivindicativos de tan peculiar y anacrónico espacio urbano sin intervenir. Para ello organizan «actividades (cine, mercado de trueque, huerto urbano…) para que la gente pueda sentir ese espacio como suyo y realizar cosas diferentes a las que ocupan habitualmente su tiempo libre.»

La idea es que estas actividades se engloben en un conjunto de iniciativas de libre participación que hagan del descampado un espacio para el barrio, que bien podría acabar siendo un parque, si las intenciones de los propietarios y el objetivo del Ayuntamiento no confluyen en la idea temida de crear más y más edificios allá donde brote una mínima brizna de hierba.

Para el sábado 10 de Julio de 2010, «dado el estado de suciedad en que se encuentra el descampado y a petición de vecinos del barrio, se ha convocado una batida de limpieza a las 10:30 en el descampado del Parque de las Avenidas«. También ese mismo día se celebrará un Mercado de Trueque” en el descampado.

En estos tiempos en los que las administraciones públicas hacen denuedo por desmerecer el trabajo de las asociaciones cívicas hasta el punto de favorecer su desaparición, es importante que vayan surgiendo iniciativas populares que aporten ideas originales y pongan en marcha proyectos alternativos a la rigidez institucional. Aunque sean humildes, pero no por ello menos válidas. En este caso reclamar un solar abandonado, seguramente por cuestiones especulativas, haciendo en él un uso colectivo como punto de encuentro y lugar para las relaciones, plantea la recurrente petición ciudadana de que  espacios sin uso y arrinconados en el olvido puedan convertirse en lugares para los barrios en los que los vecinos se encuentren, añadiendo nuevos elementos de integración y comunicación interactiva.

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NOTA: A fecha de 19 de diciembre de 2012 el solar se encuentra vallado y con vigilancia permanente a cargo de una empresa de seguridad, con la presencia habitual de un vehículo, guardia y un perro. Por este motivo el acceso está completamente vedado y resulta imposible entrar.