Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 28 enero 2010

Foto de El cabanyal valenciano en 1900. En primer término un grupo de mujeres lava ropa en una acequia. Detrás juegan niños y pueden verse a  izquierda y derecha algunas barracas, la construcción campesina típica de Valencia con paredes de adobe encalado y cubierta a dos aguas de cañizo y paja.

Copio de Wikipedia que  Cabanyal-Canyamelar,  barrio de la ciudad de Valencia desde el año1897, fue un pueblo marinero de peculiar trama reticular conocido como el Poble Nou de la Mar. Con el tiempo adquirió popularidad como zona de ocio y descanso. En  la actualidad su presente se ve envuelto de polémica en medio del abandono y la degradación que vive. El Plan de ampliación hasta el mar de la Avenida de Blasco Ibáñez que el Ayuntamiento se empecina en finalizar ha generado un amplio debate social que enfrenta a plataformas ciudadanas, con políticos y jueces.

El hecho cierto es que, de finalizarse las obras, el barrio, reconocido como Bien de Interés Cultural, vería perdida buena parte de sus señas de identidad con la desaparición de interesantes ejemplos de diferentes tipologías arquitectónicas específicas del barrio. También se vería descompuesta la trama urbana y el barrio se desestructuraría con su división por la gran avenida.

Posiblemente, el engrandecimiento de una ciudad no deba  pasar necesariamente por  ingentes obras publicas, ni por megalomaniacas fantasías que sólo piensan en el gigantismo y en la grandiosidad de sus obras. La construcción de vistosas avenidas representativas del poder y del estatus de quien las imagina  ha sido siempre una constante en las mentes de muchos políticos y estadistas.

Es evidente que existen alternativas más efectivas para racionalizar la ciudad sin la necesidad de devastar un barrio en nombre de la modernidad. Y con toda seguridad, la ciudad ganaría rehabilitando los espacios públicos degradados, y los ciudadanos accederían a una calidad de vida de la que ahora no disfrutan.

En fín, habrá que esperar para ver en que acaba todo esto. De momento dejo en esta entrada unas cuantas fotos de El Cabanyal que nos dan muestra de lo peculiar e interesante que resulta el barrio. También incluyo unas cuantas referencias de prensa relativas a la polémica del Plan de actuación en el barrio, y otras más que ayudan a conocer mejor el lugar.

El Cabanyal, Valencia (FOTO: Esven, 2007 en flickr)

El Cabanyal, Valencia (FOTO: Txmx2, 2009 en flickr)

Demoliciones en el Cabanyal (FOTO: Bezembinder, 2009 en flickr)

Antiguas casas de El Cabanyal en la calle de la Barraca. “El Cabanyal tiene su origen en las barracas de los pescadores construidas unas al lado de las otras, de ahí la estrechez de sus fachadas, formando largas calles en paralelo a la línea de costa, con escasas y estrechas calles perpendiculares a las principales vías.
A finales del siglo XIX un pavoroso incendio extendido rápidamente debido a la paja empleada en los tejados provocó la casi total destrucción del barrio, como consecuencia el ayuntamiento dictó una serie de ordenanzas que impedían la construcción de nuevas barracas y dificultaban la reconstrucción de las existentes, por eso, sobre los mismos solares que ocuparan las barracas se construyeron nuevas casas,  la mayoría de dos alturas. Dada la época de reconstrucción abundan las decoraciones de inspiración modernista un tanto naïf, estando muchas fachadas revestidas de azulejos de serie, también hay ejemplos de eclecticismo, Art Decó, Racionalismo e incluso neogótico en la parroquia, de pequeñas dimensiones y que queda singularizada precisamente por su estilo”.

El Cabanyal (Tonogayora)    (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Viejo edificio en el Cabanyal  (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Edificio con reloj de sol en el Cabanyal  (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Referencias.-

Cara y cruz en El Cabanyal
El País- Valencia – 22/03/2009
El Supremo reabre el caso del plan de El Cabanyal
El País- Valencia – 10/06/2009
El Gobierno paraliza el plan del Cabanyal de Valencia
El País-04-01-2010
Un barrio de callejuelas mal aireado
El País-Valencia-14/01/2010
Suspendidos los derribos de seis casas del Cabanyal de forma cautelar
El País-Valencia – 18/01/2010
El juez permite derribos en el Cabanyal
El País-Valencia – 21/01/2010

Espejo Merchan, Patricia
El Cabañal, historia de un barrio marinero
Revista Diginal de Innovación y Experiencias
Granada, 2008 (PDF)

Herrero García, Luís Francisco
Vida en el barrio: Cabanyal, un conjunto histórico protegido… y amenazado.
Ciccp, 2006 (PDF)

Plataforma “Salvem el Cabanyal
El Cabanyal: el patrimoni valencià amenaçat (VIDEO)
Expropiacions forçoses al Cabanyal (VIDEO)
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 1/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 2/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 3/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 4/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 5/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 6/6

Manuel Vicent
El Cabanyal, naufragio de cemento
El País, 31/01/2010

Tribunal Cosnstitucional paraliza Plan de la Comunidad de Valencia (18/02/2010)

La Alcaldesa Barberá desafía al Tribunal Constitucional (19/02/2010)

Publicar en Facebook

Read Full Post »

El hacinamiento y la pobreza  era habitual en las grandes ciudades, colapsadas por las ingentes remesas de inmigración desesperada en busca de trabajo y de una vida mejor. (Nueva York, 1913)

Exposición “La vivienda protegida. Historia de una necesidad”

A consecuencia de la falta de vivienda y del hacinamiento  en los asentamientos de  nuevos habitantes que llegaban a Madrid en busca de mejores condiciones de vida surgieron las políticas de Casas Baratas, las cuales  dieron lugar a diversas leyes a lo largo de la primera mitad del siglo XX que primaron las construcciones unifamiliares en el extrarradio donde el suelo era más barato. Estas  dieron paso a los bloques de alta densidad y, tras la guerra con la resultante destrucción de edificios , surgió la necesidad de reconstruir con urgencia las ciudades  con nuevas viviendas, al tiempo que la inmigración del campo inundaba las urbes. El “desarrollismo” anterior a los setenta propiciaba la creación de nuevos barrios obreros de iniciativa oficial,  que más adelante se dejaron en manos de la iniciativa privada.
Esta exposición que todavía se puede ver en Madrid (desde el 12 de enero hasta el 28 de febrero de 2010), comisariada por Carlos Sambricio, catedrático de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), ofrece una aproximación a la vivienda protegida a través de cuatro espacios diversos, que se identifican con los cuatro espacios esenciales de la vivienda actual.

En el primer espacio (Sala 1, “Los cuatro espacios”) se repasa la evolución de las cuatro estancias fundamentales de las casas. Estas son el baño, la cocina, el dormitorio y el salón o sala de estar, cuya variación desde los comienzos de la vivienda social están asociados al problema del acceso a la vivienda, a la evolución en la forma de entender la ciudad y al cambio en los usos de los espacios de habitación y convivencia urbana, ámbito éste que conforma el segundo espacio de la muestra (Sala 2, “La solución de un problema”).
En un tercer espacio (Sala 3, “Diez ejemplos de excelencia”) se pretende ofrecer de modo somero, a través de algunos ejemplos, cómo se responde hoy en día a la demanda de vivienda de promoción pública.
El último espacio de la exposición (Sala 4, “Rehabilitación urbana”), el más interesante, muestra las rehabilitaciones de dos barrios de viviendas  protegidas de dos ciudades españolas.

Edificio El Mirador en el PAU de San Chinarro de Madrid, bloque de viviendas de 21 pisos de protección oficial, que presenta una gran ventana urbana desde la cual se pueden ver interesantes vistas de la Sierra de Guadarrama. Vista de su construcción e imagen actual. (FOTO: Manuel Mayorga,  en Trekearth)

La exposición se plantea desde el primer espacio  como un audiovisual fácil que, aunque pretende ser una historia breve de la vivienda social en pocas líneas, resulta demasiado parco en información, de realización confusa y poco cómodo de ver. Es posible que se trate de un denodado esfuerzo de síntesis. Interesante, por el tema a tratar, pero de  dificil comprensión y por ello huero, pues el objeto  y los contenidos de los audiovisuales quedan difusos y resultan enormemente generales y de escaso interés. Se echa de menos más información y una mayor profundización en cada apartado, ya que éstos se resuelven simplificando al máximo y prescindiendo del texto y de los datos. Por cierto, los ruiditos del audiovisual no ayudan en absoluto.

Ejemplos de viviendas protegidas realizadas en los primeros años del siglo XXI. Estas intervenciones se encuentran recogidas en la exposición “La vivienda protegida. Historia de una necesidad”

En cualquier caso, destaca sobre el resto, el espacio dedicado a la “Rehabilitación urbana“, en el que se pueden ver dos documentales que ilustran, a modo de ejemplo, las actuaciones llevadas a cabo por las Administraciones autonómica y estatal en dos barrios de Bilbao y Barcelona respectivamente. El primer ejemplo es una película propagandística, restaurada por la Filmoteca Vasca y la Filmoteca Nacional, que narra la construcción en 1961 del Polígono de viviendas de Ocharcoaga en Bilbao, donde antes había un poblado de infravivienda chabolista.

El segundo documental habla de las “Viviendas del Gobernador” en el barrio del Verdum de Barcelona, un grupo de 900 viviendas construidas en 1952 para alojar provisionalmente a barraquistas de Barcelona que provenían del interior de España en busca de trabajo.

Barrio de Valdeacederas-La Ventilla, en Madrid. Este sector fue durante años el principal arrabal del norte de la ciudad, que presentaba una trama urbana escasa y primaria compuesta por casitas autoconstruidas de aspecto rural y edificios de promoción pública de escasa calidad. En los años ochenta del siglo XX el IVIMA se planteó la realización de una serie de unidades de realojo para mejorar los trazados y eliminar la infravivienda. Estas se han ido levantando desde el año 1985  hasta la actualidad en una intervención que todavía dura. Como resultado del plan surgió una nueva calle, la Avenida de Asturias, que comunica la Plaza de Castilla con el Barrio del Pilar.

De los diferentes espacios de la vivienda social y de su evolución hasta el momento actual encontramos un resumen en el tríptico informativo de la muestra:

La cocina: “Del espacio multiusos de finales del siglo XIX se evoluciona a la cocina concebida como laboratorio. El espacio de dimensiones reducidas se estudia al mínimo detalle para hacerlo funcional. La cocina de gas sustituye a la antigua de carbón y, en paralelo, a parecen los primeros electrodomésticos. Finalmente, la cocina recupera de alguna forma esa multifunción. Deja de ser un reducto alejado de la vida cotidiana y se convierte en una de las partes más vivas de la vivienda.”

Modelo de cocina en una construcción de protección del Estado en 1945. Abajo un modelo publicitario que muestra la cocina ideal en los años setenta del siglo XX. Los conceptos de espacio y comodidad se iban transformando.

El baño: “A principios del siglo XX, en el mismo espacio donde se dormía, se comía y se cocinaba, había una palangana que servía para la mínima higiene. La evolución de la vivienda protegida llevará a que su baño se conciba idéntico al de las casas burguesas e integrará -junto a la cocina- el núcleo húmedo de la casa. Finalmente, nuevos diseños en materiales, la aparición del color y nuevas iluminaciones, buscarán conferir al baño un valor añadido nuevo hasta entonces”.

Sala de estar: “El espacio en torno a la mesa chacinera del tugurio de finales del siglo XIX se transforma en cuarto de estar, concebido a la vez como comedor y lugar de reunión familiar. El ocupante de la vvienda protegida asume la forma de vivir de la clase burguesa, repitiendo gestos y comportamientos. Poco a poco se abandona la decoración cargada y de pesados muebles de madera a favor de una habitación diáfana, evolución interrumpida a veces por ligeros retornos al pasado”.

Dormitorio: “A comienzos de la década de los 20 del siglo XX la vivienda obrera dejó de identificarse con la imagen de una única habitación para toda la familia y sus quehaceres diarios. A partir de entonce, matrimonios e hijos tendrán dormitorios propios. El cuarto para dormir adoptará el orden y el diseño de los camarotes o los coches cama: armarios empotrados, muebles cama, camas nido y literas, serán soluciones para obtener el máximo provecho de un espacio reducido”.

Exposición "La vivienda protegida. Historia de una necesidad"
Sala de La Arquería de Nuevos Ministerios.
Paseo de La Castellana 67. 28046 Madrid

Referencias.-

Dossier exposición PDF
Video 1 –Audovisual exposición
Video 2 –Audovisual exposición
OTXARKOAGA -VIDEO (resumen de la película que se exhibe en la exposición)
Otxarkoaga (“Objetivo Euskadi 2009”)
Otxarkoaga (Diario de Bilbao, 2008)
Barrio de verdum (Wikipedia)
Las “Viviendas del Gobernador”

Publicar en Facebook

Read Full Post »

En un solar irregular, caracterizado por un rotundo desnivel de más de 12 metros entre las calles Guadalquivir y Joaquín Costa, había de construirse un polideportivo conforme a la idea descrita por los propietarios del Colegio Maravillas.
El encargo primero de realizar el gimnasio en el complicado solar desnivelado y de planta trapezoidal, anejo al colegio, le fue hecho al arquitecto Alfredo Ramón-Laca Primo, cuyo proyecto recibió el visto bueno de la propiedad y fue aprobado por el Ayuntamiento en Abril de 1959. En la memoria del proyecto -según recoge Miguel Angel Baldellou en un trabajo sobre de la Sota- Ramón-Laca ya desarrollaba la idea de aprovechar la cubierta del gimnasio para ampliar la rasante del colegio en la calle Guadalquivir, agrandando el patio de juegos descubierto. La construcción se inició en este mismo año, pero por algún motivo la obra se paralizó y el colegio encarga un nuevo proyecto a Alejandro de la Sota.
Así las cosas, la nueva propuesta mantenía el semisótano bajo la rasante de la calle Joaquín Costa y la idea del patio de recreo sobre la cubierta del edificio deportivo. En lo demás, las diferencias frente al conjunto de ideas convencionales del proyecto inicial, hicieron que el nuevo proyecto de la Sota supusiese una ruptura radical con aquel otro.
Lo que hace de esta obra “de autor” un trabajo digno de interés y estudio son las soluciones dadas al problema inicial planteado por las características del solar, aplicándolas a las exigencias del encargo. A esto hay que sumar las aportaciones que el arquitecto hizo más allá de los requisitos de la propiedad y a la cual, una vez planteados y ejecutados, satisfizo pues cumplió con las expectativas ofrecidas.

El campo de juegos en el techo, la cancha casi bajo el suelo y las aulas colgadas en el aire. El croquis de la sección dibujado por Alejandro de la Sota sugiere libertad de movimientos en todo el volumen ideado: deportistas, estudiantes, luz y aire se mueven sin obstaculos y en armonía.

La diferencia de cotas entre las dos calles a las que daba el solar y que obligaba a encajar el volumen de una manera poco convencional, condicionó todo el proyecto.
Para empezar era necesario crear un espacio iluminado y ventilado. También era preciso que la fachada a la calle Joaquín Costa, entonces Paseo de Ronda y calle principal con abundante tráfico, tuviese la condición de no permitir el paso de los ruidos que distrajesen la atención de los alumnos, por lo que la iluminación debería provenir desde lo alto del edificio. La altura permitía aprovechar el espacio en tres alturas que mezclasen los usos propiamente deportivos como cancha, gimnasio y piscina con otros de tipo académico como aulas.
La respuesta dada por de la Sota al problema de cómo cubrir el gimnasio sin soportes intermedios fue el uso de  cerchas, en el interior de cuyos cantos se incluiría un aulario retranqueado, que no tocaba la fachada y que cerrado con cristaleras dejaba pasar la luz al gimnasio y al mismo tiempo la recibía en su interior.

La ventilación se resolvió con entradas de aire en la parte baja a ras de suelo junto a la fachada que una vez caliente salía al exterior por las aberturas ideadas en la parte superior en unas rejillas en el patio del colegio, por lo que la renovación de aire es constante.

En el interior del gimnasio, unas cerchas parabólicas invertidas, envuelven un espacio para la practica del deporte tan decididamente vibrante como tecnológicamente avanzado para su época.

“Hay un tratamiento del diseño, así como un uso de materiales tecnológicamente avanzado, muy de acuerdo con la finalidad de la construcción y su uso, con un excelente tratamiento cromático y de las texturas. Se trata de una obra de plena madurez del arquitecto, revolucionaria en cuanto a las soluciones innovadoras, que en su momento representó un hito en la arquitectura española por su austeridad y sincretismo, así como por su extraordinaria utilización de pilares y cerchas metálicas vistas, en acertada combinación con la fábrica de ladrillo visto (…), y el cerramiento de vidrio, con los miradores en que se rematan las aulas y el plano inclinado con que resuelve el lucernario que ilumina el gimnasio…” (Arquitectura de Madrid. Tomo III, página 405)

“Alejandro de la Sota inventó una sección para el nuevo edificio en la que un sencillo esquema estructural resolvía todos los condicionantes del proyecto: un pilar en fachada y otro cerca del terreno en los que apoyaría una viga triangulada de gran canto con el cordón superior recto y el inferior curvo, que parece colgado del primero. Este conjunto se repite cada seis metros. Bajo las vigas se ubica el gimnasio, que aprovecha la mayor altura de los extremos para situar la entrada de la luz desde el sur, y la grada de espectadores en el lado norte.”

(Enrique Domíngez Uceta -El Mundo, 1998)

___________________________________________________________________________

Gimnasio del Colegio Maravillas, Madrid (1960-62) de Alejandro de la Sota

Detrás las razones de la calidad de la arquitectura española contemporánea ha sido reconocida la influencia de Alejandro de la Sota quien, más o menos directamente, ha sido maestro de toda una generación cuyos consolidados éxitos se extienden desde las contaminaciones lingüísticas de Rafael Moneo hasta el laconismo de Josep Llinas. En el complejo de la obra de  la Sota, el Gimnasio del Colegio Maravillas de Madrid asume la encarnación paradigmática de su enseñanza. A lo largo de la calle de Joaquín Costa, vía transversal del gran eje del Paseo de la Castellana, este edificio se configura como un compacto volumen adosado a la base, con un desnivel de 12 metros, al ya existente Colegio Maravillas, del que ocupa el espacio del patio, anteriormente definido como un talud de unión con el nivel de la calle. La dificultad particular de la situación fue asumida en el célebre esbozo de la solución del proyecto que, según el programa propuesto, es capaz de coordinar la distribución no sólo del gimnasio, más también de una piscina, de un conjunto de aulas y de un campo para juegos al aire libre. El edificio consta de una serie de espacios que, superpuestos unos sobre los otros, absorben y confieren forma a la totalidad del desnivel del terreno dando lugar a una estructura de sólo una fachada. En el piso inferior, casi enterrado, se encuentra la piscina y al nivel de la calle el volumen principal del gimnasio, cuya organización estructural determina totalmente el carácter del edificio.

Con una extensión de 20 metros, siete vigas reticulares tipo “puente” -cerchas-  en acero, apoyadas sobre finos pilares también de acero, se suceden transversalmente en intervalos de 5,6 metros liberando el espacio interno de la cancha; las mismas vigas constituyen los límites de ámbito lateral de una serie de espacios calcados en sección sobre su propio perfil; aquí se encuentran situadas las aulas, en las que la “panza” de las cerchas es justamente asumida como perfil y anfiteatro. La cubierta se encuentra al final del nivel de la base del edificio del colegio, dotándolo de nuevo del patio que se le había sustraido, que queda al aire libre. Sobre una de las cabeceras transversales del nuevo volumen realizado se añadió el bloque de los espacios de servicio y de unión entre los diferentes niveles.

En el interior del gimnasio, a lo largo del perfil de cara a la tierra, en el estrecho espacio entre éste y la línea de pilares, se han colocado las gradas de una pequeña tribuna; en el lado opuesto, bajo la línea de los pilares con el límite de la calle, el volumen del edificio se define como envoltura aplicada sobre la estructura portante a través de dos fajas superpuestas: el plano interrumpido por una pared de fajas de ladrillo visto en la parte inferior y una sucesión de diferentes superficies vidriadas en lo alto. La articulación de esta última viene determinada, ya por razones de iluminación y de ventilación natural en el espacio del gimnasio, aulas y anfiteatro, ya por motivos de manifestación de la consistencia de la estructura que se encuentra detrás. Esta manifestación es, sin embargo, parcial en la faja inferior. Realmente, observando el detalle constructivo, se advierte que el muro de ladrillo funciona como una pantalla avanzada respecto a la estructura, cuyos intercolumnios están en el interior ocultos por un muro de ladrillos huecos enfoscados aunque sin cubrir la cabeza de las columnas. De tal tratamiento se evidencia cómo al tejido externo en ladrillo visto se le asigna un particular papel de conexión del edificio en la continuidad del desarrollo de la fachada edificada a lo largo de la calle. Al mismo tiempo, la autonomía de la construcción queda demostrada por medio del uso de materiales diferentes en la parte superior, como permanece siempe legible en el espacio interno. En esta parte, la pared externa en ladrillo visto y la interna enfoscada no tocan directamente el suelo por la interposición de una faja continua de ventanas de ventilación.
Según la técnica adoptada por vez primera entre 1925-38 por Mies van der Rohe, en sus casas de ladrillo visto del periodo europeo, la suspensión de las paredes, para permitir la colocación de amplias fajas de ventanas, se realiza con la introducción de perfiles en “L” que las soportan en la base del desarrollo de la pared. Tanto es así, que en esta estructura los perfiles son fácilmente soldados al esqueleto estructural en acero y en cierto modo constituyen una eficaz retícula que, en términos de sistemas constructivos, es similar a la de los soportes de las superficies vidriadas. En este edificio todos los detalles constructivos, claramente expuestos, desarrollan con inmediatez la lógica de la fabricación en acero, en la cual, con una coherente solución constructiva, el ladrillo adquiere un valor de enriquecimiento de la composición.
La referencia  de la Sota a la obra de van der Mies puede ser, por tanto, similar a la solución en detalle a los principios generales de un modo de hacer arquitectura, aquel que evita la repetición de formas predeterminadas.
Por lo demás, el mito de la Sota entro los arquitectos españoles se nutre también del hecho de que van der Mies reconoció la relación de la forma de hacer de de la Sota con la suya, cuando en una visita al Gimnasio del Maravillas lo definió como una arquitectura que él habría querido proyectar.
El aprovechamiento espacial de un esqueleto estructural determinado por la simple condición a una necesidad práctica, por una parte, y la creación de una piel de cobertura igualmente sencilla y barata, además de original, por la otra, definen el cristalino carácter de la obra, que emerge con fuerza del contraste entre la composición del volumen exterior y la mayor elocuencia del espacio interior, donde se percibe la complejidad funcional del encargo”.
Y como Alejandro de la Sota sintéticamente ha explicado acerca de este trabajo:
“Los temas simplifican y nos ofrecen posibilidades. La arquitectura no requiere que recurramos a ella; aparecerá por sí sola”

Texto: Vicenzo Riso
Traducción: Enrique F.

____________________________________________________________________________

Fotografía del Gimnasio del Colegio Maravillas proyectado por de la Sota. A su derecha -no se ve en la imagen-  se situa la ampliación del mismo que data de  1998.  (Foto EPDLP)

La existencia de otro espacio similar al empleado por Sota para su gimnasio, al otro lado de la iglesia del colegio, siempre fue una tentación para continuar la ampliación. Era un proyecto casi inevitable que se ha hecho realidad en estos días (1998). Con el nuevo curso se inaugura la nueva ampliación del Colegio Maravillas realizada por los arquitectos Gonzalo Polo Arias y Fernando Meléndez Andrade. Su proyecto apenas guarda relación con la obra maestra de Sota. La nueva ampliación presenta, como la anterior, su volumen enterrado bajo el patio de juegos del lado este, y establece varios elementos de acceso y enlace con el viejo gimnasio, pero el resto de la disposición e, incluso, de la estructura -hormigón armado-, apenas tienen nada que ver con la obra previa. Hay un eco de Sota en la iluminación y en el uso de colores cálidos en el interior. Una traslúcida biblioteca al sur llena de luz el espacio común central y las aulas y salas son recorridas por suaves luces veladas. Donde más ha cambiado de carácter el edificio ha sido en su alzado a la calle de Joaquín Costa, en el que se ha prolongado la fachada del gimnasio a lo largo de un derribado cuerpo previo y de la nueva ampliación. Lo que antes era un pequeño alzado discreto y contenido ahora es una gran estructura formal que sigue, con mimética elegancia, el lenguaje de Sota en el gimnasio, pero introduce un fuerte cambio de escala y ritmos que hace irreconocible lo original dentro del conjunto.” (E. Domíngez Uceta– 1998 )

Referencias.-

VV.A.
Arquitectura de Madrid, siglo XX
Fundación Antonio Camuñas
Editado por Tanais Ediciones, S.A.
Madrid, 1999

Baldellou, Miguel Ángel
Alejandro de la Sota
Serie: Arquitectos en Madrid
Ayuntamiento de Madrid, 2006

Vicenzo Riso
Palestra del Collegio Maravillas, Madrid (1960-1962) PDF
WWW.laterizio.it

VV.AA.
Arquitectura de Madrid. Ensanches
Edita Fundación COAM
Madrid, 2003

Introspección Magistral
J. M. FERNANDEZ ISLA
El Mundo, 2006

El Gimnasio es una catedral
El País, 2009

Fundación Alejandro de la Sota

Read Full Post »