Ferrol Vello, Bien de Interés Cultural

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(FOTO: Enrique Fidel, 2007)

Las aproximaciones periódicas que este BLOG realiza a la ciudad de Ferrol, recogidas por la prensa local, nos llevan hoy a mencionar, en una breve reseña, la resolución de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural da Consellería de Cultura e Deporte de la Xunta de Galicia por la que se incoa el procedimiento para declarar el barrio de Ferrol VelloBien de Interés Cultural” (BIC). Esta resolución supone la aplicación inmediata de medidas de protección para este conjunto urbano y arquitectónico, al igual que ya ocurriera con el barrio de la Magdalena. Esto quiere decir que desde la fecha del 1 de abril de 2009, día de la publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG), quedan suspendidas las licencias municipales de parcelación, edificación o derrumbe en las zonas afectadas, durante el plazo de veinte meses, periodo durante el cual habrá de resolverse el expediente sobre el interés cultural del barrio viejo de Ferrol .

La Dirección Xeral de Patrimonio Cultural cuenta con la opinión favorable de la Universidad de Santiago, la Real Academia de Bellas Artes de Nosa Señora do Rosario y del Consello de Cultura Galega, los tres organismos consultivos a los que se les solicitó un informe previo.ferrol-vello_delimitacion

El hoy llamado barrio de Ferrol Vello fue en su día el núcleo histórico de la ciudad, reconocido testimonialmente como tal desde el siglo XVIII, y en cuyas inmediaciones se instalaron el Astillero y el Arsenal y que condujeron a su expansión en La Magdalena y en Esteiro, zonas también ligadas a la historia local como áreas de ensanche urbano.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) recoge y publica la resolución del 27 de Febrero de 2009 de la Conselleria de Cultura e Deporte de la Xunta de Galicia en la que se afirma el “innegable valor histórico del barrio de Ferrol Vello como espacio en el que arranca su historia urbana”. La unidad y calidad de su trazado medieval todavía presente constituyen un reconocido valor propio y deben considerarse como de interés relevante.

ferrol-vello_2008_04En el texto oficial se explica que el barrio, a pesar de haber perdido las arquitecturas medievales primitivas, todavía conserva su tejido viario original así como buena perte de su parcelario urbano, similar al que muestran las villas marineras en la Galicia de la época. En este mismo sentido, se insiste en la urgencia y necesidad de mantener lo mejor posible el callejero “espontáneo e irregular” del barrio en virtud de su variada tipología de viviendas, que sirven de contrapunto para valorar “la novedad, el racionalismo y el mejor nivel urbano” del vecino barrio de la Magdalena, barrio ortogonal producto de la mentalidad burguesa de los siglos XIX y XX. El mantenimiento de ambos barrios se considera necesario para la mejor comprensión de la realidad urbana de Ferrol y de su desarrollo histórico.
En el espacio urbano reconocido como Bien de Interés Cultural se encuentra la fábrica de lápices Hispania, a la que ya nos hemos referido unas cuantas veces en el blog. Paradójicamente el edificio queda fuera de la protección ofrecida, ya que a pesar de ser una construcción industrial emblemática y con rasgos singulares y únicos en la ciudad, la propiedad goza de una resolución municipal que posibilita a la empresa propietaria JERPU, disponer del solar para construir viviendas. La intervención en la fábrica lleva dos años paralizada, pero el Concello ferrolano ha promovido su inmediata agilización. Según información aparecida en el Diario de Ferrol, «La promotora Jerpu no renuncia a materializar la que sería la mayor intervención inmobiliaria en Ferrol Vello: la construcción de dos edificios de viviendas de precio libre en la parcela que alberga la abandonada y ruinosa fábrica de lápices«, que comenzaría con la previa demolición del edificio. (NOTA: esta información publicada en el Diario de Ferrol el 16 de abril de 2009 no es accesible en la edición de internet).

2676849632_8d03622895 Ferrol Vello es el  espacio en el que arranca la historia urbana de Ferrol. (FOTO: Enrique Fidel, 2007)


fcdlpcs«La fábrica no ha sido catalogada en el expediente iniciado por la Xunta para declarar al barrio Bien de Interés Cultural con la categoría de conjunto histórico. Sin embargo, sí que se enmarca en la zona de respeto delimitada por la Dirección Xeral de Patrimonio, por lo que la actuación inmobiliaria prevista en el solar por la constructora Jerpu deberá contar con el informe favorable de la Dirección Xeral de Patrimonio. El área de Urbanismo quiere agilizar durante el mes de abril el expediente de esta intervención, estancada desde el año 2000, negociando con la promotora el precio que tendrá que pagar por reservar en la edificación suelo dotacional«. (NOTA: Información publicada en el Diario de Ferrol con fecha 3 de abril de 2009, no accesible en la edición de internet.)

Todo lo dicho hace pensar en la irremediable desaparición de la fábrica del alto de San Xoán, cuya silueta pasará al recuerdo como la fábrica de lápices de Ferrol Vello, una de tantas construcciones desaparecidas bajo la enfermiza miopía de los políticos locales, más atentos a  consideraciones de carácter crematístico y nada románticas, que a otros asuntos.

esteiro-viejo_2007Barrio de Esteiro viejo, en la actualidad en fase de demolición. Solamente permanecen en pie los edificios de un un par de calles. Aunque la trama del antiguo trazado se mantiene prácticamente sin variar, casi todas las viejas edificaciones se han derribado para edificar conjuntos de viviendas de una uniformidad y tipología enórmemente impersonal. (FOTO: Enrique Fidel, 2007)

Referencias.-

Resolución Xunta de Galicia (DOG)
Resolución BOE
La Voz de Vilalba (Blog)
La Voz de Galicia (1)
La Voz de Galicia (2)
Ferrol (Wikipedia)
Imaxes de Ferrol
Ferrol Vello (Urban Idade)
Urban Idade en Diario de Ferrol
Fábrica de Lápices Hispania (Urban Idade)
Nuevo desplome en Ferrol Vello (el País, 4 de Marzo de 2014)
Rehabilitar Ferrol Vello costaría 19 millones de euros en 12 años. (El País, 14/04/2014)
La calle de Ferrol donde habita la ruina (El País, 2 de de Marzo de 2014)
FOTOGALERIA FERROL VELLO (El País)

Club Náutico de San sebastián (Donostia), 1929.

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rcnss_02Real Club Náutico de San Sebastián (Donostia). Fotos del año 1931.

El Club Náutico de San sebastián (Donostia) es un edificio emblemático de los  comienzos del Racionalismo arquitectónico en España, proyectado por José Manuel Aizpúrua y Joaquín Labayen en  1929. Está  situado en las proximidades del puerto, junto a la Playa de La Concha, rematando el Paseo de la Concha y junto a su muro. Su diseño se inspira en el de un barco, en este caso un barco de hormigón varado, que cohabita con el antiguo Gran Casino y actual Ayuntamiento, en Alderdi Eder, edificio monumental regionalista. El diferente lenguaje arquitectónico del Club con el del entorno  fue motivo de polémica en su momento.  De hecho, la revista de arquitectura de vanguardia AC de la GATEPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) se refiere al «viejo Casino» como «arquitectura innoble y triste«, frente al «optimismo, luz,  aire y policromía» del nuevo edificio.  (Revista AC, nº 3, 1931).

club-nautico-ss_planta

lsan-sebastian_anpernasEl nuevo Club Náutico está construido en el lugar que ocupaba uno anterior, de madera, y sobre el antiguo Acuario. Esta antigua construcción, el Acuario, estaba a pie de playa y sobresalía del paseo en torno a un metro. Tenía unos muros de 1,20 metros de espesor y unas dimensiones de 34,80 m. de longitud por 10 m. de ancho. Sobre estos muros se sustenta el actual Club Náutico, si bien la nueva construcción habría de ampliar la longitud en 21 metros, alcanzando un total de 55,80 mts. de largo. El proyecto del Club Náutico buscaba soluciones racionales y las encontró. Se construyeron tres plantas perfectamente articuladas, con grandes ventanales que permitían que la luz entrase por todo el edificio y con el propósito de que la bahía de La Concha se puediera divisar desde cualquier punto del Club: vestíbulo, biblioteca, restaurante, etc. Las amplias vidrieras remarcan la horizontalidad de la construcción, sustituyen a los muros y crean una mayor sensación de amplitud, a pesar de que la altura de los techos no supera los 2,70 m. y los 2,20 m. en el piso central. El mobiliario elegido, de la casa Thonet para la mayor parte del edificio, era moderno y práctico en su momento, de fácil manejo y sencilla conservación.

rcnss_03 Club Náutico de San sebastián (Donosti),  edificio emblemático de los  comienzos del Racionalismo arquitectónico en España, proyectado por José Manuel Aizpúrua y Joaquín Labayen en  1929.

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La estructura se realizó en hormigón armado, muy usado ya en los años treinta, y se apoyaba en pilotes aislados de 25 x 25 cms. cada seis metros . Los muros de cerramiento estaban formados por dobles tabiques con cámara de aire. Los pavimentos eran de materiales pétreos y de madera en la planta baja y las ventanas metálicas, algunas móviles. En la azotea, la protección e impermeabilización se realizó a base de fieltros impermeables soldados entre sí, recubierta esta capa con arena y, sobre ésta con losas de hormigón armado.

real_club_nautico_san_sebastian-02El Real Club Náutico en la actualidad, 2007. (FOTO: MBerasategui. Flickr).

Referencias.-

Revista GATEPAC: (Revista AC, nº 3, 1931).

Wikipedia: «Racionalismo Arquitectónico».

La Barra y los Puertos de la Ría de Aveiro, 1808-1932

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Detalle del tríptico editado para la Exposición en Madrid. Esta Exposición itinerante conmemora los 200 años de intervenciones en la Ría de Aveiro (Portugal), desde 1808 hasta la actualidad. En Madrid, la muestra se ofrece del 4 de Marzo al 12 de Abril de 2009.

La Barra y los Puertos de Aveiro, 1808-1932

Archivo de la Administración del Puerto de Aveiro

La Barra y los Puertos de Aveiro, 1808-1932” pretende ser una breve muestra del amplio universo documental existente en el Archivo de la Administración del Puerto de Aveiro, en el marco de las conmemoraciones del 200 Aniversario de la apertura de la Barra de Aveiro. Gracias a los trabajos de identificación, descripción y estudio desarrollados en los últimos años en torno a todo este material, ha sido posible seleccionar un conjunto de medio centenar de piezas entre docuentos manuscritos y obras impresas, mapas y planos, fotografías y objetos museísticos, con la idea de facilitar su conocimiento por el gran público. La variedad del material busca, en primer lugar, dar testimonio de la riqueza del archivo, y en segundo lugar, dar a conocer las diferentes facetas de la institución a la que pertenecen, ya que la lectura histórica y geográfica del tema se hizo a partir de este único núcleo y sin el uso de otras fuentes, en las que se encuentra dispersa la memoria de Aveiro.

libro_smallLibro de  registro de entrada de embarcaciones en la Ría de Aveiro en el periodo 1854-55.

Los términos cronológicos, imprescindibles frente al cúmulo documental, se han definido a partir del momento en que fue abierta la Barra de Aveiro, en 1808, y el decisivo inicio de la creación del gran puerto marítimo de Aveiro, ligado al establecimiento de la Junta Autónoma de la Ría y Barra de Aveiro (JARBA), en 1921-1923. No obstante, en la exposición existen documentos anteriores y posteriores, para la necesaria contextualización, y también con la idea de ilustrar el papel de conservador de la memoria de la región que el Archivo ha venido desarrollando desde su fundación, en relación directa con los grandes proyectos de ingeniería desarrollados, y con los trabajos técnicos complementarios. Por este motivo, la exposición se estructura en cuatro temas y espacios en los que se explica la planificación de la construcción del Puerto de Aveiro, en su contexto fluvial-marítimo, en la primera mitad del siglo XX:   I. La Ría en su conjunto;  II. El problema de la Barra;  III. La navegabilidad de la Ría;  IV. Y el histórico complejo de las salinas.

Para cada espacio se recogen y organizan de manera cronológica diferentes testimonios de las distintas intervenciones llevadas a cabo en la Ría de Aveiro por la institución, cuya denominación varió a lo largo de su existencia, si bien siempre bajo la jurisdicción del poder central y en un permanente diálogo con las administraciones locales y regionales.

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Memoria de Proyecto de mejora del Puerto y Barra de la Ría de Aveiro, documento de la Junta Autónoma de la Ría y Barra de Aveiro, años 30.

proyecto-mejora-barra_planta_smallPlanta de Proyecto de mejora del Puerto y Barra de la Ría de Aveiro, años 30.

I. La Ría de Aveiro

ria-de-aveiroLa Barra y la Ría de Aveiro han de ser entendidos dentro del contexto geográfico de la Ría, que abarca la foz del río Vouga y de otros varios cursos fluviales, los canales por donde circulan crecidas y mareas, las islas y las salinas, así como los diversos núcleos de población, las redes viarias y ferroviaria complementarias de la fluvial y marítima, la agricultura, la industria, el comercio y los servicios de todo el territorio dependiente de la ciudad de Aveiro y de su área de influencia. El conocimiento detallado de ese espacio, teniendo como objetivo su reorganización y mejora, fue siempre la preocupación de los equipos de ingenieros y técnicos que trabajaron en Aveiro. El Puerto, visto por “los de fuera”, en particular por el poder central, fue siempre un puerto marítimo; pero “los de dentro” conocen bien su importancia como puerto fluvial, que en la realidad se reparte en decenas de embarcaderos que, en el interior de la Ría, se corresponden con los puntos en los que termina la navegación interior, donde las personas y las mercancías cambian de medio de transporte para continuar el viaje, poniendo en contacto dos mundos: el litoral y el interior.

ria-_aerea_1930_smallRía de Aveiro, desde el aire en una toma de 1930.

II. La Barra de Aveiro

aveiro-barraLa semejanza en la mayoría de las desembocaduras de los ríos portugueses al mar, también la del río Vouga, a través de la Ría de Aveiro, no ha sido ni fácil ni apacible. Lo morfología geológica de la zona, la evolución climática, el régimen del Vouga, la configuración del litoral, la actuación de las corrientes y las mareas sobre la costa, la acción humana sobre los ecosistemas, son algunas de las razones que explican la existencia de una barra poco fija, con canales de navegación muy variables en longitud y profundidad, pudiendo quedar incluso inutilizable, como ocurrió en los primeros años del Ochocientos. La apertura, fijación y control permanente de la Barra de Aveiro ha procupado de manera especial a la Ingeniería portuguesa, hidraúlica y civil, pero también a políticos, legisladores y economistas. Los aspectos geográficos de la evolución histórica de la Barra de Aveiro han sido cuidadosamente registrados, analizados y conservados para, aprendiendo del pasado, obtener conclusiones que ayuden a panificar y prever  el futuro.

barra_1930Barra de Aveiro en los años 30.

III. La navegabilidad de la Ría de Aveiro

La unión del mar y de la barra con la ciudad de Aveiro se realiza por los esteros y los canales. La propia estructura urbana crece condicionada por los muelles y por los embarcaderos. Los planos y proyectos, en croquis o borradores, en copias o en versiones definitivas del “Esteiro dos Mercantéis”, o de los “Canais de Espinheiro”, “Central da Cidade” o “Silveiro”, recuerdan rutas fluviales más antiguas y tradicionales o más recientes y artificiales, fruto de notables obras de ingeniería. La memoria de los procesos y de cada una de las tareas se conserva a través de los documentos escritos o de los mapas, pero también por medio de los instrumentos científicos o técnicos y más adelante con las imágenes aportadas por la fotografía en blanco y negro. Entre el final de la Primera República y la instauración del Estado Nuevo, los años de 1920-1930,  resultan decisivos para la construcción del gran Puerto de Aveiro. Las imágenes de los trabajos de construcción de las infraestructuras, las publicaciones, entre memorias, monografías y discursos propagandísticos en torno a la empresa, prueban el empeño de los poderes, en distintas medidas, puesto en la realización de la obra.

barcos-ria_1930Barcos en la Ría durante trabajos de mejora de infraestructuras en las primeras décadas del siglo XX.

obras-puerto-smallTrabajadores durante obras de mejora del Puerto de Aveiro. Años 30.

IV. Las salinas de la Ría de Aveiro

salinas-aveiroJunto con las salinas de los estuarios del Tajo y del Sado y las de la foz del Guadiana, las salinas de la Ría de Aveiro constituyeron una de las principales fuentes de riqueza del estado portugués a lo largo de dos siglos. Entre 1800 y las primeras décadas del siglo XX, las salinas, sus propietarios y la sal producida, detentaron un importante papel en la economía de la ciudad y de la región. Siendo las salinas notables obras de ingeniería popular tradicional, su relación con la Ingeniería institucional no siempre fue muy tranquila. Al ser muy dependientes de los ecosistemas existentes y de su evolución natural, las obras de limpieza de los fondos, extracción de residuos y rectificación de canales, producían efectos nefastos en la manutención de las salinas y en su productividad, circunstancia que generaba documentos acerca del problema. El establecimiento y control de un catastro de las salinas como propiedad rústica, es uno de los  documentos cartográficos más estimados.

salinas-aveiro_1930_smallBarcos «moliceiros» en las salinas de la Ría de Aveiro, en foto de los años 30.

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Sextante original utilizado en las obras del Puerto de Aveiro.

teodolito1Teodolito original utilizado en la construcción del Puerto de Aveiro.

Notas.-
Barra: “Banco o bajo de arena que se forma a la entrada de algunas rías, en la embocadura de algunos ríos y en la estrechura de ciertos mares o lagos, y que hace peligrosa su navegación.
Estero
: “Terreno bajo pantanoso, intransitable, que suele llenarse de agua por la lluvia o por la filtración de un río o laguna cercana, y que abunda en plantas acuáticas.”

Foto salinas: Tomeq (2008), Flickr.

Foto Barra: Reciprocum (2007), Flickr.

Casa de Morán

Casa de Morán

El periódico El Imparcial publicaba en 1931 una breve crónica firmada por Luís Paris, en la que evocaba con añoranza los tiempos de los viejos cafés del corazón madrileño. Muy cerca del Café de Fornos, en la calle que fue de de la Virgen de los Peligros, y luego angosta de Peligros, para quedar sólo con el sustantivo desde 1865, y que va de la de Alcalá a la de caballero de Gracia, se encontraba un popular local, «Casa Morán«, al que el autor citado recuerda con vehemencia. Acerca de este comercio-restaurant poco conocemos sino es por crónicas costumbristas como esta, pués en la literatura relativa consultada nada se encuentra que hable de la casa de comidas. Si acaso una reseña que pudiera estar relacionada, en la descripción que de Répide hace de la calle Peligros en los años veinte cuando dice que de esta breve calle, una de las de más tránsito y movimiento de la ciudad, además del Fornos y de la residencia del marqués de la Torrecilla, se hallaban un antiguo colmado -probáblemente Casa Morán-, famoso en la vida nocturna madrileña, el cual mantenía su aspecto y decoración intacto desde muchos años atrás. (Las calles de Madrid, Pedro de Répide. Página 487. Ed. La Librería. Madrid, 2000)

«En estos días quedará demolido el tapón que en la calleAngosta de Peligros”, obstruía su mezquino ensanche, y con ese edificio enclavado reciamente en el corazón de la Villa, desaparecerá uno de los rincones típicos del Madrid galdosiano, la “Casa de Morán”, refectorio público, bien amado de los madrileños desde la segunda mitad del sigloXIX.
He oido decir que la taberna de Morán, como la llamaban cuando yo era niño, tuvo su origen allá por el callejón de Sevilla, en una tiendecita de comidas y copeo, junto al
Café Europeo. Mis recuerdos la sitúan ya en la calle de Peligros, en la casa que ahora van a derribar, pero en los locales del esquinazo de la Aduana. El traslado al actual emplazamiento es relativamente moderno.
Entonces los comedores, siempre llenos de gente, obscuros y húmedos, se esparcían por toda la planta baja del caserón, distribuidos en estancias desiguales. Tan sólo había tres reservados, con una mesa central de caoba y sillería ordinaria, esterados en invierno. Las demás salitas ofrecían a la parroquia mesas redondas y taburetes de madera al uso tabernario. Recibían cernida luz por las altas rejas del callejón de la Aduana, y entre ellas, la primera, la mayor, era la más frecuentada a todas horas del día y de la noche
«.

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Ultramarinos «El Colmado» (1920). La casa de comidas-tienda “Casa de Morán” debió de tener un aspecto similar.

«Se entraba por la portada de la esquina misma de la tienda flanqueada con largo mostrador de nogal bruñido y alta anaquelería abarrotada de vinos de marca embotellados. Enfrente, un viejo reloj alemán de ancho cartel coronado de figurillas ya inmóviles y sin música. Vetusta maquinaria contemporánea de Weber; sepultura de horas monótonas y de tocatas suaves, para siempre extinguidas…
Junto al reloj, dos jaulones con canarios y, pendiente del techo, invertida floresta de jamones y embutidos de fuerte aroma. Afuera, en el escaparate, las muestras del mejor pescado y mariscos llegados al mercado de Madrid (base fundamental de la fama del establecimiento), y las más sabrosas viandas de la cocina popular española.
Y dentro, vigilando el trajín de la casa, yendo y viniendo, recorriéndola toda pausado y flemático, el señor Morán, su dueño y alma.
Le recuerdo bien: sesentón melancólico, de breves frases amables, simpático y cortés. Sobre su cara inexpresiva, lucía enorme nariz enferma, que un amigo mío desaparecido, el doctor Vedruna, figura muy destacada entonces, y aún viva en la memoria de los antiguos socios del
Casino de Madrid, diagnosticaba a gritos, diariamente, entre sorbo y sorbo de macharnudo. El señor Morán, con las manos cruzadas en la espalda, ligéramente encorvado, permanecía en pie horas enteras en los momentos de mayor despacho, disimulando con sus caricias a la canariera la atenta observación del mostrador, en donde entraba el dinero a chorro continuo.
El señor Morán murió hace muchos años.»


general_pavia«Varia y multiforme fue su clientela, dividida en series durante el día, según las horas, y más abigarrada por la noche, desde la salida de los teatros hasta el alba. Pintoresco sumidero de todas las procedencias: damas, prostitutas y comediantes, políticos, toreros y grandes de España; borrachos, hampones y gente bien nacida.
La alta y baja bohemia madrileña cruzó los umbrales de la afamada taberna…
También en la “Casa de Morán” se ha conspirado mucho en los últimos años de la
Regencia.
En la tarde del 19 de septiembre (1886) se verificó allí la postrera entrevista de Villacampa, Casero, Prieto y otros, antes de ir cada cual a ocupar su puesto para la sublevación del cuartel de San Gil. Por cierto, que al salir a la calle, ya disperso el grupo, alguno hubo de cruzarse en la acera de Fornos con don Manuel Pavía, Capitán General de Madrid, que pocas horas más tarde, llamado precipitadamente durante la función de ópera, en el Teatro de la Alhambra, había de ponerse al frente de la guarnición para extinguir el fracasado pronunciamiento.»

Luís Paris (Madrid,  1931)
El Imparcial, Madrid domingo 3 de mayo de 1931 (Hemeroteca BNE)