Arqueología urbana de Madrid: calle de Alcalá (2ª parte)

alcala-con-peligros_1930Fotografía del tramo de la calle de Alcalá con la calle Peligros. En ambas esquinas se aprecia a la izquierdas, el edificio del Banco Vitalicio Español, ocupando la totalidad o parte de las instalaciones del antiguo Café de Fornos,  y una pequeña arista del edificio objeto de investigación. La imagen se debió de tomar  entre 1930  y 1933,  ya que para entonces  se había iniciado la construcción del rascacielos de la Unión y el Fénix Español, como atestiguan otras fotos fechadas en 1930, aunque podrían ser de fechas posteriores. Según consultas en La Construcción Moderna de 1933, para esas fechas estaba en ejecución la domolición del edificio. En la puerta principal, en chaflén, el edificio tiene una gran placa que reza: «Edificio propiedad del Banco Vitalicio de España», que si bien esto indica que hubo un cambio de propietarios al final de la vida del edificio, podría ser que sus usos no variasen demasiado. Curiósamente, la dirección de Madrid que da el Banco en la publicidad, es el número 25 de la calle de Alcalá.(FOTO: Archivo Ragel)

El 16 de noviembre de 2008 se publicó en el blog una entrada titulada Arqueología urbana de Madrid: calle de Alcalá 27, en 1869. En el intento de averiguar qué hubo en aquel lugar en el año de 1869 se repasaron una serie de edificios, entre los que se citó el palacio del marqués de la Torrecilla, del que se dijo que siendo el actual número 23 de Alcalá , ostentó el número 29, c/v. a la calle Peligros, y que poseía tres plantas, cuya planta baja fue una biblioteca y un museo de pinturas. Trás su derribo, fue la antigua clínica de La Unión y el Fénix Español, actualmente Hotel Petit Palace “Alcalá Torre”, en un moderno edificio proyectado por Modesto López Otero en 1929.

En una serie de comentarios sobre el tema, se planteó la duda acerca de la posible confusión al situar el palacio en este lugar y no en el que históricamente esta reconocido como su ubicación real, algo más abajo.

A lo largo de estas líneas vamos a tratar de resolver esta cuestión,  que nos han planteado Oscar y Jesús a partir del asunto de la marmolería de la calle de Alcalá.
Oscar, al respecto de la casa del marqués de la Torrecilla, que como digo, en el artículo se situó junto a las Calatravas, en la calle Peligros, dice que «si el palacio del Marques de la Torrecilla es el construido por Pedro de Ribera, realmente se encontraba en el actual número 5 de la calle Alcalá, donde se conserva, por suerte, aún hoy su portada Churrigueresca integrada en el nuevo edificio».
Jesús, por su parte muestra su extrañeza, pués si el citado palacio está en el número 5, no es posible situarlo con referencias en el actual número 23, como se hizo en el artículo del blog. «Algo falla», dijo Jesús.
Pués bien, en realidad nada falla.
Comencemos haciendo un brevísimo recorrido por la actual calle de Alcalá, desde su origen en Sol hasta la iglesia de las Calatravas.
El actual número 5 hace esquina con el pasaje Caja de Ahorros, y es un edificio que, junto con el 7, 9 y 11, forman parte de dependencias del Ministerio de Economía y Hacienda.

calle-de-alcala-y-casa-marques_torrecilla

En esta fotografía de la calle de Alcalá, anterior a 1930,  podemos ver de izquierda a derecha un bloque de viviendas, la casa del marqués de la Torrecilla y parte del edificio de Aduanas del Ministerio de Hacienda español.

Según cuenta Mesonero Romanos en El antiguo Madrid, el edificio de Hacienda fue construido en 1769, reinando Carlos III , por de Sabatini, con destino a Aduana, estando ocupado ya en 1861, fecha de publicación del libro, por el Ministerio de Hacienda. Para construir el palacio hubo que derribar dieciseis casas de la manzana 210 que ocupaban su actual planta, estando intercalado entre otras casas, lo que impidió que pudiesen ostentar fachadas laterales al este y al oeste. Junto a él, en efecto, se hallaba la casa del Marqués de la Torrecilla, cuyas traseras daban a la actual calle de la Aduana.  Este palacete, que fue construido por Pedro de Ribera entre 1716 y 1731, perteneció a don Félix de Salabert y Aguerri, por entonces marqués de Torrecilla y de Valdeolmos.
Estaba compuesto por piso bajo, tres plantas, y una portada principal de estilo barroco ornamental.
Desde el siglo XIX, el edificio fue destinado a varios usos; hotel de la Compañía de Diligencias Peninsulares, sede del Círculo de Bellas Artes, y Centro Asturiano.
Estas referencias nos demuestran la existencia del palacio en este lugar, tal y como apuntó Oscar.

fachada-palacio-marques-torrecilla01

ruina-palacio-marques-torrecilla01

«Durante la Guerra Civil, el tramo de la calle Alcalá en torno al Ministerio de Hacienda –en cuyos bajos estuvo la Junta de Defensa- fue muy bombardeado, por lo que varios de los edificios contiguos al del Ministerio quedaron destruidos, entre ellos, el palacio del marqués de la Torrecilla. Únicamente quedó en pie la fachada, que tuvo que ser protegida mediante una estructura de sacos terreros. Después de la Guerra, y ante la necesidad de ampliar las dependencias del Ministerio de Hacienda, el solar del Palacio fue adquirido por el Estado, construyéndose en su lugar el edificio de ampliación del Ministerio de Hacienda, obra del arquitecto Miguel Durán Salgado, quien conservó la portada del antiguo palacio«. (Madrid Histórico. Enciclopedia de Madrid) FOTOS: MEH

Siguiendo nuestro recorrido, en el número 13 nos encontramos con la «Real Academia de Bellas Artes de San Fernando«, en el Palacio de Goyeneche, construido en 1773 por José de Churriguera.  A continuación, con el número 15, se encuentra el Casino de Madrid, de 1910, que sustituyó a algún edificio de viviendas. Y en el número 17, hay un edificio propiedad de BBVA Seguros. Hasta el momento, los números de los portales se corresponden con los existentes en 1869, a pesar de las bajas y de las nuevas construcciones. Este último número 17, por ejemplo, es un edificio posterior (probablemente de finales de los años 30) al que existía en el año referido, si bien la parcela que ocupa parece que es la misma. Trás este portal, se encuentra el Hotel Regina, número 19, y junto a él, el edificio del  Banco Vitalicio, con el número 21 actual, haciendo esquina con la calle Peligros.

Es en esta última parte donde los números cambian. El edificio del Banco Vitalicio se construyó en 1931 sobre el solar resultante trás el derribo de otro anterior. Allí se contaban hasta cinco portales, lo que nos llevaba desde el 17 al 27, lugar éste ocupado por el Café de Fornos. En torno a 1912 el Café de Fornos ya no existía y su local lo ocupó el Banco Vitalicio de España (resultado de la unión de Seguros La Previsión y del Banco Vitalicio de Cataluña, en 1897). Finalmente, la institución bancaria demolió el antiguo edificio y construyó el que hoy conocemos, que hace esquina, siendo el número 21 y que produce el desfase de tres números con respecto a la antigua numeración.

Así, llegamos al número 23,  la  antigua clínica de La Unión y el Fénix Español. ¿Qué hubo en ese lugar antes dela construcción del rascacielos de de López Otero?

edificio_la_union_y_el_fenix_espanol_madrid

Pués bien, después del recorrido de ida y vuelta realizado, encontramos las siguentes referencias acerca del número 23 de Alcalá: «El edificio situado en la calle Alcalá, junto a la iglesia de las Calatravas, está levantado sobre el solar de unas casas que pertenecieron al marqués de la Torrecilla (siglo XVIII). En cuanto al edificio en sí, fue construido entre 1928 y 1930 para la sociedad La Unión y el Fénix Español por el arquitecto Modesto López Otero con la colaboración de Miguel de los Santos.

Este edificio funcional que imita la construcciones norteamericanas se compone de dos cuerpos sustentados por una estructura de hormigón armado y con las fachadas revestidas de piedra blanca. Uno de los elementos más llamativos y vanguardistas es el cuerpo acristalado de la primera terraza del edificio, realizado por Fernando García Mercadal para acoger un restaurante. La torre también es interesante por su altura y porque está rematada por un Ave Fénix, emblema de la compañía, que realizó el escultor Camps.» (Madrid Histórico)

Y para resolver finalmente el enigma, consultando en el libro Ciudades Españolas de Manuel de Terán, al respecto del palacete del marqués de la Torrecilla de Alcalá 5, encontramos una esclarecedora advertencia: «Esta casa de la calle de Alcalá no debe confundirse con la que habitó el último marqués de la Torrecilla en la esquina de Alcalá y Peligros, junto a las Calatravas«. Queda así despejada la incógnita.

Referencias.-

Ciudades Españolas
Manuel de Terán
Real Academia de la Historia.

Crónica Gráfica del Ministerio de Economía y Hacienda (1852 – 2007)
Capítulo: «La Real Casa de Aduana y el edificio de ampliación para el Ministerio de Hacienda» (vídeo)

Antiguo Café de Fornos

Arqueología Urbana de Madrid: Calle de Alcalá 27, en 1869

Madrid Histórico

16 opiniones en “Arqueología urbana de Madrid: calle de Alcalá (2ª parte)”

  1. Enrique, vuelvo a agradecerte la contestación puntualizando tan fino. Es un verdadero placer tratar con gente tan dispuesta y sobre todo tan implicada con la historia de su tierra.
    Un afectuoso saludo,

    Jesús.

  2. Gracias Cocinapro y gracias Jesús por los comentarios. A tí también gracias Pablo, aunque habremos de discutir las fechas.

    Creo que la fecha de la desaparición del Fornos se circunscribe a 1910. Antonio Velasco Zazo en su libro El Madrid del Fornos, escribe en 1945: «Ya se había cerrado el café de Fornos. Se cerró cuando la Exposición de la Infancia, en el Retiro; cuando el homenaje a Ricardo de la Vega, en el Teatro de Apolo, con motivo de la Fiesta del sainete; cuando la inauguración del Puente de la Princesa; cuando llegó el tranvía a la Ciudad Lineal…» «Se cerró Fornos cuando se quemó el Teatro de la Zarzuela, (…) y tembló la tierra de Madrid, pués entonces se produjo un terremoto.»
    En efecto, según el libro de Velázquez Zazo, un año antes a su homenaje moría Ricardo de la Vega (Madrid, 1839 – 1909), dramaturgo, hijo de Ventura de la Vega y, autor del libreto de la Verbena de la Paloma. El 6 de noviembre de 1909 el Teatro de la Zarzuela fue prácticamente destruido por un incendio. Y en 1910 moría el autor del libreto de la zarzuela La Gran Vía, Felipe Pérez y González (Sevilla, 15 de mayo de 1854 – Madrid, 16 de marzo de 1910).
    Todos estos hechos fueron paralelos al cierre de el café de Fornos según relata el autor citado.
    En 1909 se electrificaba el tranvía Cuatro Caminos_Chamartín_Ciudad Lineal de la Compañía Madrleña de Urbanización (C.M.U.) de Arturo Soria y Mata. En cuanto al terremoto citado, se trata del localizado en 1909 en Banavente, que también afectó a Lisboa y se dejó sentir en Madrid.

    «El antiguo local del Fornos se trocó en una sala de Juego que se instaló en el entresuelo. Y en la planta baja se instauró el espectáculo de las señoritas tiradoras. Sin embargo, como aferrada a la tradición de aquella casa, de la que le costaba no poco trabajo desprenderse, perduraba la tertulia de Valle Inclán, trasladada al cercano café de la Montaña.; pero el público de siempre, el respetable, el habitual de Fornos, en vista de la general transformación de cosas y personas, se iba poco a poco, mansamente, alejando hacia los colmados y bares que llenaban las calles escondidas del centro de Madrid.
    Después hubo allí un cabaret; más tarde otro café moderno: Riesgo. Y en el esquinazo tan populoso y tan madrileño, construida la nueva y elevada finca del Banco Vitalicio.» (Antonio Velasco Zazo , El Madrid del Fornos).
    En esta foto, anterior a 1930, se observa como ya, en los prolegómenos del derribo del edificio que albergó al Fornos, las antiguas dependencias del Café albergaban a las oficinas del Banco Vitalicio Español.
    En efecto, en torno a 1930 se demolió el edificio al que tantas vueltas damos, y se construyó el actual que todos conocemos.

    Un saludo para todos,
    Enrique.

  3. Hola Enrique
    Desde luego vamos a nombrarte «cronista oficial de la Ca-asi como decían los madrileños de antes- Alcalá»

    El único recuerdo visible de la existencia de Fornos es una triste placa, de esas de latón trapezoidales, con un texto misérrimo. Desde luego la memoria de los madrileños es cuanto menos pobretona en objetos conmmorativos.

    Aunque de vez en cuando te llevas alguna alegría. Ayer pude ver una bonita y bien labrada lápida en la fachada de una de las casas de la Plaza del Celenque dedicada a Claudio Sanchez Albornoz.

  4. Ahora no puedo consultar mis fuentes, pero la cafetería Riesgo la he conocido yo en el edificio actual (no tengo aún 50 años), y creo (esto lo comprobaré en cuanto pueda) que cuando escribe el Dr. Cortezo en 1923 da por hecho que el café Fornos de la esquina con Peligros aún subsiste.
    Un saludo.

  5. Feliz Navidad a todos los comentaristas de este magnífico Blog.

    Revisando las hemerotecas he conseguido saber qué había en los bajos de casi todos los edificios de la calle Alcalá, desde el número 1 al número 36 en 1869; pero qué casualidad, del 27 sólo pone que vivía el Sr. Marqués de Herrera, secretario de 3ª clase, y en 1870 está la Sala II y el Excmo. D. Sebatián González Nandín. Pero del bajo, nada.

    Respecto del Café Fornos parece ser que tenía el número 17 y aporto un dato:
    En «El Imparcial» de 27 de noviembre de 1870 hay un texto en el que se anuncia un tal Carlos F. Kotk, cirujano dentista americano. Calle Alcalá, 17, duplicado 2º. Y añade bajo esta información en mayúscula: CASA DEL CAFÉ FORNOS.

    Otros datos (por si ayudan):

    * En el periódico «Iberia» del 11 de diciembre de 1868, aparece una noticia en su página 4 que dice que en la calle Alcalá esquina a la de Peligros se rifan diferentes ahajas a beneficio de los expósitos de la inclusa de la capital. Ahí se encuentra la Junta de Damas de Honor y Mérito, que no duda que el público será dadivoso.

    * En la calle Alcalá, 24, en 1870, aparece un anuncio en el que podrán reservar sus abonos para la corrida de Beneficiencia en dicha dirección. Se supone que había una oficina quizás de la Diputación Provincial, que era la que se encargaba de su expendeduría.

    * En la publicación «La América» se sitúan las oficinas de Vapores-Correos de A. López y Cía, línea transatlántica, en la calle Alcalá, nº 28.

    * En la «Gaceta de los Caminos de Hierro» se ubican las oficinas de la Compañía del Ferrocarril de Langreo en la calle Alcalá, nº 29.

    Y esta última sobre el Café Fornos:

    En «La Esperanza» de 25 de julio de 1870 se puede leer una noticia sobre la inauguración de las obras del mercado que va a construirse en la Plaza de la Cebada.
    Los invitados se trasladan al «elegante y suntuoso» restaurante de los señores Fornos, recientemente abierto en la calle Alcalá, donde se les ofreció una espléndida comida servida por el Café Fornos.

    Sigue sin salir, como en la lotería, el número 27.
    Un saludo y próspero año 2009.
    Jesús.

  6. ¡Vaya trabajo, Jesús!
    Repasando lo expuesto y cotejándolo con tu aportación me he quedado algo despistado. En principio nos interesan los datos referidos a los impares, que son los que nos traen de cabeza. En cualquier caso, toda la información es reseñable. Vayamos paso a paso.

    En ESTA FOTO el escaso portal que se ve es el número 17, pués aunque en esta imagen no se distingue, en la original es evidente.
    Según la información de Jesús: «Respecto del Café Fornos parece ser que tenía el número 17 y aporto un dato:
    En “El Imparcial” de 27 de noviembre de 1870 hay un texto en el que se anuncia un tal Carlos F. Kotk, cirujano dentista americano. Calle Alcalá, 17, duplicado 2º. Y añade bajo esta información en mayúscula: CASA DEL CAFÉ FORNOS.»

    Podría ser que existiese el 17 duplicado. Fijándonos en ESTA FOTO, vemos junto al Casino de Madrid (nº 15) dos fachadas simétricas. Podrían ser los números 17 y 17 duplicado. De cualquier manera, ésto no cambia la situación, pués donde había un sólo número (17) aparecería otro (17 duplicado) y la numeración siguiría igual.
    Sin embargo, en ESTA FOTO vemos la misma calle desde otra perspectiva. Si contamos los TOLDOS, de izquierda a derecha, desde el Casino de Madrid (nº 15), incluyéndolo, hasta la esquina con Peligros, bajo la hipótesis de que hubiera un 17 duplicado, vemos tres (números 15, 17 y 17 duplicado), un andamio (nº 19) y dos más (números 21 y 23). Estaríamos en la esquina de Alcalá con Peligros. A continuación la vivienda del marqués de la Torrecilla (nº 25) y después el número 27, la Iglesia de las Calatravas.

    Oscar en su COMENTARIOnos da una sencilla solución. Tal vez sea una buenísima pista. Incluso, que sea la pista definitiva.
    A lo mejor citar el Café Fornos en el número 17 se debiese a un error del redactor del anuncio. No es posible que el Café se encontrase allí, pués a la vista de las imágenes de que disponemos, viendo simplemente la numeración de la Academia de Bellas Artes de San Fernando (número 13), que es contemporanea al edificio del Fornos, es de lógica entender que el dato periodístico es erroneo.
    El tema, como se ve, está aún por resolver. Sigamos, pués con más aportaciones. Y gracias por el esfuerzo.

  7. Hola Pablo,
    Me gustaría que le dieras un vistazo (si quieres y puedes) a la bibliografía que posees sobre el Fornos. Acerca de tu comentario estoy algo confuso, ya que se contradicen las fehas, y dado que el libro que manejo de Velasco Zazo, Antonio., El Madrid del Fornos, apenas aporta fechas, ya no sé en qué momento nos movemos.
    Un saludo, felicidades e auguri di buon natale.
    Enrique.

  8. Copio y pego este extenso y nutritivo comentario de Jesús, que no sé a qué se debió, pero estaba en una carpeta de «spam». Así que he tenido que ir a su rescate.
    Creo que la información que ha obtenido resuelve el asun to de las fechas, y añade aún más información sobre el Fornos, que por lo que se ve, no todo el mundo era amigo de sus tertulias, también tenía sus detractores.
    Un saludo,
    Enrique.

    _______________________________________________

    Jesús
    coami.com
    jplig@coami.com
    82.213.189.171
    Submitted on 26-12-2008 at 5:01pm

    Y sigo, querido Fidel, porque investigando sobre el lugar de Alcalá esquina Peligros y sobre el café Fornos, en el que se ha originado una pequeña discusión de fechas, aporto una pequeña reseña que he ido entresacando de los diversos periódicos de la época:

    Su declive parece empezar con la determinación por parte del gobierno de que los cafés y bares tengan una hora de cierre, evitando así maleantes, borrachos y mujeres de mala vida por las calles.

    En este enlace del periódico de la época “El Imparcial” puede verse cierre a prudencial hora del Fornos por orden gubernativa en 1904.

    Claro que “La Vanguardia” dice cuándo se toma la decisión, y es en una sesión del Senado. Lo podéis comprobar en este otro enlace:

    http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/1904/10/11/pagina-5/33388801/pdf.html

    Esta noticia (en cuanto a los cierres a una hora determinada) irá extendiéndose hasta 1907, fecha en la que comienza un litigio de desahucio del Café Fornos, entre la Sra de Murga y la testamentaria de D. Manuel Fornos, como se puede ver en “El Imparcial” de 2 de octubre de 1917.

    En la “Ilustración Artística” de Agosto de 1908, hay referencia a la clausura del Fornos; dicha publicación no entiende cómo “los periódicos de Madrid suspiraron y gimieron por Fornos, lugar de trasnochadores y donde se armaban juergas y broncas”. También dice que había vuelto a abrir para “tranquilidad de sus parroquianos y panegiristas”.

    Esta apertura pareció seguir hasta 1909, en el que en la publicación “Prometeo” del 1 de marzo de este año en horno de “Fígaro”, que como sabéis es el seudónimo con el que escribía Mariano José de Larra y supongo que sería por el centenario de su nacimiento, se hace una cena en el Fornos en la que asisten Gómez de la Serna y otros artistas.

    En la publicación Gedeón de 31 de octubre de 1909, la Sra. viuda de Murga, que ganó la sentencia definitivamente, alquila los espaciosos locales del Fornos para café (aunque en un primer momento quería alquilarlos para tiendas).

    Lo mismo se lee en “El Imparcial”.

    Así, en 1910 dejaría de llamarse Fornos para llamarse Gran Café, pero siempre se indica en los anuncios de este “nuevo local”, entre paréntesis la mayoría de veces como “Antiguo Fornos”.

    Por último, en el Imparcial de 4 de diciembre de 1920, el café Fornos se convierte en un “lujoso cabaret estilo parisien”.

    Así aguantó hasta 1927, por lo menos; pero en 1928, parece que el Fornos desaparece definitivamente (aunque volvió a cambiar de nombre), como puede atestiguarse en “El Imparcial” de 28 de octubre de 1928, donde además se hace una pequeña reseña histórica (sin fechas) tanto de la trayectoria como de personajes que lo frecuentaban:

    Por si acaso sirve esta pequeña aportación.

  9. Gracias por el Blog. Pense que estaba loco y que a nadie mas le interesaban estas cosas. Trabajo en arqueologia urbana aqui en Puerto Rico y poco a poco estoy tratando de documentar la historia de los locales comerciales y de vivienda que hubo alrededor de las plazas de los 78 pueblos de esta Isla.

  10. Gracias Hernán por tu comentario. La verdad es que lo que aquí hacemos es labor de aficionados, pués falta el sistema y aún más el método, para darle un valor científico. Seguro que tu tarea si goza de esos requisitos. A pesar de ello, intentamos hacer el trabajo con un mínimo de rigurosidad, de modo que nada de lo que se exponga no pueda enmarcarse dentro de lo posible. Al fin y al cabo, nos movemos en los movedizos terrenos de la especulación.
    Un saludo.

  11. Muy señores mios,

    Habiendo recientemente publicado un libro «Historia y anécdotas de las Fondas Madrileñas», recibi un e-mail de un señor poniendo en duda un dato sobre la Fonda de las Diligencias Peninsulares en la calle de Alcalá que puse en mi libro, ya que dedico un buen número de páginas de mi libro a comentarios de viajeros sobre el Peninsulares. Este señor, Adolfo Cuesta, me dio la dirección de su página web.

    Leí con gran interés lo que escribe sobre el Café de Fornos y sobre todo sobre la casa del marqués de la Torrecilla, dentro de la cual estaba situada la famosa Fonda.

    Pues, resulta que me equivoqué en mi libro, ya que creía que estaba ubicada la Fonda dentro de un edificio EN FRENTE de la Aduana, en lugar de al lado. Según la mayoría de los autores, viajeros y guías que he consultado durante la investigación para mi libro, la dirección de la Fonda era Alcala, 15. (Algunos viajero más tardíos, sin embargo, dan el número 7). Consultando mis notas de nuevo, vi que un viajero aleman, Reinhold Baumstark, comenta textualmente que la Fonda Pensinulares se situaba «diagonalmente enfrente del Hotel Paris.» O sea, se trata por lo visto del edificio con aparencia cochambra al lado de la Aduana que se ve en la famosa foto tomada de de la calle de Alcala alrededor de 1855.
    Otro viajero aleman, Wachenhusen, comenta que el «Hotel Peninsulaire» estaba «al princiipio» de la calle de Alcalá, o sea, no al lado de la Calle Virgen de los Peligros.

    Atentamente,

    P. Besas

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