El "Madrid Moderno" (La Guindalera)

(Fotografía: Enrique F. Rojo, 2010)

Encontrarse sin previo aviso con las ya escasas viviendas que componían el Madrid Moderno original sorprende. Haciendo la obligada abstracción situacional, el viaje en el tiempo se produce irremediablemente y nos situamos en otro mundo, producto de otra época y de otras gentes. En este lugar el tiempo parece haberse detenido -haciendo la obligada abstracción- y las casitas que tenemos a nuestro alrededor nos ensimisman por su singularidad y por su anacronía. En estos tiempos que corren en los que lo efímero manda, maravilla el estímulo que pueden producir ejemplos de la vida de hace más de un siglo, en la perdurabilidad casi milagrosa de un puñado de viejas casas que se resisten a desaparecer.

El Madrid Moderno se encuentra delimitado por las calles Cardenal Belluga c/v C/ Roma c/v Av Toreros c/v C/ Cartagena c/v C/ Francisco Navacerrada c/v C/ Campanario/v C/ Ruiz Perello, en La Guindalera. La foto muestra una de las calles del barrio en 1900.


Su construcción, entre 1890-1892, constó de una 1ª fase de viviendas unifamiliares neomudéjares en las calles Castelar, Roma y Cardenal Belluga, debidas a Julián Marín.

Tras los problemas de la promoción con el Ayuntamiento, la legalización estuvo a cargo del maestro de obras Mauricio Martínez Calonge en 1894, que continuó la 2º fase de viviendas de estilo neomudejar en las referidas calles, a partir de esa fecha y hasta 1901.

Finalmente se produjo una 3ª fase viviendas de estilo modernistas en la calle Roma, a cargo, entre otros, de Valentín Roca Carbonell, de 1905 a 1906.

El

(Fotografías: Enrique F. Rojo, 2010)

Dentro del antiguo barrio de la Carretera de Aragón o de la Plaza de Toros (en referencia a la antigua Plaza situada donde ahora se encuentra el Palacio de los Deportes de la Comunidad), a la izquierda de la Carretera de Aragón (actual calle de Alcalá), y junto a la actual Plaza de Toros de las Ventas, que sustituyó a la anterior en 1930, se comenzó a construir en 1890 una colonia de viviendas unifamiliares cuyo promotor llamó Madrid Moderno. La iniciativa del arquitecto Julián Marín, propietario de los terrenos fue secundada por el promotor Manuel Santos Pineda, quien trás los numerosos problemas que tuvo con el Ayuntamiento vendió los sesenta y dos hoteles construidos a Francisco Navacerrada Sánchez.

Al parecer, la relación de amistad de Santos Pinela con el Partido Liberal en el poder, al que perteneció, le permitió comenzar la construcción sin tener todavía las preceptivas licencias. El cambio de gobierno que dió paso a los Conservadores supuso que el Ayuntamiento de Madrid le negase las licencias y le paralizase las obras. Después de dos años de recursos administrativos, Santos Pinela vendió la colonia construida al contratista Navacerrada. Éste se hizo cargo de las deudas y, una vez que legalizo la urbanización, entregó las nuevas obras al maestro Martínez Calonge para que finalizase el proyecto.

(Fotografía: Enrique F. Rojo, 2010)

Todas las casas se agrupaban en hileras que, en la primera fase de Julián Marín, remataba las casas en esquina con torreones circulares de estilo neomudejar, de parecida factura a las de la Casa de las Bolas, entre las calles Alcalá y Goya, obra del mismo Marín. Las casas tenían dos niveles y sótano, con un patio interior. Sus fachadas estaban retranqueadas con respecto a la calle, lo que permitía un mínimo jardín previo a la entrada. La única parte que se encontraba a nivel de la acera era una especie de mirador o “galería” de madera acristalada, que protegía el acceso a modo de soportal apoyado en dos clumnas de hierro torneado. Las fachadas eran de ladrillo visto bicolor con azulejos como detalles decorativos.

Más tarde, las siguientes casas que se realizaron, efectuadas por diferentes arquitectos, añadieron más detalles decorativos y modificaron el primitivo estilo, si bien mantuvieron los miradores por encima de la puerta de ingreso a las viviendas.

3ª Fase de viviendas del Madrid Moderno de estilo modernistas en la calle Roma, a cargo de, entre otros, Valentín Roca Carbonell, de 1905 a 1906. (Fotos: Enrique F. Rojo, 2010)

Se puede decir que no hubo unanimidad de criterios a la hora de valorar la promoción urbanística que supuso el Madrid Moderno. El periodista Juan Valero de Tornos (España en fin de siglo, Madrid,1899) dijo de ella en 1894 que se trataba de una barriada “de preciosas casitas, habitadas por numerosas personas, que por un módico precio habían llegado a ser propietarios de sus casas, rodeadas de jardín y formando uno de los puntos más bellos del ensanche.”

Sin embargo, el escritor y crítico literario José Martínez Ruiz “Azorín” (La Voluntad, Barcelona, 1962) comentó acerca de las casas: ”A la izquierda de la Plaza de Toros, los diminutos hoteles del Madrid Moderno, en pintarrajeado conjunto de muros chafarrinados en viras rojas y amarillentas, balaustradas con jarrones, cristales azules y verdes, cupulillas, sórdidas ventanas, techumbres encarnadas y negras…, todo chillón, pequeño, presuntuoso, procaz, frágil, de un mal gusto agresivo, de una vanidad cacareante, propia de un pueblo de tenderos y burócratas”.

En la misma línea, el arquitecto Luís María Cabello Lapiedra –autor del Palacio de la Moncloa, el Palacio del Marqués de Carralbo, etc.-, dijo (en Resumen de Arquitectura, nº3 de Marzo, 1901) de Madrid Moderno que su pomposo nombre aparecía a la puerta de la Corte con sus casas mezquinas, aparatosas, mal construidas, en que la gente vive hacinada y sin higiene, y con cuya construcción de fincas, se había explotado la buena fe de los vecinos de Madrid.

Madrid Moderno. (Foto: Enrique F. Rojo, 2010)

Al respecto de la calle Castelar, donde se encuentra la primera fase de casas de la promoción, el cronista Pedro de Répide escribía en 1925:

«La Calle Castelar es la primera calle de la barriada de hotelitos, denominada Madrid Moderno, construida en 1890 por Don Santos Pinela y el arquitecto Don Julián Marín. Antiguo republicano aquél, quiso honrar el nombre del famoso orador –denominando Castelar a la calle-, a cuyo lado había militado en política. La designación fue particular, sin recayese ni haya recaido sobre ella acuerdo municipal.

Los hotelitos de esta calle, construidos según un patrón uniforme, revelador de un estilo un tanto chocarrero del arquitecto Marín, fueron muy útiles para mejorar la cuestión de la vivienda, pues vendiéndose a precios hoy día irrisorios, cincomil y diezmil pesetas, daban a cada familia una residencia amplia y desahogada. De no haberse limitado a cuatro calles aquella barriada, sino haberse extendido grandemente, el vecindario madrileño habría ido conociendo las ventajas de la casa independiente sobre el antipático sistema de las fincas alquiladas por pisos. A pesar de lo que se ha elevado el precio de la construcción, sería conveniente edificar nuevos barrios de esa clase de viviendas en los terrenos libres que quedan en lugares como entre la calle Francisco Silvela y el límite; desde la Avenida de Menéndez Pelayo al nuevo Paseo del Abroñigal; aledaños de los caminos de Chamartín; Cerro del Pimiento y ambos ñados de los primeros tramos del Paseo de Ronda; entre la Bajada del Vado y la calle de Ataúlfo: Con la ventaja de que en estos dilatados espacios se construirían los hotelitos aislados, pués el gran inconveniente de los de Madrid Moderno es el de ser medianeros.»

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Calle Londrés,  Madrid Moderno. (Foto: Concepción Ródenas. 1910 AFCM)
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Postal de 1900 donde se ve el aspecto original del Madrid Moderno con uno de los torreones de la esquina en la calle Castelar en primer término.
Calle Roma, Madrid Moderno. (Foto: Enrique F. Rojo, 2010)

En la actualidad el Madrid Moderno ha dejado de existir como tal. En la nefasta década de los setenta y más adelante también, la fuerte presión especulativa y la ausencia de protección sobre la singularidad de estos edificios permitió su demolición para construir impersonales bloques de viviendas y, en el mejor de los casos su transformación, añadiendo nuevas alturas o modificando totalmente su estructura interior. Sólo en contados casos se rehabilitó con buen criterio. En la actualidad hay tres viviendas que se encuentran es estado de abandono, deteriorándose y cayéndose a pedazos.

Referencias.-

Arquitectura y clases sociales en el Madrid del siglo XIX

Díez de Baldeón García, Clementina

Siglo XXI Editores

Madrid, 1986

Las Calles de Madrid

Pedro de Répide

Ediciones La Librería

Madrid, 1999

Arquitectura de Madrid

Tomo II: Ensanches

Fundación COAM

Madrid, 2003

Madrid Moderno, vestigio urbano del siglo XIX

Lo que queda de una barriada económoca del extrarradio.

Enrique F. Rojo Escobar

Ilustración de Madrid. Núm. 15. Primavera 2010

Ed. M. Abella & Asociados, S.L. Madrid, 2010

Barrios de Madrid: Madrid Moderno (ABC– 3 de septiembre de 1906)

75 opiniones en “El "Madrid Moderno" (La Guindalera)”

  1. Gracias por evocar con un nuevo artículo otro intento de hacer Madrid más habitable, como el que guió la construcción del «Madrid Moderno». Aún hoy, pese a todas las alteraciones y abandonos, pasear por entre sus calles es un verdadero lujo para el viandante; cuál no será vivir entre las paredes de uno de esos simpáticos hotelitos con cierta disculpable,inofensiva y entrañable cursilería como de antigua tía solterona…

  2. Pués es verdad que es agradable pasar por las calles Roma o Castelar. Las casas son tan peculiares que le dejan a uno ligéramente desubicado. Incluso el Parque de Eva Duarte, creo que se llama, no parece de Madrid. Es una de las sorpresas que esconde esta ciudad, tan anodina, a veces, pero tan imprevisible las más de las ocasiones.
    Un saludo.

  3. En su día se llamaba (yo así lo recuerdo de mi infancia), «de Eva Perón», y creo que lo inauguró la susodicha en una de esas visitas de los mandatarios de los pocos países que apoyaban al régimen. Lo malo es la adyacente y espantosa parroquia de Ntra. Sra. de Covadonga, auténtica birria en arquitectura religiosa donde las haya. Hasta los propios parroquianos deben ser tan conscientes de la fealdad de su templo que hace poco una chica de ese barrio, al decirme que ayudaba en diferentes actividades de esa parroquia, se sintió obligada a añadir la coletilla: «… ¡la más fea de Madrid!».

    1. yo nací y me crié en ese barrio, al parque le llamabamos de la «perona»; mas tarde, cuando he pasado por allí y he visto el nombre… pues …la Evita Perón, pero siempre nos referímos a él como el de la perona.
      Era un barrio estupendo, agrícola, también había laboratorios farmaceuticos, una panificadora que hasta hace unos años aún trabajaba, un vivero y «el canalillo»,donde casi me ahogo con 3 añitos. La mezcla de clase obrera y otra mas pudiente vivificaba el escenario. Era precioso!

  4. Pues resulta, Enrique y Pablo, que mis padres se casaron en la iglesia de Covadonga – muy de mañana para no pagar, las buenas horas quedaban reservadas para los pudientes parroquianos. Totalmente de acuerdo con esa descripción del templo que hace Pablo.
    Vivieron, antes de tenerme a mi, su primer hijo, en la calle Francisco Navacerrada, que por lo que se ve fue el contratista del barrio, tal como relatas Enrique, en otra de tus formidables catas «arqueológicas» de nuestro Madrid.
    Conocí bien los interiores de algunas casas de la época. Recuerdo a mi compañero de pupitre del grupo escolar General Mola, Celada de apellido y posiblemente de nombre Javier, que vivía en una de esas casas con jardinillo delantero. Y con una especie de sótanillo que constituia el objeto de nuestros juegos infantiles. Jugabamos al refugio antiaereo, cual niños de Londres o Berlin.

    El parque de la Perona, asi lo conociamos era nuestro parque favorito.

    La casa de baños de la Avenida de los Toreros, hoy creo que centro cultural. Allí ibamos mi hermano y yo a aliviarnos de las estrecheces de una casa donde convivian tres grupos familiares.

    Voy poco por allí en los últimos años pero todavía recuerdo con admiración un edificio modernista en la esquina de la Avenida con Fco Silvela, con esas curvas tan parecidas al edificio de la escuela de Señoritas del que algunas veces hemos hablado.

    Un abrazo para los dos

    Angel

  5. Hola Angel. Hola Pablo. Muy interesantes vuestros comentarios, como es habitual.
    Pablo, el edificio al que aludes que hace esquina con Francisco Silvela, es obra del prolífico y camaleónico Luís Gutiérrez Soto, responsable de los cines Europa, Barceló o Callao -exquisitos donde los haya- y también del inquietante Ministerio del Aire, en Moncloa. Se trata de la casa conocida como Casa Cuna Nuestra Señora de las Mercedes, de 1934 y, por tanto posterior a los cines racionalistas. La Casa se puede adscribir a la corriente racionalista que entonces practicaba Gutiérrez Soto. A partir de 1939 su estilo derivaría hacia otros derroteros.
    Un Saludo.

  6. Hola amigos!

    Lo primero de todo agradecer a Enrique este artículo sobre el «Madrid Moderno». Para mi ha sido una autentica sorpresa porque llevo meses y meses recuperando información sobre Julián Marín. Me he recorrido miles de páginas, archivos digitalizados, bibliotecas y hemerotecas buscando información sobre él. Se que donó 10.000 metros cuadrados para la Fundación Caldeiro. Que colaboró estrechamente con su amigo Alberto Aguilera en la construcciíon del Asilo de Santa Cristina de la Moncloa inaugurado en 1895. Que ya por entonces llevaba construidas en Madrid más de 60 obras. Que a su cargo estaban más de 500 personas y que por sus manos pasaron más de 10 millones de pesetas de esa época. Quisiera saber qué eduficios de estilo neomudejar y modernistas construyó porque deben quedar en pie unos cuantos, entre ellos la «Casa de las Bolas» en Alcalá ( fijaros bien en los adornos y compararlos con los del Madrid Moderno). La Avenida de los Toreros llevaba su nombre y su mujer, Rafaela Bonilla, todavía se conserva. Fue una persona muy comprometida con los más desfavorecidos dedicando mucho dinero y tiempoa causas nobles y así lo atestiguan varios artículos en la prensa de la época.
    Muchas gracias Enrique y saludos a todos.
    Estaré por aquí cerca
    Blanca

  7. Gracias Blanca por participar en este Blog con tu comentario. Los datos que aportas son interesantes y complementan valiosamente lo ya dicho.
    Te insto desde aquí a que no pierdas ripio y participes siempre que quieras en este espacio que es de todos.
    Un saludo,
    Enrique

  8. Me ha alegrado sobremanera descubrir estas páginas. Nací en 1941 en una casa de la calle Francisco Navacerrada (el nº 14) y mi colegio estaba en la calle de Castelar. Allí viví hasta que me casé. Fui bautizado en Covadonga. Por lo que he leído por encima, los «blogueros» deben ser más jóvenes que yo. Soy profesor de Historia jubilado, investigador y Académico de Bellas Artes y de Historia. A vuestra entera disposición.
    Voy a leeros más despacio y prometo incorporarme al diálogo si lo creéis conveniente o interesante.
    Un abrazo cordial, «paisanos».

  9. ¡Hola amigos! Este es mi segundo comentario. La iglesia de Covadonga (donde me bautizaron en 1941) era una iglesia modesta y blanquita, con un jardincito anterior y parecía una iglesia rural. A fines de los 40 se revistió interiormente de mármol negro y se hizo la capilla del Sagrario. En 1950-52 se «forró» literalmente con esa envoltura horrenda con la que ahora aparece: yo era niño del coro y recuerdo la maqueta que se expuso y me quedé estupefacto.
    La Avenida de los Toreros ya se llamaba así en el 50, aunque todos los del barrio la seguíamos llamando «Julián Marín», al igual que Francisco Silvela que para nosotros siempre será el «Paseo de Ronda»: fue bulevar arbolado hasta principio de los 60. El edificio que decís esquina a Francisco Silvela junto a la antigua Casa de Baños era el Hospital Alemán.
    El parque Eva Duarte lo vi hacer y antes era el descampado de la finca de Nogueras. Nunca lo conocíamos como Eva Duarte sino siempre como «Nogueras». De esa finca nacieron las calles de Florestán Aguilar (y sus casas de la acera de los impares) y á principios de los 60 la calle de Gómez Ulla.
    Alguno de vosotros habla del «sotanillo» de la calle Francisco Navacerrada. Creo que era el nº 5: allí comprábamos pan de estraperlo (buenísimo, una peseta la barrita). Yo nací en el nº 14 de esta calle y allí viví hasta que me casé. Había muchos «hotelitos». De 1947 a 1956 fui a mi colegio que estaba al final de la calle de Castelar, junto al «torreón» que hace esquina con Cardenal Belluga.
    Iré comentando más cosas. Gracias y un abrazo, «paisanos».

  10. Un saludo, Enrique Carmelo.
    Excelentes recuerdos de esta zona de Madrid tan peculiar. Muchas gracias por aportar estas notas personales, que nos ayudan a situarnos temporalmente en el lugar. Te animo a que sigas aportándonos tan rica información.
    Un saludo afectuoso,
    Enrique Fidel.

  11. Evidentemente, ciertos lugares y sus nombres cambian de una generación a otra. Y precisamente por pertenecer, no sé si para mal o para bien, a una generación posterior a la que conoció esa finca cuando aún no era parque, puedo jurar que en mi infancia (nací en el 59) ese parque era conocido como «Eva Perón»; es más, como el nombre venía después del sustantivo «parque», recuerdo que en mi casa, siendo pequeñísimo, yo entendía que me llevaban a jugar al «parque Vaperón», y sólo con el paso de los años comprendí el porqué de tan extraño nombre y la forma correcta del mismo.

  12. Es estupendo y alegra el espíritu que generaciones separadas por el tiempo (soy casi 18 años mayor que el Doctor Hache, por ejemplo) hayamos coincidido en «vivir» un barrio entrañable (entoces «vivíamos» nuestros barrios, no sólo «en» ellos). El parque Eva Perón: Eva Duarte visitó España en en 1947. Tengo una foto a mis 8 años en el «Paseo de Ronda» y a mis espaldas de ven las casas de Florestán Aguilar aún en construcción y la tapia (con la leyenda «Saconia, empresa constructora») que cerraba la finca de Nogueras, donde luego se alzó la verja del Parque. En la parte que da a la calle Gómez Ulla había una piscina municipal. Gómez Ulla era un descampado que limitaba con una tapia de ladrillo y tapial que servía de muro a los «Jardines Bolonia», una terraza-«dancing» de verano. Los niños escarbábamos en los agujeritos de donde salían arañas, y al final obteníamos balas de fusil, restos de los duros combates por Manuel Becerra durante la «Semana del Duro» que enfrentó a negrinistas y casadistas en marzo de 1939. Hay una foto de entonces con un tanque Renault disparando en medio de la plaza. También se hicieron disparos con un cañón del 7’5, uno de cuyos proyectiles destrozó el hotelito del torreón del nº 1 de lacalle de Castelar c/v a la calle de Campanar. Estas ruinas (sitio ideal para nuestros belicosos juegos)se demolieron en 1955 y allí se edificó un centro social. En el centro de la plaza de Manuel Becerra había una fuente monumental que en 1833 se erigió en honor de la reina gobernadora Mª Cristina de Borbón y allí nos chapuzábamos (ilegalmente) los chicos en el verano. Esta fuente (que en el XIX se conocía como «Obelisco de la Castellana», obra del arquitecto Mariátegui y el escultor Tomás) se trasladó en 1968 al Parque de la Arganzuela, en la ribera izda. del Manzanares, por bajo del Puente de Toledo, en paralelo al Paseo de Yeserías.
    Otra cosilla: En el solar que había en Manuel Becerra c/v a Doctor Esquerdo se levantó después de 1951 el cine Universal, que era de reestreno y cuya primera proyección fue la película «Rashomón» de Akira Kurosawa. Otro cine de la plaza era el «Becerra». El Universal y el Becerra eran un poco caros (como lo era el Victoria del paseo de Ronda:¡un duro!) para los chicos de mi edad, que preferíamos los cercanos Argel, Ventas («el Palacio de las Pipas»), Ayala, Alcántara, Padilla (este, el más barato: 1 peseta) con programas dobles en sesión continua. En el colegio «de los Caldeiros» de Julián Marín también se proyectaban películas para sus alumnos y los que éramos amigos suyos.
    Un abrazo.

  13. En Francisco Navacerrada 10 vivió uno de los hombres más destacados de la ciencia española y de proyección universal. Me refiero al Dr. D. Bermudo Meléndez Meléndez que había nacido en Palencia en 1912 (murió en Madrid en 1999), discípulo del famoso Dr. Hernández Pacheco. Catedrático de Paleontología y Geología Histórica de la Universidad de Madrid, presidente y miembro de varias sociedades científicas y autor de importantes obras de geología y paleontología que conocen todos los estudiosos y estudiantes de Ciencias Naturales, destacando su “Manual de Geología”, escrito con el Dr. Fuster, y sus extensos “Tratado de Paleontología” y “Paleontología”. De reconocido prestigio mundial, en su honor, doce especies fósiles llevan añadido su nombre (“melendezi”).
    Tenía diez hijos, menores que yo. De ellos, al menos dos, Guillermo y Enrique, han seguido las huellas de su padre. Vivía con ellos una hermana o cuñada que era soltera. Hombre muy afable y bondadoso, el 1953 le hice unas preguntas “técnicas” en relación con un grueso libro (757 págs.) que estaba leyendo: “El solar en la historia hispana” de su maestro Hernández Pacheco, y que me había regalado mi hermano, una historia de España desde la perspectiva geomorfológica de la Península, que aún conservo con cariño (fui un niño curioso y precoz, con temprana vocación por la Historia y con hermanos bastante más mayores que yo, en una casa con muchos libros). Don Bermudo orientó mis dudas y se quedó extrañado de que me a mi edad me interesara por aquello. Y aprovechó… para explicarme cómo funcionaba su motocicleta Guzzi Hispania de 65 cc (aquella de ruedas estrechas y altas, pintada en rojo, de un solo sillín y cambio manual de tres velocidades, que no sobrepasaba los 50 kph). Creo que luego tuvo un Isetta, aquel minúsculo coche biplaza al que se accedía por la parte frontal y que se conocía como “el huevo”.
    Llevo años interesado en que en la casa del nº 10 se ponga una placa en honor de D. Bermudo. Creo que algún día se hará.
    Otros ilustres vivían en Francisco Navacerrada: En otra ocasión daré noticia de ellos.

  14. Corrijo un fallo por precipitación mía en un comentario anterior: El Hospital Alemán estaba en Francisco Silvela, sí, pero no haciendo esquina con la Avenida de los Toreros, sino un poco más arriba, esquina a la calle de Eraso. En los 80 ya no existía.
    Perdón y hasta la próxima.

    1. El dicho hospital, lo tiraron e hicieron un edificio magnífico, que después de haberlo alquilado «Telefónica está infrautilizado en espera de alquiler»
      Yo sigo viviendo en la Calle Roma

  15. Yo soy del Barrio, y trabajé cuando era muy jovencita en el Paseo Ronda,21 (actualmente Francisco Silvela, era un laboratorio de productos farmacéuticos llamado Lagar.S.A. estaba a la izquierda entrando por Manuel Becerral,era un hotel de dos plantas y sótano muy,bonito al lado había otro de iguales características que hacía esquina con la calle Padilla, allí viví los momentos de mi adolescencia más alegres y tristes también por diferentes circustancias, luego por los años 65 los demolieron y nos trasladaron a Pozuelo de Alarcón Un Laboratorio más moderno y Grande y con más medios , pero yó sigo soñando con aquellos años que pasé con todas/os mis compañeros.El bulevar que había en el centro de la calle era una maravilla con arbolada,salíamos la chiquillería a jugar, y hablar de nuestras cosas hasta las tantas sin niugún peligro ¡¡¡parece mentira que añoremos momentos en los que no teníamos los medios económicos que tenemos ahora pero que nos conformábamos con tan poco.También recuerdo muy gratamente el Madrid Moderno,pues tenía una compañera que vivia en un chatetito de ellos.
    Un saludo

  16. Estimados amigos!
    acabo de ver este espacio y me he dejado , a la vez de fascinado, con ganas de hacer dos preguntas:alguno de ustedes podría indicarme que dos casas de la colonia «madrid moderno»se encuentran en la actualidad en estado o ruinoso? en qué calle y numero?y alguien podría facilitar o indicar donde se puede encontrar una fotografia del antiguo hospital aleman?
    las primeras preguntas tienen un fin preservacionista:quiero hacer un dossier de edificos de viviendas historicos de madrid(a la direccion general de patrimonio historico .arenal /18) para solicitar el que sean declarados bajo proteccion y los incluyan en el catalogo PGOUM actual en nivel 2 extructural(dicese imposibles de demoler ni remodelar estetica y tecnicamente).la tercera es por simple curiosidad.
    reciban un coordial saludo
    Alberto

      1. Y también los números 12 y 14 (no sé si el 12 está todavía en pie ya que hace tiempo que no paso y antes tenía un cartel anunciando unas viviendas).
        Saludos.

      2. El 20, el 12 y el 14 están en ruinas, tapiados últimamente por el asunto ocupas y parece que como hay que restaurarlos por estar protegidos, los dueños no deben de tener dinero para hacerlo.
        Yo sufro cada vez que paso.

    1. No se que numero es de la calle Roma, pero el nombre es Villa Sara. Era la casa de un compañero del Colegio Caldeiro. Una vez estuvimos jugando al scalextric. Creo recordar que decian que esta casa estaba unido por un tunel con el colegio.

      1. Que me puedes decir de Villa Sara, por favor, Sara era mi bisabuela y mi bisabuelo Pablo Valles, hay una fotografía que puede tener sentido con lo que dices, como se llamaba tu amigo?

  17. Me ha encantado descubriros. Yo no nací exactamente en La Guindalera, pero sí en una calle muy cercana, Alcántara, y también me bautizaron en Covadonga. Aprendí a montar en bici en el Paseo de Ronda, donde había un taller que me alquilaban una con dos ruedas supletorias a los lados, mientras mi madre se sentaba a tomar un refresco en un kiosco que había en el bulevar y que se llamaba «El rancho grande» También he jugado en lo que a mediados de los 40 eran desmontes y después se convertiría en el Parque Eva Perón. Ya en esta época abandoné un poco la zona porque fui a un colegio situado en Goya, cerca de Serrano. Ahora, hace poco, me he venido a vivir a la casa que abre Cartagena y Francico Silvela desde donde tengo unas vistas magníficas. ¿Alguien me podría contar algo sobre este edificio que me parece también racionalista, pero del que no sé nada más? Gracias y un saludo
    MARTA

    1. Sigue estando la cervecería Sidney en la esquina? Levo muchos años fuera de Madrid, y en esa cervecería pasábamos los domingos tomando el aperitivo, asi como la pastelería de enfrente, de unos sres. muy mayores. Tambien la tienda de patatas fritas de Cartagena esquina con Fco. Navacerrada y los billares de enfrente, Emiliano, conocido como los Emi.

  18. Magnífica la información sobre el barrio. Añado, hasta los últimos 50 ó primeros 60 existían en la calle Campanar dos edificios muy curiosos: uno de ellos, subiendo a la Avenida de los Toreros en la acera derecha era el «Laboratorio de Inyectables B. Marín» (o Martín). El otro, en la acera contraria, el estudio del escultor Juan Cristóbal. Tenía un enorme ventanal al que durante muchos meses se asomaba una enorme estatua ecuestre. Y en la misma acera, ya haciendo esquina con la Avenida de los Toreros, el dancing «El Parque», durante la guerra civil llamado «Rusia»

  19. Hace un par de días me di un paseo por las calles Roma y Castelar y cuál fue mi sorpresa al ver algunos hotelitos de los miradores tal y como los recordaba de la infancia. Fue un verdadero e inesperado salto en el tiempo pues nunca hasta entonces me había acordado de ellos ni los había situado en esas dos calles en concreto. Yo nací en 1956 y dos años después nos trasladamos a vivir a la Avenida de los Toreros 22, justo la casa al lado del baile «El Parque» que funcionaba los fines de semana y en el que también se celebraban bodas y demás. Recuerdo mis paseos de pequeña (4 – 5 años) por las calles Londres y Francisco Navacerrada en las que me llamaban la atención los hotelitos. Y si no me falla la memoria uno tenía en vez de jardín un a modo de rampa de poca pendiente en la que yo jugaba. Yo creía que los hotelitos habían sido todos engullidos por la especulación tan al uso en nuestro Madrid desde los años 60, ya que no queda ni uno ni en Francisco Navacerrada ni en Londres, y por eso fue casi un sueño el verlos de nuevo.
    Y gracias por todos esos comentarios que me llevan a otra época: bulevar del Paseo de Ronda, la casa de la esquina de Cartagena y Francisco Silvela con la cafetería Sydney de entonces que sigue allí, el obelisco de Manuel Becerra, el parque Eva Perón de mis juegos con un mutilado vendía chucherías «a dos reales» a la puerta, el coche de principios del siglo XX en el escaparate de la Peugeot , los mojicones de la pastelería del principio de Cartagena y la patatería de Cartagena esquina a Londres que aunque irreconocible sigue en su sitio. Muchas gracias a todos.

    1. Que buenos recuerdos, en la C/ Cartagena, las papatas, el Sidney y es verdad el coche de la Peugeot.
      Tambien el Colegio Sahagún, en la Avda. de los Toreros, y por supuesto, el de Las Divinas Pastoras, conocidas como las borregas.
      Tambien el cine Bahia, que ahora es un supermercado.
      Yo fui a Caldeiro, y nací en el 60.

      1. En el coche antiguo de la Peugeot ponían un Papá Noel en Navidades. Ahora, hace nada, han quitado la Peugeot…como el cine Bahía hace tiempo. La pastelería es actualmente de una cadena que tiene varias en Madrid. Además ya sabrás que la antigua Casa de Baños de la avenida de los Toreros es el Centro Cultural Buenavista (ahí voy a votar). Un saludo.

      2. Nací en el 61, mis padres vivian y viven al final de la calle Martinez Izquierdo, en la Colonia de la Caja de Ahorros.
        Yo fúi a las borregas e hice la comunión en el Caldeiro. También estuve en el colegio Sahagun – ahora es una guardería bilingue.
        Justo al lado del colegio Sahagun había un ambulatorio… ¿Lo recordáis?.
        Y al principio de calle Azcona en la escuela Julián Basteiro había una piscina… preciosos años, preciosos veranos!!

  20. En primer lugar, presentarme brevemente. Soy un investigador histórico. Llegué precisamente al blog buscando una información que se encuentra entre las intervenciones, Se trata de la ubicación del antiguo Hospital Alemán en Madrid. Y como estoy investigando el caso de unos submarinistas alemanes de la Segunda Guerra Mundial que ingresaron en este centro. Después de buscarlo en el «Noticiero Guía de Madrid de 1944» de Guías Les, y mucho rebuscar en Internet, aparecí aquí. Tomo buena nota.

    Agradezco al creador del blog su obra, las fotografías, a cual más interesante, su documentación, y todas las informaciones que han ido aportando los intervinientes.

    Mis recuerdos del barrio, aunque más modernos, los 80s, son del SAT de la casa Grundig de la Avenida de Los Toreros, donde acudía a reparar uno de mis receptores de Radio.

    Como Alberto, sería curioso encontrar una foto del edificio.

    Jan.

  21. Me ha encantado el artículo; de verdad. Sugiero que se cree otro similar con interiores de casas modernistas, ¿qué os parece?. Saludos.

  22. Hola amigos: Acabo de descubrir esta pagina y me ha interesado mucho. Quisiera preguntar algo. Vereis. Estoy investigando la vida de Miguel Hernández en Madrid en el giro de los años 1931/32. Sus biógrafos dicen que malvivió en la Academia Morante, que estaba en Francisco Navacerrada 4 y cuyo director era Francisco Marí Morante. No he encontrado rastro de esta Academia pero si de un Colegio Academia Morante (La casa del niño) que era un colegio muy moderno de 1ª y 2ª enseñanza ubicado en Alcalá 190 y Francisco Silvela 4. En ABC de 1932 habia mucha publicidad de este centro que no se si será el mismo en que estuvo precariamente empleado Hernández. Otra cosa: en Francisco Navacerrada 4, hacia principios de los años 30 lo que habia era un restaurante de nombre Danubio, con orquesta, jardín de verano, bar americano. Ambos tendrían que ser establecimientos muy conocidos en aquellos años.

    ¿Alguno de los lectores habra investigado sobre esto o recordará algo de lo que le hayan contado sus padres o abuelos?. Me interesaría conocer cualquier dato. Os dejo mi correo manuelblas.martinez@hotmail.com Gracias de antemano. Manuel

  23. El 1 Octubre de 2009, coloqué unas líneas sobre mi investigación. He encontrado a través de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional dos breves reseñas en periódicos de la época, que anunciaban la inauguración del Hospital Alemán en Madrid el día 1 de Diciembre de 1913. Son dos diarios, «La Correspondencia militar» y «La Época», que sitúan este hospital en el Paseo de Ronda, números 11 y 13:

    Son dos documentos en PDF: Ambos tienen la breve reseña en la página nº 2.

    http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/hemeroteca/00000004331913120110995
    http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/hemeroteca/00000004071913120122665

    Para acceder a los documentos, tenéis que clicar en la miniatura de la página del periódico, tras hacer clic en los enlaces que os he indicado.

    Es decir, el Hospital, se inauguró oficialmente el Domingo 30 de Noviembre de 1913.

    Jan.

  24. Me ha hecho mucha ilusión encontrar esta página, yo nací en 1956 en la calle Florestan Aguilar y allí he vivido 30 años, recuerdo muchas cosas de las que contais aquí. Si hago memoria también había una churrería en la calle Francisco Navacerrada casi esquina con Cartagena y en esta misma calle una panadería «Julio» y a la misma altura pero en Francisco Silvela una tienda de comestibles (vendían de todo y arreglablan medias) llamada Macario, no se si esto os suena, muchas gracias a todos por vuestros comentarios

    1. Me alegra ver que la gente se acuerda de la Panadería de Julio, yo soy uno de sus hijos. La pastelería de la calle Cartagena era del señor Santiago el pastelero, las patatas fritas La Conchita, estudie con sus hijos en Caldeiro, la tintorería se llamaba Hércules, falta mencionar el bar El Peñon de Beni y Virginia, la chocolatería de doña …,los ultramarinos de Valentín, la cabornería don …. que luego fue un salón de juegos, el bar la Bodeguita, la frutería de Juan, que luego fue y ahora de su hijo la peluquería de Vicente, el bar Peña, en el nº 5 vivía doña Agueda, una comadrona que trajo al mundo a medio barrio y el practicante, don Manuel, que vivía en el º 7. Una familia de la calle Cartagena.

      1. Gracias Jorge por el comentario que recupera la memoria del barrio de La Guindalera.
        He visto que ha enviado varios mensajes repetidos. Le informo de que están moderados, así que no se publican al instante, antes tiene que leerlos el administrador del blog. Gracias por la paciencia. Un saludo.

  25. Nacido el 6 de marzo de 1948 en el hospital aleman de madrid, quisiera saber si este hospital existe en algun sitio de madrid. Si alguien me puede aportar algun dato fiable se lo agradecere. gracias.

    1. En la página del Hospital Ruber Internacional http://184.168.150.112/especialidades/cirugia_mano_micro/index.php se puede leer

      La actividad de la Unidad se inició en el año 1978, en el Hospital Alemán de Madrid, precursor del actual Hospital Ruber Internacional. Los componentes de la Unidad son miembros numerarios de la Sociedad Española de Cirugía de la Mano, de la Federación Europea y de la Federación Internacional de Sociedades de Cirujanos de la Mano.

      Jan.

  26. Acabo de ver que estos últimos días han derribado el hotelito de Pilar de Zaragoza 43-45, el único que quedaba en la parte antigua del barrio. este edificio aparecía en el inventario de edificios de interés del colegio de arquitectos de Madrid. Todavía hay alguna máquina en el recinto.

  27. Magnífica información. Por esto, me animo a incluír un comentario y una solicitud de ayuda:
    Tengo entendido que el edificio de Gutiérrez Soto se construyó como Casa-Cuna Nuestra Señora de las Mercedes (para bebés abandonados), financiado por Mercedes Castellanos Mendeville.
    Que tras la guerra pasó a ser Residencia de Huérfanos del Ejército, durante unos años.
    Y ahí pierdo la pista de fechas, pero sé que el edificio volvió a destinarse a Sanidad, pero ya no como Casa-Cuna, sino como Maternidad normal.
    Creo que pertenecía a la Sociedad Médica (de las primeras que se formaron) “La Honradez” (nombre muy de la época) ¿Saben entre qué años se utilizó el edificio como Maternidad?
    Sé que se llamó Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes.
    ¿Cuándo se abandonó este uso para reconvertirlo en viviendas? ¿Se hizo algún tipo de ampliación? ¿La hizo el mismo Gutiérrez Soto? Tengo mucho interés en todos estos datos exactos y no he conseguido encontrar documentación. Quizás alguien podría ayudarme. Alguno de los muchos amantes del Madrid desaparecido.
    Muchas gracias.

    JJ Puerto

    1. Gracias JJ por la información. Interesantes también las cuestiones que planteas. Voy a ver si encuentro algo que pueda aclarar estas dudas.Es posible que algún lector del blog tenga datos al respecto. Ahí queda la demanda. A ver si hay respuestas.
      Un saludo

    2. hola! yo lo recuerdo físicamente hasta no hace mas de 3 ó 4 años, luego ví el solar. Al colegio de las Mercedes he ído muchas veces: había fiestas (tipo verbenas o tombolas), meriendas, y también en alguna ocasión nos dieron «reyes» a mis hermanos y a mí; eran los años 60, nací en 1956 y hasta la muerte de nuestro padre vivimos allí, en una casita pegada a la Escuela de Capacitación Social, hoy Julian Besteiro, un lugar magnífico donde aún te puedes» trasladar en el tiempo» , pasear por los jardines, la fuente…… Chao

  28. Hola a todos,
    Lo primero, gracias por el blog, no sabéis la ilusión que me ha dado cuando he empezado a leerlo…
    Porque?? pues bien, por que nací en uno de esos hotelitos de la calle Castelar, en el nº 18 para ser exactos (aparece en dos de las fotos de más arriba), y allí me crié junto con mis 4 hermanos, mis padres, mi abuelo y mi tío, en lo que podría describir como una infancia perfecta.
    Podíamos correr por la casa sin miedo a molestar a los vecinos, jugábamos al fútbol, baloncesto, escondite y todo lo que os podáis imaginar, sin tener que salir de casa. Y si salíamos, no había problema, porque la calle era de adoquines, los coches si corrían se les salían las bielas.
    Teníamos el parque en la esquina de la calle, y entre el parque y casa, encontrabas la «casa de socorro» justo en la esquina de doctor Gómez ulla con florestan aguilar.. este punto era importante, porque era frecuente que alguno de los hermanos pasásemos a visitar a los señores médicos que allí trabajaban..
    Dentro del hotelito, mi abuelo, peluquero de profesión, ya retirado, cortaba el pelo a los abuelitos del barrio, que entraban y salían de mi casa como si fuesen familia, adentrandose por el pasillo hasta el patio en busca de mi abuelo si este no se encontraba en la habitación que usaba como «peluquería». (algún susto con el Pastor Alemán que habitaba en el patio, tuvo algún buen señor)
    Entre buscando una foto de mi amada casa y calle y me he encontrado con un montón de recuerdos que me han alegrado y recordado de donde vengo.
    Al morir mi padre vendimos el chalet y los Santamaría dejaron de vivir en la calle Castelar. Los dos únicos que quedamos, somos mi hermano y yo que vivimos en Ruiz perello, en una corrala de aquella época también…

    Gracias, gracias, gracias

  29. Me gusta encontrar ésto que nos describes (y nos muestras) Gracias por estar aquí. Nací en ese barrio y hasta los 10 años mis recuerdos son vívidos,
    sensaciones, olores, juegos, el tranvia… y mi padre que se hizo un artilugio para tostar malta, y un cerdito que teníamos que se llamaba «sopaprisas», y el boby y su madre, una perra que la faltaba un ojo y se llamaba Sultana, y las parras y las lilas, el canalillo que era como un regato a la sombra. Besos virtuales y un fuerte abrazo también. Otra vez Gracias

  30. Hola a todos. Me ha encantado esta entrada, es muy interesante.

    Soy del barrio, aunque de su última época pues nací en 1988, concretamente de Francisco Silvela, al lado del edificio Gutiérrez Soto. Hace años se convirtió en uso residencial para militares del Ejército de Tierra, al estilo del edificio de enfrente de la Armada. Imagino que el INVIFAS-INVIED los habrá puesto a la venta estos últimos años. Hace pocos meses comenzaron su restauración, habiendo terminado hace escasas semanas.

    También me bautizaron en Covadonga, y fui al colegio Fundación Caldeiro.

    Un saludo a todos, y si queréis saber más, estaré encantado de contestar.

    Marcelo.

  31. Una interesante mirada a un barrio de Madrid por el que he caminado muchas veces. Ahora ando en busca de un dato, que no sé si alguien me podrá dar.
    Resulta que estoy escribiendo una historia novelada sobre mi padre. Sé que nació en la calle Méjico, en la que debía haber un hospital o similar, en 1926.
    ¿Alguien sabría decirme el nombre? Muchas gracias.
    P.D. Yo vivía un poco más abajo, cerca de la estación del tren de Arganda, que pita más que anda.

  32. Solo aportar que Valle-Inclán vivió por una temporada en la Calle Castelar hacia 1899.
    Este espacio del Madrid Moderno lo utilizó en la novela, escrita por entregas, «La cara de Dios» (1900).

  33. Im-presionante… Yo vivía en Francisco Navacerrada. Y me acuerdo de todo lo que habéis mencionado. El bar Sidney (mi familia los llamaba casa Maroto), la pastelería de la calle Cartagena, la churrería de Francisco Navacerrada, una casa con jardín en el número 4 que ahora he sabido que era una sala de baile. La panadería de Julio, el Bazar Salmones, las patatas fritas y la tintorería, el economato de la Marina en la calle Cartagena. Respecto al señor ilustrado y catedrático con mucha familia, debo decir, que en aquella época sobre las dos o dos y media de la tarde, llegaba una señorita EN COCHE y lo aparcaba dentro de su garage. Tambien había un taller que arreglaban Vespas. Mi colegio se llamaba «Escuela Graduada Juan de Villanueva». Y estaba situado haciendo esquina con la calle Lista y Francisco Silvela. ¿Cualquier tiempo pasado fué mejor? Creo que para mí sí. Saludos a todos y gracias por vuestras aportaciones.

  34. Me alegra ver que la gente se acuerda de la Panadería de Julio, yo soy uno de sus hijos. La pastelería de la calle Cartagena era del señor Santiago el pastelero, las patatas fritas La Conchita, estudie con sus hijos en Caldeiro, la tintorería se llamaba Hércules, falta mencionar el bar El Peñon de Beni y Virginia, la chocolatería de doña …,los ultramarinos de Valentín, la cabornería don …. que luego fue un salón de juegos, el bar la Bodeguita, la frutería de Juan, que luego fue y ahora de su hijo la peluquería de Vicente, el bar Peña, en el nº 5 vivía doña Agueda, una comadrona que trajo al mundo a medio barrio y el practicante, don Manuel, que vivía en el º 7. Una familia de la calle Cartagena.

  35. Gracias por tu respuesta. Yo iba al colegio que se llamaba «Escuela Graduada Juan de Villanueva» en la calle Francisco Silvela, esquina a Lista. Ahora José Ortega y Gasset. Me quedaba al comedor. Y a la hora de comprar el pan, otro compañero y yo, íbamos a la panadería de Julio. Llevábamos un vale por la cantidad de barras que queríamos. Y el sábado le pagábamos. También se me olvidó comentar el puesto de pipas y caramelos y la tienda de saneamientos Roca que había esquina a Florestán Aguilar y que era de un señor al que le faltaba una pierna y usaba muleta. Y el almacén Los Salmones. Y el taller de reparaciones de Vespas. Y una lechería en Fracisco Navacerrada.
    Cualquier tiempo pasado fué mejor…
    Saludos.

    1. Me acuerdo de tu escuela, cuando terminaba la jornada, los alumnos, bajabais los cierres. Del señor Paco que le faltaba una pierna, a mi y a mis hermanos nos llamaba «los Julitos». También había un puesto de periódicos en el paseo Ronda, donde comprábamos los cromos y un Kiosko de horchata, creo que el kioskero se llamaba Julio, más tarde se traslado al bar Braulio en la av. de los Toreros.

      1. Justo total. Yo era uno de los que subía y bajaba los cierres. También y ahora, gracias a ti, me acuerdo del puesto de periódicos del Paseo de Ronda (así lo llamaba mi abuela). El hijo del señor Paco, también iba a mi colegio.
        El bar Sydney, mi familia lo llamaba casa Maroto, tomaba el aperitivo y las cañas. El vino para la comida lo comprábamos en la Bodeguita. Y en verano algunas veces frecuentaba la piscina municipal que estaba cercana a la Casa de Socorro. Decían que si te hacías pis dentro del agua, se formaba un círculo de color alrededor.
        Tempus fugit.
        Saludos.

  36. yo vivo ahora y me impresiona todo lo dicho en este blogs, pero por desgracia todo es muy diferente y la vida no tan agradable aunque parece tranquila, hay especuladores por el barrio que hacen la vida imposible a los ciudadanos que compramos viviendas y este enano especulador que quiere hacer la vida imposible a los nuevos compradores al igual que a las que se quedan viudas, así es el barrio ahora.

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