Demoliciones rentables

Deutsche SchuleL

Leo en una información lo siguiente:

«El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Ricardo Aroca, denunció a principios de marzo (de 2007) que en la capital, al igual que “en el resto de España”, se han demolido edificios de los años 40 y 50 que nunca debieron ser derribados, reconociendo además que actualmente se conservan inmuebles que son «perfectamente prescindibles». Explicó que ante la actual capacidad de destrucción, arquitectos, historiadores y urbanistas deben establecer los límites en la conservación de edificios. Hizo hincapié en la “fuerte presión” desencadenada por no haber protegido el edificio del Colegio Alemán de Madrid (1960), ubicado en el número 32 de la avenida de Concha Espina, semiesquina con la calle Serrano, cuyo derribo está planeado para sacar partido económico al solar edificable que quedará tras su demolición -especular-, situado en una céntrica y «apetitosa» zona del norte de Madrid».

Mientras el suelo y el negocio inmobiliario siga generando tan pingües beneficios esta situación y similares se seguirán produciendo. Siempre existirá un resquicio legal que posibilite la operación urbanística, a pesar de que ello suponga eliminar del mapa edificios perfectamente útiles y/o de valor arquitectónico reconocido.

Recojo dos casos ocurridos en la misma calle de Madrid, pero en distintos periodos históricos. Sirvan como ejemplos de lo comentado.

montaje-dr-arce-20

El primero de los casos es la demolición de la conocida «casa Arvesú«, construida en 1955 por encargo de la familia Arvesú al arquitecto Alejandro de la Sota y demolida en 1987, sin que el hecho trascendiese lo más mínimo. La casa estaba situada en el número 20 de la calle Doctor Arce de Madrid y fue demolida para construir un bloque de oficinas. (Ver imágenes)

Doctor ArceEl segundo caso se refiere a la construcción reciente, en 2006, de un lujoso bloque de viviendas en el solar donde antes hubo un espacioso chalé de dos alturas, en el número 45 de la misma calle Doctor Arce. El edificio demolido era de 1976 y, muy probablemente, su dueño habrá hecho un legítimo gran negocio. En la misma calle, alcanzando incluso el final de la calle Velázquez, en una zona que se caracteriza por su baja desnsidad, la sustitución de antiguas viviendas de dos alturas como máximo, por otras que la doblan, ha sido la tónica habitual en las últimas tres décadas.

Un comentario en “Demoliciones rentables”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: