Revistas de la Universidad Complutense

Recojo del Blog El jardín cerrado la siguiente reseña que me parece de gran interés:

«A través del portal Dialnet, de la Universidad de La Rioja dedicada a la difusión de la producción científica hispana, puede accederse al texto íntegro de los artículos publicados en las siguientes revistas de la Universidad Complutense de Madrid durante los años que figuran entre paréntesis:

Anales de Geografía de la Universidad Complutense (1981-2004)

Anales de Historia del Arte (1989-2005)

Anales de literatura hispanoamericana (1972-2005)

Anales del Seminario de Historia de la Filosofía (1980-2005)

Anaquel de Estudios Arabes (1990-2005)

Área Abierta (2001-2006)

Arte, individuo y sociedad (1988-2005)

Botanica Complutensis (1968-2004)

CIC Cuadernos de información y comunicación (1995-2005)

Clínicas urológicas de la Complutense (1992-2002)

COL-PA. Publicaciones de Departamento de Paleontología (1964-1989)

Coloquios de Paleontología (1991-2005)

Complutum (1991-2005)

Cuadernos de Estudios Empresariales (1991-2005)

Cuadernos de Filología Clásica (1971-1990)

Cuadernos de Filología Clásica. Estudios griegos e indoeuropeos (1991-2005)

Cuadernos de Filología Clásica. Estudios latinos (1991-2005)

Cuadernos de Filología Italiana (1994-2005)

Cuadernos de Historia contemporánea (1988-2005)

Cuadernos de Historia del Derecho (1994-2005)

Cuadernos de Historia Moderna (19988-2005)

Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea (1980-1987)

Cuadernos de Relaciones Laborales (1992-2006)

Cuadernos de Trabajo Social (1987-2005)

Dicenda: Cuadernos de filología hispánica (1982-2005)

Didáctica (lengua y literatura) (1989-2005)

Documentación de las Ciencias de la Información (1976-2006)

En la España Medieval. (1980-2006)

Escritura e Imagen (2005)

Eslavística complutense (2001-2004)

Estudios Ingleses de la Universidad Complutense (1993-2005)

Estudios sobre el Mensaje Periodístico. (1994-2005)

Física de la Tierra (1989-2005)

Gerión (1983-2006)

Historia y Comunicación Social (1996-2006)

Ilu. Revista de ciencias de las religiones (1995-2005)

Journal of Iberian Geology (1971-2006)

LAZAROA (1979-2005)

LOGOS. Anales del Seminario de Metafísica (1966-2006)

M+A. Revista Electrónica de Medioambiente. (2006)

Madrygal. Revista de estudios gallegos (1998-2006)

Militaria. Revista de cultura militar (1989-2001)

Observatorio Medioambiental (1998-2001)

Papeles del Este (2001-2006)

Política y sociedad (1988-2001)

Psicooncología (2003-2005)

Quinto Centenario (1981-1990)

Revista Complutense de Educación (1990-2005)

Revista Complutense de Historia de América (1991-2005)

Revista de Antropología Social (1991-2005)

Revista de Filología Alemana (1993-2006)

Revista de Filología Románica (1983-2006)

Revista de Filosofía (1987-2006)

Revista de la Inquisición (1991-2001)

Revista Electrónica Complutense de Investigación Musical – RECIEM (2004-2006)

Revista Española de Antropología Americana (1954-2006)

Revista General de Información y Documentación (1991-2006)

Revista Matemática Complutense (1998-2005)

Revista matemática de la Universidad Complutense de Madrid (1988-1997)

The Spanish journal of psychology (1998-2006)

Thélème. Revista Complutense de Estudios Franceses (1992-2004)»

 

Demolición vs. rehabilitación

Demolición vs. rehabilitación. Cuatro ejemplos de cómo lo moderno puede convivir con lo antiguo: Convento de los Ángeles Custodios: Palacete «Barroco» en la plaza del Duque de Pastrana ; Convento de las Madres Reparadoras; Escuelas “Nicolás Salmerón”.

Convento de los Ángeles Custodios, construido por el arquitecto Luís Bellido y González entre 1930 y 1942.

Demolición vs. rehabilitación. Cuatro ejemplos de cómo lo moderno puede convivir con lo antiguo.

Convento de los Ángeles Custodios

La foto de arriba corresponde al edificio que fue convento de los Ángeles Custodios, construido por el arquitecto Luís Bellido y González entre 1924 y 1930. Cuando se rehabilitó, en 1985, su estado era de ruina. El interior estaba desmontado, los forjados parcialmente demolidos, los revestimientos arrancados, la cubierta semiderruida y los escombros cubrían las zonas horizontales que aún aguantaban en pie. El edificio es de ladrillo y piedra, y ocupa una superficie construida de 2.500 metrs cuadrados en una finca de 15.600 metros cuadrados. Su estilo arquitectónico es ecléctico, propio de la época, en lenguaje neogótico y desarrollo en planta. Está catalogado de interés artístico-arquitectónico. En la actualidad es la sede de la Fundación Síndrome de Down de Madrid.

Palacete en las cercanías de la Plaza de Duque de Pastrana , antes y después de su remodelación.

Palacete «Barroco» en la plaza del Duque de Pastrana

El Ayuntamiento de Madrid cedió en las postrimerías de los años 80 (S. XX), siendo todavía alcalde Enrique tierno Galván, a la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, cuya presidenta honoraria es la Reina, dos edificios municipales situados en la plaza del Duque de Pastrana, del distrito de Chamartín, el Palacete «Barroco», que aparece en la foto superior, y la Casa de la Montaña, ambos colindantes, para que la citada asociación instalase en ellos un Instituto de Documentación e Información sobre Drogodependencias. La formalización de esta cesión fue precedida por un convenio de colaboración firmado por el entonces alcalde de Madrid, Juan Barranco, y el entonces director de la fundación, Eduardo Serra, en presencia del presidente de la asociación, el general -fallecido en 1995- Manuel Gutiérrez Mellado.
El Ayuntamiento intentó utilizar en el año 1985 las edificaciones como centro de atención al drogadicto para el distrito, lo que fue impedido por el Tribunal Supremo ante la protesta de las asociaciones de padres de los colegios próximos. El Ayuntamiento presentó recurso ante el Tribunal Constitucional. La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción solicitó al Ayuntamiento un local para instalar un gran centro de documentación. (El País.com)

Convento de las Madres Reparadoras

Este edificio, cuyas fotos muestran el estado actual, en 2007, y el estado ruinoso en el que se encontraba en los años 80 del siglo XX, se encuentra en la Avenida de Burgos, en el distrito de Chamartín, muy cerca de la estación de ferrocarril del mismo nombre.
Desde 1978 gozaba de la declaración de monumento histórico-artístico por parte de la Dirección General de Bellas Artes.

Convento de las madres Reparadoras, antes y después, 2007. (Foto: Enrique F. Rojo)

El convento de las Madres Reparadoras, proyectado por el arquitecto Luís Bellido en 1919  e inaugurada en 1926 como noviciado de esta Orden, se concluyó en 1925. La finca ocupaba una superficie de 41.488 metros cuadrados, de los que 4.328 se dedicaron al edificio principal y el resto a tierras de labor y jardines. El edificio estaba dividido en tres partes: 1. la iglesia, la casa del ama y áreas de visitas; 2. el convento, propiamente dicho; y 3. locales de servicio.El convento se derribaría en el año 1980.
Durante la Guerra Civil española se instaló en él un hospital y, más tarde la academia de Sanidad Militar. Tras muchas vicisitudes, disputas y negociaciones, la Junta Municipal de Chamartín dispuso en 1984 el apuntalamiento del edificio para evitar su desplome.

Cuando en 1979, el Ayuntamiento de Madrid comenzó a intervenir en esta zona, a través de su Gerencia de Urbanismo, la zona en donde se encuentra el edificio -conocida como Polígono 7-, se encontraba en avanzada fase de ejecución con proyectos de carácter especulativo que, dirigidos desde la Administración preveían la desaparición de los edificios religiosos y la construcción de diez bloques deedificios de entre 10 y 2o alturas. Debido a las irregularidades, Gerencia de Urbanismo intervino y estableció cierto orden urbanístico, mediante la suscripción de convenios.
Mediante el Convenio firmado se respetarton las construcciones existentes y se rebajó la altura de las nuevas edificaciones, si bien más adelante los nuevos planes urbanísticos permitirían de nuevo máximas alturas en las nuevas construcciones.

En 1987, la Conferencia Episcopal Alemana acordó destinar 1,8 millones de marcos (124 millones de pesetas, de las de entonces) para la restauración de la iglesia, para convertirlo en parroquia de la comunidad católica de aquel país en Madrid (parroqia personal alemana). El uso de la iglesia, situada en la avenida de Burgos y abandonada desde 1974, contaba con un acuerdo previo entre el Arzobispado de Madrid, el Ayuntamiento y la comunidad alemana para ocupar el edificio por 75 años prorrogables. La comunidad alemana, compuesta por unas 10.000 personas, empezó las obras en Mayo del 87.
La conversión de la iglesia de las Madres Reparadoras -construida por el arquitecto Luis Bellido entre 1920 y 1925- en sede parroquial de la comunidad alemana fue acordada hace unos meses, aunque el episcopado alemán aún no había aprobado su aportación económica. El acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de Madrid permitió mantener el carácter religioso de este edificio y dotar de una sede a una comunidad tan numerosa como la alemana, restaurar un inmueble considerado ejemplo del racionalismo madrileño y acabar con la situación de abandono, que se prolongaba desde 1974, en una zona en la que en estos últimos años se han levantado torres de una veintena de pisos de altura.

En esta zona, próxima a la Estación de Chamartín y a la Plaza de Castilla, se encuentra el antiguo convento de las Madres Reparadoras. (Foto: Enrique F. Rojo)

De acuerdo con la solución alcanzada, el Ayuntamiento estaba dispuesto a ceder al Arzobispado de Madrid el derecho de superficie del edificio y la parcela de 3.000 metros cuadrados en que éste se levanta. El Arzobispado, a su vez, lo entregaría a la comunidad alemanacon la condición de que ésta corriera con los gastos de restauración, diera servicio religioso a la zona y celebrara actos culturales, tal como pedía el Ayuntamiento de Madrid.


L
a rehabilitación del edificio, terminada a finales de de 1988, dejó una superficie útil de 3.400 metros cuadrados, en donde tienen cabida las diversas asociaciones que forman parte de la comunidad: el área para realizar actos culturales, el salón de actos, aulas para impartir cursos de formación profesional -estudios técnicos- para alumnos que hablen alemán. Hasta entonces, los 10.000 feligreses de la comunidad alemana se tienían que reunir en dos pisos o en la capilla del colegio Alemán, en la calle Concha Espina.

Escuelas “Nicolás Salmerón”

El edificio de las Escuelas Nicolás Salmerón se construyó en 1933 y se destinó a escuela pública durante la II República. El sistema pedagógico utilizado en el centro era especialmente vanguardista en la época y su nivel tan alto que llegó a ser conocido como el “Coloso de Chamartín”. Acabada la guerra civil y trás un periodo incierto, se convirtió en la Escuela de Mandos “José Antonio”. En su azotea se cantaba a diario, a las 9 de la mañana, el “Cara al sol”, himno que daba comienzo a la jornada académica. Con la llegada de la Democracia el local pasa a ser una delegación del INEF (Instituto Nacional de Educación Física) y más adelante se abandona y es oupado por diferentes grupos con ambiciones culturales.
A partir de 1979, la Corporación municipal democrática, salida de las urnas, se hace cargo del edificio y decide rehabilitarlo. En su reconstrucción se gastaron más de160 millones de pesetas (un millón de Euros) y en la actualidad es un Colegio público del Ayuntamiento y uno de los Centros Culturales más importantes de la capital.

Un paseo por “La Prospe”
«Una iglesia y un mercado pugnan por dar a esta plaza entidad de plaza mayor, centro neurálgico de un barrio que siempre ha sabido afrontar con buen humor su irónica denominación, que los vecinos abrevian por la vía de lo castizo hasta dejarla en Prospe, La Prospe, con las dos pes explotando en los labios como truenos. Esta paradoja nominal acució el ingenio y fomentó la rebeldía ante el Ayuntamiento, y el diccionario de la Academia del niño prosperitano Juan José Millás, que buscó en las páginas del grueso libro la definición correspondiente al barrio en el que moraba y, al no ver por ninguna parte el bienestar y el curso venturoso de las cosas que figuraban como sinónimos de Prosperidad, aprendió a desconfiar de las promesas de los adultos y de sus presuntos conocimientos.
La Prosperidad pillaba cerca del barrio, lo circundaba en los chalés de El Viso y de la Ciudad Jardín, en los últimos bloques del barrio de Salamanca y en las últimas villas y quintas de Chamartín. La Prospe nacía como barrio mestizo en la frontera de la ciudad, sobre los terrenos de un polígono industrial cuya mejor industria sería, con el tiempo, aprovechar el terreno para edificar nuevos edificios de viviendas».

«Esta plaza mayor de La Prosperidad parece más antigua de lo que es, de puro desgastada por el uso abusivo que hacen de ella las palomas, los niños y los jubilados que enhebran su eterna partida de naipes, ajenos al trasiego de las amas de casa que vuelven de la plaza cargadas de bolsas de plástico.

Los niños que crecieron en “La Prospe”, y con la Prospe, en los años sesenta y setenta, fueron exploradores y pioneros de los innúmeros descampados de la zona, territorio híbrido entre el campo que huía y la ciudad invasora que prosperaba para cegar sus campos de juegos con cal y canto, hormigón y ladrillo. El Gran Wyoming, guía nativo criado en La Prosperidad, recuerda los felices días del Ateneo Politécnico, una academia privada reconvertida en centro de actividades culturales, lúdicas y festivas por voluntad de su propietario, cuyo edificio cobijó actuaciones musicales de grupos de casa, locales de ensayo y una popular guardería. La oposición de dos de los hijos del mecenas generó a mediados de los setenta una batalla legal y campal que terminó como suelen terminar las buenas acciones cuando hay por me dio terrenos para especular».

Centro Cultural y CPEP «Nicolás Salmerón». (Foto: Enrique F. Rojo)

«Tras el desalojo policial del politécnico, los ocupantes que aún no habían estrenado la “ka” hicieron lo propio con los locales de la antigua Escuela de Mandos José Antonio, de la calle de Mantuano, desmantelada tras la muerte del supremo y superlativo mandatario del régimen (F. Franco). El nuevo centro cultural se convirtió, más que mediados los años setenta, en un vivero de actividades en el que germinaron los más desmandados talentos musicales de lo que empezaba a llamarse, “movida madrileña”.
Después del “movimiento”, la “movida”, el edificio que había albergado a los candidatos a profesores de Educación Física y Formación del Espíritu Nacional, terror de aulas y patios colegiales, se transformó en un nuevo ateneo artístico y libertario, sin exclusiones, donde convivieron durante un tiempo un gimnasio de artes marciales y una sala de exposiciones,El Saco, en la que jóvenes creadores y diseñadores expusieron sin rubor sus obras primerizas, esculturas con materiales reciclados entre el dada y el arte povera, el pop art y el agit prop (agitación y propaganda). Uno de los animadores de aquellos momentos iniciales e iniciáticos fue Fernando Márquez, El Zurdo, con sus fanzines y su primer grupo,Kaka de Luxe, en el que militaban Alaska y Carlos Berlanga. También pararon por allí Los Zombis de Bernardo Bonnezzi, y los obreros especializados del Aviador Dro, y Servando Carballar, que tenía las oficinas de su sello discográfico independiente unas calles más allá, en pleno corazón de La Prospe.
Antes de que abriera sus puertas el Rock-Ola, santuario de la ”movida” en la cercana calle de Padre Xifré, junto a las Torres Blancas, en los mismos locales habían figurado otras discotecas de moda, como el primitivo Nica’s, donde hizo sus pinitos como cantante pop Camilo Sesto, al frente de Los Botines, antes de soltarse la melena como baladista meloso. La proximidad de estos antros de modernidad debió suscitar las inquietudes musicales de los jóvenes prosperitanos que se plasmaron a mediados de los años setenta con
La Romántica Banda Local y más tarde con «Paracelso», el grupo de Wyoming (Chechu Monzón) y Reverendo (Ángel Muñoz), ganadores de uno de los primeros concursos de rock organizados por un Ayuntamiento que parecía dispuesto a firmar una tregua con las nuevas hornadas provocadoras e irritantes que eclosionaban por doquier. Otro de los grupos criados en La Prospe fue Los Güevos Duros embrión también de nuevas formaciones de barriada.
La gran vía de Prosperidad es la avenida de López de Hoyos, dedicada al catedrático, presbítero y cronista don Juan López de Hoyos, que fue maestro de Cervantes y autor de la Declaración de armas de Madrid. Entre las calles que cruzan esta arteria principal, la de Eugenio Salazar destaca por su acogedora infraestructura de bares entrañables y disco-bares más ruidosos, pero no menos hospitalarios, entre los que sobrevive El Garage Hermético, dedicado a la memoria gráfica del dibujante Moebius. Algunos nativos recuerdan también bares con menos pretensiones, como Casa Leo o El Chopo que les acogieron en momentos difíciles, cuando tenían dificultades para sufragar a escote las cañas consumidas y habían de rebuscar en sus fláccidos bolsillos.
Como un transatlántico varado en el asfalto, el nuevo Auditorio Nacional de Madrid ocupa una vasta extensión en el confín de «La Prospe», dando un barniz clásico a las inquietudes musicales de los jóvenes creadores locales. En este solar hurtado a las excursiones infantiles vio el niño Wyoming pernoctar grandes rebaños de ovejas que animaban las noches de los vecinos con sus musicales balidos.
De vez en cuando, la sufrida plaza mayor de La Prosperidad ha de soportar sobre su maltratado pavimento las botas militares de un rebaño, más bien camada, de furibundos ultraderechistas convocados por el capo Ynestrillas cuando sale de presidio, pero los prosperitanos, de insumisa estirpe, ignoran las provocaciones de estos espurios discípulos de aquellos mandos de la Escuela de Mandos «José Antonio», sobre cuya sede edificaron en su día un efímero emporio lúdico, cultural y libertario.»
Moncho Alpuente El País-1998.

La Institución Libre de Enseñanza y el Racionalismo en Madrid

Conjunto académico de la Institución Libre de Enseñanza
1930-1935

Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban

En 1908 la Institución Libre de Enseñanza adquirió unos terrenos en la “Colina de los chopos” para levantar edificios destinados a la enseñanza y la investigación. En la actualidad, trás numerosa modificaciones, el conjunto construido alberga las sedes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC), la parroquia del Espíritu Santo y el Colegio e Instituto “Ramiro de Maeztu”.
Los edificios de la Residencia de Estudiantes  fueron construidos entre 1913 y 1915 quedando patentes las ideas sobre arquitectura de Antonio Florez UrdapilletaFrancisco Javier de Luque con las obras  levantadas en la “Colina de los chopos”: los cuatro pabellones y el Auditorio de la Residencia de Estudiantes. En una calle perpendicular a  Serrano, entre 1933-1935, situaron al norte los edificios escolares de Párvulos, Primaria y Bachillerato, y al sur la zona universitaria, con la Fundación Rockefeller (hoy CSIC) y el Auditorio de la Residencia de Estudiantes (tras su destrucción en la guerra civil, M. Fisac levantó en el solar la actual iglesia del Espíritu Santo). Los materiales utilizados responden a una intencionalidad funcionalista y a una sencillez cercana al racionalismo que conjugan con el respeto a la tradición local, que se refleja en el uso masivo del ladrillo.

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Edificio de Bachillerato del Instituto Escuela (actual Instituto Ramiro de Maeztu)
1930-1933
Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban
El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y ha sido concebido de forma simétrica -rasgo predominantemente academicista-, dando sentido a una plaza de acceso a la que da frente y ordena con su presencia, y que se configura también con la ayuda de una escalinata que conecta con la meseta superior. La distribución de la planta está bien resuelta con la separación de la zona docente de la de los servicios de apoyo: sala de reuniones, biblioteca, comedor, etc.
La fachada principal es de corte clasicista, sugiriendo el pórtico de columnas que impone el recurso estético enmarcando unos huecos rectangulares en las dos alas laterales con arcos de medio punto. Las otras dos fachadas son de un notable esquematismo, que se corresponden con el uso del edificio. Por ejemplo, la fachada de oriente, que se corresponde con una zona de aulas, está totalmente desprovista de elementos decorativos. Dos franjas de ventanales recorren la fachada, pero sin dar la sensación de la ventana corrida racionalista, por el ritmo de machones de la estructura a haces con la fachada.
El edificio se eleva sobre pilotes, como proponía Le Corbusier, pero no en razón de la moda sino con un sentido práctico: para dar clases en verano y/o estar bajo techo en los recreos durante los días de frío y lluvia.

IS Ramiro de Maeztu-2008

El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y ha sido concebido de forma simétrica.

Planta del edificio de Bachillerato

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Sección de Preparatoria del Instituto Escuela de Madrid, año 1934.

Alumnos del Instituto « Ramiro de Maeztu « realizando un examen en el año 1956.

Pabellón de Párvulos del Instituto Escuela
1933-1935

Arquitectos: Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban y Eduardo Torroja (ingeniero)

La ordenación en planta del edificio del colegio de primaria responde a unas exigencias de adaptación urbana y a los condicionantes pedagógicos de los promotores basados en un higienismo que proponía el contacto directo de los niños con la naturaleza, donde pudieran jugar e incluso plantar flores. Con estos principios, el pabellón de párvulos se resolvió por medio de la agrupación en línea de seis aulas que se abren, con una gran puerta vidriera de cinco metros de longitud, hacia un huerto o jardín –en la actualidad desaparecido- , independiente para cada una, consiguiendo así la integración del aula con la naturaleza. Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja– con bancos corridos para el descanso a la sombra. La estructura es de hormigón y el cerramiento de ladrillo visto.
Actualmente, dentro del conjunto de reformas que se han efectuado en el edificio, el ajardinamiento se ha eliminado, permaneciendo sólo los árboles que, para cada aula es de una especie distinta –madroño, olivo, encina, etc-. El área de tierra se ha cubierto de hormigón prensado y se ha dispuesto un arenero para cada dos aulas para que jueguen los niños. Los ventanales se han modificado y se han mantenido las marquesinas del patio, que siguen cumpliendo con su función original.

Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja– con bancos corridos para el descanso a la sombra.

Capilla del Espíritu Santo
(Adaptación del antiguo Auditorio)
1942-1943
Arquitecto: Miguel Fisac Serna

Al terminar la guerra civil y hacerse cargo el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de las instalaciones de la Residencia de Estudiantes y el Instituto Nacional Ramiro Maeztu del Instituto-Escuela, la primera obra que se emprende es la construcción de la capilla sobre las ruinas del Auditorio de la Residencia de Estudiantes, obra de los arquitectos ya citados Carlos Arniches y Martín Domínguez, y que fue uno de los puntos de mayor importancia cultural de Madrid de los años treinta. A esta capilla el nuevo régimen le da un valor simbólico, de acuerdo a sus concepciones culturales y religiosas.
El proyecto del arquitecto Miguel Fisac miembro del Opus Dei en aquel momento, aprovecha parte de los muros del Auditorio. El nuevo edificio es de concepción racionalista y sus fachadas en ladrillo visto tienen un cuidado diseño y ejecución, no obstante y como concesión inevitable a las circunstancias históricas del momento se ornamenta y compone con elementos tradicionales de la arquitectura española. Posteriormente se construye también, obra asimismo del arquitecto Miguel Fisac Serna, el Pabellón Central del Consejo, el Instituto de Edafología y el Instituto de Óptica. Una plaza interior configura la ordenación de estos edificios y el Archivo Histórico Nacional, de Manuel Martínez Chumillas, que se incorpora también al conjunto.

A esta capilla el nuevo régimen le da un valor simbólico, de acuerdo a sus concepciones culturales y religiosas.

Residencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(Residencia de Estudiantes)
1913-1915

Arquitectos: Antonio Flórez Urdapilleta, de los pabellones 1,2 y 3, y Francisco Javier de Luque, del pabellón 4.
Los pabellones, tres de ellos dedicados a residencia, tienen capacidad para alojar 100 estudiantes, desarrollando una arquitectura que consigue sacar, a pesar de los pobres elementos empleados para su construcción (ladrillo cocido) el mejor y más bello resultado. Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.
Después de la guerra, en 1940 el nuevo régimen no da solución de continuidad a las orientaciones ideológicas, pedagógicas y arquitectónicas de este conjunto, remodelando según otros criterios. Se construye la iglesia del Espíritu Santo sobre las ruinas del antiguo auditorio, destruido en la guerra civil. Se construye también el Archivo Histórico Nacional, obra de Martínez Chumillas; el edificio de Laboratorio de Geología y el Instituto de Optica, obra de Miguel Fisac; posteriormente se amplía el conjunto del C.S.I.C. con el edificio Torres Quevedo y el Patronato Juan de la Cierva, proyectos ambos de Fernández Vallespín. La tradición racionalista de la primera época queda así rota con estas nuevas edificaciones.

Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.

Plano de los edificios
1 y 2. PABELLÓN DE FLÓREZ para la RESIDENCIA DE ESTUDIANTES
3. FUNDACION ROCKEFELLER, de DE LACASA Y SÁNCHEZ ARCAS
4 y 5. PABELLONES DE BACHILLERATO DEL INSTITUTO ESCUELA, de ARNICHES Y DOMÍNGUEZ, actualmente “IES Ramiro de Maeztu”
6 y 7. PABELLONES DE EDUCACION PRIMARIA DEL INSTITUTO ESCUELA, de ARNICHES Y DOMÍNGUEZ, actualmente “CP Ramiro de Maeztu”
8. PABELLÓN CENTRAL DEL CONSEJO, de FISAC
9. INSTITUTO DE EDAFOLOGÍA, de FISAC
10. IGLESIA Y CLAUSTRO DEL ESPÍRITU SANTO, de FISAC, antes AUDITORIO Y BIBLIOTECA DEL INSTITUTO
11. INSTITUTO DE ÓPTICA, DE FISAC
12. ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, de MANUEL MARTÍNEZ CHUMILLAS
13. POLIDEPORTIVO MAGARIÑOS, de ANTONIO VÁZQUEZ DE CASTRO y JOSÉ LUIS IÑIGUEZ

Referencias.-
El Madrid del 27
Arquitectura y Vanguardia: 1918-1936
(Págs. 80-85
Pág. 221)
San Antonio Gómez, Carlos de
Comunidad de Madrid
Madrid, 1998

La construcción de la ‘Colina de los Chopos’ en Madrid. (De Antonio Flórez a Miguel Fisac)
Capitel, Antón
Arquitectura, 241: 18-21. Madrid, 1983.

CSIC, una síntesis de tradición y futuro
Muñoz Ruiz, Emilio.
Madrid, 1990

En torno a la historia del CSIC

Sánchez Ron, José Manuel (comp.)
[Arbor, 631-632]. Madrid, 1998.

Cincel, martillo y piedra. Historia de la ciencia en España (siglos XIX y XX)
Sánchez Ron, José Manuel
Madrid, 1999

Enlaces.-

FUNDACIÓN RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

WEB DE LA RESIDENCIA

WIKIPEDIA RESIDENCIA


WIKIPEDIA INSTITUCION LIBRE DE ENSEÑANZA

CSIC

CSIC Arquitectura

Reportaje arquitectura

ARQUITECTURA, RESIDENCIA Y EXILIO
Carlos Sambricio

El racionalismo madrileño

Arquitectura moderna en Madrid

El gran reto de los arquitectos españoles de los años veinte era aunar el casticismo y la tradición con la vanguardia y la modernidad. Del extranjero llegaban libros y revistas, y el ambiente intelectual madrileño bullía.
En 1925 la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París supuso para una generación de jóvenes arquitectos un revulsivo importante, ya que impregnó sus ánimos de ideas y concepciones nuevas que pronto se vieron plasmadas en originales realizaciones. El mundo de los volúmenes limpios, desprovistos de elementos inútiles y la búsqueda de espacios lógicos, definieron algunas de las arquitecturas de nuevo cuño.
La nueva arquitectura holandesa y alemana dejará su impronta en las creaciones de Rafael Bergamín, Casto Fernández-Shaw, García Mercadal. Del mismo modo, Le Corbusier hará sentir el nuevo concepto de definición de la vivienda como la máquina para vivir. Con ello, Le Corbusier ponía en énfasis no sólo en la componente funcional de la vivienda, sino que esta funcionalidad debía estar destinada al vivir.

Estación de servicio “Petróleos Porto Pi“, en la calle Alberto Aguilera 18, construida en 1927 por el arquitecto Casto Fernández-Shaw, ampliada en 1935 por el mismo arquitecto, destrozada sin sentido en 1977, y reconstruida por Carlos Loren Butragueño en 1996. En palabras del arquitecto madrileño: “Mi obra por la que paso a la historia de la Arquitectura moderna es la Estación de Gasolina de la calle Alberto Aguilera“.            

Colonias Residencia y El Viso , vista aérea

Luís Blanco Soler, compañero de promoción de Rafael Bergamín, inició su carrera profesional como ayudante del arquitecto Antonio Palacios, en 1920. Durante el primer lustro de los años 30 se dedicó profusamente a la construcción de las colonias de los Altos del Hipódromo, muchas de cuyas viviendas fueron ocupadas por la insigne intelectualidad de la época (Julián Besteiro, Eduardo Torroja, Miguel Durán, García Mercadal, Ortega y Gasset, etc).

En los proyectos de las viviendas trabajaron Durán, Mercader, Esteban de la Mora, Cánovas del Castillo, Bergamín y Fernando Salvador. A pesar de las diferencias en el diseño, todas las viviendas tenían unoas características comunes. En general, estaban constituidas por tres plantes. La primera, a modo de entresuelo, se localizaban los diferentes servicios y la cocina. En la palnta baja, comedor, vestíbulo, despacho y aseo. Y en la planta superior, los dormitorios, cuatro o cinco y cuarto de baño. Se buscaba una separación completa de la circulación principal y la de servicio y el máximo de ventilación e iluminación en los dormitorios.

Casa del marqués de Villora (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

Rafael Bergamín, hermano de José Bergamín, uno de los escritores de la nómina de la generacón del 27, estuvo muy influido por las corrientes europeas y por el concepto de la “casa para vivir” de Le Corbusier. Construyó en 1927 la casa del marqués de Villora, en la calle Serrano 130 de Madrid. En esta casa pone de manifiesto la línea de trabajo a la que fue fiel durante toda su vida profesional. No buscaba un nuevo estilo de arquitectura, sino soluciones arquitectónicas, basadas en la economía el el sentido común. La cas del marqués de Villora, que Bergamín calificó de ensayo, está compuesta por volúmenes muy simples que recuerdan a Adolf Loos . La regularidad en la alineación de las ventanas y la convencional distribución por plantas se hizo atendiendo a als necesidades del propietario. La obra, en cuyos cerramientos utilizó el ladrillo cerrámico, le sirvió para solucionar aspectos parciales de la colonia El Viso que más adelante realizaría. La gran aportación de este arquitecto se encuentra precisamente en la ejecución del complejo urbano de El Viso cuyo precedente fue la colonia Residencia. En El Viso el proyecto y realización recayó diectamente en Bergamín, al que se añadió su sobrino el arquitecto y escritor Luís Felipe Vivanco. Aquí vivieron intelectuales y profesionales liberales de mentalidad abierta y progresista que supieron valorar los nuevos conceptos de lo que debería ser una vivienda como Salvador de Madariaga, Sánchez Mazas, Ortega y Gasset,etc.
El Viso se basaba en el contraste entre unos volúmenes muy puros, de colores diversos y una espesa vegetación que prácticamente los escondía. Su arquitectura siguió los mismos cánones de su trabajo precedente: simple y cúbica.
Para el arquitecto F. García Mercadal, en consonacia con las ideas de Le Corbusier, la planta del edificio era la clave organizadora del espacio y consideraba que tanto alzado como espacio exterior debían reflejar la distribución interna del edificio.

Casa del arquitecto Rafael Bergamín en la calle Jorge Manrique 9. Obsérvese el estado de abandono en que se encuentra el edificio. (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

 

Panorámica de la Plaza de la República Argentina (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

Colonia Parque Residencia
(Castellana, Joaquín Costa , Vitruvio, Carbonero y Sol, Jorge Manrique y Belalcázar)
Rafael Bergamín y Luís Blanco Soler
1931-1934

Al amparo de la Ley de casas baratas, los arquitectos Rafael Bergamín y Luís Blanco Soler y el ingeniero Javier Gómez de la Serna, crearon la Cooperativa de casas económicas Residencia en los Altos del Hipódromo, propiedad de Gregorio Iturbe. Los inquilinos, de profesiones liberales estaban abiertos al nuevo lenguaje del racionalismo y requerían casas unifamiliares con el máximo confort. Las limitaciones de altura y el área construida daban a la zona cierto aire rural dentro de la ciudad. El referente arquitectónico inmediato se encuentra en la vanguardia centreuropea, especialmente holandesa. La apariencia exterior destaca por la ausencia de adornos innecesarios, otorgándosele preferencia a los aspectos prácticos en el interior y a las instalaciones. Entre los moradores de la colonia estaban el arquitecto Fernando García Mercadal , Fernado Salvador y el propio Rafael Bergamín.

Vivienda del arquitecto F. García Mercadal en la Colonia Residencia (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

 

Casa Bergamin04

Vivienda del arquitecto Rafael Bergamín en la Colonia Parque Residencia ,1932. (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

El barrio lo constituyen viviendas aisladas y agrupaciones de dos y hasta de siete casas. Todas ellas son de dos o tres plantas y tienen su propia parcela ajardinada creando una pequeña “ciudad jardín” inmersa en el tejido urbano de Madrid y tangente a uno de sus ejes principales, el Paseo de Castellana.

Viviendas de la “Cooperativa de Casas Económicas Colonia Residencia”

Las características innovadoras de la propuesta así como la situación privilegiada de la barriada, contribuyeron a que esta colonia no sólo fuera proyectada por arquitectos sino elegida por ellos como lugar de residencia, junto con otros profesionales e intelectuales relevantes del momento. Además de los propios autores del proyecto, allí vivieron, entre otros, Fernando García Mercadal, Fernando Salvador, Esteban de la Mora, Javier Gómez de la Serna (hermano de Ramón) y Fernando Cánovas del Castillo.
Las casas se construyeron aisladas o agrupadas en hileras, cada una con tres plantas: en el semisótano servicios; en planta baja vestíbulo, comedor y sala de estar; en segunda planta dormitorios y baños.

Colonia El Viso
(Dr. Arce, Rodríguez Marín, Cinca, Segre, Darro, Serrano, Castellana y Vitrubio)
Rafael Bergamín, Luís Blanco Soler y Luís F. Vivanco
1934-1954

Viviendas de la colonia El Viso (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

La colonia de El Viso, cuyo eje principal es la actual calle de Serrano de Madrid, en los alrededores de la plaza de la República Argentina, fue proyectada por el arquitecto Rafael Bergamín en el año 1934.
Se entiende como continuación de la Colonia Parque Residencia (situada un poco más abajo en la parte interna de las rondas) proyectada unos años antes por este mismo arquitecto y Luis Blanco Soler.

Calle Serrano. (Foto: Enrique F. Rojo, 2007)

Edificio en la calle Serrano. Este edificio ha sido objeto de una remodelación, en la que se le ha añadido una altura más, si bien respetando los aspectos formales originales.

Detalle de una vivienda (Foto: Enrique F. Rojo)

Esta emblemática colonia del período racionalista madrileño, que fue habitada por profesionales e intelectuales relevantes de la época (Ortega y Gasset, Salvador de Madariaga, etc.) la forman un conjunto de casas unifamiliares agrupadas formando hileras de dos, tres o incluso ocho viviendas, todas ellas proyectadas según unos estándares comunes, que dan una identidad propia a la totalidad de la actuación.
Sus formas estaban generadas mediante un juego de volúmenes prismáticos y cilíndricos donde cada vivienda se consideraba parte de un conjunto superior formalmente constituido.
Todas las viviendas parten de una misma tipología: casa prismática de doble crujía, de dos alturas más semisótano (algunas tienen una tercera altura retranqueada respecto de una de las fachadas), doble orientación y doble entrada, de superficies enfoscadas y pintadas de diferentes colores cuya visión debía quedar tamizada por las “pantallas” vegetales generadas desde los distintos jardines privados (“ciudad jardín”).
De esta tipología de base surgen otras que se van particularizando según los diferentes condicionantes de entorno, programa, tipo de agrupación, condición de esquina, etc. Son estas tipologías las que aparecen en las fotografías y en los planos realizados, entendidas no sólo como unidad de vivienda sino como parte integrante de esa unidad superior, la hilera, generadora de la totalidad de la colonia.

Bibliografía.-
El Madrid del 27. Arquitectura y Vanguardia: 1918-1936
San Antonio Gómez, Carlos de
(Págs. 80-85
Pág. 221)
Comunidad de Madrid
Madrid, 1998

Arquitectura Madrileña

La Generación del 25. Primera arquitectura moderna en Madrid
Diéguez Patao, Sofía
Ed. Cátedra
Madrid, 1998

Derribos (II)

Derribos (II)

“Gran Hotel de Salamanca”, Salamanca

 

A finales del mes de febrero de 2007 se inició el derribo del “Gran Hotel de Salamanca“, construido en 1930, que parece marcar el inicio de un proceso que cambiará la fisonomía del entorno de la Plaza Mayor de Salamanca, con la construcción de un nuevo edificio para viviendas y apartamentos de lujo y locales comerciales que incluye también la creación de más de un centenar de plazas de garaje (lo que supone la despeatonalización de la Plaza).

Desde 1988, el casco antiguo de Salamanca, en el que se encuentra enclavado el Gran Hotel, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La sociedad “Promociones Gran Monterrey“, nueva propietaria del solar, ha señalado que la inversión realizada solamente en el derribo superará los 200.000 euros. Una vez finalizada la demolición, comenzará el dragado del terreno para la construcción del edificio de nueva planta, aprobado en el mes de diciembre por la Comisión Territorial de Patrimonio.
El presupuesto de construcción de este nuevo edificio supera los 3 millones de euros y se ha previsto una fachada de corte neoclásico, con utilización de piedra de Villamayor y carpintería con el objetivo de que «se integre perfectamente en el entorno», según un diseño de los arquitectos Moisés Gómez Crego y Pablo Andrés Bravo. En total, en el nuevo edificio tendrán cabida 30 viviendas. De ellas 4 con menos de 50 metros, 8 oficinas, 5 locales comerciales y dos plantas de sótano con 108 plazas de garaje.