Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Sociología’ Category

Cine Callao_small

Recientemente ha tenido lugar en en el Centro Torrente Ballester de la ciudad de Ferrol  una exposición titulada  Rodolfo Ucha Piñeiro. Construíndo/ Construyendo Ferrol, dedicada a mantener viva la figura y la obra que este importante arquitecto desarrolló en  Ferrol.

La  exposición  proponía  una revisión actualizada del legado arquitectónico de Rodolofo Ucha Piñeiro, renovador de la estética de la ciudad de Ferrol mediante la introducción de los nuevos estilos arquitectónicos de su tiempo.
A partir de  fotografías, documentos históricos e imágenes de archivo se recordaba su papel como el gran arquitecto civil de la ciudad de Ferrol, creador de gran parte de sus edificios más significativos y singulares.

Recogiendo algunos contenidos de la muestra, repasaremos brevemente en  el artículo unos cuantos ejemplos de la obra que el arquitecto dejó en la ciudad.

Ucha Piñeiro, el arquitecto

Ucha PiñeiroRodolfo Ucha Piñeiro, nació en Vigo en 1882 y obtuvo la plaza de Arquitecto minicipal de la ciudad de Ferrol en 1908, con un sueldo de  5.000 pesetas anuales, puesto que desempeñó hasta 1936. Fue el responsable de numerosas reformas y de proyectos de urbanización, así como el autor de muchos de los edificios que hoy destacan en la ciudad y también de algunos por desgracia demolidos por la presión de los intereses especulativos. La imagen actual de Ferrol no se entiende sin su labor y sus proyectos .

Ucha Piñeiro fue un arquitecto ecléctico que durante toda su carrera mantuvo una gran permeabilidad hacia las nuevas corrientes estéticas que se desarrollaron durante el primer tercio del siglo XX. Supo recoger en su aspecto formal y con gran despliegue imaginativo desde el Modernismo hasta el Racionalismo, pasando por el Art Déco y el Nuevo Eclecticismo.

Entendia su trabajo el arquitecto como una intervención que dotaba al tejido urbano por medio de los edificios de elementos individualizados que debían ser singulares y distintivos, dotados de capacidad representativa para embellecer y dar carácter propio al espacio que ocupaban. Y así lo hizo, esforzándose por adaptarse a los gustos estéticos imperantes en cada momento y aportando siempre soluciones eficientes y originales.

Los modelos formales de Ucha se fueron renovando siguiendo  las corrientes dominantes a las que tenía acceso, teniendo en cuenta las limitaciones geográficas del espacio donde ejercía su profesión, y casi siempre vinculadas a congresos nacionales o internacionales adonde acudía para conocer las novedades y los aires nuevos que corrían por el  mundo.

El Modernismo de Ucha, por ejemplo, que es por lo que más se le conoce, se percibe en la organización de las fachadas, en el diseño de vanos, puertas, rejas de  balcones y, en general, en la estética de los elementos decorativos.

 Fonda Suiza (1909)

La Fonda Suiza, proyecto de  1909, cuenta con tres crujías, dos paralelas y una perpendicular más estrecha por donde se accedía al inmueble. En 1927 se le añadió una altura, desapareciendo el “clásico” acroterio inicial y algunos elementos decorativos propios del periodo de su construcción.

 

Fonda Suiza alzado fachada

Alzado original de una de las fachadas de la Fonda Suiza (1909).

 

Estéticamennte el edificio muestra detalles Beaux Arts en las ménsulas de los balcones mezclando elementos curvilíneos y otros geométricos “Sezession“, en un conjunto ecléctico que intuye de modo genérico una influencia de la estética del Modernismo.

Planta Fonda Suiza 1909

Planta baja y de los pisos primero y segundo de la Fonda Suiza (1909).

 

 Hotel Suizo (1916)

El Hotel Suizo, de 1916, aunque fue inicialmente encargado al arquitecto Manuel Alba, acabó por proyectarlo Ucha y fue el segundo edificio de mayor volumen construido en la década. Su estilo apuntaba al Eclecticismo finisecular parisino, desvinculado ya de las corrientes del Modernismo. En 1973 se vació por completo y se le sometió a una reestructuración que, aunque respetó las tres fachadas, desvirtuó el conceptó original del edificio.

Hotel Suizo

Hotel Suizo en 1917. Se pueden observar los tres frentes que presentaban un lenguaje formal unitario con aires de Eclecticismo francés.


Hotel Ideal Room (1917)

Se trata del último de los tres grandes edificios comerciales proyectados por Rodolfo Ucha Piñeiro, tras la Fonda Suiza (hoy Hotel Suizo) y el propio Hotel Suizo. El proyecto manifiesta cierto modernismo tardío, testigo del intento de Ucha Piñeiro por sintetizar las corrientes más ornamentalistas del pasado más próximo y los postulados del Nuevo Eclecticismo y el Monumentalismo, desde la perspectiva de la tradición local,  destacando el uso de la cantería de granito.

Tras el cierre del hotel (fue  sede del Banco de Bilbao), el edificio se rehabilitó en los años 90 sufriendo una  “mutilación” estética que eliminó uno de sus símbolos más característicos, los tejadillos.

 

edificio de Zara homes /

Dos imagenes del edificio del Hotel “Ideal Room”, inaugurado en 1917. Después de su “mutilación”, el cierre sucesivo de los negocios en sus bajos, el último o en octubre de 2012 como tienda de la cadena Zara, dejan al edificio en una situación de aparente e inmerecida decadencia. (Foto: Diario de Ferrol, 2014)


Pescadería (1923)

Este mercado de pescado es uno de los edificios más singulares del Barrio de la Magdalena. Se construyó como unidad aneja al Mercado Central proyectado en 1886 que más adelante se derribaría para volverlo aconstruir. El edificio de la Pescadería nació como una frágil construcción también derribada y edificada en nueva planta según proyecto de Ucha Piñeiro.

Pescaderia Ferrol 1910

Alzado de uno de los dos testeros de la nave de la Pescadería, 1910.

 

Ferrol Rua Igrexa_Mercado Peixe_2013

Mercado do Peixe o Pescadería. (Foto: Enrique F. Rojo, 2013)

Se trata de una edificación algo anacrónica por su estilo marcadamente modernista en un periodo en el que se imponía cierto Monumentalismo para los edificios públicos. Lo cierto es que el proyecto, de 1910, siguió al pie de la letra lo marcado entonces, sin que el concepto formal condicionase la función útil del edificio.

Cine Callao (1935)

Moderno cinematógrafo, polivalente, que podía albergar representaciones teatrales y espectáculos diversos. Constaba de sótano, plantas baja y primera dedicadas a cine, y terraza que se utilizaba para proyecciones y para bailes y festivales al aire libre cuando el inestable verano ferrolano lo permitía.

Cine Callao

Cine Callao de Ferrol, alzado. El cine tenía capacidad para 1.000 espectadores repartidos en “21 filas de 24 butacas cada una, 13 palcos, anfiteatro y grada”.

Ferrol-Cine CallaoEl Cine Callao de Ferrol, edificio de gran singularidad, especialmente dentro de la producción de Ucha Piñeiro, posiblemente se inspirase en los diseños racionalistas del madrileño Luis Gutiérrez Soto, que ya había proyectado varios cines en la capital española (Callao, Europa y Barceló).

Su aspecto, de deliberado carácter Art Déco, constituyó uno de los edificios más efectistas de la ciudad cumpliendo su función de servir de reclamo para el espectáculo que siempre albergaban sus paredes. Para ello, la torre-faro a modo de alminar o minarete, destacaba en el skyline y llamaba al pagano disfrute del séptimo arte. Este reclamo simbolizaba también la torre del faro que proyecta una luz, en este caso la del proyector, que abre la ciudad al resto del mundo con sus películas.

El Cine Callao representó -en palabras de Bernardo Castelo Álvarez – “el emblema más genuino del cosmopolitismo de Ferrol del momento, al integrarse dentro de la corriente general de construcción de grandes cinematógrafos que, tanto en España como en los restantes paises europeos y, muy especialmente, en Norteamérica se erigían en las ciudades para acoger, pero también para simbolizar, al gran espectáculo popular contemporáneo que era el cine“.

Por desgracia, el edificio fue víctima de la ambición especulativa y del interés inmobiliario alimentado por la  ignorancia y por el desdén hacia la historia. Se derribó en 1976 para construir una sede bancaria de dudoso gusto que rompió por completo con la armonía de la calle.

 

Cine Callao Ferrol_Mano alzada

Cine Callao, dibujo a mano alzada de Rodolfo Ucha Piñeiro (1935).

 

Planos planta cine callao-1935

Planos planta del Cine Callao de Ferrol (1935).

 

 

“Chalet” de Canido (1921)

Este curioso edificio, situado en lo alto de la colina de la antigua aldea de Canido en el término de Ferrol, constituye uno de las más singulares construcciones proyectadas por encargo por el arquitecto Ucha. El “chalet“, carente de unidad estilística, apunta aires de casa de indiano, con elementos desproporcionados y cierto monumentalismo que se suma a detalles regionalistas de carácter local. A este extraño sincretismo -llama especialmente la atención la torre “victoriana” que destaca por encima de todo el edificio-, hay que añadirle  el estado de abandono en que se encuentra y su progresivo deterioro, razón por la que su visión resulta siempre algo misteriosa.

Chalet Canido01_BN_ copia

El “misterioso” chalé de Canido, encargado a Ucha en 1921 por el comerciante Juan Sixto Váxquez, muestra su particular tipología con aires de casa de indiano. (Foto: Enrique F. Rpjo, 2013)


Referencias.-

Ferrol, urbano y cultural (Guía turística en PDF. Concello de Ferrol)

Ferrol en feminino. Mulleres na historia da cidade (Guía turística en PDF. Concello de Ferrol)

Rodolfo Ucha Piñeiro (Wikipedia)

Rodolfo Ucha Piñeiro. Descubrindo a tua cidade (CTB, PDF)

Modernismo en Ferrol (Folleto turístico, PDF)

Bernardo M. Castelo Alvarez, Rodolfo Ucha Donate, Joaquín Fernández Madrid
Rodolfo Ucha Piñeiro y la arquitectura de Ferrol (1909-1949)
Diputación Provincial de A Coruña. Imprenta Provincial
A Coruña, 2000

Bernardo M. Castelo Alvarez
Ferrol: morfología urbana y arquitectura civil, 1900-1940
Universidade da Coruña
A Coruña, 2000

Read Full Post »

 

Florencia_Bicicleta_26-06-2014_small

Una bicicleta se apoya en la fachada de un edificio en Florencia. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2014)

Bicicletas y sol

Como todos los años con la llegada del tiempo soleado y más seco las bicicletas se dejan ver con más asiduidad en las ciudades españolas. En realidad se trata de una tendencia en aumento desde hace algunos años. Y así lo vengo contando en el  blog. Cada vez se ven más bicicletas circulando por las calles. En el caso de Madrid, donde vivo, es muy evidente. Es posible que se trate de una moda, puede que sea la “crisis”, pero el hecho es que se ven muchas bicis, por lo que a lo mejor la moda se asienta en sana costumbre.

 

En 2013 se vendieron en España más de un millón de bicicletas, 250.000 más que en 2010.

 

También, cada día se abren nuevos negocios relacionados con las bicicletas y el catálogo de modelos y estilos es asombroso. En 2013 se vendieron en España más de un millón de bicicletas, 250.000 más que en 2010. Con estos datos se puede pensar que el auge de las bicicletas puede ser más que una moda pasajera.

Ciclismo urbano

Como los ciclistas urbanos han aparecido casi de improviso se ha generado un singular conflicto con los peatones que se ha sumado al que ya se daba con los conductores de automóviles.
Diariamente se dan casos de encontronazos entre ciclistas, automovilistas y peatones: conductores que acosan y ponen en peligro a los ciclistas, insultos cruzados; ciclistas que no respetan los semáforos o que intimidan a los peatones subidos en las aceras; puertas de coches que se abren sin considerar el paso de una bici, etc.

Ante este repentino auge de la bici en su uso urbano y de cara a solucionar las guerras entre ciudadanos, las administraciones públicas se han visto obligadas a intervenir, legislando y dotando de un mínimo de infraestructuras a los núcleos urbanos para facilitar el uso de la bicicleta y delimitar espacios.

Pisa_Bicicleta_25-06-2014-small

Bicicleta urbana en una calle de Pisa. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2014)

Conflictos ciudadanos

Sin embargo, últimamente una de las situaciones que mayor polémica genera es la relación entre ciclistas y peatones. Uno de los principales desencuentros se produce por el uso de las aceras para circular con la bicicleta. El artículo 39 ter de la Ordenanza de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid  explicita la prohibición de circulación de bicicletas en aceras y demás zonas peatonales. El asunto es claro, pero es habitual ver ciclistas en las aceras, algunos ignorando por completo el impacto que producen y comportándose sin un mínimo de sentido cívico.

También es cierto que muchos tramos de los  carriles bici o de los anillos ciclistas, como es el caso de Madrid, en ocasiones se diluyen en las aceras, desapareciendo. La sorpresa a veces se soluciona pintando los adoquines del mismo color que el carril ciclista. Desde luego, una mala solución, contradictoria además con la normativa que prohibe circular por las aceras, lo que genera un contrasentido y cierto despiste.

Por su parte, los ciclistas también chocan con el desdén y el rechazo de muchos ciudadanos a la hora de utilizar los carriles bici, frecuentemente invadidos por peatones que pasean sin respetar la prioridad marcada y que exigen para ellos la titularidad absoluta del espacio.

 

Bicicletas Piazza Farnese_2014

Bicicletas en Piazza Farnese de Roma. (FOTO: Enrique F. Rojo, 2014)

Tratado de Paz

Hace algunos meses la revista digital SLATE  publicaba un reportaje recogiendo esta guerra silenciosa pero incómoda entre peatones y ciclistas, conflicto que ya se produce en los Estados Unidos y en algunos paises de Europa desde hace más de una década.

 

Los conflictos de tráfico que, hasta hace poco tiempo eran exclusivos entre  los automovilistas, se han desplazado al ámbito de las bicicletas urbanas involucrando también a los peatones.

 

A pesar de que la normativa de tráfico en España define ya con claridad la parcela de cada uno, con sus derechos y obligaciones, no está demás hacer un alto en el camino para reflexioner acerca de aquellas conductas que incomodan la convivencia entre ciclistas, automovilistas  y peatones, llegando incluso a exponer a las personas a graves accidentes.

La propuesta de SLATE fue elaborar un decálogo, un Tratado de Paz,  a partir de la información aportada por dos colaboradores domiciliados en Manhattan (Nueva York), uno de ellos usuario del transporte público y peatón habitual y el otro ciclista urbano que acude diariamente a su trabajo con la bici.

Las conclusiones se pueden sintetizar en tres máximas: “estar atento“, ceder el paso cuando corresponda” y “comportarse con civismo“, conceptos que muchos no logran interiorizar, seguramente porque desconocen su existencia. Es una cuestión de educación.

Las cinco reglas para peatones y ciclistas, aplicables en todo el mundo,  son las que muestra el cuadro:

 

PEACE TREATY - TRATADO DE PAZ

 

Referencias.-

Bicicletas urbanas I (Urban Idade)
Bicicletas urbanas II (Urban Idade)
The Pedestrian–Cyclist Armistice (Revista SLATE)

Read Full Post »

02-CASINO-RESTAURANTE
Arturo Soria desarrolló a partir de 1894 la Ciudad Lineal, proyecto urbanístico innovador pero poco rentable. A la promoción de viviendas se unió la creación de una red de tranvías y un extenso Parque de Diversiones para solaz de los madrileños. La ingente inversión tuvo éxitos efímeros. El Parque acabaría por desaparecer, quedando para la memoria apenas el testimonio documental de archivos y hemerotecas.

La Plaza de Toros y el Gran Teatro

El antecedente del Parque de Diversiones fue una Plaza de Toros. Estaba entre las calles Arturo Soria y López Aranda. El éxito del coso animó a la Compañía Madrileña de Urbanización de Arturo Soria (C.M.U.) a crear un Centro de Diversión que satisficiera no solo las necesidades de ocio de la Ciudad Lineal sino también las de toda la capital.

En 1904 se construyó el Gran Teatro, de 650m2 de planta, en la calle Arturo Soria con Hernández Rubín, con una parada de tranvía a sus puertas. Era de ladrillo revocado y armadura de hierro con ornamentación interior y exterior Modernista. Obra del arquitecto Ricardo Marcos Bauzá, el teatro era multiusos y sirvió indistintamente como circo y sala de conferencias. Tenía patio de butacas y palcos laterales, con aforo para 2.500 espectadores. Rodeándolo se diseñó un jardín para el tránsito del público y su esparcimiento por el complejo. Finalmente, su falta de rentabilidad hizo que se arrendase en 1910 a una sociedad que lo explotó como Casino hasta 1922, a finales de la Restauración Borbónica de Alfonso XIII, año que cerró por orden gubernamental.

Teatro Ciudad Lineal

Teatro y Salón-Restaurant. Al fondo el Frontón. Abajo, durante su construcción.

El Salón-Restaurant

En Abril de 1907 se inauguraba, anejo al Teatro, el Salón-Restaurant. En el acto, al que acudieron más de doscientos comensales, con una numerosa representación de la Prensa madrileña, se alabó la calidad del menú, la prestancia del servicio y las excelencias del local. El restaurante se sumaba al parque junto con el teatro, el frontón, bar, billares y gimnasio al aire libre. Medía 240 m2 y 12 m de altura repartidos en un comedor central con saloncitos laterales independientes, cuyas paredes se adornaban con lienzos al óleo. La cubierta del recinto era acristalada, a la moda de la época, y todo su perímetro contaba con amplias puertas que permitían su apertura en el verano para favorecer que corriera el aire.

El interior del Parque tenía jardines con veredas flanqueadas con plátanos de sombra y plantas de coloridas flores. Poco a poco se incorporaron amenidades como los “tIros de pistola y carabina”, los bolos americanos, el teatro de títeres , el famoso “pim-pam-pum” de tiro al blanco, el tobogán gigante o la increíble “máquina voladora”. En la zona más elevada del Parque había una explanada con mesas y sillas donde se servían todo tipo de bebidas espirituosas y refrescos.

03-Ciudad Lineal_terraza teatro-2

Patio lateral del Salón-Restaurant alrededor de 1910.

El frontón-“kursaal”

Al poco de construirse, el frontón se transformó en teatro. Se denominó “Kursaal” y tenía una capacidad de 3.600 personas, superior a otros teatros madriñeños, con localidades repartidas por toda la cancha, butacas a ambos lados del escenario, localidades económicas en una gran gradería a lo largo del frontón para casi 600 personas, y localidades más baratas de pie. En torno al bar había mesas y sillas para ver el espectáculo y en el primer piso se encontraban las localidades exclusivas, con palcos familiares y un gran palco común para 100 personas. También había una azotea con nueve grandes palcos de lujo. El “Kursaal”, con 11 m de embocadura , decorada en escayola por el escultor Enrique Carrera, tenía 5 m de fondo y un proscenio de 6 x 13 m. Se representaban especialmente óperas, zarzuelas, obras menores y “varietés”. Y también luchas greco-romanas y espectáculos varios. Todo el parque estaba espléndidamente iluminado con focos de arco voltaico, lámparas incandescentes y adornado con plantas, árboles, flores de todos los colores y olores.

04-Velódromo_Estadio Ciudad Lineal_1926

Velódromo-Estadio en 1923 durante un partido del Real Madrid F.C.

 

El Velódromo-Estadio

En 1910 se inauguró un velódromo -primero en Madrid- que ocupaba 2,4 ha, con una capacidad para 20.000 espectadores. Aunque también se utilizaba como pista para exhibiciones aéreas, acabó reconvertido en un estadio polivalente donde se celebrarían pruebas ciclistas, hípicas, partidos de hockey, fútbol, tenis y atletismo. En 1923 el Real Madrid F.C. lo utilizó como campo propio mientras construía el Estadio de Chamartín. En 1926, para aliviar la mala situación económica de la Compañía, el antiguo velódromo fue puesto a la venta. En 1918, ya se había vendido la plaza de toros. En 1932 cerró definitivamente el Centro de Diversiones y se instaló la CEA, empresa cinematográfica que transformaría las instalaciones en platós. Finalmente, en la década de los setenta del siglo XX los Estudios CEA se disuelven y con su desaparición se produce la posterior demolición de todo vestigio del viejo Parque de Diversiones de la Ciudad Lineal dando lugar a lujosos conjuntos residenciales y oficinas.

(Artículo publicado en el ejemplar nº 246 del mes de mayo de 2014 de la Revista Plácet)

Referencias.-

Maure Rubio, Miguel Angel
La Ciudad Lineal de Arturo Soria
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Madrid, 1991 ISBN 84-7740-048-2

Sánchez Fernández, David Miguel
Un paseo por la Ciudad Lineal
Ediciones La Librería
Madrid, 2010 ISBN 978-84-9873-098-2

La Ciudad Lineal
Revista de Urbanización (C.M.U.)

Read Full Post »

Marco Corera_09052014-blog

(Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

Como es habitual por estas fechas, es normal que haga alguna mención a la bicicleta y a su uso en la ciudad, el uso urbano de la bici. Al margen de su aspecto deportivo, mi interés se centra en su potencial como vehículo para desplazarse por la ciudad. Función que es importante reivindicar y que, bien por moda, “esnobismo”, necesidad o convicción, cada día parece estar más interiorizada en la vida cotidiana de los madrileños. Circunstancia que se dispara con el tiempo estable, el calor,  los días soleados y la cercanía del verano.

Para mí la bicicleta es un vehículo útil y necesario para desplazarme por la ciudad. En los últimos cinco años  el panorama ha cambiado como de la noche al día. Afortunadamente, pués ganamos todos. El problema es que cambios tan rápidos no son mentalmente asumibles con lo previsto, ni aún con lo observado. Así, los conductores no estamos preparados para asimilar nuevos patrones de conducta, como que hay que compartir la calzada con tanta bicicleta, aunque las veamos a diario pero nos resulten invasivas. Las vemos sin darle mucha importancia y lo consideramos como algo anecdótico y puntual.  Y un día,  sin darnos cuenta, vemos que hay muchísimas bicicletas atravesando las calles de Madrid. Y no estamos preparados para reaccionar ante las acciones desconocidas e imprevistas de las bicicletas y, al mismo tiempo, los ciclistas neófitos -que son la mayoría, ante tal “boom”- tampoco están a la altura de las circunstancias en una ciudad como Madrid, especialmente complicada para desplazarse en bicicleta, con conductores poco habituados a las características de la bici y sin saber cómo reaccionar ante las situaciones de conflicto que se pueden producir.  Ademas, es fácil descubrir que hay  poco respeto o comprensión por ambas partes. Poca “cultura de bici urbana“, lo que es normal, pues el fenómeno es nuevo.

Si partimos de la idea de que el ciclista es probable que también sea automovilista, el problema se convierte en una cuestión de ambivalencias. Y el comportamiento puede ser de una especie de esquizofrenia funcional no patológica, de modo que nadie acusará el conflicto social real que se genera entre ciclistas y automovilistas, especialmente sabiendo que  los términos se invierten de manera constante entre  ciclistas y automovilistas. La diferencia viene definida por el vehículo y el talante mostrado en cada situación. Por otro lado están aquellos que no toleran las bicicletas porque son molestas en el tráfico y además son incapaces de empatizar, por su distancia con la idea de su uso normalizado
En fin, el tema es complejo y debería ser objeto de algún debate político de mayor calado, más allá de los meramente normativos que ahora mismo genera.

“Aparcabicis” urbanos

Todo este largo preámbulo para introducir una brevísima nota acerca del escaso valor que algunos ciudadanos dan a la bici. Parece que todos estamos mentalizados y asumimos las ordenanzas municipales de tráfico y, en caso de sanción asumimos el pago. Cuando un coche aparca encima de la acera, pisa un vado, se planta en doble fila o invade una plaza de residentes o de minusválidos todos entendemos que se sancione.

Aparcabicis

Aparcabicis urbanos, modelos habituales en todas las Comunidades de España, en este caso en Murcia. (Foto: La Informacion.com)

Pero, ¿Qué pasa cuando las escasísimas plazas exclusivas para las bicicletas son invadidas por otros vehículos? Parece que nada. Los madrileños hemos visto como el Ayuntamiento, tímidamente, ha ido instalando en el último lustro elementos útiles para aparcar y asegurar las bicis y evitar que  las roben. También como los “aparcabicis” desaparecen por robo y no se reponen.

En la foto-denuncia que encabeza la entrada y que es objeto de este artículo del blog, se ve claramente que los propietarios de las motos “ignoran” las normas municipales, o las desconocen.

Según el artículo 62 de la Ordenanza de Movilidad para la ciudad de Madrid, en Acuerdo del Pleno, de 30 de noviembre de 2010, publicado en el BOCM 16 de diciembre de 2010, “los vehículos de dos ruedas, ya sean motocicletas, ciclomotores o bicicletas, estacionarán en los espacios específicamente reservados al efecto. En el supuesto de que no los hubiera, siempre que esté permitido el estacionamiento, podrán estacionar en la calzada junto a la acera en forma oblicua a la misma y ocupando una anchura máxima de 2 metros, de forma que no se impida el acceso a otros vehículos o el paso desde la acera a la calzada“.

La Ordenanza añade la prohibición del estacionamiento de motocicletas y ciclomotores en lugares  destinados a bicicletas y viceversa.

Parece que por ley las bicicletas gozan de una regulación clara, compartida con las motos y que especifica el espacio destinado a cada vehículo.  En la foto-denuncia que encabeza la entrada y que es objeto de este artículo del blog, se ve claramente que los propietarios de las motos “ignoran” las normas municipales, o las desconocen. Lo que no les exime de su cumplimiento. En cualquier caso, el desprecio hacia los usuarios de las bicis es flagrante y, tal vez, debería ponerse más atención en estos asuntos, en lugar de plantear hasta el aburrimiento debates  improductivos como por ejemplo el de, por seguridad, “casco si- casco no”.

Read Full Post »

Colonia Socialista

Colonia Socialista o Ciudad Jardín, calle Alhelies (1919/1920).

A finales de la primera década del siglo XX surge en Madrid un estilo nuevo de urbanización inspirado en la Ciudad Jardín inglesa de Ebenezer Howard y en la Ciudad Lineal de Arturo Soria. El modelo se desarrolló principalmente en terrenos de Chamartín de la Rosa donde se crearon “colonias” de viviendas unifamiliares que dieron a la zona un peculiar carácter. Hoy día, estas colonias históricas, que gozan de protección urbanística, mantienen todo su encanto original convertidas en auténticas islas dentro de la vorágine de la gran urbe.

Colonias de “casas baratas”

La Ciudad Jardín Madrileña se levantó en unos terrenos situados en el antiguo término municipal de Chamartín de la Rosa por la empresa Fomento de la Propiedad, sociedad urbanizadora catalana instalada en Madrid hacia 1915 que realizó diferentes promociones directas o mediante la venta de terrenos a otras cooperativas o promotoras. Fomento de la Propiedad compró al duque de Pastrana unas 250 hectáreas de suelo comprendidos entre el Ventorro del Chaleco (entonces en la Prosperidad), el paseo de la Ciudad Lineal (Arturo Soria) y el límite de Chamartín de la Rosa (Ramón y Cajal).
Las colonias se construyeron como núcleos aislados y discontinuos, ya que sus promotores en muchos casos fueron distintos. Todas las promociones se acogieron a las sucesivas leyes de casas baratas e iban dirigidas a clases medias trabajadoras y a empleados públicos. Arquitectónicamente hubo varias tipologías de viviendas (pareadas, adosadas en hileras y aisladas), basadas por lo general en estilos regionalistas, con el uso de enfoscados en la fachada, aparejos de ladrillo visto con motivos sencillos y canecillos de madera bajo cubiertas de teja a una, a dos, tres, cuatro o más aguas.

5-Colonia Union Electrica Madrileña_Calle Primera

Colonia Unión Eléctrica Madrileña, calle Primera (1920/ 1927).

Colonia Socialista o Ciudad Jardín

Fue la primera colonia de las proyectadas en la Ciudad Jardín Alfonso XIII. Al amparo de la Ley de Casas Baratas de 1911, la Cooperativa Obrera para la Adquisición de Casas la promovió en 1919 por iniciativa de Pablo Iglesias y Jaime Vera para los afiliados a la Casa del Pueblo. La Cooperativa, integrada por 116 personas, compró los terrenos a Fomento de la Propiedad aportando cuotas mensuales de cuatro pesetas y de dos pesetas dependiendo del tamaño de las casas. El precio final de las viviendas grandes (120m2) fue de 19.000 pesetas y de 12.000 pesetas, las pequeñas (90m2). En ambos modelos la distribución era semejante, variando únicamente las dimensiones. En la planta baja se situaban un comedor, cocina, dos habitaciones y vestíbulo; en la planta segunda había cuatro dormitorios y un trastero. El Cuarto de baño se situaba en el exterior, al lado de la cocina. La colonia la formaban 118 viviendas adosadas en hilera, formando grupos de cuatro, cinco o más casas y estaba delimitada por la recién trazada calle de Alfonso XIII, Narcisos (E. Howard), Alhelíes (Pablo Iglesias), Celindas, Santoninas y Jacintos.

Aneja a la colonia Socialista, en 1926 se construyó la colonia Bosque y Mina o colonia de Fomento de la Propiedad, formalmente semejante. De ese mismo periodo es la colonia Unión Eléctrica Madrileña (U.E.M.), promovida por Valentín Ruíz Senén, director gerente de la U.E.M., para empleados de la compañía que se acogió a la Ley de Casas Baratas de 1921. Constaba de viviendas unifamiliares aisladas, con jardín a cuatro fachadas y se proyectó en una tipología homogénea.

4-Colonia Prosperidad

Colonia Prosperidad, calle Cabeza Reina (1926/1935).

1_Colonia Prosperidad

Colonia Prosperidad, Ciudad-Jardín Alfonso XIII (1926/1935). Foto Enrique F. Rojo, 2012

 

Colonias Primo de Rivera y Prosperidad

Estas colonias, de tipologías diferentes, se construyeron en pleno periodo de la dictadura de Primo de Rivera, acogiéndose a la 3ª Ley de Casas Baratas. La colonia Primo de Rivera, realizada entre 1925 y 1930, para funcionarios y policías municipales, se situó en el eje de la calle Ramón y Cajal, en ambas aceras y a lo largo de calles paralelas a la principal. Se realizaron 272 viviendas, casi todas agrupadas en hileras, con jardín en las dos fachadas, así como también algunos hoteles unifamiliares aislados rodeados por un jardín mínimo.
La Colonia Prosperidad fue promovida entre 1926 y 1935 por la Compañía Anónima de Casas Baratas en terrenos próximos a los de la Colonia Primo de Rivera en el eje de la calle Ramón y Cajal, limitando con el Colegio Santa Marca y la citada colonia, con la que se integra. Su estructura es ortogonal con manzanas rectangulares, con un eje principal de acceso –la calle Luis Larrainza- y una plaza central. A esta estructura se superpone una red de calles peatonales de menor dimensión. Las viviendas, en un total de 244, se sitúan en hilera de una y dos plantas, con porche, pequeños jardines delanteros y patio trasero, en parcelas de pequeño tamaño.
Otras colonias de la Ciudad Jardín, contemporáneas a las citadas, son la Albéniz o de los Músicos, la Imperial, Jardín de la Rosa y Jardín Municipal, todas ellas en el entorno de las calles Ramón y Cajal y Alfonso XIII, en el distrito de Chamartín.  (Artículo publicado en la  Revista PLÁCET, Nº 245 , Abril 2014.)

Referencias.-

Unión Eléctrica Madrileña (Ver artículo, Arroyo Ilera, Alfonso, UAM,2009)
Revista PLÄCET, Nº 245 (Abril 2014)

Read Full Post »

Pruitt Igoe

A estas alturas del siglo XXI, inmersos en preocupantes procesos de crisis económicas y políticas, hablar de grandes proyectos sociales habitacionales (arquitectura social) de carácter y de esencial compromiso humano, sorprenden o aburren en términos parecidos. Esencialmente porque ya pocos confían en su necesidad, a pesar de que sigue habiendo dificultad de acceso a la vivienda para gran parte de la población,  y aún menos en su viabilidad económica para las administraciones, cuyos objetivos prioritarios son menos sociales.

Lo que se intenta describir en este artículo es el ejemplo de una importante intervención  política en el área de la vivienda social en la década de los años cincuenta del siglo XX  en los EE.UU. En concreto el del ambicioso  proyecto  Pruitt-Igoe (San Luis, Missouri, 1941-1974), cuyo estrepitoso fracaso acabó con su derribo, creando un mito, nacido de la afirmación de que aquel episodio anunciaba el fin de la “arquitectura moderna”.

Urbanismo social en San Luis

El gran proyecto de urbanismo social  conocido como Pruitt-Igoe, desarrollado entre 1954 y 1955 en la ciudad estadounidense de San Luis (Missouri), intentó realojar a la población urbana depauperada y a la peri-urbana marginal. Lo hizo en un proceso en el que indirectamente y sin intención aparente se favorecía la exclusión social a través del propio modelo que aprovechaba el éxodo de las clases medias más acomodadas hacia el extrarradio. Esta clase abandonaba el centro urbano y la autoridad pública aprovechaba para reconstruirlo, en un intento de dar nueva vida a la vieja urbe con nuevos vecinos y nuevas construcciones.
Esta población de clase media estaba huyendo hacia las nuevos barrios extensos que en paralelo se construían en las afueras y que actualmente rodean la antigua urbe, contribuyendo al abandono de la ciudad histórica, cada vez más fantasmal y cada vez más pobre. Esas clases medias, temerosas, abandonaron la ciudad y nutrieron las inmensas extensiones de polígonos de unifamiliares que tanto abundan en los EE.UU, en un modelo difícilmente sostenible como es el de la ciudad extensa de chalés clonados en números casi infinitos.

5264558572_ab897eaf6c_o

Construcción del proyecto de vivienda social Pruitt-Igoe, desarrollado entre 1954 y 1955 en la ciudad estadounidense de San Luis (Missouri).

Antecedentes

En el contexto del siglo que duró el periodo desde la Guerra de Secesión norteamericana y la Segunda Guerra Mundial,  la mayoría de los afroamericanos  que vivían en los estados del Sureste y Sur-Centro de Alabama, Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Luisiana, Misisipi y Texas  emigraron a las áreas rurales del Noreste industrial, del Medio Oeste y, en menor medida, a la Costa Oeste.   En esa época, en los Estados Unidos , las grandes ciudades experimentaban el proceso de huida de las clases medias del centro urbano a la periferia.  Las clases medias emergentes abandonaban la ciudad y se establecían en las nuevas periferias de viviendas unifamiliares, calcadas en diseño y características,  alejadas de la urbe en la que sólo se mantenían la administración y las clases menos pudientes. (Ver Wikipedia)

La clase social más desfavorecida, compuesta en su mayoría por negros y blancos procedentes de áreas rurales,  vivía en los suburbios. Aprovechando el abandono del centro histórico, se produjeron esporádicas ocupaciones de viejas construcciones que acabaron por componer barrios enteros constituidos por una población sin apenas recursos, comprometiendo así las intervenciones de las políticas locales. Esta situación generó inquietudes en la Administración y en los medios sociales.

3842851231_0b59045eca_o

Proyecto de vivienda social Pruitt-Igoe, desarrollado entre 1954 y 1955 en la ciudad estadounidense de San Luis (Missouri).

 

En 1947, los políticos responsables de la planificación de San Luis propusieron la construcción de  bloques de edificios residenciales de baja densidad y un parque público para la población pobre. En 1949, sin embargo, se optó por la limpieza total de los barrios marginales y su sustitución por viviendas públicas de alta densidad. En particular, la Autoridad de Reurbanismo y Desmonte de San Luis (Saint Louis Land Clearance and Redevelopment Authority)  adquirió y derribó los barrios menos favorecidos del anillo central. Vendió los terrenos a precios más bajos a promotores privados, con la intención de promover  el regreso de la clase media y del crecimiento del sector de los negocios. Otro organismo oficial, la Autoridad de Vivienda de San Luis (Saint Louis Housing Authority), limpió la zona para construir viviendas públicas en la antigua población de los barrios más pobres.

En 1950, San Luis financió 5.800 unidades de vivienda pública, entre ellos , Cochran Gardens, de  1953, destinado a blancos con bajos ingresos. El conjunto tenía 704 viviendas dispuestas en doce grandes edificios. Los siguientes proyectos serían Pruitt-Igoe, Darst-Webbe y Vaughan. Pruitt-Igoe estaba destinado a jóvenes blancos y negros de clase media, aislados en diferentes edificios; mientras que Darst-Webbe iba dirigido a inquilinos blancos con ingresos escasos. La vivienda pública en Missouri mantuvo la segregación racial hasta 1956. A partir de la fecha la población negra pudo acceder a todo el complejo, lo que produjo cierta incomodidad.

 

Pruitt-Igoe estaba compuesto de 33 edificios de once plantas cada uno situados cerca del norte de San Luis.

 

“Pruitt-Igoe”, un ambicioso proyecto de urbanismo social

Durante los años 1940 y 1950, la ciudad de San Luis, aprisionada por sus límites establecidos en 1876, era «un lugar atestado»; en sentido clásico, parecía y se sentía como una verdadera gran ciudad… como sacada de una novela de Charles Dickens. “Su acumulación de viviendas se deterioraron durante el período de entre-guerras y la Segunda Guerra Mundial. Más de 85.000 familias vivían en pisos del siglo XIX  y un estudio oficial de 1947 reveló que 33.000 hogares aún tenían baños comunales.”  Los residentes de clase media, en su mayoría de raza blanca, estaban abandonando la ciudad y sus antiguas residencias las ocupaban familias de bajos ingresos. Los barrios negros (al norte) y los blancos (al sur) de la parte antigua de la ciudad se segregaron y expandieron, amenazando con engullir el centro de la ciudad. Para salvar las propiedades del centro de una inminente devaluación, las autoridades de la ciudad de San Luis iniciaron un re-desarrollo del «anillo central» alrededor del distrito central de negocios. La decadencia ahí fue tan profunda que la gentrificación de los bienes inmuebles existentes se consideró poco práctica. (Ver Wikipedia)

 

Plano San Luis 1947

Plano de San Luis (Missuri) en la década de los 50 del siglo XX.

 

El complejo Pruitt-Igoe fue diseñado por el arquitecto Minoru Yamasaki, autor también de las torres del World Trade Center, junto con un equipo de colaboradores. Poco tiempo después de su construcción, las condiciones de vida en Pruitt-Igoe comenzaron a decaer; y en la década de 1960, la zona se encontraba en una situación de pobreza extrema, con altos índices de criminalidad y segregación , lo que provocó la reacción de los medios de comunicación internacionales ante el espectacular declive del barrio.

El nombre de la promoción se debía a Wendell O. Pruitt, un piloto afroamericano natural de San Luis que luchó en la Segunda Guerra Mundial, y William L. Igoe, antiguo congresista estadounidense. En un  principio la ciudad se planificó en dos sectores: los hogares del capitán W. O. Pruitt para los residentes negros, y los apartamentos William L. Igoe para los blancos.  Anteriormente a la construcción del complejo, el terreno era conocido como el barrio De Soto-Carr, un gueto de la comunidad negra en el que reinaba la  pobreza extrema. Pruitt-Igoe estaba compuesto de 33 edificios de once plantas cada uno situados cerca del norte de San Luis.

 

Cartel publicitario Pruit-Igoe

Cartel publicitario de un proveedor de Pruitt-Igoe, desarrollado en la ciudad estadounidense de San Luis (Missouri).

En 1951, Architectural Forum aplaudió el proyecto de Yamasaki, recibiendo un galardón del Instituto Americano de Arquitéctos. Se dispusieron cerca de 25 ha de terreno para la construcción de los 33 edificios del nuevo barrio que se proyectaron en un estético estilo internacional. En un principio Yamasaki planteó mezclar edificios de diferentes alturas y densidades bajas, pero las exigencias de economía planteadas por las autoridades políticas hicieron cambiar los planes y se terminó por edificar un solo modelo de once alturas con ascensores que solo paraban en las plantas impares con un total de 2.870 apartamentos . Igualmente, se rebajó la calidad de los materiales y se redujo al mínimo el tamaño de las viviendas, aumentando la densidad. Las plantas inferiores disponían de áreas cómunes de servicios a lo largo de amplios corredores. A pesar de ello, fueron muchas las familias para las que su traslado a las nuevas residencias fue como un sueño hecho realidad.

Pruitt-IgoeMyth_aerial

Vista general de Pruitt-Igoe.

 

De forma paradójica la ocupación nunca sobrepasó el 60%, llegando a un 33% en 1965Pruitt-Igoe a lo largo de 1960 fue entrando un creciente estado de abandono y deterioro que acabó convirtiendo al barrio en una zona decadente y peligrosa por su inseguridad. Ahora parece evidente que el ahorro en los costes de la construcción y sus consecuencias  supusieron un alto coste social. Algunos residentes de los diferentes bloques, que vivían en condiciones precarias, generaron situaciones de tensión y delincuencia dentro del vecindario. Se producían asaltos en el interior de los portales, en los corredores o en los rellanos de las escaleras y además eran comunes el vandalismo, los destrozos de los bienes comunes y el abandono generalizado.

En 1971 en Pruitt-Igoe sólo había seiscientos vecinos que ocupaban diecisiete edificios. Pese a la decadencia de las zonas públicas y la violencia de pandillas, Pruitt-Igoe mantuvo un relativo bienestar durante sus peores años. Los propios inquilinos trabajaban y limpiaban las zonas comunes, aunque la situación fue cada vez empeorando más.

 

Pruitt Igoe 1960

Vista de Pruitt-Igoe en 1960.

Demolición del proyecto

En 1972, a menos de 20 años de su construcción, el primero de los 33 gigantescos edificios se demolió mediante una voladura controlada.  Los 32 restantes se derribaron en los siguientes dos años. El lugar quedó limpio y despejado definitivamente en 1976.  Actualmente, el solar lo ocupan parcialmente las escuelas públicas Gateway Middle School y Gateway Elementary School, además de la escuela militar Pruitt Military Academy.  El resto del terreno fue plantado con árboles. El antiguo barrio De Soto-Carr que rodeaba a Pruitt-Igoe también se derribó y se ocupó por viviendas unifamiliares.

Pruitt Igoe  demolition

Secuencia del derribo de Pruitt-Igoe en 1974.

 

Pruitt-Igoe fue una de las primeras demoliciones de edificios de arquitectura moderna que se produjeron, lo que sumado al estrepitoso fracaso del proyecto, llevó a definir aquella jornada al arquitecto e historiador de la arquitectura Charles Jencks en El lenguaje de la arquitectura posmoderna como “el día en que murió la arquitectura moderna“. El predicamento del autor de esta sentencia creó el conocido como mito de Pruitt-Igoe que daba como válida la afirmación, responsabilizando del fracaso al proyecto arquitectónico.

 

1500px_IconicImplosion_Pruitt-IgoeMyth_Credit-STL-Post-Dispatch

Secuencia del derribo de Pruitt-Igoe en 1974.

A pesar de la amplia evidencia de las múltiples causas económicas y sociales que ocasionaron el deterioro del barrio el mito de Pruitt-Igoe se ha ido extendiendo a lo largo del tiempo y fue habitual que se culpase a la inadecuación del modelo arquitectónico como causa de la desintegración de la estructura social de sus ocupantes. No se tuvo en cuenta, sin embargo, las numerosas situaciones que afectaron el éxito del proyecto, como fue la crisis económica del momento y el grave problema de discriminación racial que se vivía. Además, las exigencias de las autoridades de San Luis y de la Administración de Viviendas Públicas, apenas permitieron a los arquitectos capacidad de decisión, por lo que perdieron el control del proyecto original en que primaba la baja densidad.

6716859113_16f3af2455_b

El Mito de Pruitt-Igoe: una Historia Urbana  (2011)  by Chad Friedrichs

 

El Mito de Pruitt-Igoe: una Historia Urbana (documental, by Chad Friedrichs 2011)

Comenzó como una maravilla de la construcción y dos décadas después acabó convertida en  escombros. Pero, ¿qué ocurrió entre medias? El Mito de  Pruitt-Igoe cuenta la historia de la transformación de la ciudad americana de St. Louis en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial a través de la lente del desprestigiado proyecto de vivienda social Pruitt-Igoe y de quienes allí vivieron.  En este documental se trata desde una perspectiva histórica el importante impacto de los programas de renovación urbana de la década de los 50-60  que agilizaron el proceso de suburbanización, despoblamiento, y abandono de industrias y oficinas en las ciudades americanas.  En este proceso de desindustrialización y despoblación del centro urbano se produjeron conflictos de clase y raza. Los residentes de Pruitt-Igoe fueron víctimas de esta situación.  Sus emotivas historias de supervivencia, adaptación y éxito son el corazón de este documental. Las turbaciones domésticas causadas por las políticas punitivas de bienestar público; las relaciones frustrantes con las paternalistas y fiscalizadoras Autoridades de la Vivienda; y la creciente desocupación, vandalismo y delincuencia llevaron a los residentes a protestar a lo largo de 1969.   Una de sus acciones fue negarse a pagar los alquileres. Toda esta situación fue creando un estereotipo, que con las imágenes de los derribos no hizo sino  ayudar a que se perpetuase la idea del fracaso; fracaso que se ha utilizado como argumento para condenar la arquitectura moderna y el estilo Internacional, atacando los programas de asistencia pública y estigmatizando a los residentes de las viviendas públicas de acogida.  Este documental pretende examinar los intereses envueltos en el proyecto de creación de Pruitt-Igoe, valorando los rumores y los estigmas surgidos. Y también pretende derribar el mito. (DOCUMENTAL)

Referencias.-

The Tragic Demise Of America’s Most Ambitious Housing Project (Business Insider, 22/05/2013)

The Pruitt-Igoe Myth

Pruitt-Igoe (Wikipedia)

Pruitt-Igoe 40 Years Later (The American Institute of Architects)

Koyaanisqatsi – Pruitt Igoe (VIDEO)

Read Full Post »

Chalés_Somo_2014_Diario Montañés

Chalés en la playa de Somo (Foto: Diario Montañés, 2014)

Los pasados 1 y 2 de marzo de 2014, según explicaciones de técnicos en la materia, la combinación de una profunda borrasca sobre las islas Británicas y un potente anticiclón en las Azores, produjo una situación de vientos intensos y fuerte oleaje en las costas del norte y noroeste de la Península Ibérica, que efectó de manera acusada a la Comunidad cántabra.
En Somo, frente a Santander, las olas invadieron la playa y arramblarón cuanto encontraron en su camino. Y en su camino se toparon con una serie de chalets construidos en la década de los ochenta del pasado siglo.
Las consecuencias del encontronazo tuvieron cierta gravedad económica para los propietarios de las viviendas, sin que nadie resultase herido.

Chalés_Somo_2014_EFE-02

Chalés en la playa de Somo (Foto: EFE, 2014)

Lo extraño del suceso no ha sido ver como el mar avanzaba hasta su encuentro violento con las casas causando destrozos. Al contrario, lo difícil es entender qué hace una urbanización a menos de 100 metros del mar, levantada en medio de la playa, por delante de la protección dunar y amparada por un muro de hormigón armado para prevenir las mareas. No parece extraño, pués, que hechos como este puedan producirse, conocido el  común desprecio que suele manifestarse cuando de retar a las fuerzas de la Naturaleza se trata. Más aún a sabiendas del cambio climático y del calentamiento global que ya se deben considerar como  fenómenos más que evidentes y a los que habría que prestar más atención.

Hace cerca de siete años escribí en este mismo blog unas líneas en las que manifestaba mi asombro al ver cómo se construían edificios y urbanizaciones a pié de costa y en primerísima línea de playa, sin ningún pudor ni preocupación por la posible destrucción de ecosistemas sensibles y sin temor a las posibles consecuencias por el devenir natural de las cosas. Lo hice en referencia precisamente a esta Urbanización de Somo, un ejemplo revelador de cómo se pasa la excavadora por encima de dunas y playas para crear nuevos paisajes de hormigón y ladrillo, y que evidencia la impudicia y la falta de escrúpulos de los promotores, constructores, Ayuntamientos y compradores de las viviendas que invaden la playa.

Chalés_Somo_2014_EFE

Chalés en la playa de Somo (Foto: EFE, 2014)

Aunque este temporal haya sido el más violento y “contumaz” en tres décadas y aunque la reforma de la Ley de Costas española ampare este tipo de despropósitos que benefician a los especuladores en su avaricia infinita, parece sensato pensar que sucesos como este no ocurrirían de no haber edificios plantados en medio de las playas. Deberíamos poner remedio porque no  podemos ir en contra de la Naturaleza.

Casas Somo

Urbanización en la playa de Somo antes de los destrozos de 2014 (Fotos: Enrique F. Rojo, 2007)

Referencias.-

En primera línea de playa (Blog Urban Idade, 2007)
Mas fotografías Urbanización Delfín en Somo (Blog Driza.Me)
Reforma Ley de CostasInfografía (El País, 2014)
Ley de Costas (Noticias, El País)
Fografías temporal en Cantabria (El Pais, 2014)

Read Full Post »

Parroquia de San Matias 1880

Hortaleza, suena a “fortaleza”, pero su pasado no parece estar ligado a estirpes guerreras. No hay restos medievales, aunque sí el testimonio de antiguos palacetes y quintas de recreo que dieron importancia a la villa y que en más de medio siglo se han desvanecido con su anexión, en 1949, al municipio de Madrid.

La villa de Hortaleza

En 1850 Pascual Madoz situaba la villa de Hortaleza en un alto y en terreno irregular con valles y barrancos, con clima benévolo por los aires serranos que ahí se respiraban y, en general, como buena tierra para la vida y el esparcimiento. Entonces Hortaleza tenía 137 casas de mediana construcción, distribuidas en 12 calles y una plaza. Contaba con 77 vecinos y 373 almas.
Las casas principales pertenecían a la aristocracia. Había Ayuntamiento con cárcel, taberna, carnicería y escuela de niños para 35 alumnos y otra escuela de niñas para 18 alumnas. Una fuente pública y tres más en casas particulares abastecían de agua a los vecinos.
La villa limitaba al norte con Alcobendas, al este con Barajas, al sur con Canillejas y al oeste con Chamartín. Había dehesas con prados y montes, como el de la Moraleja, recorridos por los arroyos de Valdebebas y Abroñigal, tributarios del Jarama y del Manzanares respectivamente. Se cultivaban toda clase de hortalizas y cereales, y se criaba abundante ganado lanar y caprino.

casco urbano de hortaleza 1870

Casco urbano de la villa de Hortaleza 1870.

Palacio de Buenavista

Hortaleza fue lugar de Quintas. De las más notables fue el Palacio de Buenavista, de los marqueses de Santa Cruz, en tierras limitadas por el Camino Viejo de Madrid o camino de Hortaleza (López de Hoyos), el Camino Nuevo (Mar caspio) y el Arroyo de Rejas. La finca estuvo rodeada de jardines y árboles, con un imponente palacete neoclásico y, según dicen, la frecuentó Fernando VII. Tras las vicisitudes surgidas en 1808 por la presencia de las tropas francesas la propiedad quedó abandonada.
El edificio tenía fachadas de ladrillo y mampostería con zócalos de granito. La huerta-jardín tenía dos fuentes de piedra y un alargado estanque con un dios Baco en el centro. A los lados había cipreses formando una plazuela con escalinata y un templete. Había varias norias para mover el agua hasta las huertas, un pozo de nieves, bodega y un molino de aceite.
En 1840 Isidoro Urzáiz compró la finca, que luego vendería a la marquesa de Branciforte para construir en 1882 el Convento de Nuestra Señora de Loreto (Ursulinas), de estilo neomudéjar. En 1936 el Auxilio Social instaló en la finca el Hogar Clara Eugenia para niñas huérfanas. Actualmente pertenece a la Comunidad de Madrid.

Silo Huerta Salud_2013

Silo poliédrico de hormigón de la Huerta de la Salud construido en 1928. En la actualidad, 2014, rehabilitado por el Ayuntamiento de Madrid como dotación cultural, se encuentra sin uso. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

La Huerta de la Salud

La Huerta del Cristo de la Salud, de los duques de Frías, ya aparecía en 1752 en el Catastro de Ensenada. La finca ocupaba los límites de las actuales calles Alcobendas, Mar de Aral, Mar de las Antillas y Mar Negro.
El acceso principal se hacía a través de una puerta monumental de granito. En el dintel aparecía una inscripción de 1749 con un verso del poeta Ovidio: “Gaudia sunt nostro plusquam regalía ruri, urbe homines regnant vivere rure daturi” (aunque los hombres reinan en las ciudades, nuestras mayores alegrías las da la vida del campo).
En 1894 la Huerta de la Salud cambió de manos y se reformó. Se añadieron graneros, establos y un silo. De todo ello quedó constancia en una placa colocada junto a la antigua inscripción. En la actualidad solo se conservan la puerta –modificada- y el silo poliédrico construido en 1928.

San Matias 2013

Parroquia de san Matías, de 1879, en una imagen actual retocada. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

Parroquia de San Matías

La iglesia de San Matías, parroquia desde el siglo XVIII, satisfacía las necesidades espirituales de la villa. El proyecto, del arquitecto Enrique María Repullés, aprovechó los cimientos ya construidos de un proyecto anterior y fue inaugurada el 31 de Mayo de 1879. Es de planta rectangular, levantada en ladrillo, de estilo neomudéjar, con una única torre con campanario que se eleva por encima del presbiterio.
Próximo a la iglesia, se encuentran el cementerio y el Convento de los Padres Paules, creado en 1896 y reedificado en 1934, que ocupa los terrenos de la antigua Quinta del conde de Torrepilares.

ERMITA DE LA SOLEDAD

Ermita de Nª Señora de la Soledad de Hortaleza. Detrás la tapia del viejo cementerio de la Villa. (Foto: Enrique F. Rojo, 2014)

*Artículo publicado en el nº 242 de Enero de 2014 de la Revista Plácet.

Read Full Post »

hotel-rubin_casa-arturo-soria_1908_small

“Hotel Rubín”, residencia de la familia Soria, en 1908.

En 1908 Arturo Soria y Mata, creador de la Ciudad Lineal, mandó construir “Villa Rubín”, su residencia familiar. Este singular y desconocido edificio, que  ha sobrevivido al paso del tiempo, nos recuerda con su presencia el importante legado que el polifacético y emprendedor Soria dejó a la historia del urbanismo madrileño.

Arturo Soria, el urbanista

Don Arturo Soria y MataArturo Soria y Mata nació en Madrid en 1844 en el seno de una familia modesta  y desde su juventud manifestó gran afición por las ciencias y la ingeniería. Fue telegrafista y se formó como geómetra, desarrollando su faceta de inventor en esta disciplina con aportaciones como el “teodolito impresor automático” o el “avisador de las crecidas de los ríos”.
Fue también escritor, conferenciante y periodista. Sus reflexiones sobre la especulación urbanística, la falta de vivienda y el higienismo le llevaron a idear en 1882 el proyecto de la Ciudad Lineal madrileña. Para llevarlo a la práctica fundó en 1894,  junto con el arquitecto Mariano Belmás y  Estrada, la Compañía Madrileña de Urbanización (C.M.U.), cuyo objeto era la compraventa de terrenos, la construcción de casas de diferentes tipologías, precios y calidades y el desarrollo de una ciudad lineal vertebrada por un tranvía de circunvalación que pusiese en comunicación la nueva ciudad con los pueblos próximos y con la capital.

emilio_keller_1912_nietos

Arturo Soria con sus nietos en el hotel Rubín, probablemente en la parte trasera. La fotografía se tomó en 1912 y es propiedad de Emilio Keller Soria. Se encuentra publicada en el Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid.

La Ciudad Lineal, el proyecto

La Ciudad Lineal de Arturo Soria llegó a alcanzar cinco kilómetros en terrenos del extrarradio, con casas para todas las clases sociales, como respuesta “antiespeculativa” ante la falta de vivienda. En palabras del propio Soria,  había que evitar la “ambición desenfrenada de los dueños de los solares” que dificultaban construir en los límites de Madrid.
En 1911 vivían en la Ciudad Lineal cerca de 4.000 personas y había  más de 700 casas, con tranvías que facilitaban la movilidad. Muchos vecinos fueron conocidos empresarios  y aristócratas y también personajes célebres de la época como el tenor Miguel Fleta o las actrices y cupletistas “la Chelito” y Raquel Meller.

En 1914 llegó la crisis con la suspensión de pagos de la C.M U. A pesar de la recuperación de la empresa, la filosofía original cambió con los nuevos gestores. Los acontecimientos políticos y sociales que marcaron el siglo XX y el descontrol  urbanístico de los años sesenta y setenta  acabaron  por difuminar lo que restaba del utópico proyecto.  Paradójicamente, el fin de la barriada estuvo marcado por esa misma “ambición desenfrenada” que tanto criticó Soria.

“Villa Rubín”, la casa

“Villa Rubín”, llamada así por Julia Hernández Rubín, esposa de Soria, se encontraba en el nº 9 de la calle principal de la Ciudad Lineal. Construida en una parcela de 4.800 m2, pro un montante de 75.000 ptas, contaba con 15 habitaciones repartidas en tres plantas similares pero independientes a las que se accedía por una escalera interior. Sólo la planta principal tenía entrada por la fachada delantera. Al fallecer Soria en 1920, la familia se mudó y puso la finca en alquiler por 8.000 ptas anuales. En 1925 deciden venderla y un año después Francisco de Borja Patiño, industrial y comerciante la adquiere por 250.000 ptas,  sometiéndola a algunas modificaciones estéticas. Además, le cambia el nombre por el de “Villa Ceres”.

hotel-rubin_arturo-soria_2009_small

“Hotel Rubín” en la actualidad. La vivienda de Arturo Soria y familia se encontraba en la Manzana 90 y constaba de tres viviendas repartidas en tres plantas con similar distribución. El acceso era independiente por escaleras exteriores laterales. Sólo la planta baja tenía acceso por el frente central del edificio. En el presente se encuentra numerada con el 124 de la calle de Arturo Soria y es utilizada como Residencia de Menores “Manzanares”, dependiente de la Comunidad de Madrid. (Foto: Enrique Fidel, 2008)

Acabada la guerra civil, la finca se incautó por el Auxilio Social que la llamó Hogar Villa Ceres y la destinó a las actividades humanitarias propias de la organización, acometiendo nuevas reformas que cambiaron por completo su aspecto original. Acabadas las obras se inauguró con el nombre de Hogar Alto de los Leones con capacidad para 120 niños huérfanos de ocho a doce años.

En 1975 la antigua Villa Rubín” cambió de nombre otra vez por el de Residencia para menores Manzanares a cargo de la Diputación provincial. Hoy día el edificio es residencia para menores extranjeros no acompañados con el nombre de Centro de Adaptación Cultural y Social Manzanares dependiente de la Comunidad de Madrid.

(Publicado en el nº 241 de la revista Plácet en diciembre de 2013)

Referencias.-

Maure Rubio, Miguel Angel
La Ciudad Lineal de Arturo Soria
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
Madrid, 1991 ISBN 84-7740-048-2

Soria y Mata, Arturo
Tratados de urbanismo y sociedad
Clan Libros
Madrid, 2004

López Díaz, Jesús
La vivienda social en Madrid, 1939-1959.
UNED, Espacio, tiempo y forma, 2002.

Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid.

Enciclopedia Madrid Histórico

Historias Matritenses
Blog con extensa información sobre la Ciudad Lineal

Cruzar el Estrecho a los 15 años (Madrid Diario, 26/11/2010)

Revista Plácet

Read Full Post »

Silvela-Perro policia_1902

Hablamos hoy de un suceso ocurrido en Madrid en 1902. Los protagonistas son, como siempre, victima, autor y las autoridades que descubrieron el misterio del crimen. Todavía, hace algo más de cien años, los llamados medios de comunicación apenas interferían en las investigaciones y el vulgo lector mínimamente reclamaba información de aquello que no le afectaba.

Avanzó el protagonismo del suceso un perro al que se consideró héroe por haber “detenido” al autor de un asesinato. El perro atenazó en sus mandíbulas al culpable y lo retuvo hasta que las autoridades lo arrestaron.

Al parecer, un individuo había descerrajado varios tiros a un compañero por un asunto desconocido causándole la muerte . El suceso tuvo lugar en el cementerio de San Martín, -acaso un duelo, por entonces ya prohibidos-.
Fue por casualidad que el perro de un guarda del “canalillo norte”, Antonio Payol, que también vigilaba el cementerio, diera con el asesino y, entre ladridos y gestos de amenaza, enseñándole los dientes, consiguiera tirarlo al suelo.

Según contaba el guarda, “Silvela”, que así se llamaba el perro, era mezcla de mastín y perdiguero y hasta los quince meses, antes de haberlo acogido él, perteneció a un policía urbano que le enseño algunas conductas policiacas.

Madrid era en la época una ciudad que escasamente superaba el medio millón de habitantes, repartidos entre el viejo núcleo urbano, los ensanches y los suburbios, cuya masa social no leía la prensa, ni sabía de los sucesos del extrarradio.
Sin embargo, revistas ilustradas, como “Alrededor del mundo”, que recogió esta noticia del “perro policía”, gozaron de una gran popularidad entre todo tipo de público por su carácter costumbrista. Trataron temas de contenido general, aunque también se ocuparon de temas artísticos y curiosidades, realizando reportajes sobre lugares, pueblos, tradiciones, expediciones, aventuras, etc.

Con los años, esta publicación de periodicidad semanal, que se publicó desde 1899 a 1930, incorporó mejoras tanto en el diseño gráfico como en su tipografía, añadiendo a las tradicionales ilustraciones las novedosas fotografías. Un antecedente, entre otras, de la prensa ligera del siglo XX y XXI.

Read Full Post »

Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 307 seguidores