Operararias de los Laboratorios “Abelló” posan en el exterior de las instalaciones. Foto de 1933 cedida por Liliane Salvetat (Toulouse, Francia).
La Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos “Abelló” fue fundada en 1925 por Juan Abelló Pascual y se instaló en el extrarradio de Madrid en el barrio de la Prosperidad, en la calle Vinaroz nº 15, ocupando una parcela esquinera de aproximadamente 8.200 m2.
Juan Abelló Pascual (fallecido en 1983) era químico farmacéutico y propietario fundador de la fábica. El encargado de la sección de investigaciones químicas y responsable de los productos elaborados era el profesor Rius Miró. En la fábrica trabajaban unos 30 técnicos entre químicos, farmacéuticos, medicos e ingenieros, arropados por más de 600 operarios de ambos sexos, a parte del personal de la filial de León. En la sede de Madrid se elaboraban aquellas especialidades farmacéuticas cuya base se fabricaba en León (agua oxigenada, éter, cloroformo, perborato sódico, hexametilentetramina, sulfotiazoles, efedrina, y otras materias básicas). La fábrica farmacéutica Abelló fue la primera fábrica española capaz de obtener alcaloides derivados del opio y de la coca, consiguiendo licencia para dedicarse al tratamiento de estos alcaloides . Esta circunstancia hizo que alcanzase gran prestigio y un importante beneficio económico. Los productos que salían de la fábrica de la calle Vinaroz nº 15 eran todos los elaborados a partir de los alcaloides del opio y la coca, como la morfina, la codeina, dionina, papaverina y cocaina, que se empezaron a elaborar en 1936. También se dedicaron en los laboratorios a obtener por síntesis testosterona y sintestrol, andrógenos y estrógenos de gran valor en la terapeútica del momento.
Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos “Abelló”, en la calle Vinaroz nº 15, con García Luna. Las instalaciones comprendían un tramo de ambas calles y todavía alcanzaban parte de la calle Suero de Quiñones. La foto es de 1946. (FOTO: 15/12/1935 – Blanco y Negro (Madrid) – Página 155)
Otras secciones de la fábrica eran el Laboratorio de análisis a cargo del doctor Jiménez, en el que se comprobaba la pureza de las materias primas para la elaboración de los preparados; el Laboratorio de fabricación química industrial, a cargo del doctor Esteve, donde se elaboraban el Orosanil B (aurotiosulfato de quinina), Monotion (tiosulfato sódico), Lumcalcio (sal cálcica del ácido feniletilbarbitúrico), Oloyod (aceite yodado), etc.
Operararias de los Laboratorios “Abelló” posan en el exterior de las instalaciones. Foto de 1933 cedida por Liliane Salvetat (Toulouse, Francia).
Según recogía la prensa, en junio de 1936 el entonces ministro de Marina y catedrático de la Facultad de Farmacia José Giral, visitaba las instalaciones de la fábrica farmacéutica Abelló de la Prosperidad, para comprobar de primera mano lo aventajado de las instalaciones cuya importancia excedía el ámbito puramente nacional. El ministro recorrió los diferentes departamentos acompañado por el director propietario de la fábrica Juan Abelló y por miembros del personal técnico de la misma. (27/06/1936 – ABC (Madrid) – Página 36)
Página 155 de Blanco y Negro (Madrid) publicada el 15/12/1935.
Asímismo decía ABC en 1935: “Desapercibida para la mayor parte de los madrileños, alejada del casco urbano central, la Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos Abelló se levanta majestuosa, como protectora de los modestos inmuebles que la rodean y que en verdad acoge en su seno y proporciona trabajo a muchos obreros del laborioso barrio de la Prosperidad, donde puede decirse que el núcleo de la zona pertenece a aquella en que está situada.” ( Hemeroteca digital ABC- )
En 1975, la fábrica se mudó a unas nuevas instalaciones en la calle de Julían Camarillo nº 8, enajenando las viejas instalaciones que contaban ya con 50 años. En 1976 se demolió el complejo, liberándose el suelo para la construcción de viviendas. El nuevo uso residencial permitió la construcción de más de 35.000 m2 para un total de 330 viviendas. La promotora de estas viviendas fue la inmobiliaria Lintos S.A. que edificó en varias fases, la última de las cuales finalizó en 1982, dando por acabado cualquier vestigio de la fábrica.
Localización de la Fábrica farmacéutica “Abelló” en el barrio de la Prosperidad en una fotografía aérea del año 1975, antes de que el edificio fuera demolido. La zona remarcada muestra las instalaciones, muy próximas a la prolongación de “General Mola”, abierta en 1972.
Referencias.-
(15/12/1935 – Blanco y Negro (Madrid) – Páginas 154-55-56
26/08/1947 – ABC (Madrid) – Página 11
11/06/1946 – ABC (Madrid) – Página 11
27/06/1936 – ABC (Madrid) – Página 36











Qué blog tan bien hecho, tan útil e interesante.
Hola, Enrique:
Leyendo el tipo de productos que fabricaba Abelló me vienen a la memoria las antiguas droguerías de Madrid, establecimientos muy habituales pero de los que ya no queda ninguno (que yo sepa). No deja de admirarme (y de escandalizarme) al mirar hacia atrás cómo todavía en la década de los setenta, junto a productos de limpieza, se podían adquirir sin ningún control todo tipo de productos químicos peligrosísimos. Los de mi pandilla, en los sesenta, animados por un cerebrito que hoy debe ser por lo menos ingeniero de la NASA, comprábamos libremente en la droguería que estaba en la calle Ibiza esquina con Narváez componentes para fabricar pólvora, con la que rellenábamos tubos de Redoxón y les poníamos una mecha, para hacer cohetes. Nuestro particular Cabo Cañaveral era un descampado convertido luego en el parque de Roma, detrás del barrio de La Estrella. En ocasiones los cohetes conseguían volar, pero las más de las veces nos estallaban en nuestra propia cara, a pocos metros de distancia. También comprábamos por litros ácido sulfúrico y las sustancias más insospechadas para hacer experimentos, puesto que el Cheminova se nos quedaba demasiado blandengue. Mi madre -la pobre- se ponía histérica cuando nos descubría, ¡no era para menos! Y es que éramos mocosos de poco más o menos diez años de edad, pero no había ninguna ley ni norma que impidiera al droguero vendernos todo aquello. Ahora que lo pienso, seguro que también podrían comprarse derivados opiáceos y otros estupefacientes, entonces desconocidos para nosotros.
Increíble lo que ha cambiado la sociedad, ¿verdad?
Un saludo y nuevamente gracias por tu labor de divulgación.
Hola Miguel,
Es verdad, cómo han cambiado las cosas en tan poco tiempo. Yo también recuerdo que en el colegio al que iba había algunos aventajados y temerarios compañeros algo mayores que yo, que llegaban provistos de material químico y en los recreos se dedicaban a hacer explosiones en una zona algo alejada, pero que dejaba escucharlas. Primero se escapaban de la zona de recreo, burlando el control de los profesores que “vigilaban” y luego se dedicaban a sus acciones dinamiteras. Imagino que se proveían en alguna droguería. Que yo sepa nunca pasó nada, aunque podría haber pasado. Ahora a los niños se les tiene sobreprotegidos e hipervigilados y siguen desmarcándose. Sin embargo, creo que todos los superlativos a los que los sometemos son la causa de que muchas veces aparezcan efectos secundarios no deseados.
Un placer leer de nuevo tus frescas y amenas memorias.
Un abrazo,
Enrique.
[...] Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya Operararias de los Laboratorios Abelló posan en el exterior de las instalaciones. Foto de 1933 cedida por Liliane Salvetat (Toulouse, Francia). La Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos Abelló fue Operararias de los Laboratorios Abelló .. [...]
Hola Enrique,
Muchisimas gracias por el blog. A sido un placer de leer todas esas explicaciones, muy utiles y interesantes.
Te estoy muy agradecida.
Liliane (région de Toulouse – Frncia)
[...] S.A., derribado en 1982, dejando un solar de 347 m2. para viviendas. En en Vinaroz nº 16 estaba Productos Químicos y farmaceúticos Abelló (1925), derribado en 1976 se levantaron sobre un solar de 8.188 m2, 330 viviendas que ocupan un [...]
TOda la documentación de historia industrlal es muy interesante. Unicamente quiero señalar que don Juan Abelló Pascual no murió en 1964 sino en 1983. EN 1964 todavía era presidente de la Cámara de Comercio de Madrid e inauguró el primer palacio de ferias y exposiciones que tuvo Madrid.
María José Méndez – Biblioteca Cámara de COmercio e Industria de Madrid
Hola Mª José. En efecto, la fecha de fallecimiento de D. Juan Abelló Pascual no es la que aparece en el artículo del blog, sino la que me indicas en tu comentario. En concreto el 4 de marzo de 1983, como se comprueba en esta necrológica publicada por el diario ABC el 8/03/83 en la página 45.
Pido disculpas por el error, debido sin duda a las prisas en buscar la información, lo que no me excusa, y lo corrijo.
Gracias por la advertencia.
Un saludo,
Enrique F. Rojo
Me parece muy interesante, lo único que la foto que aparece es la de su hermano pequeño, José Abelló Gallo. A continuación le pongo un link en el que aparece una foto de Juan Abelló Gallo.