Cine Covadonga (1951). (Foto: Isabel Gea, 1984)
El 1 de marzo de 1991, el cine Covadonga, situado en el 161 de la calle de López de Hoyos, quedaba prácticamente destruido a causa de un extraño incendio, cuyo origen no pudo ser precisado en su momento por los bomberos del Ayuntamiento. Pedro Gallardo, jefe del departamento de extinción de incendios, manifestó que no había elementos de juicio suficientes para saber si ha sido intencionado o no. Sin embargo, el local llevaba cerrado más de un año y medio. Los bomberos comenzaron su intervención sobre las cinco de la madrugada y durante tres horas tuvieron que arrojar miles de litros de agua para apagar las llamas. La Policía Municipal cortó el tráfico en la zona y desvió los itinerarios de tres rutas de autobuses de la EMT que pasaban a esa altura de la calle López de Hoyos.
Especulación urbanística en una revisión de hemeroteca.
Los bomberos fueron avisados sobre las cinco de la madrugada del 27 de febrero, al advertir que salía una densa humareda del viejo cine Covadonga, conocido entre los cinéfilos como “El Covacha”. Los equipos de extinción tuvieron que forzar los candados que cerraban las puertas del local. “Al entrar el aire”, explicaron, “todo el patio de butacas se llenó de llamas”. Un portavoz de los bomberos estimó que el fuego llevaba fraguándose durante horas y que cobró virulencia cuando se abrieron las puertas. La densa humareda impidió que los servicios de extinción pudieran atacar directamente el fuego, por lo que emplearon el brazo articulado de 64 metros de altura que pocos días antes había sido presentado en sociedad en la plaza de la Villa.
El 1 de marzo de 1991, el cine Covadonga, situado en el 161 de la calle de López de Hoyos, quedaba prácticamente destruido a causa de un extraño incendio, cuyo origen no pudo ser precisado en su momento por los bomberos del Ayuntamiento. Cine Covadonga trás el incendio, en foto tomada en el año 90 antes de que fuera demolido.
Cerca de 30 bomberos trabajaron sin descanso hasta que el fuego quedó prácticamente extinguido sobre las ocho de la mañana, aunque un retén permaneció varias horas más apagando los últimos chisperos. El cine no tenía fluído eléctrico -cortado desde que estaba vacío-, por lo que los bomberos descartaron de inmediato la posibilidad de que el fuego fuese provocado por un cortocircuito. No obstante, tampoco se aventuraron a afirmar que se tratase de un incendio provocado, ya que “todo el cine era un foco de llamas, que abarcaba a toda la sala”. El inmueble ocupado por “El Covacha”, que abrió las puertas al público con un aforo de 480 butacas, el 15 de Febrero de 1951 con la proyección de las películas El secreto de Mayerling y Hoy no pasamos lista, y que durante un tiempo sirvió como sala de proyecciones de la Filmoteca Nacional, era propiedad de Concepción Sáenz, quien a su vez lo tenía alquilado a Manuel Salinas. Éste, a su vez, lo había subarrendado a una sociedad constituida por la empresa Iberoamerícana Films, propiedad del productor cinematográfico Andrés Vicente Gómez, y el cantante Víctor Manuel, el actor Antonio Resines y la periodista Rosa María Mateos, entre otros. Esta sociedad quería instalar en el inmueble cuatro minicines, pero no obtuvo la pertinente autorización de la junta del distrito de Chamartín.
En el solar dejado por el cine se levantó un edificio de apartamentos de lujo, que por las imposiciones municipales respetó el máximo de altura autorizada en la zona y la estética del cine incendiado.













magnificas las veladas pasada en este cine.
RICARDO MARQUEZ, HERMANO DEL URKO? NO PUEDE SER. SU MADRE (Q EN PAZ DESCANSE) M DIJO Q HABIA MUERTO. Y CREO Q NIEVES TAMBIEN. LA VI UN DIA AKI, AL LADO D MI KEL, EN ALPEDRETE, HACE UNOS AÑOS. OJALA SEAS TU!!!
Hola Laura. Lamento decirte que no soy la persona que crees, aunque sí paré por la Prospe. Gracias Enrique por avisarme.
Saludos.
Yo también disfruté de el cine Covadonga, aunque ya en su última etapa, en la que estaba algo decadente. Se decantó por las películas de temática juvenil, musical y social, y, la verdad, algunas veces veías personajes -clientes del cine- dificilmente clasificables. A pesar de todo, fuí mucho y lo pasé muy bien, solo y con amigos. Una lástima que desapareciera, aunque supongo que era su sino, como el tantos cines en todo el mundo, no sólo en España.
Un saludo.
Increibles las tardes de los fines de semana pasados en ese PEQUEÑO GRAN CINE de nuestro barrio de la Prospe y de la colonia de Ibarrondo,una pena ese final para es gran cine…
NO SE NI Q ESCRIBIR, SE M HAN SALTADO LAS LAGRIMAS CUANDO HE VISTO LA FOTO. DOS TARDES EN SEMANA MINIMO, EN LAS Q ERA MAS BARATO, LAS PASABAMOS ALLI, Y SI LLOVIA DABA IGUAL EL DIA. CREO Q YO PERTENEZCO AL GRUPO D LOS “DIFICILMENTE CLASIFICABLES” Q DICE ENRIQUE. SI, LOS QUE NOS SENTABAMOS ARRIBA DEL TODO A LA IZQUIERDA SIEMPRE. Y Q NOS KITEN LO BAILAO! MAS D UN ELEMENTO D LOS MIOS SE SENTIRA IDENTIFICADO. ES OBVIO Q EL INCENDIO FUE PROVOCADO, SE COBRA EL SEGURO Y SE HACEN EDIFICIOS D LUJO. UNA SEÑAL MAS D LA DECADENCIA EN LA Q STABA EMPEZANDO A ENTRAR MADRID. AHORA VIVO EN LA SIERRA, Y YA NADA SE M HA PERDIDO POR ALLI. PERO EN CUALKIER CASO VIVA LA PROSPE!!!!!
ayyyyyyyyyyyyyyyyy mi prospe mi querida prospe como la echo de menos,7 años ya fuera de alli y me parecen un siglo
MODERACION O CENSURA???
laurahippieprospe….hola…de que años habblamos cuando ibas al Covachas??….yo paraba por alli enn mi mejor época…80-90…un saludo,por cierto yo vivia en Ibarrondo y busco información de esa colonia,por si alguien quiere/puede aportar algo.Un abrazo para tod@s.
Ahí vi algunas películas muy buenas, entre ellas Blade Runner que, curiosamente, cuando se estrenó no tuvo ningún éxito por parte de la crítica. Me imagino que por eso la echaron en el Covadonga prácticamente el mismo año de su estreno, el 82 o como mucho el 83. Por cierto, que mientras veíamos la película, fumábamos porros y se lo pasábamos a un chico que hacía de acomodador… muy fuerte la verdad.
Respecto al incendio… pues algo sospechoso. Mejor no comentar más.
[...] Cine Covadonga (1951). El 1 de marzo de 1991, el cine Covadonga, situado en el 161 de la calle de López de Hoyos, quedaba prácticamente destruido a causa de un extraño incendio, cuyo origen no pudo ser precisado en su momento por los bomberos del Ayuntamiento. (Foto: Isabel Gea, 1984) [...]