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Hubo en Madrid unos conocidos Almacenes, llamados “Saldos Arias” especializados en productos de mediana calidad, a los que acudían siempre que podían las “amas de casa”,  pues se compraba barato y eran buen recurso para estirar la economía escasa de gran cantidad de hogares. Pero el infortunio persiguió desde sus inicios a esta empresa familiar que se cebó con ella en la forma de terribles y dramáticos incendios, que acabaron por desvanecer la presencia de esta saga emprendedora y la de sus negocios. Esta es la crónica de dos de los incendios más espectaculares y desafortunados de la historia de Madrid del siglo XX. Es también la historia de “Saldos Arias”.

Incendio en 1964

Atitulaba el diario ABC en su edición del 22 de enero de 1964 la noticia del incendió que acabó con los Almacenes Arias de Madrid : “El incendio de los Almacenes Arias, en la calle de la Montera y la Plaza del Carmen, es uno de los más grandes que ha habido en Madrid.” Almacenes Arias estaba situado en el número 29 de la calle de la Montera.
Poco después de las tres de la tarde del día 21 se declaraba uno de los incendios de mayores proporciones que se habían dado en la capital en los últimos tiempos. Ardieron las cinco plantas y los dos sótanos del edificio, en un lugar en el que estuvo emplazada la iglesia parroquial de San Luís, incendiada por militantes del Frente Popular en la primavera de 1936.
Después de la llegada de los bomberos las dimensiones del siniestro alcanzaron cotas desproporcionadas, lo que hizo necesario solicitar nuevas dotaciones que reforzasen el contingente. Llegaron coches de todos los parques de Madrid hasta un número de diez e intervinieron más de setenta bomberos. Entre las dotaciones había numerosos tanques-bomba ya que las bocas de riego a las que en un principio se recurrió no tenían la presión suficiente para alcanzar todas las plantas del edificio, lo que dificultó las labores de extinción. También acudieron varios coches de escaleras de cincuenta metros de longitud, una de las cuales dejó de funcionar correctamente en las maniobras de repliegue.
A las cuatro de la tarde las llamas se habían hecho con todo el inmueble de “Saldos Arias“, como popularmente se conocía a estos almacenes, convirtiéndolo en una
gigantesca antorcha, visible desde buena parte de la ciudad.

En ese momento se procedió al desalojo del colindante número 31 de Montera, en cuya planta baja había unas pañerías que anunciaban ofertas de fin de temporada, pues las llamas apuntaban en aquella dirección. Durante todas las maniobras de extinción, que se prolongaron hasta pasadas las ocho de la tarde, numeroso público se arremolinó por los alrededores del lugar del siniestro para ver de cerca lo sucedido. En la Plaza del Carmen eran miles las personas que contemplaban el trabajo de los bomberos. A eso de las nueve, los trabajos de extinción estaban ya concluidos y las dotaciones de vigilancia de la Policía Armada daban por finalizada su tarea y se retiraban del lugar. Solamente se mantuvo un retén de doce hombres del Servicio de Incendios con dos camiones por si se diera cualquier eventualidad a lo largo de la noche.

Esta fotografía muestra un momento en que los bomberos trabajan en la extinción del incendio de los almacenes Saldos Arias el 21 de  enero de 1964. Como se ve, la celle de la Montera se había cortado al tráfico de vehículos, pero no faltaban curiosos viendo el “espectáculo”.

En incendio ocurrió estando el centro comercial cerrado, entre las tres y cinco de la tarde, por lo que había ni clientes ni nunguno de los 275 empleados. La prensa de la época se preguntaba qué hubiera ocurrido de haberse iniciado el incendio en horario comercial y se planteaba la magnitud que podría haber alcanzado el siniestro.
¿Hasta qué punto disponen de salidas de emergencia todos los grandes locales comerciales? -se preguntaban desde el semanario Blanco y Negro- (B y N, Madrid, 25 de Enero de 1964). Este edificio tenía salidas a la calle de la Montera y a la Plaza del Carmen y su evacuación habría de hacerse por medio de las escaleras mecánicas que unían las cuatro plantas y los dos sótanos.

Familia Arias, los seis hermanos Arias Escribano (Luís Miguel, Ángel, Isidro, Alejandro, Esteban y Federico) y en el centro el patriarca Esteban Arias . (FOTO: Diario ABC, 1964)

El cálculo de pérdidas se elevó al menos a cuarenta millones de pesetas, entre género y mobiliario.
El propietario del comercio, Esteban Arias, sensiblemente afectado, pero con una entereza admirable, -según se detallaba en las crónicas- se quejaba al indicar que el edificio de estructura metálica (construido en 1955) y su contenido no se encontraban asegurados por su valor real, y aclaró que la póliza no se había actualizado desde que se subscribiese en el citado año y además el original se había perdido en el incendio, ya que se encontraba en el interior del edificio. A esta pérdida habría que añadir la que se producía durante el periodo que el negocio se mantuviese cerrado.  Según el propietario la compañía aseguradora podría abonar por el siniestro unos diez millones de pesetas, cantidad exigua, conocido el valor de lo perdido. Esta información dejaba fuera de toda sospecha la posible intencionalidad del incendio.
Según informaba el semanario Blanco y Negro, Esteban Arias dirigía la cadena de establecimientos Arias, diez en Madrid y otros quince repartidos por otras provincias, junto con sus diez hijos, cuatro hembras y seis varones. El esteblecimiento vendía géneros de punto, zapatos, tejidos, artículos de plástico, etc. Era la primera vez que sucedía un suceso de estas características en una comercio de la cadena familiar.

El edificio, de estructura metálica, se rehizo y se levantaron unos nuevos almacenes. El número 31, medianero al nuevo edificio, también albergaría parte del comercio y almacén de mercadería para repuestos del centro comercial.


Foto de la  Plaza del Carmen. Cuando los bomberos llegaron al lugar del siniestro, todo el edificio era una inmensa hoguera. Los artículos de “nylon” y plástico facilitaron la rápida propagación del fuego en los locales, afortunadamente vacíos al público. Los curiosos se concentraron por millares. En la foto, aspecto de la Plaza del Carmen durante el incendio, en la que se ve la nutrida concurrencia. (B y N, 1964) Abajo, imagen del edificio totalmente destruido por las llamas.

Nuevo incendio  en 1987

El 4 de septiembre de 1987 se originaba un nuevo incendio en los Almacenes Arias. El fuego, que se inició sobre las siete y media  de la tarde, se propagó desde la tercera planta al resto del edificio, alcanzado al anejo número 31 de la calle de la Montera que también formaba parte de los almacenes. Al llegar el fuego a la quinta planta, el género almacenado en su interior hizo que las llamas cobrasen mayor intensidad, lo que produjo que a medianoche parte de la fachada de la Plaza del Carmen se desmoronase. Según informaba la prensa, el infortunio parecía cebarse con la empresa de los Arias. Al incendio de 1964 había que sumar otro sucedido el 11 de marzo de 1981 en unos almacenes en Barcelona , en el que hubo varios  fallecidos, y del que se especuló la posiblilidad de que fuese provocado, y por último este que lo asolaba ahora y que terminaría también en tragedia.

En el momento en el que comenzó el fuego, se encontraban en el interior del edificio más de sesenta empleados y quedaban ya pocos clientes. Según los primeros testimonios, el fuego se originó en una caja de ropa, tal vez por alguna colilla que cayera sobre esta o por una lámpara fluorescente que estalló. En cualquier caso, ya desde las primeras investigaciones el origen del incendio constituye -como casi siempre- un asunto de difíciles conclusiones. Dado que el avance del fuego fue en un primer momento bastante lento, hubo tiempo suficiente para el desalojo que se hizo con relativa calma.

El entonces alcalde de Madrid, Juan Barranco, presenció las tareas de extinción del incendio, que parecía estar controlado dos horas después de su comienzo y el cual, en un principio, sólo había causado la intoxicación de ocho bomberos. Sin embargo, nadie presagiaba lo que unas horas después iba a ocurrir.

Poco después de las 02.30 horas de la madrugada del día 5, cuando la situación ya parecía dominada, se abrió un gran boquete en el sótano que hizo que unas vigas del forjado de las primeras plantas cedieran, arrastrando seis de los ocho pisos del edificio, que se desplomaron sobre algunos bomberos que se encontraban controlando que el fuego no se avivase mientras otros revisaban y  aseguraban la estructura del inmueble. El siniestro alcanzaba así unos tintes aún más dramáticos. Las horas siguientes consistieron en una ardua tarea de desescombro para buscar supervivientes y lograr recuperar los cuerpos de los fallecidos. En total fueron diez los bomberos que quedaron atrapados bajo los escombros. Ninguno sobrevivió al desastre. Fueron necesarios más de cuatro días  para que los trabajos de desescombro permitieran rescatar el último de los cadáveres de los diez bomberos muertos.

Pasado el tiempo las investigaciones, que se centraron más en averiguar las causas del hundimiento del edificio que las del origen del fuego, apuntaron a una mala realización de la estructura metálica del edificio, construido en 1965.

Sin embargo, el juez que investigaba el caso hubo de contemplar la posible intencionalidad del incendio debido a que varios testigos, entre ellos bomberos,  dijeron ver tres diferentes focos de origen del incendio. Además, la existencia de un video grabado por un aficionado parecía confirmar la tesis de los tres puntos diferentes -en el mismo nivel- como origen del fuego. Al respecto la familia Arias se lamentaba de la “fatalidad que perseguía a su familia y se cebaba con su carrera empresarial“. La empresa, según declaró una empleada, atravesaba momentos difíciles, lo que la había obligado a hacer una reestructuración de plantilla. Uno de los titulares del negocio, en nombre de la empresa manifestaría “lo ridículo” de cualquier sospecha que apuntase a la propiedad en relación a la posible intencionalidad del incendio. (ABC, 8/9/87)

El sumario judicial relativo al incendio  continuaba abierto en 1990, fecha en la que  el juez encargado del caso tenía que decidir el archivo de la causa, como así se produjo, después de que los familiares de las víctimas retirasen  los cargos contra los hermanos Arias y el Ayuntamiento, por posible imprudencia temeraria. El solar que ocupaban los almacenes, en la calle de la Montera, se negoció por la propiedad y fue  adquirido por la empresa británica Virgin para montar una “megastore” de discos que, finalmente no se llevaría a cabo. En la actualidad el espacio de los antiguos Almacenes Arias lo ocupa una multisala de cines.

Referencias.-

Incendio de Almacenes Arias, 1964 (ABC Hemeroteca)

Cuarenta millones de pesetas ardieron en dos horas
El incendio de la calle de la Montera pudo tener consecuencias más graves

(Reportaje Semanario Blanco y Negro, 1964)

Posible intencionalidad del incendio
Diario ABC, 1987)

POSIBLE CAUSA DERRUMBAMIENTO DEFICIENTE SOLDADURA ESTRUCTURA (El País, 1987)

Tragedia Almacnes Arias 1ª Parte (VIDEO)

Incendio Almacenes Arias (VIDEO TVE)

Organizado por las Universidades Autónoma y Complutense de Madrid y por el CSIC va a tener lugar el Congreso “Ciudad, territorio y paisaje: una mirada multidisciplinar” que se celebrará del 5-7 de mayo en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.

La ciudad, sus dinámicas internas y externas, su influencia sobre el territorio y las consecuencias sobre los paisajes, son temas de gran interés en Geografía. El fuerte pero difuso crecimiento urbanístico de los últimos años, junto con el parón sufrido tras la crisis económica e inmobiliaria suponen dos elementos importantes para explicar la actual situación de las ciudades, territorios directamente influidos por ellas y los nuevos paisajes. La paralela inserción en una economía y sociedad de la comunicación, la competencia entre ciudades y entre territorios y las nuevas miradas sobre el paisaje han supuesto a su vez elementos transversales para el debate. Sobre estos ejes se propone este congreso que busca crear un debate interdisciplinar entre múltiples especialistas: Geógrafos, Sociólogos, Urbanistas, Arquitectos, etc. Éste se estructura en tres bloques, dedicados a Ciudad, Territorio y Paisaje, completados por una salida de campo en el área norte de Madrid“. (Nota de la Descripción del Congreso)

Foto de El cabanyal valenciano en 1900. En primer término un grupo de mujeres lava ropa en una acequia. Detrás juegan niños y pueden verse a  izquierda y derecha algunas barracas, la construcción campesina típica de Valencia con paredes de adobe encalado y cubierta a dos aguas de cañizo y paja.

Copio de Wikipedia que  Cabanyal-Canyamelar,  barrio de la ciudad de Valencia desde el año1897, fue un pueblo marinero de peculiar trama reticular conocido como el Poble Nou de la Mar. Con el tiempo adquirió popularidad como zona de ocio y descanso. En  la actualidad su presente se ve envuelto de polémica en medio del abandono y la degradación que vive. El Plan de ampliación hasta el mar de la Avenida de Blasco Ibáñez que el Ayuntamiento se empecina en finalizar ha generado un amplio debate social que enfrenta a plataformas ciudadanas, con políticos y jueces.

El hecho cierto es que, de finalizarse las obras, el barrio, reconocido como Bien de Interés Cultural, vería perdida buena parte de sus señas de identidad con la desaparición de interesantes ejemplos de diferentes tipologías arquitectónicas específicas del barrio. También se vería descompuesta la trama urbana y el barrio se desestructuraría con su división por la gran avenida.

Posiblemente, el engrandecimiento de una ciudad no deba  pasar necesariamente por  ingentes obras publicas, ni por megalomaniacas fantasías que sólo piensan en el gigantismo y en la grandiosidad de sus obras. La construcción de vistosas avenidas representativas del poder y del estatus de quien las imagina  ha sido siempre una constante en las mentes de muchos políticos y estadistas.

Es evidente que existen alternativas más efectivas para racionalizar la ciudad sin la necesidad de devastar un barrio en nombre de la modernidad. Y con toda seguridad, la ciudad ganaría rehabilitando los espacios públicos degradados, y los ciudadanos accederían a una calidad de vida de la que ahora no disfrutan.

En fín, habrá que esperar para ver en que acaba todo esto. De momento dejo en esta entrada unas cuantas fotos de El Cabanyal que nos dan muestra de lo peculiar e interesante que resulta el barrio. También incluyo unas cuantas referencias de prensa relativas a la polémica del Plan de actuación en el barrio, y otras más que ayudan a conocer mejor el lugar.

El Cabanyal, Valencia (FOTO: Esven, 2007 en flickr)

El Cabanyal, Valencia (FOTO: Txmx2, 2009 en flickr)

Demoliciones en el Cabanyal (FOTO: Bezembinder, 2009 en flickr)

Antiguas casas de El Cabanyal en la calle de la Barraca. “El Cabanyal tiene su origen en las barracas de los pescadores construidas unas al lado de las otras, de ahí la estrechez de sus fachadas, formando largas calles en paralelo a la línea de costa, con escasas y estrechas calles perpendiculares a las principales vías.
A finales del siglo XIX un pavoroso incendio extendido rápidamente debido a la paja empleada en los tejados provocó la casi total destrucción del barrio, como consecuencia el ayuntamiento dictó una serie de ordenanzas que impedían la construcción de nuevas barracas y dificultaban la reconstrucción de las existentes, por eso, sobre los mismos solares que ocuparan las barracas se construyeron nuevas casas,  la mayoría de dos alturas. Dada la época de reconstrucción abundan las decoraciones de inspiración modernista un tanto naïf, estando muchas fachadas revestidas de azulejos de serie, también hay ejemplos de eclecticismo, Art Decó, Racionalismo e incluso neogótico en la parroquia, de pequeñas dimensiones y que queda singularizada precisamente por su estilo”.

El Cabanyal (Tonogayora)    (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Viejo edificio en el Cabanyal  (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Edificio con reloj de sol en el Cabanyal  (FOTO: Tonogayora , 2007  en  Flickr)

Referencias.-

Cara y cruz en El Cabanyal
El País- Valencia – 22/03/2009
El Supremo reabre el caso del plan de El Cabanyal
El País- Valencia – 10/06/2009
El Gobierno paraliza el plan del Cabanyal de Valencia
El País-04-01-2010
Un barrio de callejuelas mal aireado
El País-Valencia-14/01/2010
Suspendidos los derribos de seis casas del Cabanyal de forma cautelar
El País-Valencia – 18/01/2010
El juez permite derribos en el Cabanyal
El País-Valencia – 21/01/2010

Espejo Merchan, Patricia
El Cabañal, historia de un barrio marinero
Revista Diginal de Innovación y Experiencias
Granada, 2008 (PDF)

Herrero García, Luís Francisco
Vida en el barrio: Cabanyal, un conjunto histórico protegido… y amenazado.
Ciccp, 2006 (PDF)

Plataforma “Salvem el Cabanyal
El Cabanyal: el patrimoni valencià amenaçat (VIDEO)
Expropiacions forçoses al Cabanyal (VIDEO)
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 1/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 2/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 3/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 4/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 5/6
CALLEJEROS (CUATRO) – El Cabanyal (València) 6/6

Manuel Vicent
El Cabanyal, naufragio de cemento
El País, 31/01/2010

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El hacinamiento y la pobreza  era habitual en las grandes ciudades, colapsadas por las ingentes remesas de inmigración desesperada en busca de trabajo y de una vida mejor. (Nueva York, 1913)

Exposición “La vivienda protegida. Historia de una necesidad”

A consecuencia de la falta de vivienda y del hacinamiento  en los asentamientos de  nuevos habitantes que llegaban a Madrid en busca de mejores condiciones de vida surgieron las políticas de Casas Baratas, las cuales  dieron lugar a diversas leyes a lo largo de la primera mitad del siglo XX que primaron las construcciones unifamiliares en el extrarradio donde el suelo era más barato. Estas  dieron paso a los bloques de alta densidad y, tras la guerra con la resultante destrucción de edificios , surgió la necesidad de reconstruir con urgencia las ciudades  con nuevas viviendas, al tiempo que la inmigración del campo inundaba las urbes. El “desarrollismo” anterior a los setenta propiciaba la creación de nuevos barrios obreros de iniciativa oficial,  que más adelante se dejaron en manos de la iniciativa privada.
Esta exposición que todavía se puede ver en Madrid (desde el 12 de enero hasta el 28 de febrero de 2010), comisariada por Carlos Sambricio, catedrático de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), ofrece una aproximación a la vivienda protegida a través de cuatro espacios diversos, que se identifican con los cuatro espacios esenciales de la vivienda actual.

En el primer espacio (Sala 1, “Los cuatro espacios”) se repasa la evolución de las cuatro estancias fundamentales de las casas. Estas son el baño, la cocina, el dormitorio y el salón o sala de estar, cuya variación desde los comienzos de la vivienda social están asociados al problema del acceso a la vivienda, a la evolución en la forma de entender la ciudad y al cambio en los usos de los espacios de habitación y convivencia urbana, ámbito éste que conforma el segundo espacio de la muestra (Sala 2, “La solución de un problema”).
En un tercer espacio (Sala 3, “Diez ejemplos de excelencia”) se pretende ofrecer de modo somero, a través de algunos ejemplos, cómo se responde hoy en día a la demanda de vivienda de promoción pública.
El último espacio de la exposición (Sala 4, “Rehabilitación urbana”), el más interesante, muestra las rehabilitaciones de dos barrios de viviendas  protegidas de dos ciudades españolas.

Edificio El Mirador en el PAU de San Chinarro de Madrid, bloque de viviendas de 21 pisos de protección oficial, que presenta una gran ventana urbana desde la cual se pueden ver interesantes vistas de la Sierra de Guadarrama. Vista de su construcción e imagen actual. (FOTO: Manuel Mayorga,  en Trekearth)

La exposición se plantea desde el primer espacio  como un audiovisual fácil que, aunque pretende ser una historia breve de la vivienda social en pocas líneas, resulta demasiado parco en información, de realización confusa y poco cómodo de ver. Es posible que se trate de un denodado esfuerzo de síntesis. Interesante, por el tema a tratar, pero de  dificil comprensión y por ello huero, pues el objeto  y los contenidos de los audiovisuales quedan difusos y resultan enormemente generales y de escaso interés. Se echa de menos más información y una mayor profundización en cada apartado, ya que éstos se resuelven simplificando al máximo y prescindiendo del texto y de los datos. Por cierto, los ruiditos del audiovisual no ayudan en absoluto.

Ejemplos de viviendas protegidas realizadas en los primeros años del siglo XXI. Estas intervenciones se encuentran recogidas en la exposición “La vivienda protegida. Historia de una necesidad”

En cualquier caso, destaca sobre el resto, el espacio dedicado a la “Rehabilitación urbana“, en el que se pueden ver dos documentales que ilustran, a modo de ejemplo, las actuaciones llevadas a cabo por las Administraciones autonómica y estatal en dos barrios de Bilbao y Barcelona respectivamente. El primer ejemplo es una película propagandística, restaurada por la Filmoteca Vasca y la Filmoteca Nacional, que narra la construcción en 1961 del Polígono de viviendas de Ocharcoaga en Bilbao, donde antes había un poblado de infravivienda chabolista.

El segundo documental habla de las “Viviendas del Gobernador” en el barrio del Verdum de Barcelona, un grupo de 900 viviendas construidas en 1952 para alojar provisionalmente a barraquistas de Barcelona que provenían del interior de España en busca de trabajo.

Barrio de Valdeacederas-La Ventilla, en Madrid. Este sector fue durante años el principal arrabal del norte de la ciudad, que presentaba una trma urbana escasa y primaria compuesta por casitas autoconstruidas de aspecto rural y edificios de promoción pública de escasa calidad. En los años ochenta del siglo XX el IVIMA se planteó la realización de una serie de unidades de realojo para mejorar los trazados y eliminar la infravivienda. Estas se han ido levantando desde el año 1985  hasta la actualidad en una intervención que todavía dura. Como resultado del plan surgió una nueva calle, la Avenida de Asturias, que comunica la Plaza de Castilla con el Barrio del Pilar.

De los diferentes espacios de la vivienda social y de su evolución hasta el momento actual encontramos un resumen en el tríptico informativo de la muestra:

La cocina: “Del espacio multiusos de finales del siglo XIX se evoluciona a la cocina concebida como laboratorio. El espacio de dimensiones reducidas se estudia al mínimo detalle para hacerlo funcional. La cocina de gas sustituye a la antigua de carbón y, en paralelo, a parecen los primeros electrodomésticos. Finalmente, la cocina recupera de alguna forma esa multifunción. Deja de ser un reducto alejado de la vida cotidiana y se convierte en una de las partes más vivas de la vivienda.”

Modelo de cocina en una construcción de protección del Estado en 1945. Abajo un modelo publicitario que muestra la cocina ideal en los años setenta del siglo XX. Los conceptos de espacio y comodidad se iban transformando.

El baño: “A principios del siglo XX, en el mismo espacio donde se dormía, se comía y se cocinaba, había una palangana que servía para la mínima higiene. La evolución de la vivienda protegida llevará a que su baño se conciba idéntico al de las casas burguesas e integrará -junto a la cocina- el núcleo húmedo de la casa. Finalmente, nuevos diseños en materiales, la aparición del color y nuevas iluminaciones, buscarán conferir al baño un valor añadido nuevo hasta entonces”.

Sala de estar: “El espacio en torno a la mesa chacinera del tugurio de finales del siglo XIX se transforma en cuarto de estar, concebido a la vez como comedor y lugar de reunión familiar. El ocupante de la vvienda protegida asume la forma de vivir de la clase burguesa, repitiendo gestos y comportamientos. Poco a poco se abandona la decoración cargada y de pesados muebles de madera a favor de una habitación diáfana, evolución interrumpida a veces por ligeros retornos al pasado”.

Dormitorio: “A comienzos de la década de los 20 del siglo XX la vivienda obrera dejó de identificarse con la imagen de una única habitación para toda la familia y sus quehaceres diarios. A partir de entonce, matrimonios e hijos tendrán dormitorios propios. El cuarto para dormir adoptará el orden y el diseño de los camarotes o los coches cama: armarios empotrados, muebles cama, camas nido y literas, serán soluciones para obtener el máximo provecho de un espacio reducido”.

Exposición "La vivienda protegida. Historia de una necesidad"
Sala de La Arquería de Nuevos Ministerios.
Paseo de La Castellana 67. 28046 Madrid

Referencias.-

Dossier exposición PDF
Video 1 –Audovisual exposición
Video 2 –Audovisual exposición
OTXARKOAGA -VIDEO (resumen de la película que se exhibe en la exposición)
Otxarkoaga (“Objetivo Euskadi 2009″)
Otxarkoaga (Diario de Bilbao, 2008)
Barrio de verdum (Wikipedia)
Las “Viviendas del Gobernador”

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En un solar irregular, caracterizado por un rotundo desnivel de más de 12 metros entre las calles Guadalquivir y Joaquín Costa, había de construirse un polideportivo conforme a la idea descrita por los propietarios del Colegio Maravillas.
El encargo primero de realizar el gimnasio en el complicado solar desnivelado y de planta trapezoidal, anejo al colegio, le fue hecho al arquitecto Alfredo Ramón-Laca Primo, cuyo proyecto recibió el visto bueno de la propiedad y fue aprobado por el Ayuntamiento en Abril de 1959. En la memoria del proyecto -según recoge Miguel Angel Baldellou en un trabajo sobre de la Sota- Ramón-Laca ya desarrollaba la idea de aprovechar la cubierta del gimnasio para ampliar la rasante del colegio en la calle Guadalquivir, agrandando el patio de juegos descubierto. La construcción se inició en este mismo año, pero por algún motivo la obra se paralizó y el colegio encarga un nuevo proyecto a Alejandro de la Sota.
Así las cosas, la nueva propuesta mantenía el semisótano bajo la rasante de la calle Joaquín Costa y la idea del patio de recreo sobre la cubierta del edificio deportivo. En lo demás, las diferencias frente al conjunto de ideas convencionales del proyecto inicial, hicieron que el nuevo proyecto  de  Sota supusiese una ruptura radical con aquel otro.
Lo que hace de esta obra “de autor” un trabajo digno de interés y estudio son las soluciones dadas al problema inicial planteado por las características del solar, aplicándolas a las exigencias del encargo. A esto hay que sumar las aportaciones que el arquitecto hizo más allá de los requisitos de la propiedad y a la cual, una vez planteados y ejecutados, satisfizo pues cumplió con las expectativas ofrecidas.

El campo de juegos en el techo, la cancha casi bajo el suelo y las aulas colgadas en el aire. El croquis de la sección dibujado por Alejandro de la Sota sugiere libertad de movimientos en todo el volumen ideado: deportistas, estudiantes, luz y aire se mueven sin obstaculos y en armonía.

La diferencia de cotas entre las dos calles a las que daba el solar y que obligaba a encajar el volumen de una manera poco convencional, condicionó todo el proyecto.
Para empezar era necesario crear un espacio iluminado y ventilado. También era preciso que la fachada a la calle Joaquín Costa, entonces Paseo de Ronda y calle principal con abundante tráfico, tuviese la condición de no permitir el paso de los ruidos que distrajesen la atención de los alumnos, por lo que la iluminación debería provenir desde lo alto del edificio. La altura permitía aprovechar el espacio en tres alturas que mezclesen los usos propiamente deportivos como cancha, gimnasio y piscina con otros de tipo académico como aulas.
La respuesta dada por de la Sota al problema de cómo cubrir el gimnasio sin soportes intermedios fue el uso de  cerchas, en el interior de cuyos cantos se incluiría un aulario retranqueado, que no tocaba la fachada y que cerrado con cristaleras dejaba pasar la luz al gimnasio y al mismo tiempo la recibía en su interior.

La ventilación se resolvió con entradas de aire en la parte baja a ras de suelo junto a la fachada que una vez caliente salía al exterior por las aberturas ideadas en la parte superior en unas rejillas en el patio del colegio, por lo que la renovación de aire es constante.

En el interior del gimnasio, unas cerchas parabólicas invertidas, envuelven un espacio para la practica del deporte tan decididamente vibrante como tecnológicamente avanzado para su época.

“Hay un tratamiento del diseño, así como un uso de materiales tecnológicamente avanzado, muy de acuerdo con la finalidad de la construcción y su uso, con un excelente tratamiento cromático y de las texturas. Se trata de una obra de plena madurez del arquitecto, revolucionaria en cuanto a las soluciones innovadoras, que en su momento representó un hito en la arquitectura española por su austeridad y sincretismo, así como por su extraordinaria utilización de pilares y cerchas metálicas vistas, en acertada combinación con la fábrica de ladrillo visto (…), y el cerramiento de vidrio, con los miradores en que se rematan las aulas y el plano inclinado con que resuelve el lucernario que ilumina el gimnasio…” (Arquitectura de Madrid. Tomo III, página 405)

“Alejandro de la Sota inventó una sección para el nuevo edificio en la que un sencillo esquema estructural resolvía todos los condicionantes del proyecto: un pilar en fachada y otro cerca del terreno en los que apoyaría una viga triangulada de gran canto con el cordón superior recto y el inferior curvo, que parece colgado del primero. Este conjunto se repite cada seis metros. Bajo las vigas se ubica el gimnasio, que aprovecha la mayor altura de los extremos para situar la entrada de la luz desde el sur, y la grada de espectadores en el lado norte.”

(Enrique Domíngez Uceta -El Mundo, 1998)

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Gimnasio del Colegio Maravillas, Madrid (1960-62) de Alejandro de la Sota

Detrás las razones de la calidad de la arquitectura española contemporánea ha sido reconocida la influencia de Alejandro de la Sota quien, más o menos directamente, ha sido maestro de toda una generación cuyos consolidados éxitos se extienden desde las contaminaciones lingüísticas de Rafael Moneo hasta el laconismo de Josep Llinas. En el complejo de la obra de  la Sota, el Gimnasio del Colegio Maravillas de Madrid asume la encarnación paradigmática de su enseñanza. A lo largo de la calle de Joaquín Costa, vía transversal del gran eje del Paseo de la Castellana, este edificio se configura como un compacto volumen adosado a la base, con un desnivel de 12 metros, al ya existente Colegio Maravillas, del que ocupa el espacio del patio, anteriormente definido como un talud de unión con el nivel de la calle. La dificultad particular de la situación fue asumida en el célebre esbozo de la solución del proyecto que, según el programa propuesto, es capaz de coordinar la distribución no sólo del gimnasio, más también de una piscina, de un conjunto de aulas y de un campo para juegos al aire libre. El edificio consta de una serie de espacios que, superpuestos unos sobre los otros, absorben y confieren forma a la totalidad del desnivel del terreno dando lugar a una estructura de sólo una fachada. En el piso inferior, casi enterrado, se encuentra la piscina y al nivel de la calle el volumen principal del gimnasio, cuya organización estructural determina totalmente el carácter del edificio.

Con una extensión de 20 metros, siete vigas reticulares tipo “puente” -cerchas-  en acero, apoyadas sobre finos pilares también de acero, se suceden transversalmente en intervalos de 5,6 metros liberando el espacio interno de la cancha; las mismas vigas constituyen los límites de ámbito lateral de una serie de espacios calcados en sección sobre su propio perfil; aquí se encuentran situadas las aulas, en las que la “panza” de las cerchas es justamente asumida como perfil y anfiteatro. La cubierta se encuentra al final del nivel de la base del edificio del colegio, dotándolo de nuevo del patio que se le había sustraido, que queda al aire libre. Sobre una de las cabeceras transversales del nuevo volumen realizado se añadió el bloque de los espacios de servicio y de unión entre los diferentes niveles.

En el interior del gimnasio, a lo largo del perfil de cara a la tierra, en el estrecho espacio entre éste y la línea de pilares, se han colocado las gradas de una pequeña tribuna; en el lado opuesto, bajo la línea de los pilares con el límite de la calle, el volumen del edificio se define como envoltura aplicada sobre la estructura portante a través de dos fajas superpuestas: el plano interrumpido por una pared de fajas de ladrillo visto en la parte inferior y una sucesión de diferentes superficies vidriadas en lo alto. La articulación de esta última viene determinada, ya por razones de iluminación y de ventilación natural en el espacio del gimnasio, aulas y anfiteatro, ya por motivos de manifestación de la consistencia de la estructura que se encuentra detrás. Esta manifestación es, sin embargo, parcial en la faja inferior. Realmente, observando el detalle constructivo, se advierte que el muro de ladrillo funciona como una pantalla avanzada respecto a la estructura, cuyos intercolumnios están en el interior ocultos por un muro de ladrillos huecos enfoscados aunque sin cubrir la cabeza de las columnas. De tal tratamiento se evidencia cómo al tejido externo en ladrillo visto se le asigna un particular papel de conexión del edificio en la continuidad del desarrollo de la fachada edificada a lo largo de la calle. Al mismo tiempo, la autonomía de la construcción queda demostrada por medio del uso de materiales diferentes en la parte superior, como permanece siempe legible en el espacio interno. En esta parte, la pared externa en ladrillo visto y la interna enfoscada no tocan directamente el suelo por la interposición de una faja continua de ventanas de ventilación.
Según la técnica adoptada por vez primera entre 1925-38 por Mies van der Rohe, en sus casas de ladrillo visto del periodo europeo, la suspensión de las paredes, para permitir la colocación de amplias fajas de ventanas, se realiza con la introducción de perfiles en “L” que las soportan en la base del desarrollo de la pared. Tanto es así, que en esta estructura los perfiles son fácilmente soldados al esqueleto estructural en acero y en cierto modo constituyen una eficaz retícula que, en términos de sistemas constructivos, es similar a la de los soportes de las superficies vidriadas. En este edificio todos los detalles constructivos, claramente expuestos, desarrollan con inmediatez la lógica de la fabricación en acero, en la cual, con una coherente solución constructiva, el ladrillo adquiere un valor de enriquecimiento de la composición.
La referencia  de la Sota a la obra de van der Mies puede ser, por tanto, similar a la solución en detalle a los principios generales de un modo de hacer arquitectura, aquel que evita la repetición de formas predeterminadas.
Por lo demás, el mito de la Sota entro los arquitectos españoles se nutre también del hecho de que van der Mies reconoció la relación de la forma de hacer de de la Sota con la suya, cuando en una visita al Gimnasio del Maravillas lo definió como una arquitectura que él habría querido proyectar.
El aprovechamiento espacial de un esqueleto estructural determinado por la simple condición a una necesidad práctica, por una parte, y la creación de una piel de cobertura igualmente sencilla y barata, además de original, por la otra, definen el cristalino carácter de la obra, que emerge con fuerza del contraste entre la composición del volumen exterior y la mayor elocuencia del espacio interior, donde se percibe la complejidad funcional del encargo”.
Y como Alejandro de la Sota sintéticamente ha explicado acerca de este trabajo:
“Los temas simplifican y nos ofrecen posibilidades. La arquitectura no requiere que recurramos a ella; aparecerá por sí sola”

Texto: Vicenzo Riso
Traducción: Enrique F.

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Fotografía del Gimnasio del Colegio Maravillas proyectado por de la Sota. A su derecha -no se ve en la imagen-  se situa la ampliación del mismo que data de  1998.  (Foto EPDLP)

La existencia de otro espacio similar al empleado por Sota para su gimnasio, al otro lado de la iglesia del colegio, siempre fue una tentación para continuar la ampliación. Era un proyecto casi inevitable que se ha hecho realidad en estos días (1998). Con el nuevo curso se inaugura la nueva ampliación del Colegio Maravillas realizada por los arquitectos Gonzalo Polo Arias y Fernando Meléndez Andrade. Su proyecto apenas guarda relación con la obra maestra de Sota. La nueva ampliación presenta, como la anterior, su volumen enterrado bajo el patio de juegos del lado este, y establece varios elementos de acceso y enlace con el viejo gimnasio, pero el resto de la disposición e, incluso, de la estructura -hormigón armado-, apenas tienen nada que ver con la obra previa. Hay un eco de Sota en la iluminación y en el uso de colores cálidos en el interior. Una traslúcida biblioteca al sur llena de luz el espacio común central y las aulas y salas son recorridas por suaves luces veladas. Donde más ha cambiado de carácter el edificio ha sido en su alzado a la calle de Joaquín Costa, en el que se ha prolongado la fachada del gimnasio a lo largo de un derribado cuerpo previo y de la nueva ampliación. Lo que antes era un pequeño alzado discreto y contenido ahora es una gran estructura formal que sigue, con mimética elegancia, el lenguaje de Sota en el gimnasio, pero introduce un fuerte cambio de escala y ritmos que hace irreconocible lo original dentro del conjunto.” (E. Domíngez Uceta- 1998 )

Referencias.-

VV.A.
Arquitectura de Madrid, siglo XX
Fundación Antonio Camuñas
Editado por Tanais Ediciones, S.A.
Madrid, 1999

Baldellou, Miguel Ángel
Alejandro de la Sota
Serie: Arquitectos en Madrid
Ayuntamiento de Madrid, 2006

Vicenzo Riso
Palestra del Collegio Maravillas, Madrid (1960-1962) PDF
WWW.laterizio.it

VV.AA.
Arquitectura de Madrid. Ensanches
Edita Fundación COAM
Madrid, 2003

Introspección Magistral
J. M. FERNANDEZ ISLA
El Mundo, 2006

El Gimnasio es una catedral
El País, 2009

Fundación Alejandro de la Sota

CINE AVENIDA-FERROL-MONTAJEEl viejo Cine Avenida, toda una leyenda del Ferrol de siempre , comenzaba a tener los días contados. En la actualidad es una sombra que suspira su abandono al oido de los transeuntes. (FOTO: Manuel Vilariño/Enrique F. Rojo)

Los propietarios del local informaron a finales de los 80 que el contrato de explotación firmado con la empresa Fraga -la misma compañía que explotaba el Teatro Jofre- había caducado ya. Y que el acuerdo no iba a renovarse.

Ferrol acabaría por perder así, no sólo una de las salas de mayor aforo de toda la ciudad, sino uno de los pocos cines de «pantalla grande» que entonces quedaban, una de las salas de proyección clásicas en las que las viejas butacas de tela convivían con el terciopelo granate de sus cortinajes.
Dicen que se convertirá en una Galería comercial. Y si no, en un comercio cualquiera.
Varias empresas vinculadas al sector de la distribución habían mantenido contactos con los dueños del cine para estudiar la posibilidad de que allí se instalase una galería comercial, aprovechando la singularidad del edificio. El proyecto, de momento, no se ha hecho realidad.

El antiguo y abandonado Cine Avenida, de Ferrol, fue construido por el arquitecto Rafael González Villar y se encuentra en la Rúa Dolores, 54.  (FOTO: Enrique F. Rojo)

La foto de arriba, tomada en 1983, por el fotógrafo coruñés Manuel Vilariño muestra el cine todavía en funcionamiento, aunque algo descuidado y envejecido.
Abajo, en foto tomada en 2007 por Enrique Fidel, vemos como la crisis de los cines también ha podido con este viejo testigo de tiempos mejores. El Cine Avenida de Ferrol cerró en 1998.


Después del Hipódromo

Madrid aereo 1940

Vemos aquí una fotografía del año 1940 que nos muestra un tramo del Paseo de la Castellana, el comprendido más o menos, entre las calles María de Molina, por el sur, y Joaquín Costa, por el norte. Por el oeste el límite sería la calle de Modesto Lafuente y al este la calle de Serrano. En este pequeño espacio, en este momento del tiempo, podemos ver inmortalizados ciertos lugares de interés apenas cambiados. La imagen sugiere no sólo lo que se ve, sino también aquellas construcciones que estuvieron antes y que fueron sustituidas por lo que ahora conocemos, pués la zona ha experimentado algunos cambios. De manera que se hace obligatorio comparar el antes y el después por medio de las fotografías. Tomamos para ello como imagen actual las fotografías aéreas que nos brinda Google Maps y las compararemos con otras fotos antiguas.

CASTELLANA

Paseo de la Castellana a la altuta de los Nuevos Ministerios.

(Uploaded on July 26, 2008
by
Enrique F. Rojo)

Lo más destacable es la ausencia del Hipódromo, ocupado por los Nuevos Ministerios, y la prolongación del Paseo de la Castellana que antes finalizaba en el espacio deportivo. Junto al conjunto ministerial se habrían de construir nuevos edificios de viviendas y a lo largo de la Castellana se desarrollaría una extensa zona comercial y de negocios que llegaría hasta la Plaza de Castilla.

Prolongación de la Castellana

En el nuevo espacio de la prolongación de la Castellana todas las fincas y terrenos que se encontraban más allá del Hipódromo fueron enajenadas para llevar a cabo los proyectos urbanístico-especulativos que darían una nueva fisonomía a esta representativa arteria. Desde el primer proyecto del ingeniero Juan Núñez Granés, que ya contemplaba en 1916 la eliminación del hipódromo y la corrección del trazado del Paseo para su reorientación sur-norte, la voluntad de intervención administrativa para la prolongación  fue siempre una constante. En 1929  el Ayuntamiento de Madrid convocó un concurso internacional de Ordenación de la ciudad que ganó la “extraña pareja” compuesta por Secundino Zuazo y el alemán Herman Jansen. Más adelante, ya en la II República, en 1932, Indalecio Prieto creó el Gabinete Técnico de Accesos y Extrarradio, que habría de encargarse de desarrollar el Plan Zuazo-Jansen. Un año después se aprobó el proyecto de prolongación de la Castellana y la construcción de los Nuevos Ministerios,  cuyo inicio se vió interrumpido por la  irrupción de la Guerra Civil que paralizó cualquier tipo de trabajo y la prolongación quedó suspendida de ejecución en su primera fase.

Paseo de la Castellana con Raimundo Fernandez Villaverde_1960Paseo de la Castellana en el cruce con Raimundo Fernández Villaverde, en 1960. El solar que aparece en el centro de la imagen en la actualidad está ocupado por la estación de Nuevos Ministerios, un aparcamiento, edificios de oficinas y locales comerciales y “El Corte Inglés” de la Castellana. Junto a éste se ve el colegio de religiosas del Patrocinio de San José, ocupado actualmente por edificios de oficinas. En ese lugar estuvo la “Torre Windsor“, que ahora está siendo sustituida por otro edificio trás su demolición por incendio.

Trás la guerra, se creó la Oficina Técnica de la Junta de Reconstrucción de Madrid, dependiente de la Dirección General de Regiones Devastadas, dirigida por Pedro Bidagor, que en 1941 y siguiendo las directrices del suspendido Plan Zuazo-Jansen, elaboró un Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, que a pesar de no llevarse a cabo, impulsó de nuevo los proyectos inacabados. La Comisaria General de Ordenación Urbana retomaría las actuaciones en 1947. El nuevo Paseo se inauguró en 1952 con el nombre de Avenida del Generalisimo y con final en la Plaza de Castilla.

Proyecto de prolongación del Paseo de la Castellana publicado en 1929 por el Ayuntamiento de Madrid en su memoria “Información sobre la ciudad”.

Los Nuevos Ministerios y alrededores

El edificio que figura con el número 1 en la imagen aérea de Google es el antiguo Palacio Nacional de las Artes y las Industrias, de Fernando de la Torriente y Emilio Boix Merino, construido entre los años 1881 y 1887. Actualmente es sede del Museo de Ciencias Naturales y de la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales .

Castellana_2008-aerea

Palacio de las Artes y la Industria (1881-1886), en la actualidad Museo de Ciancias Naturales y E. S. I. Agrónomos.

“Al carecer Madrid de un edificio adecuado para la celebración de exposiciones, se aprovechó la Exposición Nacional de la Industria y de las Artes (1881) para convocar un concurso público en vistas a construir un gran palacio que en el futuro albergara dichos eventos, y que se situaría en el extremo norte del Paseo de la Castellana, sobre un terreno elevado conocido como los Altos del Hipódromo.

El concurso fue ganado por el arquitecto Fernando de la Torriente, quien presentó un original proyecto basado en un edificio compuesto por un cuerpo central transversal -con cúpula sobre tambor de ocho gajos- flanqueado por dos cuerpos de planta cuadrangular estructurados entorno a sendos patios. En su construcción se utilizó hierro y vidrio a gran escala, haciendo de este palacio uno de los pioneros de su género”.

Las obras empezaron en 1881 y fueron concluidas en 1887 por el arquitecto Emilio Boix quien se hizo cargo del proyecto al fallecer de la Torriente. Con la llegada del siglo XX el edificio se utilizó como sede del Museo de Ciencias Naturales, y como Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. (MADRID HISTÓRICO)

Zuazo_esquema edificios hipodromo_1933

2. Esquema de los Nuevos edificios públicos en los terrenos del Hipódromo (Zuazo Ugalde, Secundino, 1933)

El número 2 corresponde a los Nuevos Ministerios. Esta construcción es el resultado del proyecto Zuazo-Jansen, presentado en 1929 en el “Concurso Internacional de Ordenación de Madrid” y de del “Proyecto de prolongación de la Castellana“, de 1930, junto con el de “Enlaces y accesos a la Capital“, de 1931. Todas las ideas planteadas en estos proyectos por Secundino Zuazo se ven más o menos realizados en la ejecución de los “Nuevos Ministerios“, que ocuparían los terrenos del antiguo Hipódromo, extendiendo hacia el norte el eje de la Castellana.

La Guerra Civil truncaría el desarrollo de las obras. El arquitecto Zuazo después de salir de Madrid para evitar represalias, sería depurado por el nuevo régimen y el proyecto lo acabaría un equipo de técnicos adscritos a la nueva ideología, que variarían las líneas originales.

Nuevos Ministerios_1949

Zuazo-arqueria Nuevos Ministerios_1933

Nuevos Ministerios_2_1949

2. Imágenes de los Nuevos Ministerios en 1949, en los terrenos que ocupara el Hipódromo de la Castellana y un boceto de los años 30 de mano de Secundino Zuazo. Bajo la galería porticada de los Nuevos Ministerios se desarrolla una estación subteránea de metro y ferrocarril, cuyo diseño se debe al ingeniero Eduardo Torroja que proyectó las gigantéscas bóvedas que la componen.

3. Escuela de Sordos, Mudos y Ciegos, proyectado por Velázquez Bosco en 1894.

El edificio marcado con el número 3 en la vista actual de Google corresponde al CESEDEN, cuyo origen data de 1883, cuyos cimientos comenzados a construir para la Institución Libre de Enseñanza fueron interrumpidos y reanudados por Velázquez Bosco para una Escuela de Sordos, Mudos y Ciegos. Este último proyecto de 1894 finalizo después de diversos contratiempos legales en 1898. Trás la Guerra Civil se destinó para Escuela Superior del Ejército, perteneciendo en la actualidad al Ministerio de Defensa.

La Castellana_1950

En esta fotografía aérea de 1950 se pueden apreciar algunos de los edificios reseñados en el texto.

El número 4 es la Residencia de Estudiantes, actual Residencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)y sala de exposiciones. Proyecto de los arquitectos Antonio Flórez Urdapilleta, en los primeros pabellones 1,2 y 3, y de Francisco Javier de Luque, en el pabellón 4, el último construido, entre 1913-1915
Los pabellones, tres de ellos dedicados a residencia, tienen capacidad para alojar 100 estudiantes, desarrollando una arquitectura que consigue sacar, a pesar de los pobres elementos empleados para su construcción (ladrillo cocido) el mejor y más bello resultado. Fue una arquitectura de la que se hizo desaparecer todos los rasgos historicistas, consiguiendo un total racionalismo funcional y constructivo.
Después de la guerra, en 1940 el nuevo régimen no da solución de continuidad a las orientaciones ideológicas, pedagógicas y arquitectónicas de este conjunto, remodelando según otros criterios. Se construye la iglesia del Espíritu Santo sobre las ruinas del antiguo auditorio, destruido en la guerra civil. Se construye también el Archivo Histórico Nacional, obra de Martínez Chumillas; el edificio de Laboratorio de Geología y el Instituto de Optica, obra de Miguel Fisac; posteriormente se amplía el conjunto del C.S.I.C. con el edificio Torres Quevedo y el Patronato Juan de la Cierva, proyectos ambos de Fernández Vallespín. La tradición racionalista de la primera época queda así rota con estas nuevas edificaciones.

Residencia de Estudiantes_1930

4. La Residencia de Estudiantes, en los Altos del Hipódromo, en los años 30 del siglo XX.

4. Pabellón “Transatlántico” de la Residencia de Estudiantes (1914), en los Altos del Hipódromo.

Marcado con el número 5, los edificios de Bachillerato del Instituto Escuela, de 1930-1933 (actual Instituto Ramiro de Maeztu), de los arquitectos Carlos Arniches Moltó y Martín Domínguez Esteban. Y el Pabellón de Párvulos del Instituto Escuela de 1933-1935, proyectado por los arquitectos Carlos Arniches Moltó, Martín Domínguez Esteban y el ingeniero Eduardo Torroja.

5. El edificio se eleva sobre pilotes, como proponía Le Corbusier, pero no en razón de la moda sino con un sentido práctico: para dar clases en verano y/o estar bajo techo en los recreos durante los días de frío y lluvia.

El edificio de Bachillerato (actual Instituto Ramiro de Maeztu) es de aspecto moderno y fue concebido de forma simétrica , dando sentido a una plaza de acceso a la que da frente y ordena con su presencia, y que se configura también con la ayuda de una escalinata que conecta con la meseta superior. La distribución de la planta está bien resuelta con la separación de la zona docente de la de los servicios de apoyo: sala de reuniones, biblioteca, comedor, etc.
La fachada principal es de corte clasicista, sugiriendo el pórtico de columnas que impone el recurso estético enmarcando unos huecos rectangulares en las dos alas laterales con arcos de medio punto. Las otras dos fachadas son de un notable esquematismo, que se corresponden con el uso del edificio. Por ejemplo, la fachada de oriente, que se corresponde con una zona de aulas, está totalmente desprovista de elementos decorativos. Dos franjas de ventanales recorren la fachada, pero sin dar la sensación de la ventana corrida racionalista, por el ritmo de machones de la estructura a haces con la fachada.

Instituto Escuela 1936_015. Aula de estudio en el Pabellón de Primaria. La foto es del año 1936.

El edificio del colegio de primaria tiene una ordenación en planta que responde a unas exigencias de adaptación urbana y a los condicionantes pedagógicos de los promotores basados en un higienismo que proponía el contacto directo de los niños con la naturaleza, donde pudieran jugar e incluso plantar flores. Con estos principios, el pabellón de párvulos se resolvió por medio de la agrupación en línea de seis aulas que se abren, con una gran puerta vidriera de cinco metros de longitud, hacia un huerto o jardín –en la actualidad desaparecido- , independiente para cada una, consiguiendo así la integración del aula con la naturaleza. Entre cada dos jardines se sitúan unas marquesinas de hormigón –diseñadas por Eduardo Torroja- con bancos corridos para el descanso a la sombra. La estructura es de hormigón y el cerramiento de ladrillo visto.
Actualmente, dentro del conjunto de reformas que se han efectuado en el edificio, el ajardinamiento se ha eliminado, permaneciendo sólo los árboles que, para cada aula es de una especie distinta –madroño, olivo, encina, etc-. El área de tierra se ha cubierto de hormigón prensado y se ha dispuesto un arenero para cada dos aulas para que jueguen los niños. Los ventanales se han modificado y se han mantenido las marquesinas del patio, que siguen cumpliendo con su función original.

6. Vista aérea desde los altos del Hipódromo. A la izquierda el Palacio de las Artes y la Industria y algo más adelante, el hipódromo. La Colonia “Parque Residencia”, recién construida, se puede ver en frente de la pista, recién construidas las viviendas, en 1932.

El número 6 es la Colonia “Parque Residencia”, proyectada por Rafael Bergamín y por Luís Blanco Soler, entre 1931-1934. Está delimitada por las calles Paseo de la Castellana, Joaquín Costa , Vitruvio, Carbonero y Sol, Jorge Manrique y Belalcázar. Al amparo de la Ley de casas baratas, los arquitectos Rafael Bergamín y Luís Blanco Soler y el ingeniero Javier Gómez de la Serna, crearon la Cooperativa de casas económicas Residencia en los Altos del Hipódromo, propiedad de Gregorio Iturbe. Los inquilinos, de profesiones liberales estaban abiertos al nuevo lenguaje del racionalismo y requerían casas unifamiliares con el máximo confort. Las limitaciones de altura y el área construida daban a la zona cierto aire rural dentro de la ciudad. El referente arquitectónico inmediato se encuentra en la vanguardia centreuropea, especialmente holandesa. La apariencia exterior destaca por la ausencia de adornos innecesarios, otorgándosele preferencia a los aspectos prácticos en el interior y a las instalaciones. Entre los moradores de la colonia estaban el arquitecto Fernando García Mercadal , Fernando Salvador y el propio Rafael Bergamín.

6. Colonia “Parque Residencia” en 1933. En estas fechas el Hipódromo ya se había desmantelado. Si se observa la fotografía. aún se adivina el perímetro del recinto deportivo.

6. Colonia “Parque Residencia”. El barrio lo constituyen viviendas aisladas y agrupaciones de dos y hasta de siete casas. Todas ellas son de dos o tres plantas y tienen su propia parcela ajardinada creando una pequeña “ciudad jardín” inmersa en el tejido urbano de Madrid y tangente a uno de sus ejes principales, el Paseo de Castellana.

Vista aérea de la zona (Google Maps)

Las características innovadoras de la propuesta así como la situación privilegiada de la barriada, contribuyeron a que esta colonia no sólo fuera proyectada por arquitectos sino elegida por ellos como lugar de residencia, junto con otros profesionales e intelectuales relevantes del momento. Además de los propios autores del proyecto, allí vivieron, entre otros, Fernando García Mercadal, Fernando Salvador, Esteban de la Mora, Javier Gómez de la Serna (hermano de Ramón) y Fernando Cánovas del Castillo.Las casas se construyeron aisladas o agrupadas en hileras, cada una con tres plantas: en el semisótano servicios; en planta baja vestíbulo, comedor y sala de estar; en segunda planta dormitorios y baños.

Nuevos Ministerios_1950Los Nuevos Ministerios y el Paseo de la Castellana, en 1950. Abajo, a la izquierda de la foto y justo en frente de los Nuevos Ministerios, la Colonia “Parque Residencia”.

Plano Madrid_1929Plano de Madrid, 1929.

Referencias.-

Sambricio, Carlos
Herman Jansen y el concurso de Madrid de 1929 (UPM, 1995)

Azorín, F. y Gea, I.
La Castellana, escenario de poder
Ed. La Librería
Madrid, 1990

VV.AA.
Arquitectura de Madrid: Ensanches
Fundación COAM
Madrid, 2003

El antiguo Hipódromo de la Castellana

El antiguo Hipódromo de la Castellana de Madrid se inauguró el 31 de enero de 1878  haciéndolo coincidir con los fastos de la boda real  entre el Rey Alfonso XII y doña María de las Mercedes de Orleans y Borbón.

Su situación era la de los actuales Nuevos Ministerios, cuya superficie coincide con el espacio dejado por las desaparecidas instalaciones hípicas. Disponía de dos tribunas para los espectadores más selectos, frente a las que se encontraba la explanada dedicada al público en general.  La cuerda del óvalo central medía 1.400 metros y el director de las obras fue el ingeniero Francisco Boguerín.

Fue lugar de encuentro de la alta burguesía, la aristocracia y la sociedad madrileña más encopetada que deseaba darse postín. Que mejor que un día en “las carreras” para relacionarse y mostrarse en sociedad. Cuentan  Publio López Mondejar y Pilar Portero que  “el Hipódromo de principios de siglo no reducía su actividad a carreras de caballos o a competiciones hípicas, aunque ese supusiera su principal uso. En ese perfecto césped rapado al uno, la alta burguesía y la aristocracia paseaban su estirado palmito y repasaban sus preocupaciones.

Así, -prosiguen-  “el duque de Alba, presidente de la Sociedad Madrid Polo Club organizaba allí gimkanas y partidos de polo siguiendo las costumbres de las clases pudientes británicas. Jóvenes casaderas, apuestos pretendientes y padres interesados en la confluencia de intereses mediante el matrimonio, se citaban en el hipódromo. Las tertulias, vetadas para las féminas, ampliaban su radio de acción durante el estío extendiéndose a lugares más frescos.”

Hipódromo Castellana-1905

Foto de 1905 del  Hipódromo de la Castellana. Al fondo se puede ver el antiguo Palacio Nacional de las Artes y las Industrias, con la cúpula destacando en el centro. “Con la Restauración, se decidió construir un gran hipódromo en la ciudad que aglutinara todas estas carreras. Situado al final del Paseo de la Castellana, fue construido en 1877 por el ingeniero Francisco Boquerín, siendo inaugurado el 31 de enero de 1878. El Hipódromo de la Castellana se convirtió en uno de los lugares favoritos de la alta sociedad madrileña, y era frecuentado por la familia real, la cual, tenía una tribuna propia en su interior. (MADRID HISTÓRICO)

Hipódromo de la Castellana y una de las tribunas para personalidades.

El recinto también se utilizó, como era habitual en la época,  para otro tipo de actividades más populares, además de las propiamente caballísticas.  Allí se celebraron competiciones de football y exhibiciones aéreas, éstas últimas de  gran peligro para el público asistente. (El Mundo, 7/5/1999)

Se cerró el Hipódromo en 1933, procediéndose a su derribo para la ampliación del Ensanche por el norte de la Castellana que se topaba con él. Alguna prensa responsabilizó de  su derribo a “la iracundia ministerial“, que creaba un grandísimo mal, arrasando con los desvelos y los intereses allí acumulados trás honrado trabajo.

De todos modos, el “hipismo” madrileño (esta denominación cambiaría su significado corriendo el último tercio del siglo XX, como bien se colegirá), no debía estar de luto, pués en menos de una década abriría sus puertas el nuevo Hipódromo de la Zarzuela, en las inmediaciones de El Pardo.


Carreras en el Hipódromo de la Castellana en unas fotos de 1914, aproximádamente. La fotografía de abajo es de una carrera en el Hipódromo, aproximádamente de 1929.

Vista aérea de Madrid en 1929. Se aprecia el parque de El retiro y a su izquierda, el Prado, Recoletos y el Paseo de la Castellana, que serpenteando hacia el norte finalizaba justo delante del Hipódromo. Más arriba, a la izquierda,  se aprecia el estadio de fútbol Metropolitano.

Público presenciando unas carreras en el hipódromo en 1929. La vista de fondo de la fotografía corresponde al sector orientado hacia el Oeste.

Fotografía que muestra a la Infanta Mª Teresa de Borbón y a sus acompañantes en el Hipódromo de la Castellana, en 1910.

Recorte de una información del diario ABC en 1933, dando detalles del desmantelamiento del Hipódromo de la Castellana.

Bajo el nombre de “Madrileños” y comisariada por el fotógrafo Chema Conesa, se ha preparado una bonita exposición que selecciona cerca de quinientas fotos procedentes del fondo de más de veintemil imágenes  del Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid.  Este Archivo se nutre de fotografías desde el comienzo de la fotografía, a mediados del siglo XIX hasta los últimos años del siglo XX, momento en el que  la fotografía digital populariza masivamente la captación de imágenes.

En la Exposición se recogen mayoritariamente instantáneas familiares realizadas por sus propietarios, pero también hay una muestra de trabajos de  estudios dedicados fundamentalmente al retrato, tan abundantes desde el último tercio del siglo XIX  y la primera mitad del  XX. También llama la atención, al inicio de la muestra, el montaje de unas cuantas fotos estereoscópicas verdaderamente asombrosas por lo curioso del fenómeno visual.

Dice Conesa: “El albúm familiar reune un doble valor documental. Por un lado las imágenes obtenidas por fotógrafos profesionales -sobre todo el retrato de estudio- permite seguir la evolución de reconocidos autores en su trabajo comercial. Por otro lado las fotos tomadas por miembros de la familia describen una auténtica sintaxis social de los momentos álgidos que elige cada familia como idóneos para ser recordados. El album adquiere un valor de testamento sentimental de cada familia, una especie de historia novelada sobre los afectos en el tiempo”.

Las imágenes de la muestra se han organizado en seis apartados cuyos temas “retratan” el aspecto familiar y testimonial de las instantáneas. Los temas son: Recuerdos, Familia, Fiesta, Retrato, Lugar y Gente.Depósito elevado del Canal de Isabel II en la calle Santa Engracia, alzado principal.

Y para dar aún mayor interés a esta exposición, la magia de las fotografías se une al encanto mágico del local que las alberga. Se trata de la Sala de Exposiciones situada en el depósito elevado del Canal de Isabel II, de la calle Santa Engracia. De esta construcción de arquitectura industrial de los primeros años del siglo XX, dice el arquitecto Enrique Domínguez Uceta que se trata de un excelente ejemplo de buen acuerdo entre formas arquitectónicas y estructuras ingenieriles de principios de siglo XX,   convertido en sala de exposiciones por mediación del excelente trabajo de los arquitectos Javier Alau y Antonio Lopera, en 1986.  No hay excusa para perdérsela.

Niño con triciclo, 1963.

Dos niñas en la calle Alberto Aguilera, 1914.

Niños jugando en la calle Recoletos, 1914

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A petición de Antonio Lara, coordinador de actividades culturales de la Fundación Arquitectura Contemporánea, publico esta entrada:
La Fundación Arquitectura Contemporánea, con ánimo de abrir el campo de sus iniciativas a un ámbito internacional, organiza una serie de conferencias denominada MadeinSpain.com de arquitectos españoles de prestigio en tres capitales europeas: Milán, Lisboa y París. Cada conferencia cuenta con un representante de la Fundación y un crítico de arquitectura del país en que se celebra el acto, con la finalidad de abrir un debate más amplio sobre la arquitectura española y en general sobre el estado actual de la arquitectura europea.

La primera conferencia tuvo lugar el 01 de octubre de 2009 en el Aula Rogers de la Escuela de Arquitectura del Politécnico de Milán y fue impartida por el arquitecto Luís Moreno Mansilla, del estudio Mansilla + Tuñón. La sesión crítica contó con el arquitecto italiano Cino Zucchi y la directora de la Fundación, Gaia Redaelli.

El ciclo continuó con la segunda conferencia el pasado 26 de octubre de 2009 en la sede de la Ordem dos Arquitectos, en Lisboa (Portugal), que fue impartida por Carme Pinós. La sesión crítica contó con la arquitecta e historiadora Ana Tostões y con Pedro García del Barrio, patrono de la Fundación.

El ciclo MadeinSpain.com finaliza en París el próximo 04 de diciembre con la conferencia que impartirá Guillermo Vázquez Consuegra y en la que se contará para la sesión crítica con la participación del Director del Instituto Francés de Arquitectura, Francis Rambert, y de Francisco Daroca Bruño, patrono de la Fundación Arquitectura Contemporánea. Dicha conferencia tendrá lugar en La Cité de l’Architecture & du Parimoine, Place du Trocadéro, 1, París (Francia)”.

Sesión crítica: Francis Rambert + Francisco Daroca Bruño
Fecha: Viernes, 04 de diciembre 2009; 19:00 h.
Lugar: Auditorium de la Cité de l’Architecture & du Parimoine, Palais de Chaillot, 7 avenue Allbert de Mun; 1, Place du Trocadéro, Paris (France)

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